Roberto II de Francia

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Roberto II el Piadoso
Rey de Francia
Robert II of France (coloured).jpg
Información personal
Otros títulos Duque de Borgoña (1004–1016)
Reinado 24 de octubre de 996 - 20 de julio de 1031
Coronación 25 de diciembre de 987 (Orleans)
Nacimiento 27 de marzo de 972
Orleans
Fallecimiento 20 de julio de 1031
Melun
Predecesor Hugo Capeto
Sucesor Enrique I
Familia
Casa real Dinastía de los Capetos
Padre Hugo Capeto
Madre Adelaida de Aquitania
Descendencia Hugo (1007 - 1025)
Enrique (1008 - 1060) Red crown.png
Adela de Flandes (1009 - 1079)
Roberto el Viejo (1011 - 1076).
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Roberto II de Francia o Roberto II "el Piadoso", o bien en francés como Robert II le Pieux (Orleans, 27 de marzo de 972 - Melun, 20 de julio de 1031) fue el rey de Francia desde 996 hasta 1031. Hijo de Hugo Capeto y de su esposa Adelaida de Aquitania, fue el segundo rey franco de la dinastía de los capetos.

Fue asociado al trono desde 987 y asistió a su padre en asuntos militares. Su sólida formación supervisada por Gerberto de Aurillac en Reims, le permiten ocuparse de cuestiones religiosas de las que se convierte en garante (dirige el concilio de Verzy en 991 y el de Cheles en 994. Desde 996 continúa la política de su padre, manteniendo la alianza con Normandía y Anjou para contener las ambiciones de Eudes II de Blois.

Luego de una larga lucha que comienza en abril de 1003, conquista el ducado de Borgoña cuyo duque anterior Enrique I de Borgoña -su tío sin descendencia legítima- había cedido a su hijo natural Otón-Guillermo.

Los desórdenes conyugales de Roberto el Piadoso con Rozala de Italia y Berta de Borgoña (que le valieron la amenaza de excomunión), junto a la mala reputación de Constanza de Arles, contrastan fuertemente con el semblante piadoso y al límite de la santidad que nos deja su biógrafo Helgaudo de Flreury en su obra La Vida del rey Roberto el Piadoso (Epitoma vitae regis Roberti pii). Allí se presenta su vida como un modelo a seguir, con innumerables donaciones a establecimientos religiosos, caridad hacia los pobres y sobre todo gestos considerados sagrados como la curación de leprosos: es el primer rey francés al que se le atribuyen milagros. Al fin de su reinado se evidencia la debilidad del mismo, debiendo enfrentar la revuelta de su esposa Constanza de Arles y de sus propios hijos (Enrique y Roberto) entre 1025 y 1031.

Historiografía[editar]

Su historiografía se consolida tiempo después de la época de Roberto el Piadoso y está vinculada a la instauración de la Paz de Dios, entorno al año mil, orientada a proteger los bienes de la iglesia y de los señores. Mientras desde Jules Michelet, los historiadores han sostenido que el pasaje del año mil estuvo pautado por un miedo generalizado al fin del mundo, esta tesis es refutada por el historiador Georges Duby y por Sylvain Gouguenheim, profesor de historia medieval de la Escuela Normal Superior de Lyon[1] . De hecho, durante el fin del siglo X y principios del siglo XI se vivió el comienzo de un profundo cambio económico y social con un aumento de la producción agrícola y de los intercambios comerciales vinculados a la difusión del uso de la moneda de plata. Del mismo modo, la etapa final de las invasiones vikingas y las continuas guerras señoriales implicaron, a partir de 1020, la proliferación de castillos privados -contraviniendo la prohibición establecida- y la consolidación de la caballería como nueva élite social, cuyos orígenes se remontan al de los caballeros carolingios.

