Rock de España

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El término "rock español" hace referencia al rock hecho en España (territorio continental europeo peninsular e islas Baleares, más Islas Canarias, Ceuta y Melillla). Valga la aclaración para no confundir con rock en español. Porque el rock español o de España no siempre se ha expresado en castellano. Es cierto que, a lo largo de su historia, ésa ha sido la tendencia común y mayoritaria (desde el principio); pero también lo ha hecho, según las épocas, las modas, los lugares y las ocasiones, en inglés (e incluso en francés e italiano) y -sobre todo- catalán, euskera, gallego, aragonés o bable.

Historia[editar]

Los inicios del rock en España. Años 50 y primeros 60 (1956-1961)[editar]

El rock llegó a España relativamente pronto. Los primeros discos de Bill Haley & His Comets, Elvis Presley y otros solistas se publicaron con cierta regularidad (y pocos meses de retraso) en el país ya en 1956-57. Aunque sin demasiado eco a nivel de público ni, mucho menos, de medios; al menos en un primer momento. El sistema político, en aquel entonces, era una dictadura autoritaria de corte conservador (la dictadura del general Franco) que, a finales de los 50's, estaba intentando incardinarse en el contexto europeo abandonando, a la fuerza, las maneras semi-fascistas de los 40's y exhibiendo un cierto aperturismo socio-cultural y estético. A eso puede sumarse que la sociedad española, ya por aquel entonces, estaba (de alguna manera) divorciada del régimen político. La España de finales de los 50’s y principios de los 60’s sufría una curiosa esquizofrenia. Por una parte, alumbraba una sociedad homologable a la del resto de Europa (mayoritariamente de clase media, mentalmente abierta y receptiva; curiosa, inquieta) mientras por otra mantenía un gobierno autocrático de corte tradicionalista y ultracatólico.[1]

A despecho de lo que suele afirmarse una y otra vez, el régimen franquista no denostó, prohibió ni persiguió al rock'n'roll[2] . Los sucesivos gobiernos del general Franco, en realidad, no prestaron apenas atención al fenómeno. Es cierto que la Censura oficial retrasó el estreno de algunas películas o modificó las portadas de algunos discos, pero nunca existió una política expresa y sistemática de prohibición ni nada parecido[3] . En cualquier caso, en la segunda mitad de los 50’s, y por estas y otras causas, España estaba tan madura como el resto de países de su entorno (Francia, Italia) para el advenimiento del Rock’n’Roll[4] .

La llegada se produjo por cuatro vías diferentes. Por un lado, la ya aludida publicación más o menos regular de discos originales. Por otro, los medios de comunicación (que, a pesar de la censura, se hacían eco de la “nueva moda americana”). En tercer lugar, por la influencia italiana y francesa (el primer rock’n’roll español estuvo muy condicionado por lo que venía de esos dos países: Francia e Italia; cuya influencia musical y cultural era abrumadora). Y, por último, por la existencia de varias bases militares estadounidenses en la propia península.[5]

Se ha insistido mucho en el protagonismo que las bases americanas tuvieron en la introducción del rock’n’roll en la España de finales de los 50. La evidencia no se puede negar. Los primeros focos del rock español fueron, precisamente, Madrid (donde estaba la base de Torrejón), Zaragoza (que tenía su base americana) , Sevilla- Cádiz (con Morón de la Frontera y la base naval de Rota) y Barcelona y Valencia (que no tenían bases pero que eran puertos en los que la VI Flota recalaba con frecuencia). En los barrios en torno a las bases (y en Barcelona y Valencia, en torno a sus puertos) surgieron bares y locales que acogían a los “americanos” y en los que sonaba esa nueva música rock con frecuencia. A eso debe sumarse la existencia de emisoras radiofónicas en las propias bases. Que emitían en inglés y programaban rock’n’roll para consumo de los soldados yanquis, pero que eran captadas y seguidas por los españoles de los alrededores.[6]

Pero no hay que perder de vista la influencia francesa y, sobre todo, italiana. El primer rock español está muy influenciado por lo que se hacía en Francia e Italia. Sobre todo por este último país. Aparte del francés Johnny Hallyday, los flirteos rocanroleros de gente como Pepino Di Capri, Adriano Celentano o el mismísimo Renato Carosone fueron seminales para el alumbramiento del primer rock español. Ese filtro “euromediterráneo”, latinizado y suavizado fue determinante, sobre todo en los primerísimos tiempos (1958-1962). A eso se suma que, a partir de 1958-59, los sonidos que llegaban de la propia fuente original (Estados Unidos) sufren una evolución hacia un tipo de rock más melódico, romántico y baladístico (Paul Anka, Ray Peterson, Neil Sedaka, The Platters, etc) o hacia formas más bailables y tamizadas (Twist, Madison, etc)[7] .

