Sílaba

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Sílaba es cada una de las divisiones fonológicas en las que se divide una palabra. Es la segunda menor división de la cadena hablada (contando como más simples la mora, ver más abajo, y el fonema). (Tradicionalmente se la había definido como "golpe de voz" en una palabra, definición actualmente considerada por los lingüistas obsoleta e inoperativa).

Estructura silábica[editar]

En la mayoría de las lenguas, las palabras pueden dividirse en sílabas que constan de un núcleo silábico, un ataque silábico que antecede al núcleo silábico y una coda que sigue al núcleo silábico. La estructura silábica es el conjunto de restricciones propias de cada lengua sobre qué fonemas o grupos de fonemas pueden ocupar estas posiciones.

En español, el núcleo silábico está formado siempre por una vocal o diptongo, sea creciente o decreciente (a diferencia del catalán, que sólo admite diptongos decrecientes). El ataque puede o no existir y puede constar como mucho de dos fonemas, en posición de ataque simple puede aparecer cualquier fonema consonántico (en posición de ataque formado por dos fonemas el primero debe ser una oclusiva o una fricativa y el segundo debe ser siempre una sonorante de entre /l, r, y, w/). La coda puede ser simple o doble y puede acabar formada en /p, k, r, l, m, n, s, .../.

En idioma japonés El ataque como la coda son siempre simples, el núcleo silábico es una vocal y la coda sólo puede estar formada por una nasal (u oclusiva en grupos reduplicados). En cambio en inglés admite algunos ataques silábicos más complicados que los del español como en stop o string.

En los préstamos léxicos de una lengua a otra, es típico que las sílabas sean reestructuradas añadiendo vocales epentéticas donde sea necesario para que la palabra resultante cumpla con la estructura silábica típica del idioma receptor, como en el español escáner o filme.

La sílaba en fonología[editar]

Fonológicamente, las sílabas se pueden clasificar según varios criterios:

  • Sílabas átonas/tónicas. Las sílabas pueden recibir o no más fuerza según hagamos hincapié en su pronunciación. Encontramos, pues, sílabas átonas o tónicas (pronunciadas ligeramente más fuerte que las anteriores). En español, casi todas las palabras tienen una única sílaba tónica. A modo de ejemplo las palabras: resultante, esdrújula, avizor, ángel (marcada en negrita cursiva la sílaba tónica y en cursiva las átonas). Muy raramente tienen dos (palabras acabadas en -mente, como autoticamente).
  • Sílabas abiertas/cerradas o libres/trabadas. Otra distinción importante en algunas lenguas es si la sílaba posee o carece de coda silábica. Las sílabas sin coda se denominan abiertas o libres y las que tienen coda se denominan cerradas o trabadas. En la mayoría de lenguas indoeuropeas modernas, el núcleo silábico sólo puede ser una vocal y, por tanto, las sílabas acabadas en vocal se denominan abiertas o libres y las sílabas acabadas en consonante se denominan cerradas o trabadas.
  • Sílabas cortas/largas o ligeras/pesadas. En algunas lenguas —como el latín, el griego clásico, el japonés o el sánscrito— existen estructuras intermedias entre el fonema y la sílaba. Típicamente las unidades intermedias se denominan moras. Generalmente, en estas lenguas cada sílaba se puede dividir en un cierto número de moras. Las sílabas de una sola mora se denominan cortas o ligeras, y las sílabas de más de una mora son largas o pesadas. En las lenguas mencionadas el número de moras, es decir, el que una sílaba sea corta o larga (ligera o pesada) tiene repercusiones en la posición del acento.