A diferencia de su padre, se conservan fuentes eclesiásticas contemporáneas de Roberto el Piadoso que evocan su vida. En primer lugar, la biografía escrita por Helgaudo de Flreury (Epitoma vitae regis Roberti pii, circa 1033), abadía de Saint-Benoît-sur-Loire[2] , que constituye un panegírico del rey. Una fuente fundamental se encuentra en Historiarum libri quinque del monje borgoñón Rodolfus Glaber finalizadas en 1047. Rodolfus Glaber es la fuente más completa sobre el reinado de Roberto II, debido al uso de la red cluniacense con información de todo occidente. En segundo orden, también cabe mencionar la Histoire de Richer de Reims y el poema « Ascelin » del obispo Adalberón de Laon, que fue dedicado al rey Roberto y describe la sociedad de la época.

Biografía[editar]

Juventud y Formación[editar]

Artículos Principales: Dinastía Robertina, Hugo Capeto

Heredero del jefe de los Francos[editar]

Moneda de Hugo Capeto, « Duque por la Gracia de Dios» (Dux Dei Gratia), atelier de París (Parisi Civita), finales del siglo X.

Al igual que con su padre Hugo Capeto, no se conoce con certeza ni la fecha ni el lugar de nacimiento del Roberto, aunque los historiadores se inclinan principalmente por el año 972 en la ciudad de Orleans, capital del ducado robertino desde el siglo IX[3] . Roberto fue el único hijo varón del duque Hugo y su esposa Adelaida de Poitiers; su nombre es igual al de su ancestro Roberto el Fuerte, quien murió enfrentando a los vikingos en 866. El resto de la familia real lo integraban sus hermanas Giselle, Eduviges y Adelaida[4] .

Durante el siglo X la dinastía robertina fue la familia aristocrática más poderosa e ilustre del reino Franco. Ya en décadas anteriores, dos integrantes del clan fueron elevados al trono, desplazando a la dinastía carolingia: Odón (888) y Roberto el Fuerte (922). El ducado robertino llega a su apogeo en 956 a la muerte de Hugo el Grande, abuelo de Roberto el Piadoso. Hugo Capeto quien sucede muy joven a su padre no logra imponerse de igual modo, mientras la figura del ducado y la familia comienzan a declinar, perdiendo vasallos que transfieren su lealtad directamente al rey Lotario[5] .

La juventud de Roberto estuvo marcada por los incesantes intentos del rey Lotario para recuperar la Lorena, «cuna de la familia carolingia» de manos del emperador Otón II:

Como Otón dominaba Bélgica (Lorena) y Lotario se la quería apoderar, los dos reyes tramaron uno contra el otro pérfidas maquinaciones y golpes de fuerza, afirmando ambos que su padre la había poseído.

Richer de Reims, vers 991-998.[6]

En agosto de 978, el rey Lotario lanza de improviso un asalto general a Aix-la-Chapelle donde residía la familia imperial, que escapa por poco de ser capturada. Después del saqueo del palacio imperial y sus alrededores, regresa a Francia Occidental trayendo consigo las insignias del Imperio. En venganza, Otón reúne en el mes de octubre un poderoso ejército e invade el reino de Lotario. Este por su parte, sin tropas suficientes para resistir la invasión se ve obligado a refugiarse en los dominios de Hugo Capeto, quien se convierte así en el salvador del reino carolingio[7] . Este hecho marcará un giro en la situación de la dinastía robertina y del joven Roberto. El obispo Adalberón de Reims, que inicialmente era un hombre de Lotario se inclina progresivamente hacia la corte de Aquisgrán, por la que también siente simpatía y está unido por lazos de parentesco.


En el año 987, su padre había logrado de la nobleza el reconocimiento de su hijo Roberto como sucesor como rex designatus, iniciándose de esta forma el reinado de sus sucesores en Francia, que duraría en forma directa hasta 1328 e indirecta, con interrupciones por las repúblicas e imperios napoleónicos, hasta 1848.

Una educación ejemplar[editar]

Moneda anónima atribuible a Reims y al arzobispo Gerberto de Aurillac o a Arnulfo de Francia, fin del siglo X.