En cuanto a los medios de comunicación, ya entre 1956 y 1958 aparecen algunas revistas musicales como “Discofilia” , “Mosaico Musical” o “Música Y Canciones” que, sin dedicarse principalmente a la música moderna, incluyen, entre sus artículos, información sobre la recién estrenada música rock y las ediciones de discos de ese estilo. Aunque la primera revista que se ocupó casi en exclusiva del género fue "El Correo de la Radio".[8]

En torno a 1957-58 el género comienza a lograr aceptación entre el público juvenil. Las orquestas de baile incluyen en su repertorio versiones más o menos domesticadas de los éxitos norteamericanos de rock. Pero lo más importante es que, al mismo tiempo, surgen los primeros grupos y solistas jóvenes dedicados exclusivamente al rock’n’roll; cantando tanto en inglés como en italiano, francés o español. Los principales focos son los ya aludidos, que cuentan con bases americanas o son escala de la VI Flota (Madrid, Sevilla-Cádiz, Zaragoza, Barcelona, Valencia). Los nombres de esos primeros grupos y solistas son Los Estudiantes, The Rocking Boys, Chico Valento, Rocky Kan, Los Pájaros Locos, Los Milos, Gavy Sander’s, el Dúo Dinámico, los Blue Boys, Los Pantalones Azules, etc.[9]

Pero, en casi todos los casos, la tamización italo-francesa en sonido y temática es tan evidente que convendría revisar o matizar la teoría comúnmente aceptada sobre la influencia directa de los establecimientos militares estadounidenses.

En ese sentido, también habría que cuestionar otro lugar común que habla de la importancia que tuvo en la aparición del Rock’n’Roll en España la conexión latinoamericana a través de bandas como los cubanos Los Llopis o los mexicanos Los Teen Tops. Ciertamente, ambos grupos tuvieron, en su momento, un gran éxito en el país. Pero el primer disco de rock de los cubanos y sus actuaciones y estancia en Madrid datan de 1959[10] , mientras que Los Teen Tops no graban su primer sencillo hasta 1960; y está demostrado que los primeros grupos y solistas españoles que practican ese género surgen entre 1957 y 1958. En cualquier caso, es indiscutible la importancia de esas dos bandas latinoamericanas en cuanto a popularización y difusión del nuevo estilo entre la audiencia española.

En 1959 aparecen los primeros discos españoles que incluyen canciones que pueden ser definidas como rock. Son las primeras grabaciones del Dúo Dinámico (con temas como “Cowboy” y “Baby Rock”) y Los Pájaros Locos. Pero, sobre todo, se publica el que suele ser considerado como el primer disco de Rock’n’Roll español en sentido estricto: un EP con cuatro canciones (“Ready Teddy”, “La Bamba”, “Woo-Hoo” y “Me enamoré de un ángel”) firmado por los madrileños Los Estudiantes.[11]

A estos siguen, ya en 1960, grabaciones de Los Milos, Mimo, Kroner’s Duo, Kurt Savoy, Chico Valento y otros.

Para aquel entonces (1960-61) el género se está consolidando en España, ganando cada vez más público, obteniendo cobertura en los medios (emisoras radiofónicas y prensa escrita) y consiguiendo amplia aceptación entre la juventud. Al mismo tiempo llegan nuevas influencias, tanto de USA, Italia y Francia como de un nuevo foco que cada vez va a adquirir más importancia: Reino Unido.

Británicos son artistas como Tommy Steele, Cliff Richard y The Shadows, cuyo ascendente sobre el rock español va a ser enorme en los primeros años 60.

