Rojo amanecer

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Rojo amanecer
Título Rojo amanecer
Ficha técnica
Dirección
Producción Héctor Bonilla y Valentín Trujillo
Guion Guadalupe Ortega y Xavier Robles
Protagonistas Héctor Bonilla, María Rojo, Demian Bichir, Bruno Bichir, Eduardo Palomo
Datos y cifras
País(es) México
Año 1989
Género Drama
Duración 96 min.
Idioma(s) Español
Placa conmemorativa de la película en el Edificio Chihuahua de Tlatelolco.

Rojo amanecer (1989) es una película mexicana del director Jorge Fons, en la que se narran los sucesos de la Matanza de Tlatelolco ocurrida el 2 de octubre de 1968, en la Plaza de las Tres Culturas, en la Ciudad de México, México.

Cronica[editar]

Es miércoles 2 de octubre de 1968, y una familia mexicana de clase media está a punto de comenzar el día. En el desayuno, los hermanos mayores, Jorge (Demián Bichir) y Sergio (Bruno Bichir) discuten con su padre Humberto (Héctor Bonilla). Los muchachos estudian en la universidad y su padre trabaja como funcionario del Departamento del Distrito Federal (Gobierno local de la Ciudad de México). El argumento comienza cuando el padre se queja de que los chicos tienen el pelo largo. La discusión escala y luego comienzan a discutir que lo que los chicos están haciendo está mal, y que "nadie debería cuestionar al gobierno". Los muchachos dicen que la autonomía de la universidad fue violada y que el gobierno hace cosas en contra de la Constitución. Su abuelo Roque (Jorge Fegan), que luchó en la Revolución Mexicana, dice que "si estuvieran en una verdadera revolución, los fusilarían". Los hermanos menores Carlos (Ademar Arau) y Graciela (Estela Robles), que estudian la escuela primaria y secundaria, apenas pueden comprender de lo que se trata la discusión, debido a su corta edad. Los muchachos luego hablan de las injusticias del gobierno. Su ejemplo de ello es la ocupación de la U.N.A.M. y que algunos estudiantes se escondieron en el baño, y sus cuerpos fueron encontrados el día anterior (1 de octubre). La madre, Alicia (María Rojo) trata de calmar la situación y le dice a los chicos que "lleguen temprano y se corten el pelo". Los muchachos bromean que Miguel Hidalgo tenía el pelo largo (si esto es verdad o no es desconocido, pues no hay pinturas de él en vida), después se van.

El día continúa con normalidad y, a continuación, mientras cocinan, Alicia y Graciela discuten sobre lo que los chicos hacen. Graciela dice que su madre está "bien out", luego dice que le gustaría seguir estudiando, a lo que su madre responde que terminará siendo una ama de casa de todos modos. Carlos se está preparando para ir a la escuela mientras escucha a los Beatles, su abuelo se queja de que "son demasiado ruidosos". Humberto intenta llamar a su esposa y le dice que "algo grande está a punto de suceder y que le preocupa" pero antes de que pueda continuar la llamada se corta. Alicia le pide a Graciela ir al apartamento de la vecina y tratar de llamar a su padre. Graciela lo hace y se entera de que el teléfono de la vecina también está muerto. Vuelve y dice que los teléfonos no funcionan, "ni el de aquí, ni el de la vecina, ni el de la esquina". Algún tiempo después, se va la luz también. Don Roque va a la planta baja y cambia el fusible. Se tropieza con la vecina en el camino y los dos cambian los fusibles. A continuación, intentan encender la luz y descubren que la luz se ha cortado. Don Roque después vuelve al apartamento y le dice a Alicia que la luz no funciona. Ambos se preocupan y continúan con su día. Carlos regresa de la escuela. Él le dice a su madre que le preguntó al profesor que si lo que sus hermanos decían sobre Hidalgo era cierto, y dice el profesor lo confirmó. Luego sale al pasillo para jugar con sus soldaditos de juguete con su abuelo. Mientras están jugando, hombres sospechosos, con rifles de francotirador tratan de echar un vistazo a través de una abertura en el pasillo. Lo encuentran "inadecuado" y van a los pisos de arriba. Ambos regresan al departamento y don Roque comenta con su hija acerca de la presencia militar y francotiradores en las azoteas. ¿Por qué? Ella le pregunta. La respuesta es muy sencilla: porque están preparándose para algo grande. Alicia empieza a coser algo, Carlos hace su tarea y don Roque intenta reparar un reloj.

