Rodrigo Borja Cevallos

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Rodrigo Borja Cevallos
Rodrigo Borja Cevallos

10 de agosto de 1988-9 de agosto de 1992
Vicepresidente   Luis Parodi Valverde
Predecesor León Febres Cordero
Sucesor Sixto Durán Ballén

Datos personales
Nacimiento 19 de junio de 1935 (79 años)
Bandera de Ecuador Quito, Ecuador.
Partido Izquierda Democrática
Cónyuge Carmen Calisto Ponce
Profesión Abogado
Tratamiento ex-Presidente de la República del Ecuador
Religión Agnóstico
Residencia Quito

Rodrigo Borja Cevallos (n. Quito, 19 de junio de 1935 - ), es un político y jurista ecuatoriano, fue presidente del Ecuador del 10 de agosto de 1988 al 9 de agosto de 1992. Desde temprana edad se dedicó a la política. Fundador ideológico, y figura máxima del partido socialdemócrata Izquierda Democrática, con el cual fue candidato presidencial en 1978, 1984, 1988 y 1998, ganando las elecciones presidenciales en 1988. Además, ha sido diputado al Congreso Nacional en 1962, 1970, y 1979.


Biografía[editar]

Hijo de Luis Felipe Borja del Alcázar y de Aurelia Cevallos Gangotena.

Hizo sus estudios primarios y secundarios en el Pensionado Borja y en el Colegio Americano de Quito, respectivamente. En la Universidad Central del Ecuador, siguió la carrera de Ciencias Políticas y Sociales, en la que obtuvo la Licenciatura en 1958 y, dos años más tarde, el Doctorado en Jurisprudencia. Cuando aún era estudiante, fue presidente de la Asociación de Derecho de la UCE y ejerció el periodismo en la radio HCJB, la Voz de los Andes, y en el diario El Comercio de Quito, actividades que le permitieron solventar sus estudios.

Escudo de armas del Ducado de Gandía de los Borja o Borgia

Es descendiente en línea agnaticia de Juan de Borja, II duque de Gandía, hijo del papa Alejandro VI, y de su esposa María Enríquez de Luna.[1]

Vida política[editar]

Justo antes de cumplir 27 años, fue electo diputado al Congreso Nacional por la provincia de Pichincha en las elecciones del 3 de junio de 1962, en la lista del Partido Liberal, cuando ocupaba la Presidencia de la República Carlos Julio Arosemena Monroy. El golpe de Estado militar del 11 de julio de 1963 interrumpió su función de legislador. Esto obligó a Borja a dedicarse a la docencia, en la UCE, como catedrático en la rama de Ciencias Políticas. En 1966, ya desalojada del poder la Junta Militar y restaurada la institucionalidad civil, Borja fue seleccionado para formar parte de la Comisión Especial de Abogados encargada de asistir a la Asamblea Constituyente, elegida el 16 de octubre de aquel año con la misión de elaborar la nueva Carta Magna del país.

En 1968, junto a Manuel Córdova, René Astudillo, Edmundo Vera, Andrés Vallejo, Octavio Mancheno, Juan Neira, Cira Carlota de Vera, Gustavo, Homero y Freddy Espinoza, Guillermo Ortega, Alejandro Flores, y otros compañeros, crea el partido Izquierda Democrática (ID), que tuvo en Borja a su principal dirigente e ideólogo.

Perdió las elecciones de 1984 frente al ingeniero León Febres Cordero por una mínima diferencia, pero en los comicios de 1988 se impuso al abogado Abdalá Bucaram Ortiz, líder del PRE (Partido Roldosista Ecuatoriano).

En 2007, fue elegido Secretario General de la Unión de Naciones Suramericanas, no ejerció el cargo porque renunció por discrepancias con este organismo.

Una vez que se retiró de la vida política dedica su tiempo a dictar conferencias y a escribir. Actualmente es miembro de la Academia Ecuatoriana de la Lengua..