Entre 1960 y 1961 surgen infinidad de nuevas bandas y solistas a lo largo y ancho de la geografía nacional: Mike Ríos, Los Pekenikes, Los Sonor, Los Catinos, Micky y Los Tonys, Los Relámpagos, Tony Vilaplana, Los Brisks y muchos otros. La principal característica de la mayoría de ellos es que, a diferencia de los intérpretes surgidos a finales de los 50’s, éstos beben directamente de las fuentes originales anglosajonas (estadounidense y británica), en mayor medida que de las influencias franco-italianas.

Los años 60. La primera Edad Dorada del Rock Español (1962-1969)[editar]

A partir de 1962 el rock inicia en España su etapa de expansión y auge[12] .

Los medios de comunicación, que hasta ese momento casi lo habían ignorado, comienzan a darle cada vez mayor presencia. Y no sólo en la radio, donde nacen espacios exclusivamente dedicados a él (como “Vuelo 605” y otros), sino hasta en la misma televisión (que era exclusivamente estatal). Así, programas de variedades de TVE previamente existentes como “Los Amigos del Martes”. “Gran Parada” o “Escala en Hi-Fi” empiezan a emitir actuaciones o play-backs de intérpretes y éxitos del rock del momento[13] . Incluso aparece un programa dedicado expresamente al rock’n’roll, al pop y a la “música moderna” en general, denominado “Discograma”. También la prensa escrita se hace eco de la nueva tendencia, y en abril de 1962 comienza a editarse “Discóbolo”, una revista musical orientada exclusivamente al Pop y el rock’n’roll (y que duró hasta 1971). A ella le siguen, poco después (entre 1963 y 1967), otras publicaciones como “Fonorama”, “Ondas”, “Mundo Joven”, “Mundo Musical”, “Fans”, “Rompeolas” o “El Gran Musical”[14] .

En varias ciudades comienzan a programarse conciertos semanales en los que los jóvenes grupos que aún no han grabado ningún disco tienen ocasión de presentarse ante un público tan joven como ellos (el precio de las entradas era muy asequible); al estilo de lo que, por aquellas fechas, se hacía en París en el Teatro Olympia[15] . En Barcelona destacan las veladas vespertinas de El Pinar;[16] pero es en Madrid donde surge un acontecimiento que el paso del tiempo ha convertido en algo casi mítico. Unos jóvenes promotores deciden programar, con carácter quincenal, actuaciones de varios grupos y solistas de rock’n’roll durante las mañanas de los domingos, utilizando el local del Teatro-Circo Price. Son las famosas “Matinales del Price” que se iniciaron en noviembre de 1962 y duraron casi un año, hasta que a finales de 1963 una campaña difamatoria de la prensa ultraconservadora (orquestada por el diario Pueblo) consiguió que las autoridades franquistas denegaran el permiso para su celebración[17] .

Durante aquel año, pasaron por el escenario del Price cientos de bandas. Las Matinales no sólo consolidaron la escena del Rock en Madrid (y en toda España) sino que facilitaron la aparición de nuevos grupos y solistas, extendiendo por todo el país la moda del rock’n’roll y las actuaciones de bandas amateurs. Así, más allá del hecho puntual de la clausura de las jornadas del Price, la campaña anti-rock de la prensa ultraconservadora no sólo no tuvo éxito, sino que terminó rindiéndose a la evidencia. El rock era ya un fenómeno de masas. De hecho, a partir de ese momento, discotecas (entonces se llamaban “boites”), salas de fiestas, colegios mayores universitarios, locales de baile, salones recreativos e incluso piscinas municipales comenzaron a programar conciertos de grupos de rock, vista la capacidad de convocatoria que tenían entre la juventud[18] .

Hacia 1963 la escena está experimentando un auge evidente. La presencia del rock es cada vez mayor a todos los niveles y la juventud española la reconoce ya como una forma de expresión propia. De Italia y, sobre todo, de Francia llega el fenómeno “Yé-yé” que, más allá de lo musical, abarca aspectos estéticos, literarios, cinematográficos, de moda, etc; y que en España adquirió especial relevancia. Surgen solistas femeninas como Gelu, Karina, Rosalía, Lita Torelló, Lorella, Marisol (una vez superada su etapa como niña-prodigio) o Rocío Dúrcal. Y, como intérprete masculino, hay que destacar a Raphael, que hasta 1969 mantiene una línea pop evidente y que, además, es el primer artista español del género (en sentido laxo) en obtener éxito internacional (sobre todo en Latinoamérica)[19] .