En la plaza de afuera, una multitud empieza a congregarse. Una manifestación de estudiantes está teniendo lugar. Carlos y Graciela miran a la multitud y la estiman a más de 10 000 asistentes. Graciela se dirige a casa de una amiga para hacer su tarea. Después de media hora, la manifestación se interrumpe cuando un helicóptero sobrevuela la plaza y bengalas rojas y verdes caen del cielo. Carlos ve esto y le dice a su mamá. Alicia se asoma por la ventana y ve que los estudiantes están siendo asesinados por el ejército. Don Roque les dice que se alejen de la ventana y les pide esconderse en su habitación. Mientras lo hacen, dos balas atraviesan la ventana. Después de algún tiempo, don Roque intenta recoger a Graciela, pero antes de que se vaya, oye un sonido. "¡Tanques!" , exclama. Entonces empieza a llover. Después de algún tiempo, hay sonidos afuera. La puerta se abre y Serigio y Jorge (cuyos lentes se rompieron mientras corría) llegan, junto con algunos compañeros. Uno de ellos, Luis (Eduardo Palomo), está herido. Alicia trata de curarlo, pero el muchacho se está desangrando. El tiroteo continúa y se detiene. Durante ese tiempo, los estudiantes empapados comienzan a intercambiar historias. Uno de ellos dice que estaba en el balcón del tercer piso del edificio, donde se estaba llevando a cabo el discurso, y dijo que personas armadas vestidas de civil gritaron "¡Aquí Batallón Olimpia! ¡Que nadie se mueva!". Otro dice que se iba cuando empezó el tiroteo, y que el grupo de muchachos con el que se encontraba no se movió para nada. Los hermanos dicen que el orador le gritó a la multitud a "no caer en provocaciones". Luis dice que él era del "Poli" (Instituto Politécnico Nacional) y fue corriendo con la multitud cuando sintió dolor en su codo, después se dio cuenta que le habían disparado y después perdió a su hermanita, quien también era del "Poli". Otro afirma que dos niños muertos, no menores de 10 años terminaron uno en una encima de otro. Una estudiante afirma que vio la plaza llena de zapatos. Los alumnos miran por la ventana perforada y no ven "nada más que sombras" (es decir, los cadáveres tendidos en el Plaza están siendo recogidos).

Don Roque llega con Graciela acompañado de soldados que están en busca de los estudiantes. Don Roque dice que él era un capitán durante la Revolución (motivo por el cual pudo acceder al perímetro de la unidad habitacional, la cual se encontraba cercada por el ejército) y busca sus papeles. Mientras lo hace, los francotiradores vienen de arriba, junto con tres estudiantes manchados de sangre. Les golpean y luego se les dice que "los lleven con los otros". Don Roque vuelve y da a sus papeles al soldado, que les dice que no le abran a nadie. Don Roque conversa con Alicia y le dice que los estudiantes fueron arrestados y enviados a camiones militares, así como que había camiones de la basura y los bomberos. Graciela dice que tuvieron que tomar las escaleras y vio a las puertas del ascensor perforadas por las balas. Su madre dice que era prácticamente imposible ya que fueron "hechas de acero gruesísimo". La alumna, que tenía el dinero de propaganda, platica con Alicia. Ella dice que los padres de la muchacha estarían preocupados, pero la chica no lo cree así. Alicia dice que era imposible, "a estas alturas, todo el país ya lo sabe", pero la chica dice que "no todo lo que dicen las noticias no es verdad, y no todo lo que pasa llega a las noticias también". Después de revelar que tiene el dinero de propaganda en un pequeño recipiente, Alicia accede a guardárselo hasta queella pueda salir. La estudiante va al baño a secarse el cabello. Graciela, por su parte, la regaña diciéndole "lo que pasa por meterse en asuntos de hombres", a lo que la chica le contesta que "este es un asunto para hombres y mujeres". El grupo duerme y empieza a llorar a una mujer afuera en busca de su hijo "Toño". Los estudiantes despiertan y preguntan si alguien se llama Toño. Ninguno de ellos se llama como tal.