Candidaturas presidenciales[editar]

  • 1979: Candidato por Izquierda Democrática. No llegó a segunda vuelta. Presentó su candidatura a diputado por la ID apoyando al binomio Roldós - Hurtado (en esa elección, los diputados se elegían en segunda vuelta electoral).
  • 1984: Candidato por Izquierda Democrática. Pasó a segunda vuelta, por delante de León Febres Cordero. Durante la campaña, viajó al Caribe. A su retorno, Febres Cordero encabezaba las encuestas y terminó venciéndolo.
  • 1988: Candidato por Izquierda Democráctica. Pasó a segunda vuelta, venciendo a Abdalá Bucaram. Esta elección le puso en la presidencia por el período 1988-1992.
  • 2002: Tras aprobarse la reelección presidencial (1998), se lanza de candidato por Izquierda pero fracasó en su último intento por llegar a la presidencia del Ecuador.

Presidencia[editar]

Utilizando el diálogo como instrumento fundamental de gobierno el doctor Borja logró afianzar la institucionalidad y entregó un país con sólidas bases democráticas. Puso fin al autoritarismo y respetó irrestrictamente a las otras funciones del Estado, con las cuales evitó enfrentamientos y superó cualquier intento de pugna de poderes. Respetó e hizo respetar las normas de los Derechos Humanos por lo que recibió el reconocimiento de los más altos organismos nacionales e internacionales, entre ellos el Comité de las Naciones Unidas contra la Tortura. En un caso que resultó emblemático, el gobierno de la Izquierda Democrática investigó y emprendió el proceso judicial para determinar autores, cómplices y encubridores de la desaparición de los hermanos Restrepo Arismendi, ocurrida en el régimen anterior, con el único compromiso de buscar la verdad y la justicia. Eliminó el Servicio de Investigación Criminal (SIC), denunciado como centro de torturas y creó la Oficina de Investigación del Delito, organismo técnicamente dotado para combatir prácticas antisociales y garantizar la seguridad del pueblo ecuatoriano.

Elaboró un plan nacional de rehabilitación social dirigido a crear una infraestructura para superar las deprimentes condiciones físicas, psicológicas y de insalubridad de los reclusos. Invirtió 2.300 millones de sucres en la construcción de nuevos centros de rehabilitación con talleres de trabajo y capacitación en distintas disciplinas. Logró la desmovilización del grupo “Alfaro Vive” y su posterior reincorporación a la actividad política legal, erradicando la violencia armada y creando un ambiente de paz en el país. Desmanteló el principal cartel de la droga denominado “Los Reyes Magos” y estableció mecanismos de cooperación internacional para combatir este delito de proyecciones universales, preservando la soberanía nacional. Desarticuló el movimiento sindical.

El 10 de agosto de 1988, al iniciar la gestión, encontró una Reserva Monetaria Internacional con saldo negativo de 330 millones de dólares. Al finalizar el gobierno, el 10 de agosto de 1992, el doctor Borja entregó una Reserva Monetaria Internacional positiva de 450 millones de dólares y nuevos mecanismos de control para el manejo de esta variante económica dinamizadora de los procesos productivos. El doctor Borja recibió el país con una inflación cercana al cien por ciento y en franco crecimiento. Impuso un estricto control al gasto público y a la emisión de dinero. Adoptó una política crediticia selectiva a favor de los sectores productivos de alimentos de consumo interno y de exportación. Puso en vigencia un mecanismo gradual de ajustes, incentivó la comercialización de productos básicos a través de ENAC y ENPROVIT e impulsó la creación de ferias libres para evitar la especulación. Al dejar el gobierno, la inflación se redujo al 49 por ciento anual. El gobierno de la ID capacitó sistemáticamente a más de 40 mil microempresarios urbanos y rurales del país, a los que entregó y gestionó créditos por más de 5.000 millones de sucres. Creó sistemas de información, asesoría técnica y financiera para desarrollarlos.