Mientras tanto, la expansión de la Música surf estadounidense y el éxito mundial de los británicos The Shadows condicionan a las nuevas bandas españolas de rock, muchas de las cuales se decantan por los sonidos instrumentales y por el uso del reverb y el eco en sus composiciones[20] .

Pero es a partir de 1964 cuando se produce el verdadero Boom de la música rock y del Pop en España. Lo que se conoce como “La Primera Edad de Oro del Pop Español”[21] .

Es en ese año cuando The Beatles se convierten en un fenómeno mundial y tiene lugar la llamada Invasión Británica, que afectó a todo el planeta. Los nuevos estilos del rock británico (la Música beat y el Rythm and blues) se imponen en todas partes, revolucionando el mundo del rock’n’roll y del Pop y dando a luz a infinidad de grupos y movimientos juveniles en los cinco continentes[22] .

En toda España (desde las ciudades principales hasta los pueblos pequeños) surgen miles de nuevas bandas influidas por esos sonidos. Su enumeración sería imposible. En aquella época, para poder actuar en directo, el régimen franquista exigía tener el carnet de “artista músico de variedades y/o música moderna”, inscrito en el Sindicato Vertical del Estado. Según los datos de la época, el número de bandas de rock’n’roll (o “conjuntos musicales” como de decía en aquel tiempo), circa 1965-66 ascendía a 6.000[23] . Y eso sin contar los grupos que nunca se inscribieron en el sindicato y que se limitaron a tocar en conciertos no oficiales y en sitios improvisados. La cifra da una idea de hasta qué punto, a mediados de los 60’s, el rock y el pop eran algo consustancial a la juventud del país.

Surgen, entonces, algunas de las más grandes bandas de la historia de la música rock española. Los Brincos (el primer grupo en tener cierta proyección internacional en Francia, Portugal e Italia)[24] , Los Sírex, Lone Star, Los Cheyenes, Los Salvajes, Los Botines, Los Pepes, Los Huracanes, Los Gatos Negros, Los Canaries, Los Mustang, Los 4 Jets, Los Buitres, Los Beta, Los Nivram, Los Polares, Los Juniors, Los Ángeles, Los Bohemios, Los Flecos, Los Shakers, Los No, etc. Y así hasta seis mil...[25]

Al mismo tiempo, representantes de la generación inmediatamente anterior como Los Pekenikes, Los Relámpagos o, sobre todo, Micky y los Tonys se adaptaban a las nuevas tendencias y se convertían en abanderados del Beat y (sobre todo los últimos) del rythm’n’blues y del rock más áspero, casi rozando el garaje-punk[26] .

Es también por esta época (1964) cuando surge en Cataluña una escena compuesta por grupos que interpretan sus temas (muchos de ellos versiones de canciones extranjeras) casi exclusivamente en catalán. Hablamos de bandas como Els Xocs, Eurogrup, Els 3 Tambors y otros muchos[27] .

Entre 1964 y 1969 el rock y el Pop alcanzan su máximo apogeo en la España franquista. La radio, la televisión, la prensa, el cine, el arte, la sociedad entera están sometidas a su influencia. A despecho de la ideología ultrarreaccionaria del régimen, la nueva moda se impone hasta el punto de condicionar cada manifestación cultural, social y estética del país[28] .

Las nuevas bandas tienen un éxito apabullante. Venden cientos de miles de discos y convulsionan el paisaje de la España de los 60. Las discográficas multinacionales (EMI, RCA, CBS, etc) abren sucursales en Madrid y en Barcelona; al tiempo que disqueras nacionales (Hispavox, Zafiro, Regal, etc) expanden su negocio y prosperan al calor de la nueva moda[29] .

Los Brincos juegan a ser una especie de Beatles celtibéricos, combinando las armonías y los ritmos del Beat con los nuevos hallazgos pop a base de composiciones propias y, sobre todo, cultivando un estilo netamente español y castizo[30] . Los catalanes Sírex son capaces de conjugar el sonido salvaje de las bandas americanas y británicas más ásperas con la cara más amable del pop anglosajón y la sempiterna tradición euromediterránea[31] . Los Salvajes aúnan la insolencia de unos Rolling Stones a la española con el desfase de los primeros The Who[32] . Los Cheyenes son la quintaesencia del sonido sucio y crudo que practican las bandas rizmanbluseras británicas y los proto-punks garajeros yanquis[33] . Los Mustang, por su parte, se dedican a versionear los éxitos de los Beatles y a ser fieles al estilo limpio y pulido del Beat más elegante. Lone Star siguen su propia evolución hasta desembocar (a partir de 1966) en algo tremendamente original[34] .