La luz regresa y Humberto llama a la casa para advertirle a Alicia que no abran a nadie, y que le es muy difícil pasar. En el corto tiempo, algunos muchachos llaman a sus casas para asegurar sus familias que está bien. Se produce un segundo tiroteo y las luces se apagan. Finalmente, Humberto llega. Él dice que "era muy difícil pasar la seguridad". También dice que las ambulancias estaban en los alrededores de la plaza, pero ninguna de ellas parecía llevar a los heridos a los hospitales y que los estudiantes fueron despojados de sus ropas y empujados a las paredes del ascensor de la planta baja. Uno de los estudiantes pregunta que si estaban siendo golpeados. Humberto confirma esto brúscamente. A continuación, encienden la tele y las noticias locales dicen que el tiroteo tuvo lugar porque "francotiradores de los estudiantes en las azoteas cercanas dispararon contra el ejército, que fue enviado a apoyar a la policía a prevenir disturbios". Uno de los estudiantes dice lo obvio: el gobierno controla las noticias, lo que confirma las afirmaciones de la estudiante. Finalmente, todos se van a dormir. Los estudiantes, por su parte, acuerdan salir uno por uno para no levantar sospechas. En las primeras horas de la mañana, los francotiradores tocan a la puerta. Los estudiantes se esconden en el baño y uno le dice Humberto que no abra. Carlos se esconde debajo de su cama y los demás pretenden dormir. Humberto le pregunta quiénes son, pero los francotiradores insisten en que la puerta se abra. Humberto abre y los francotiradores actúan con dureza, apuntando sus armas a todo el mundo. Humberto les dice su posición en el gobierno, pero no les parece importarles. Sacan a cada uno de sus camas y descubren la habitación de los muchachos llena de literatura y propaganda Comunista: "El Manifiesto del Partido Comunista" y un póster del Che Guevara en su pared. Se ven obligados a salir de su habitación y se les pregunta si estaban en la manifestación. Jorge responde, pero Sergio no y le dan un culatazo. Descubren que el baño está cerrado y don Roque, dice que Carlos está dentro de él, porque tiene miedo. A continuación, inspeccionan el apartamento debido a la propaganda izquierdista de los jóvenes y encuentran la sábana manchada de sangre en la que Luis se había recostado. A continuación, amenazan con matar a Humberto si la puerta del baño no se abre. Sergio, con la boca aún llena de sangre, implora que abran la puerta. Uno de los francotiradores, por su parte, dispara al pomo de la puerta del baño y forzan a todo el mundo a salir. Algunos de los estudiantes se quedan quietos, mientras que la alumna y otro joven tratan de escapar. Ambos son abatidos por los francotiradores. Otros estudiantes gritan y son abatidos también. Se desata una pelea. Jorge, Don Roque y Humberto tratan de quitarles sus armas a los francotiradores mientras Sergio y Graciela escapan. Los francotiradores retoman el control y le disparan a todos. A continuación, corren al pasillo en busca de Sergio y Graciela. Dos disparos se escuchan. Carlos es el único sobreviviente y cuando él sale de su cama ve los cuerpos en la sala. Él empieza a llorar y baja descalzo por las escaleras manchadas de sangre. Él ve el cadáver de su hermano en la escalera con dos orificios de bala en el pecho, y luego sigue caminando hacia abajo y encuentra a su hermana muerta en una esquina. Se las arregla para llegar a la planta baja y ve a dos soldados, mientras que en el fondo, un barrendero limpia el piso, el cual contiene volantes estudiantiles. Entonces Carlos agacha la cabeza y se va caminando. Finalmente esta historia termina.