Invirtió cerca de 40 millones de dólares para impulsar el Programa de Desarrollo Tecnológico Agropecuario (PROTECA), constituido en el pilar fundamental para generar alternativas tecnológicas tendentes a modernizar e incrementar la producción y productividad en el sectores agrícola y pecuario del país. Se fijaron 380 áreas de atención preferencial en todas las provincias del país, con una cobertura aproximada de 500 mil hectáreas. A través de la corporación Financiera Nacional, el Gobierno entregó créditos cercanos a los 200 mil millones de sucres para el desarrollo de la mediana y gran industria. Contrató créditos por 115 millones de dólares y captó recursos internos superiores a los 45 mil millones de sucres para apoyar la producción. Así, a través del Fondo de Operación General de la Corporación, concedió créditos directos a la pequeña y mediana industria y, a través del Fondo de Promoción de Exportaciones, atendió financieramente a personas naturales y empresas dedicadas a la exportación de productos no tradicionales. En agosto de 1992, la Corporación estuvo lista para convertirse en banca de segundo piso y se preparaba a recibir 200 millones de dólares adicionales del Banco Mundial, El Banco Interamericano de Desarrollo y la Corporación Andina de Fomento. Ejecutó un Plan de Desarrollo rural Integral para apoyar a lo campesinos –particularmente a los indígenas- con una inversión superior a los 85 mil millones de sucres.

En base a un estudio de pobreza, producto del cual se observaron 50 cantones que merecían urgentes acciones de desarrollo rural, el gobierno terminó, planificó y ejecutó 50 proyectos productivos y de infraestructura que permitieron aumentar los ingresos familiares de, al menos, 700 mil campesinos. Al dejar el gobierno, en agosto de 1992, quedaron financiados y en proceso de ejecución 30 proyectos más que beneficiarían a otros 800 mil campesinos y, por añadidura, un fondo de 142 millones de dólares para ser utilizados hasta el año 2000. El salario mínimo vital, a agosto de 1988, sumaba 19 mil sucres. Durante el gobierno del la ID, este rubro se elevó varias veces hasta alcanzar, en julio de 1992, 60 mil mensuales, lo que significó un incremento del 215 por ciento, cifra más alta a la tasa inflacionaria de los cuatro años. La Empresa Nacional de Productos Vitales (ENPROVI), solamente contaba con 220 locales de abastecimiento de productos básicos, sin programas ni sistemas para la compra venta. El doctor Borja amplió a 2.800 los locales de abastecimiento y estaban listos otros 1.200 en sectores populares. Las ventas se elevaron de 6 mil millones a 24 mil millones y sobrepasaron los 4.1 millones de habitantes atendidos en zonas rurales y urbano marginales, con productos de consumo masivo, a precios más bajos de los existentes en el mercado. Modernizó el Sistema Jurídico Tributario incrementando sustancialmente los niveles de recaudación fiscal respecto del Producto Interno Bruto. Eliminó más de 200 impuestos que enredaban y entorpecían el sistema tributario y amplió el universo de contribuyentes. Diseñó una nueva política arancelaria que, a más de mejorar las condiciones económicas del país, se dirigió a mejorar y moralizar la gestión aduanera. Esto constituyó un paso importante para agilitar el comercio exterior y especialmente, los trámites aduaneros, Estableció una política orientada a impulsar el crecimiento del sector minero, para generar empleo y recursos financieros para el desarrollo socio – económico del país. La Ley de Minería expedida en mayo de 1991, permitió cambiar una minería tradicionalmente artesanal a una de carácter empresarial. La Ley, de partida, benefició a más de 10 mil mineros informales que se organizaron legalmente y zanjaron conflictos que les impedían vivir en paz y progresar. Reactivó la flota pesquera industrial del Ecuador utilizando un crédito de 50 millones de dólares obtenido en la Corporación Andina de Fomento (CAF), dinero que usó también para financiar el comercio interandino y construir el terminar marítimo de Esmeraldas.