Es, literalmente, la Primera Edad Dorada del Rock Español[35] . Lo que fue llamado, en su día, la “Era de los Conjuntos”. El rock y el pop son un fenómeno de masas. Se venden cientos de miles de discos. Se filman películas, se escriben libros, se celebran festivales, se crean modas[36] .

En 1966 tiene lugar una especie de “segunda ola” que afianza la tendencia anterior y da nuevo impulso al predominio del rock y del Pop. Aparecen bandas, como Los Bravos, Los Mitos, Los Pasos, Los Pic-Nic, Los Canarios (que "españolizan" su nombre y cambian de formación), Los Pop-Tops, Los Grimm, Los Z-66, Los Ángeles, Los Archiduques, Juan y Junior (tras su salida de Los Brincos)[37] , Los Buenos o Los Íberos[38] . Esta nueva generación de grupos trae consigo las nuevas tendencias del rock que en ese momento nacían en Gran Bretaña y Estados Unidos. Así, con ellos aparecen y se desarrollan géneros como el Soul negro y bailable, el Pop sinfónico (al estilo de los Moody Blues), el Folk Rock (iniciado en USA por Bob Dylan o The Byrds)[39] , el Blues rock y, sobre todo, la Psicodelia[40] . Por otra parte, esta nueva hornada de bandas dejan de cantar exclusivamente en español (como habían hecho sus inmediatos antecesores) para hacerlo, cada vez más, en inglés o simultanear ambos idiomas[41] . Los motivos, más allá de los puramente estéticos, son claramente comerciales. Y el resultado no se hace esperar: En 1966 Los Bravos se convierten en el primer grupo español en obtener un éxito internacional con su tema “Black is Black” (cantado en inglés), que alcanza el número 2 en las listas británicas[42] , el número 4 en las estadounidenses y el número 1 en Canadá y varios países de Europa Occidental y del resto del mundo[43] . La banda madrileña seguirá teniendo éxito internacional en 1967 y 1968 gracias a temas como “I Don’t Care” o “Bring A Little Lovin’”[44] . Otros españoles que alcanzaron éxito en el mercado anglosajón fueron los Pop-Tops con temas como “Oh Lord Why Lord” (1968) y, sobre todo, con “Mamy Blue” (1971). De hecho esta última canción también llegó al número 1 o 2 en las listas de Francia, Italia, Alemania, Países Bajos, Austria, Noruega, Suecia, Suiza, Bélgica, Dinamarca e, incluso, Japón[45] . Antes de eso, en 1970, el veterano Miguel Ríos (que abandonó el “Mike” con el que debutó por su verdadero nombre a mediados de los 60’s) ya había entrado en las listas de medio mundo (Estados Unidos, Australia y Europa Occidental) con una versión en inglés de su " Himno a la alegría"[46] .

Así pues, al finalizar los años 60, el rock parece estar totalmente consolidado en España. Su presencia en la TV, en la radio y en la prensa es incontestable; se filman películas cuyo principal leitmotiv es la aparición de bandas y solistas (“Un, dos, tres, al escondite inglés”, “Megatón Ye-Ye”, “Los chicos con las chicas”, “Codo con codo”, etc); se venden cientos de miles de discos (más que de ningún otro género musical); se crean modas y tendencias; la juventud identifica el rock y el Pop como el sonido de su generación[47] . Y, cosa aún más importante, incluso ha obtenido éxitos puntuales en el mercado internacional, lo que hace abrigar esperanzas sobre su capacidad para ser “exportado”[48] .

La década de los '80: La "Movida"[editar]

La cultura del rock en la España de los 80[editar]

Rosendo Mercado, cantante y guitarrista de Leño, un grupo emblemático del rock urbano.