Fórmula silábica[editar]

La fórmula silábica resume la forma de la sílaba fonológicamente admisible más complicada que admite una lengua. Por ejemplo en español una sílaba final la forma silábica dividida en ataque, núcleo y coda viene dada por la siguiente fórmula:


 [_{At}\ (C_1)(C_2)][_{Nuc}\ V][_{Cod}\ (C_3)(C_4)] \ \ 

\begin{cases}
C_1 = \mbox{cualquier consonante} & \mbox{si}\ C_2 = \emptyset \\
C_1 = /g, k;\ t;\ b, p;\ f/ & \mbox{si}\ C_2 = /l/ \\
C_1 = /g, k;\ d, t;\ b, p;\ f/ & \mbox{si}\ C_2 = /r/ \\
V = \mbox{vocal, diptongo, ...}\\
C_3 = \mbox{consonante alveolar} \mbox{(final de palabra)}\\
C_4 = /s/\ \mbox{(en interior de palabra)}
\end{cases}

Esta es la estructura que aparece en las sílabas de palabras patrimoniales del español (en préstamos y extranjerismos podrían aparecer leves violaciones de la misma). Los términos entre paréntesis indican elementos opcionales, que pueden estar ausentes en una determinada sílaba particular. La sílaba más complicada que se puede tener en español, se da sólo en interior de palabra, y aparece por ejemplo como en transportar donde el ataque silábico tiene dos consonantes (tr-) y la coda dos consonantes (-ns). Obviamente en algunas palabras históricamente procedentes de préstamo léxico pueden aparecer codas más complicadas: reloj, baobab, ... o cultismos: actuar, aptitud, ....

Algunas restricciones de las lenguas pueden expresarse mediante la fórmula silábica. Por ejemplo en italiano la coda es nula, mientras que en las lenguas semíticas el ataque no puede ser nulo. Esto se resume en las fórmulas silábicas:

[_{At} (C_1)(C_2)][_{Nuc} V][_{Cod} \emptyset]\qquad \qquad (1)
[_{At} C][_{Nuc} V][_{Cod} \dots] \qquad \qquad \qquad\  (2)

La fórmula numerada con (1) es la estructura silábica del italiano, mientras que la fórmula numerada como (2) es la estructura silábica de la mayoría de lenguas semíticas (el hebreo moderno es una excepción porque admite ataque nulo).

Sílabas abiertas y cerradas[editar]

Una sílaba se llama "abierta" o "libre" si acaba en vocal y "cerrada" o "trabada" si acaba en consonante. En muchas lenguas es importante distinguir entre sílabas abiertas/libres o cerradas/trabadas porque eso puede condicionar la calidad de la vocal, la posición del acento, etc.

En español, algunos autores han detectado que las vocales en sílaba cerrada/trabada se pronuncian ligeramente más abiertas. Ese fenómeno ha hecho que en algunas variedades de español, como la modalidad lingüística andaluza oriental, la exageración de la diferencia de abertura haya dado lugar tras la caída de ciertas consonantes a una oposición genuina entre vocales abiertas y cerradas (nótese que, en sílabas abiertas o libres, la vocal es ligeramente más cerrada, y en sílabas cerradas o trabadas es más abierta). Así en algunas variedades de Andalucía existe diferencia entre:

[pero] 'perro' (sílaba abierta o libre) / [perɔ] 'perros' (sílaba cerrada o trabada)

La diferencia es perceptible también en el habla de México, donde es más notoria la diferencia de abertura de vocal en sílabas cerradas o trabadas, por ejemplo:

[dɔs] 'dos' / [dos(ə̥)] 'doce'

Estructura moraica[editar]

En algunas lenguas la sílaba puede ser descompuesta en unidades más pequeñas por encima del nivel de fonema segmental. Así en japonés una sílaba puede descomponerse en una o varias moras. El sistema acentual del sánscrito, el griego antiguo y el latín, puede explicarse de manera simple en términos de moras mucho más que en términos de sílabas (por esa razón se acepta que dichas lenguas podían distinguir fonológicamente la mora como unidad distintiva).

En sánscrito una sílaba se llama "pesada" si consta de más de una mora y "ligera" si consta de una única mora. Esencialmente la misma distinción se presenta en latín y griego aunque en esos casos se usa la terminología "sílaba larga" (pesada) y "sílaba corta" (ligera). En todas esas lenguas una sílaba es larga o pesada si:

  • La sílaba consta de un ataque silábico y una coda
  • La sílaba es abierta pero la vocal es larga.