El ejercicio de la soberanía en materia petrolera se reflejó, en primera instancia, al asumir la operación del oleoducto transecuatoriano, a partir del 1 de octubre de 1989, aplicando estipulaciones contractuales suscritas con la Texaco. El control sobre el oleoducto ahorró al país el pago del 10 por ciento que cobraba Texaco por gastos de administración y operaciones. Esto, a su vez, facilitó la inversión de 10 mil 100 millones de sucres para ampliar de 300 mil barriles diarios a 325 mil la capacidad de bombeo del tubo y planificar un incremento adicional de 25 mil, así como la construcción de siete tanques de almacenamiento en el terminal de Balao y dos en Lago agrio, para incrementar en dos millones 700 mil barriles la capacidad de almacenamiento del crudo. El gobierno amplió a 1300 kilómetros la red de poliductos para transportar diariamente 12 millones de galones de derivados de petróleo

Construyó los poliductos de la costa: Libertad- Manta, Libertad- Pascuales y Santo Domingo – Pascuales, superando problemas de desabastecimiento crónico que sufría la región. Para evitar potenciales derrames de combustibles y evitar la paralización o reducción de las operaciones de la Refinería de Esmeraldas, reemplazó 164 kilómetros del deteriorado tramo de poliductos entre Esmeraldas y Santo Domingo. Instaló 12 kilómetros de tubería de seis pulgadas de diámetro en el tramo Inga –Altop- Alangasí e instaló una unidad de relicuefacción en el terminal del Beaterio, al sur de Quito. Todo esto incrementó en un 83 por ciento la capacidad de transporte de los derivados y su operación ahorró al país un millón 200 mil dólares mensuales. Se entregó a Petropenínsula la administración de la Refinería La Libertad, incrementando su eficiencia y provocando una reducción sustancial de los costos de producción de derivados en esa planta. Quedó listo el proyecto de Rehabilitación de la Refinería.

Con el fin de reducir al máximo el índice de analfabetismo, el gobierno del doctor Borja planificó y ejecutó la Campaña Nacional de Alfabetización monseñor Leonidas Proaño, con una inversión cercana a los 5 mil millones de sucres, beneficiando a unos 155 mil ecuatorianos. Con este plan se redujo al 9.6 por ciento el índice de analfabetismo, cifra sin precedentes en la historia de la educación ecuatoriana. Instituyó el Programa Nacional El Ecuador Estudia, para garantizar una permanente educación en los sectores marginados. De igual modo, estableció la Educación Preescolar No- Convencional, la Capacitación Ocupacional, el Desarrollo Cultural y Artístico y el Desarrollo Profesional, Científico y Tecnológico. En el Programa de Educación Preescolar No- Convencional se atendió a cerca de 100 mil niños de 4 a 5 años, en 16 de las 21 provincias del país y se formó a 500 educadores parvularios promotores de varias comunidades. Mediante el subprograma de Educación para Adultos, se benefició a 200 mil personas.

El 10 de agosto de 1992, más de un millón 200 mil niños en edad preescolar y escolar de los sectores urbano marginales y rurales de las 21 provincias del país, recibían desayuno gratuito que les proporcionaba el 25 por ciento de sus necesidades diarias de calorías y proteínas. En esta tarea se incorporó a las comunidades y organizaciones populares en la preparación de alimentos, compartiendo responsabilidades y desechando el paternalismo tradicional. En la distribución de los productos apoyaron decididamente las Fuerzas Armadas, los consejos provinciales y las municipalidades. En dos provincias se atendía con almuerzo escolar a 30 mil niños, base de un programa que abarcaba al Ecuador entero, a fin de combatir la desnutrición infantil y obtener mejores resultados en los niveles de rendimiento escolar.

Trasladando los bancos de arena del centro del río Guayas y de los alrededores de la isla La Esperanza, a través de una enorme y sofisticada draga computarizada, el gobierno del doctor Borja rellenó 800 hectáreas de superficie en los sectores sur y occidente de Guayaquil, para evitar que miles de porteños vivan en medio del fango en condiciones de insalubridad, miseria y abandono. Este proyecto ejecutado con la Armada Nacional, a un costo de 80 mil millones de sucres, permitió que 300 mil habitantes de Las Malvinas, Fertiza, Isla Trinitaria y Guasmo Sur gocen de los beneficios del relleno, construyan viviendas seguras sobre suelo firme y en condiciones óptimas de salubridad.