En los años 1980 el rock español fue influenciado por el new wave y el punk, surgiendo un movimiento conocido como "la Movida madrileña"; este movimiento, en el que, a modo de cajón de sastre, se aglutinó a grupos no tan sólo madrileños, y no estrictamente ligados a él, se corresponde con un período de gran creatividad en la cultura popular española, a todos los niveles; mientras los grupos emergían sin cesar, y se prestaba atención, quizá por primera vez, a la escena underground, el fenómeno creativo se extendía también al cine, el cómic, la fotografía; así se relacionaron con el movimiento cineastas como Pedro Almodóvar y fotógrafos como Alberto García-Alix. En el campo del cómic, publicaciones como Totem o Cimoc se hacían eco de la cultura del rock, potenciando su lado fantástico y onírico.

La "Movida", fue muy promocionada por la administración local madrileña, en aquel momento regida por "el viejo profesor" Tierno Galván; es muy recordada su polémica frase al respecto a la apertura de un concierto; "¡Rockeros: el que no esté colocado, que se coloque... y al loro!"; asimismo se recuerda en relación a este período el programa dirigido por Lolo Rico "La Bola de Cristal", un espacio televisivo profundamente iconoclasta, vinculado a la cultura del momento y en el que aparecían haciendo cameos y celebradas actuaciones musicales artistas como Loquillo, Alaska o Juan Perro.

Se pueden mencionar asimismo los locales de referencia de la "Movida", locales desaparecidos como el Rockola, o el todavía vigente "Penta", mencionado en la canción de Nacha Pop "Chica de ayer; el paso del tiempo ha acabado por mitificar estos puntos de reunión de la Movida Madrileña, y los ha hecho permanecer en la memoria colectiva como eternamente vinculados a la época que los vio nacer.

Eclosión musical[editar]

Loquillo durante una actuación en Hoyos del Espino.
  • A nivel de grandes audiencias triunfaron grupos como Mecano, Duncan Dhu, o La Unión, de los cuales en muchas ocasiones se discute el que se puedan vincular a la movida, pero que sin duda tenían relación con el momento artístico que se vivía. Mecano estaban al comienzo influenciados por los nuevos románticos, mientras que Duncan Dhu facturaban un rock más acústico e introspectivo, con mucha antención a las melodías y de letras trabajadas. Asimismo, Héroes del Silencio fue otro de los grupos que triunfaron masivamente en los 80, siendo los que más proyección internacional alcanzaron, entrando ya de lleno en los primeros 90 con una personal propuesta que combinaba letras elaboradas y barrocas con un poderoso rock electroacústico.
  • En el campo del hard rock y el heavy metal, se podrían incluir formaciones como Barón Rojo, Obús, Leño, o Barricada. Sin embargo, su pertenencia al movimiento también es bastante discutida, al beber este directamente de la ola punk y new wave británica; la cual se oponía a este tipo de bandas. Sin embargo eran estos grupos los que mayor poder de convocatoria tenían en sus conciertos y los que más discos vendían. Los medios de comunicación españoles se han empeñado en condenarlos al olvido por sus letras de crítica social. Por eso solo cuentan con este párrafo en todo este artículo sobre rock español.
  • Algunos de los álbumes más destacados o recordados de este período son;
    • Los Secretos, (1981, Los Secretos).
    • Flash Epidérmico, (1981, Lemo).
    • Contacto Interior, (1981, Danza Invisible).
    • Buena Disposición, (1982, Nacha Pop).
    • El Acto, (1982, Parálisis Permanente).
    • Volumen Brutal, (1982, Barón Rojo)
    • Noches de Rock and Roll (1984, Burning)
    • Fugitivos, (1986, Fugitivos).
    • Camino Soria (1987, Gabinete Caligari)
    • La Canción de Juan Perro (1987, Radio Futura).
    • El mar no cesa (1988, Héroes del silencio).
    • A tu alcance ( 1988, Danza Invisible)
    • A por ellos, que son pocos y cobardes, (1989, Loquillo y Trogloditas)
    • Autobiografía, (1989, Duncan Dhu)
    • Descanso Dominical (Mecano]])
    • Doce canciones sin piedad, (1989, 091)

En noviembre de 1986, se celebra el Primer Festival de Rock iberoamericano, organizado por Miguel Ríos.

Los años 90[editar]

Yosi al frente de Los Suaves en el Viñarock 2009.