Reparto[editar]

  • Héctor Bonilla .... Humberto
  • María Rojo .... Alicia
  • Jorge Fegan .... Don Roque
  • Ademar Arau .... Carlitos
  • Demián Bichir .... Jorge
  • Bruno Bichir .... Sergio
  • Marta Aura .... Vecina
  • Eduardo Palomo .... Luis (estudiante herido)
  • Carlos Cardán .... Subteniente
  • Paloma Robles .... Graciela
  • Simón Guevara .... Jaime (muchacho I)
  • Sergio Sánchez .... Fernando (muchacho II)
  • Leonor Bonilla .... muchacha estudiante
  • Roberto Sosa .... Soldado
  • Rafael Pérez Fons .... Estudiante I
  • Sergio Núñez .... Estudiante II
  • Alberto Pedret .... Voz locutor
  • Tere Mondragón .... Voz mujer
  • Blas García .... Tipo I
  • Baltazar Oviedo .... Tipo II
  • Armando González Valero .... Tipo III
  • Fernando Ibarra .... Barrendero

Relación con La noche de Tlatelolco[editar]

En numerosas ocasiones, los diálogos de la película son idénticos a muchos hechos que la mayoría de las personas conocen. Sin embargo, también hay algunos otros en los que pueden apreciarse las palabras literales de los diversos testimonios que Elena Poniatowska recogió en su libro La noche de Tlatelolco. Testimonios de historia oral, como:

- Estudiante: ¿Por qué nos pegan? Ya les enseñamos nuestras credenciales de estudiante.
- Soldado: ¡Por eso, por eso!
- Soldado: Y tú, ¿dónde quieres tu patadita, en las costillitas?
- Estudiante: No, no, ahí me vas a desgraciar

Aunque no se ha probado que el libro influyera de alguna forma en la película.

Curiosidades[editar]

  • Originalmente llamada “Bengalas en el cielo” y que, por sugerencia de Valentín Trujillo, se exhibió bajo el título de Rojo Amanecer.
  • Aunque la película tuvo mucho éxito, tuvo un bajo presupuesto y fue filmado en un almacén con algunas tomas del exterior del apartamento. Esto fue porque el gobierno en aquel entonces era tan estricto sobre el tema en sí que se consideró incluso un tabú hablar de ello.
  • La exhibición de Rojo amanecer sufrió un extraño retraso, ya que se estrenó hasta 1990. El guionista de la cinta, Xavier Robles, recurrió a la Sociedad General de Escritores de México, que a su vez interpuso un amparo en contra de la Dirección de Cinematografía. Los funcionarios alegaron que todo se debía a un simple retraso por razones burocráticas; los realizadores denunciaron intento de censura, y efectivamente eso era, pues la excusa que se usó fue que la película contenía escenas del Ejército Mexicano y fue la razón por la que se cortaran dos escenas en las que aparecen los soldados: el final, en el que dos soldados patrullan la planta baja del edificio Chihuahua, y una escena casi a mitad de la película, en la que dos soldados piden entrar al departamento para buscar estudiantes.
  • Los hermanos Bichir, quienes protagonizaron la película, fueron niños pequeños cuando ocurrió la masacre y también vivían ahí mismo en Tlatelolco. Odiseo Bichir diría años más tarde: "Nosotros, sin ser los asesinos, volvimos a la escena del crimen" cuando escuchó que sus dos hermanos saldrían en la película.
  • Esta es una de las pocas escenas que el actor de voz mexicano Blas García hizo fuera del doblaje, retratando a un agente del Batallón Olimpia.
  • José Alonso participó detrás de cámaras como foto fija.