Rosácea (enfermedad)

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Rosácea (enfermedad)
Rosacea mild.jpg
Eritematotelangiectatico moderado y rosácea media papulopustular
Clasificación y recursos externos
CIE-10 L71
CIE-9 695.3
DiseasesDB 96
MedlinePlus 000879
eMedicine derm/377
MeSH D012393
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Zonas comunes donde se presenta la rosácea.

La rosácea es una enfermedad común y crónica que se caracteriza por un enrojecimiento en la parte central de la cara con exacerbaciones y remisiones periódicas. Cuando la rosácea progresa, pueden desarrollarse otros signos y síntomas tales como eritema semi-permanente, telangiectasias, pápulas, pústulas, enrojecimiento ocular, quemazón, ardor y picazón. En algunos casos, se produce el engrosamiento de la piel, especialmente notorio y característico cuando afecta a la nariz (rinofima).

Clasificación[editar]

En abril de 2002 se constituyó un comité experto por parte de la National Rosacea Society[1] el cual definió explícitamente la rosácea y estableció una categorización en 4 diferentes subtipos basados en los síntomas y signos predominantes.[2] Los pacientes pueden presentar más de un subtipo.

Estos subtipos son:

  • Rosácea eritemato-telangiectática: coloración rojiza permanente (eritema) con tendencia a un enrojecimiento mayor con facilidad. También es común que presente pequeños vasos sanguíneos visibles cerca de la superficie de la piel (telangiectasias) y posiblemente sensación de quemazón y picazón.
  • Rosácea papulopustular: algo de coloración rojiza permanente con granos enrojecidos (pápulas) que algunos pueden contener pus (pústulas) (que duran típicamente de 1 a 4 días); éste subtipo puede ser fácilmente confundido con el acné.
  • Rosácea fimatosa: subtipo muy comúnmente asociado con rinofima (un engrosamiento de la nariz). Los síntomas incluyen engrosamiento de la piel, nódulos de superficie irregular y aumento de tamaño. Rosácea fimatosa puede también afectar la barbilla (gnatofima), frente (metofima), mejillas, párpados (bléfarofima), y orejas (otofima). [2] Pequeños vasos sanguíneos superficiales visibles (telangiectasias) pueden presentarse.
  • Rosácea ocular: ojos y párpados enrojecidos, secos e irritados. Algunos otros síntomas incluyen sensación de cuerpo extraño, picazón y ardor.

Existen otros términos descriptivos aplicados a las presentaciones de rosácea, pero éstas no son formalmente aceptadas como subtipos de rosácea:

  • Rosácea granulomatosa.
  • La rara y severamente dañina Rosácea fulminans (pyoderma faciale) ocurre exclusivamente en mujeres después de la adolescencia y más comúnmente entrados los 20 años,
  • La dermatitis perioral, que es mejor descrita como dermatitis periorificial, pero tratada similarmente con metronidazole tópico. [7]
  • Edema persistente de la rosácea
  • Rosácea conglobata
  • El enrojecimiento persistente y edema de la mitad superior de la cara ha se llama «enfermedad Morbihan»

Epidemiología[editar]

Se estima que afecta a más de 45 millones de personas en todo el mundo. Afecta a personas de piel blanca, generalmente a personas de ascendencia europea noroccidental. En Gran Bretaña e Irlanda se la apoda «la maldición de los celtas».

La rosácea afecta a ambos sexos, pero es casi tres veces más común en las mujeres (se presenta mucho durante la menopausia), y tiene una edad de desarrollo entre los 20 y 60 años.

Cuadro clínico[editar]

Esta dolencia puede ser confundida y en algunos casos co-existir con el acné vulgaris y/o la dermatitis seborreica. La presencia de enrojecimiento en el cuero cabelludo u orejas sugiere un diagnóstico diferente o de co-existencia, ya que la rosácea es principalmente un diagnóstico facial.

Los pacientes que sufren rosácea a menudo reportan períodos de depresión, daño psicológico o pérdida de la autoestima debido a la desfiguración, las sensaciones de quemazón y ardor, y una disminución en la calidad de vida. Dichas dolencias resultantes pueden causar en los pacientes un aislamiento creciente llegando a coartar su predisposición a la interacción social mínima e incluso a pensar en el suicidio.

Tratamientos de control[editar]

La rosácea es una enfermedad que todavía no tiene cura, pero en algunos casos puede controlarse. Ya que la rosácea puede durar bastante, mejorar levemente y después volver a empeorar si no es tratada con tiempo y como es debido, el objetivo es controlar sus síntomas y hacer que la piel se vea lo mejor posible.

Para ello existen varios tratamientos, los cuales controlan la salida de granos y feos abultamientos causados por la rosácea. Lo más difícil de tratar es el enrojecimiento de la piel, pues los medicamentos correspondientes incluyen antibióticos (en pastillas o aplicados en crema) que pueden tardar hasta dos meses en hacer efecto. La piel de cada persona es distinta, por lo que se recomienda paciencia y constancia en el largo tratamiento.

De manera más radical, se pueden utilizar otros medios como la cirugía. Los granos que surgen en la cara debido a la rosácea pueden eliminarse usando una aguja eléctrica delgada o con cirugía con láser.

Medidas generales
  • Evitar el sol y usar bloqueador solar diario con SPF de 30 o más, de amplio espectro, contra el conjunto de la radiación solar (UVB-UVA)
  • Evitar calor y esfuerzo prolongado, ambientes con temperaturas cálidas o extremas.
  • Evitar el agua caliente o los baños de vapor y alimentos o bebidas muy calientes.
  • Dieta libre de aliños, alcohol y cafeína.
  • Consumir con moderación chocolates, nueces, almendras y quesos maduros.
  • Evitar exfoliantes, frotes y masajes de la piel, los paños para lavarse la cara, los peelings, limpiezas faciales con vapor. El uso de esponjas, cepillos, u otras herramientas abrasivas. Si lo hace, puede irritarse la piel.
  • Evitar situaciones de estrés; combátelo con técnicas de respiración profunda, relajación o visualización.
  • Evitar cosméticos que contengan alcohol, irritantes, aceite, fragancia o excesivos conservantes y resecantes. Asegurarse de que cualquier producto que se utilice en el rostro se anuncie como seguro para pieles sensibles.
  • Nunca utilices cremas con corticoides, se puede notar una mejoría inicial de las rojeces, pero al suspenderlos habrá un agravamiento. Vemos muchos casos de rosácea esteroidea tras la aplicación prolongada de corticoides. Un producto que se ha visto que alivia y mejora la rosácea en el largo plazo es el agua de rosa natural, sin alcohol y el Metronidazol.
  • Es importante que el paciente anote los factores que le desencadenan enrojecimiento (alimentos, actividades, medicamentos, etc.).

Personalidades afectadas[editar]

Galería

Notas y referencias[editar]

Enlaces externos[editar]