Desde entonces, distanciándose de la generación anterior de la movida, el rock en España se ha diversificado en sus subgéneros (aunque sin que ningún grupo escapara a otras influencias) como el pop rock (Sexy Sadie, Los Piratas, Los Rodríguez), el punk rock (T.N.T., Larsen, La Polla Records, Kortatu, Los Muertos de Cristo, Cicatriz, Las Vulpess, Eskorbuto, El Último Ke Zierre, Animales muertos), el heavy metal (Ángeles del Infierno, Saratoga, Avalanch, Dark Moor, Tierra Santa, Mägo de Oz, Lujuria, Ars Amandi), rock alternativo (Los Planetas, Los Hermanos Dalton, La Habitación Roja, The Deesser Lab, Black Diamond), muchos de éstos, a través del rock alternativo estadounidense, usando el inglés, como por ejemplo Dover y El Inquilino Comunista, without mítica banda de Cataluña haciendo de teloneros de grupos americanos como Good Charlotte.

Con influencias de Leño, y posteriormente de la carrera en solitario de su cantante, Rosendo, apareció una generación de grupos similares que se pueden englobar en el llamado rock urbano, Platero y Tú, Extremoduro o Barricada, y éstos a su vez se convertirían en ejemplo para grupos como Marea.

Podemos rescatar, sin embargo, para el rock en español, a grupos muy diversos como Extremoduro, Platero y Tú, El fantástico hombre bala, El niño gusano, Celtas Cortos, Marea, Los Suaves, Rosendo, Reincidentes, Barricada, Boikot o Soziedad Alkoholika.

Muchos de ellos han utilizado desde entonces, en mayor o en menor medida, su música y letras como forma de protesta social, llenándola con temas de contenido social y político como el anarquismo, el anticapitalismo, el antimilitarismo, el antifascismo, el inconformismo, las drogas, la igualdad, la juventud o la libertad; grupos de este estilo son Kaotiko (anteriormente Kaos Etiliko), Boikot, Ska-P, Reincidentes o Celtas Cortos. Otros tratan sobre los problemas cotidianos de la vida como: el amor, la amistad, la felicidad, la poesía, drogas, todo desde las ópticas propias de su tiempo; entre estos podemos destacar a Extremoduro, Platero y Tú, Los Suaves, La Fuga, Fito y Fitipaldis o Marea.

Siglo XXI[editar]

Los años 2000 se vieron afectados por varios acontecimientos que tuvieron lugar en esta década. Primero se produjo un gran apogeo del rock transgresivo, es decir, la escuela de Extremoduro tuvo un gran número de descendientes tales como Marea, Despistaos (primera época) o Sínkope entre otros, La separación de Platero y tú supuso un antes y un después en la historia del rock de este país con la dispersión de sus miembros en distintos proyectos. Fito llevó a cabo una exitosa carrera en solitario con su grupo Fito y Fitipaldis que contribuyó al acercamiento del rock a las grandes masas. Uoho entró a formar parte de Extremoduro como guitarrista. Maguila y Juantxu formaron por su cuenta la banda de rock urbano La Gripe. Merece una mención especial el desarrollo que tuvo La Fuga llegando a ser una de las bandas del rock estatal con más alcance del momento. También es notable la proyección de los músicos procedentes de la Alameda de Osuna (Madrid) que cosecharon una considerable fama con grupos como Le Punk o Buenas Noches Rose y que se vio culminada con el ascenso de Pereza a lo más alto del Pop Rock nacional.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Payne, Stanley (2005). El Régimen de Franco. Alianza Editorial. ISBN 9788420695532. 
  2. Uribe, Matías. «La Voz de Mi Amo». ¿Disolvió Franco a Los Brincos y a Los Bravos?. 
  3. Uribe, Matías. «La Voz de mi amo». Los discos que fusiló Franco. 
  4. Alegret, Gaby (2007). Nuestra Salvaje Historia. Lenoir. ISBN 9788493546533. 
  5. Ordovás, Jesús (1987). Historia de la Música Pop española. Alianza Editorial. ISBN 8420602248. 
  6. Castillo-Puche, José Luis (1962). Paralelo 40. Destino. ISBN 9788423307296. 
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  9. Uribe, Matías (2003). Polvo, niebla, viento y rock. Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Zaragoza. ISBN 9788483241509. 
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