El presidente Borja estableció el Sistema de Salud Familiar y Comunitario Integral que puso énfasis en la atención domiciliaria, con una inversión cercana a los 23 mil millones de sucres. Con este programa el gobierno atendió a millón y medio de ecuatorianos pobres. En la construcción, ampliación y remodelación de hospitales en varias provincias del país, el gobierno invirtió 127 mil millones de sucres, a los que se sumaron otros 114 mil millones para equipamiento de hospitales, clínicas, dispensarios, centros y subcentros de salud. Entre 1988 y 1992 se construyeron, adecuaron y equiparon 324 centros y subcentros de salud en todo el Ecuador. Se invirtieron más de 5000 millones de sucres en la construcción, remodelación y equipamiento de unidades Ambulatorias y, a través del Seguro Social Campesino, se entregaron, además, dispensarios médicos equipados por un valor aproximado de 3.000 millones de sucres. Con una inversión de 1.500 millones de sucres se montaron también 10 clínicas en las provincias de Esmeraldas, Cotopaxi, Guayas, Azuay, Tungurahua, Chimborazo, Manabí e Imbabura. El abogado Jaime Roldós Aguilera inició la construcción del nuevo hospital Eugenio Espejo. Muchos años se paralizaron las obras por falta de financiamiento. El gobierno de Borja le dejó en pleno funcionamiento con 620 camas, 84 consultorios médicos, 12 quirófanos y galenos con capacidad de atender en 32 especialidades.

El gobierno invirtió 115 mil millones de sucres en la construcción de 130 mil soluciones habitacionales y dejó implantada una política democratizadora de crédito para facilitar el acceso de la población económicamente activa a recursos destinados a ese fin. En agosto de 1992, estuvo en proceso la construcción de 23 mil viviendas más y en estudio 10 mil adicionales.

El Banco Ecuatoriano de Desarrollo (BEDE), en la década que va del 79 al 88, había entregado, a los Consejos Provinciales del país, créditos por 9.430 millones de sucres. Consecuentemente, se represaron necesidades y aspiraciones. El Gobierno del doctor Borja creó el Fondo de Desarrollo Provincial (FONDEPRO), con el 2 por ciento del monto total de los ingresos corrientes del Presupuesto General del Estado, en cada ejercicio económico. Estos dineros se entregaban a los Consejos y al INGALA a través del BEDE. Con este mecanismo, además, se establecieron sistemas que mejoraron la administración de esas entidades y el BEDE pudo entregar préstamos superiores a los 80 mil millones de sucres que les permitieron ejecutar incontables obras de vialidad, saneamiento ambiental, agua potable, infraestructura escolar y deportiva y adquirir equipo caminero. El régimen también transfirió recursos a través del Fondo de Desarrollo Seccional (FODESEC), que permitieron incrementar la capacidad de inversión de los Consejos. De este modo, dejamos obras en ejecución y metas claras de desarrollo provincial.

Los municipios carecían de organismos que brindaran asistencia técnica o asesoramiento para elevar su capacidad de gestión. Tampoco tenían posibilidades crediticias conducentes a financiar estudios de proyectos y los préstamos para obras eran reducidos, a tal punto que entre 1979 y 1988, habían recibido del BEDE apenas 7.450 millones de sucres. El gobierno de Borja diseñó y ejecutó el Programa de Desarrollo Municipal (PDM), que superó esas limitaciones, tanto que sólo en 1989 los municipios recibieron préstamos por 74 mil millones de sucres. A fin de ejecutar obras prioritarias de saneamiento y equipamiento urbano, en los cuatro años de gestión, el gobierno entregó a los municipios 230 mil millones de sucres y, a través del Fondo Nacional de Preinversión (FONAPRE), financiados 60 estudios, de los cuales 20 contratados y en ejecución. Además, el BEDE – entidad a la que se le fortaleció para que impulse el desarrollo del país- dejó comprometidos créditos por 100 millones de dólares adicionales y, en caja, 200 millones de dólares más para que utilicen los próximos gobiernos.