En términos moraicos las vocales largas pesan el doble, mientras que la coda añade una unidad de peso a la sílaba. Aunque técnicamente en esas lenguas indoeuropeas podría distinguirse entre sílabas de una, dos y tres moras, las sílabas bimoraicas y trimoraicas parecen ser fonológicamente indistinguibles.

Tipología morfológica[editar]

En las lenguas aislantes la mayoría de palabras tiene una sílaba, mientras que en las lenguas polisintéticas son largamente polisilábicas (típicamente más de 5 sílabas por palabra, cuando esta es una oración). Las lenguas fusionantes y aglutinantes ocupan una posición intermedia, tendiendo a ser las palabras ligeramente más largas en las lenguas aglutinantes.

Lenguas sin sílabas[editar]

La sílaba parece ser una unidad útil de análisis fonológico en la mayoría de lenguas del mundo. Además, las sílabas de muchas lenguas del mundo pueden mediante la misma estructura y existen restricciones similares en muchas lenguas. En todas las lenguas con sílabas las vocales pueden funcionar como núcleo silábico, aunque también es común que una sonorante lateral o nasal actúe como núcleo silábico.

Sin embargo, las lenguas salish admiten grupos consonánticos de enorme complejidad entre los cuales no hay ninguna sonorante. El análisis convencional de las sílabas presenta algunas dificultades en varias de estas lenguas. Algunos ejemplos de palabras largas en estas lenguas son:[1]

sčkʷkʼkʷƛus.tn 'ojos pequeños' (spokane, salish de Montana)
xłp̓x̣ʷłtłpłłskʷc̓ [xɬpʼχʷɬtʰɬpʰɬːskʷʰts͡ʼ] 'ha tenido en su poder una planta de cornejo (Cornus canadensis)' (bella coola)

Newman (1947) sugirió que el bella coola carecía de sílabas, aunque Hoard (1978) hace un análisis diferente y sostiene que cualquier consonante puede ser núcleo silábico en esa lengua (en esa interpretación las reglas de silabificación son muy ambiguas).

La sílaba en la escritura[editar]

Silabarios[editar]

En algunos idiomas el sistema de escritura es silábico, es decir, un carácter representa una sílaba. Probablemente el ejemplo más conocido sea la escritura kana del japonés, pero en realidad cada carácter representa lo que se conoce como mora, una unidad fónica que a menudo equivale a la sílaba, pero que en ocasiones es una subdivisión de la misma.

Convenciones ortográficas[editar]

La división silábica tiene especial importancia en el escrito ya que en español sí se permite dividir las sílabas de una palabra cuando ésta no cabe en el renglón en uso. Aunque, a veces, los límites silábicos pueden ser difusos y existen tendencias a provocar diptongos o hiatos según la velocidad con la que se hable. Es el caso de palabras como continuo [konˈti.nwo] (a veces pronunciado [konˈti.nuˌo], en particular por hablantes de catalán, donde los diptongos crecientes sólo se dan a principio de palabra o tras [kw] pero en una sílaba iniciada por n-).

La división silábica de las palabras se suele anotar con guiones ( - ) y dependiendo del número de sílabas las palabras puede ser:

  • Monosílabas: de una sola sílaba —en español no se acentúan salvo que haya dos palabras iguales para diferenciarlas (tilde diacrítica) o en casos como ciertos exclamativos e interrogativos—: do, re, mi, fa, sol, la, si...
  • Bisílabas: de dos sílabas: ca-lor, ma-no, ár-bol, li-bro...
  • Trisílabas: de tres sílabas: re-pe-tir, or-ques-ta, re-co-ger...
  • Tetrasílabas: de cuatro sílabas: cho-co-la-te, fe-rro-ca-rril, cons-ti-tu-ción...
  • Con más de cuatro sílabas: de cinco o más sílabas: com-pu-ta-do-ra, con-me-mo-ra-ción, ge-ne-ro-si-dad....

Referencia[editar]