Al 10 de agosto de 1988 habían instaladas 463 mil líneas telefónicas en el área urbana y 13 mil en la rural. El gobierno del doctor Borja más que duplicó la capacidad instalada, tanto en el ámbito urbano como en el rural. Con financiamiento de los gobiernos francés, español, japonés y brasileño concretó proyectos urbanos para aumentar 590 mil líneas, con una inversión de 280 mil millones de sucres y montar 100 centrales en igual número de poblaciones rurales, con un total de 27 mil líneas más. Con una inversión de 50 mil millones de sucres instaló centrales de tránsito internacionales en Quito y Guayaquil; estaciones terrenas en Guayaquil y Galápagos, así como la red de transmisión digital de larga distancia nacional que interconecta las principales ciudades del país. Instaló una red troncal de microondas con la región oriental del país, mejorando el sistema de larga distancia de 80 poblaciones rurales. Quedaron listos los estudios de ingeniería para adquirir 200 mil líneas telefónicas urbanas y suscritos los contratos para instalar cabinas telefónicas en 260 poblaciones rurales más.

Las deudas impagables a los contratistas impedía avanzar en la construcción de carreteras en el país. Hubo que invertir 50 mil millones de sucres y 59 millones de dólares para salir de esa situación, con los cuales se logró mejorar, rehabilitar, reparar, ampliar y terminar la construcción de las 38 principales carreteras contratadas en administraciones anteriores. Se invirtieron, además, 81 mil millones de sucres en 23 obras viales, en diversas provincias del país y quedaron en plena ejecución 11 proyectos – incluso en Galápagos- a un costo aproximado de 50 mil millones de sucres y más de 12 millones de dólares.

Cuando asumió el poder el doctor Borja, los ferrocarriles estaban a punto de colapsar. La vía férrea virtualmente inutilizada, la maquinaria paralizada y la empresa económicamente quebrada. La rehabilitación y modernización de los ferrocarriles se llevaron a cabo con fondos provenientes de Francia, España y aportes nacionales provenientes del 50 por ciento de la recaudación del impuesto a las matrículas de los vehículos. El gobierno francés entregó 169 millones de francos ( 41 mil millones de sucres), para la fabricación de 9 locomotoras; España concedió un préstamo de 20 millones de dólares para la compra de equipos, 35 plataformas, 15 góndolas y material ferroviario y, con fondos propios ( más de 10 mil millones de sucres), el gobierno mejoró la infraestructura, durmientes, talleres, campamentos y rieles. El gobierno emprendió, de este modo, el rescate de una de las más importantes obras del General Eloy Alfaro, coincidiendo en la visión de integrar Sierra y Costa, así como dar vida a pueblos que marchan al ritmo del ferrocarril.

La reducción de la renta petrolera destinada a electrificación, así como la suspensión de desembolsos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), a causa de la mora del gobierno anterior, dejaron al sector en una grave crisis financiera. Saldar la mora con el BID permitió al doctor Borja reanudar los desembolsos para continuar y terminar la Fase C del Proyecto Hidroeléctrico Paute, que agregó 575 mil kilovatios de energía a la generación nacional. El gobierno de la ID completó el tendido de la línea de transmisión principal del Sistema Nacional Interconectado y construyó líneas de subtransmisión y redes de distribución para atender a la población urbana nacional. Rehabilitó el parque térmico existente y adquirió nuevas plantas para sortear eventuales emergencias provocadas por el estiaje. Ejecutó proyectos de electrificación rural e integró a más de 700 mil habitantes del campo, tradicionalmente olvidados, a los beneficios del servicio. Inició el tendido de redes para incorporar a la región amazónica al Sistema Nacional Interconectado. Sentó las bases de un programa de integración eléctrico binacional con Colombia.

Masificar el deporte y, consecuentemente, desarrollar infraestructura deportiva a nivel nacional, constituyeron metas del presidente Borja, para lo cual invirtió cerca de los 20 mil millones de sucres, en los cuatro años de gobierno. Con ese dinero se multiplicó la infraestructura deportiva construyendo pequeñas canchas de uso múltiple en parroquias rurales del país; complejos de mediano alcance, en los cantones o instalaciones de envergadura con sofisticado equipamiento técnico – deportivo como los utilizados en las Séptimos Juegos Deportivos Nacionales o escenarios para eventos internacionales, como el Coliseo General Rumiñahui, obra en la que se gastó cerca de 7.000 millones de sucres. En Esmeraldas se fundó la Escuela de Iniciación Deportiva, con el fin de preparar deportistas de elite capaces de competir exitosamente en torneos internacionales, intercontinentales y mundiales. El gobierno alentó y apoyó a deportistas que compitieron en torneos internacionales, en diferentes disciplinas deportivas, tal el caso de las olimpiadas de discapacitados, en las que nuestros representantes obtuvieron varias medallas de oro.

La activa política internacional desarrollada por el presidente Borja rompió el aislamiento al que condujo la administración anterior. Uno de los aspectos sobresalientes de esa política constituyó la desarrollada frente al secular problema limítrofe con el Perú, país al que exhortó – en la Asamblea General de las Naciones Unidas realizada en Nueva York, el 30 de septiembre de 1991 – a solucionar pacíficamente el diferendo por medio del arbitraje del Papa. En esa cita instó al Perú a vivir en un ambiente de paz y desarrollar un trabajo conjunto para alcanzar el desarrollo, la justicia social y el mejoramiento de la calidad de vida de los dos pueblos. Al finalizar el gobierno, el doctor Borja dejó sembrada una esperanza para que las armas de guerra puedan, de acuerdo a la decisión soberana de los dos pueblos, se cambiadas por instrumentos de trabajo. Gestiones personales del presidente Borja permitieron ingresar al Ecuador al Grupo de Río, en el que tuvo una activa participación conducentes a ratificar la ejecución de una política exterior seria, coherente y profundamente latinoamericanista e integracionista. La Undécima Reunión Consultiva Especial del Tratado Atlántico, realizada en Chile, en 1990, admitió al Ecuador como miembro del Tratado en el que participó decididamente para diseñar un régimen de protección global del medio ambiente de esa región y de sus ecosstemas dependientes y relacionados.

Impulsó dos expediciones científicas a la Antártida e instaló la primera parte de la Estación Científica “Pedro Vicente Maldonado”, en la isla Greenwich. En una de las reuniones consultivas, el doctor Borja logró que se acepte una propuesta suya de usar la Antártida para fines pacíficos, prohibiendo los ensayos nucleares y el depósito de desechos radioactivos. En representación de América Latina y El Caribe, nuestro país fue elegido, el 1 de enero de 1991, miembro del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, donde compartió con representantes de las más grandes potencias del planeta la responsabilidad de velar por la paz y seguridad del mundo. Participó y apoyó las iniciativas del Consejo de Seguridad para solucionar el conflicto centroamericano, así como el preceso de pacificación del Sahara Occidental. En la Reunión Cumbre del Consejo de Seguridad alcanzó el apoyo unánime de sus 15 países integrantes sobre el potencial explosivo de la pobreza sintetizado en la ecuación: “ Pobreza + juicio de valor sobre ella + rebeldía = ruptura de la paz”. El presidente Borja contribuyó a sentar las bases para que la Organización de las Naciones Unidas busque nuevos mecanismos para alcanzar la justicia social en los países pobres y establecida la necesidad de alcanzar una equitativa distribución de los beneficios del progreso entre todos los pueblos, como mecanismo para conseguir y mantener la paz mundial.

Caso Restrepo[editar]

Luego de una búsqueda infructuosa sin resultados, a mediados de 1989, los padres de los menores denuncian el caso ante la CEDHU e inician posteriormente denuncias por los medios de comunicación. En medio de este reclamo, Doris Morán y Hugo Oswaldo Recalde, proceden a negociar con la familia la entrega de los menores a cambio del silencio, sin embargo los menores jamás aparecieron con vida. Luego de las negociaciones engañosas y las difamaciones en contra de la familia Restrepo, los padres deciden organizar plantones en la Plaza Grande de la ciudad de Quito.

En la presidencia de Rodrigo Borja se conforma una comisión internacional para investigar los crímenes de Lesa humanidad cometidos por el Estado ecuatoriano, esto debido a un informe acusatorio presentado por la DAS de Colombia en la que se acusa a la Policía Nacional del Ecuador de la desaparición de los menores. Con fecha 2 de noviembre de 1991, la comisión internacional presenta el informe ante el Presidente de la República, habiendo 88 sindicados en el caso Restrepo.

El 11 de agosto de 1991, aparece el ex-agente del SIC-10, Hugo España quien fue uno de los testigos principales del llamado caso Restrepo, quien acusa a Guillermo Llerena y dice que los restos de los menores fueron echados en la laguna de Yambo en Cotopaxi. En aquellas fechas es detenido Camilo Badillo, ex agente del SIC-10, por encontrarse evidencia de su culpabilidad en los crimenes.

El 16 de agosto de 1991, se dicta la orden de detención en contra de Hugo España por encontrarse evidencia en su contra respecto del caso de la muerte de los hermanos Restrepo. Si bien el gobierno de Borja a causa de las constantes presiones conformo la Comisión que dio con parte de la verdad, fue incapaz de clausurar los aparatos de represión policial iniciados durante el gobierno de León Febres Cordero.

Ministros de Estado[editar]

Ministerio Ministro
Ministerio de Defensa Jorge Luis Félix López
Ministerio de Bienestar Social Raúl Baca Carbo
Ministerio de Salud Pública Plutaraco Naranjo
Ministerio de Obras Públicas Alfredo Carrasco / Juan Neira
Ministerio de Agricultura y Ganadería Enrique Delgado / Alfredo Saltos
Ministerio de Educación Alfredo Vera Arrata / Raúl Vallejo
Ministerio de Gobierno Andrés Vallejo / César Verduga Vélez
Ministerio de Economía y Finanzas Jorge Gallardo / Pablo Better
Ministerio de Energía y Minas Diego Tamariz
Ministerio de Relaciones Exteriores Diego Cordovez
Ministerio de Industrias y Comercio Exterior Jacinto Juvín / Juan Falconí Puig
Ministerio de Trabajo Roberto Gómez / César Verduga
Secretaría de la Administración Pública Washington Herrera / Gonzalo Ortiz
Secretará Nacional de Información Pública Gonzalo Ortiz

Publicaciones[editar]

Es autor de los siguientes ensayos y obras de referencia:

  • Tratado de Derecho Político y Constitucional;
  • Socialismo Democrático;
  • La Ética del Poder;
  • El Asilo Diplomático en América;
  • La Democracia en América Latina;
  • Derechos Humanos: una nueva perspectiva;
  • Democracia y populismo
  • La lucha de América Latina por la democracia;
  • Enciclopedia de la Política
  • Recovecos de la Historia
  • Sociedad, Cultura y Derecho

Su libro más importante es la Enciclopedia de la Política, editada por el Fondo de Cultura Económica de México, que en su cuarta edición tendrá más de 7500 páginas.

Méritos[editar]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Salazar y Acha, Jaime de (2010). «Una rama subsistente del linaje de Borja en la América española». Boletín de la Real Academia Matritense de Heráldica y Genealogía (75):  pp. 16-17. OCLC 27332380. http://www.ramhg.es/images/stories/pdf/boletin/boletin-075.pdf. 

Enlaces externos[editar]



Predecesor:
León Febres-Cordero Ribadeneyra
Coat of arms of Ecuador.svg
Presidente de la República del Ecuador
1988 a 1992
Sucesor:
Sixto Durán Ballén