Hugo Capeto, que era iletrado y no manejaba el latín, comprende que su destino requiere del apoyo del arzobispo de Reims. En vez de enviar a su hijo Roberto con el maestro Abón de Fleury cerca de Orleans, decide enviarlo a Reims con Adalberón entorno a 984, para que reciba su educación. A finales del siglo X, la escuela de Reims tenía la reputación de ser la más prestigiosa del occidente cristiano. Adalberón asigna la educación de Roberto a su propio secretario Gerberto de Aurillac, futuro papa Silvertre II y uno de los hombres más cultos de su época[8] .

Las enseñanzas de Gerberto de Aurillac, debieron incluir bases de latín, además del trivium (gramática, retórica y dialéctica) y el quadrivium (aritmética, geometría, música y astronomía). Esta era la educación que en la época recibían los religiosos y eran muy contados los laicos que accedían al nivel de instrucción de Roberto, además del vínculo con la visión del mundo eclesiástico[9] .

Después de unos dos años de estudios en Reims, vuelve a Orleans. Su nivel intelectual es destacado en el ámbito de la música por otro gran intelectual de la época, Richer de Reims[10] . Según Helgaudo de Flreury, durante su adolescencia sufre una enfermedad grave, al punto de que sus padres temen por su vida. Es entonces que Hugo y Adelaida van a rezar a la iglesia de la Santa Cruz de Orleans, donde ofrendan un crucifijo de oro y un cáliz de oro de unos 30kg. Milagrosamente, Roberto se cura.[11]

Su piadosa madre lo envía a las escuelas de Reims y lo confía al maestro Gerberto, para ser educado e instruido en las materias liberales.

Helgaudo de Fleury, Epitoma vitae regis Roberti pii, circa 1033.[12]

Roberto es asociado al trono (987)[editar]

Una vez convertido en rey de los francos, Hugo Capeto busca acabar con la alternancia entre Carolingios y Robertinos en el trono y propone a Adalberón de Reims la asociación de Roberto al trono. En principio Adalberón, en cuyos planes estaba la integración del reino de los francos en el imperio otoniano, se rehúsa; según Richer de Reims habría respondido al rey «no tengo el derecho a crear dos reyes el mismo año». Entretanto, el conde de Barcelona Borrell II había pedido el auxilio real para luchar contra Almanzor y al parecer fue Gerberto de Aurillac (anteriormente protegido de Borrell II) quien convenció al arzobispo de Reims, que accede bajo presión, con el argumento de inestabilidad en el reino si sucediera algo a Hugo Capeto durante la campaña.[13]

Moneda de Roberto II acuñada en Soissons

La consagración de Roberto, a diferencia de la de su padre, fue detallada con precisión por Richer de Reims. La ceremonia se realizó en la catedral de la Santa Cruz de Orleans el día de navidad de 987. El joven Roberto de quince años, estaba vestido de púrpura bordada con hilos de oro y fue aclamado, coronado y consagrado por el arzobispo de Adalberón Reims, el mismo que consagró a su padre unos meses antes.[14] El cronista subraya que Roberto es el rey «sólo de los pueblos del oeste, entre el Mosa y el océano», pero no «rey de los galos, los aquitanos, los daneses, los godos, los españoles (condado de Barcelona) ni los gascones» como su padre. Una vez lograda la asociación al trono de Roberto, su padre comienza a buscar una princesa real con quien casarlo. Inicialmente enfoca la búsqueda hacia Bizancio, lo que evitaría cualquier problema de consanguineidad y aportaría un enorme prestigio al linaje robertino. Con este fin envía al emperador de oriente, Basilio II, una carta estrita por Gerberto de Aurillac pidiendo la mano de su hija para el joven Roberto. Como no se recibieron respuestas de Bizancio, Hugo Capeto elige para su hijo a Rozala de Italia, viuda del conde

Arnulfo II de Flandes e hija del rey de Italia, Berengario II, quien le dobla la edad. Roberto se casa en la primavera de 988 con Rozala quien aportó al dominio robertino Montreuil, Ponthieu y una posible regencia sobre el condado de Flandes, considerando la corta edad de su hijo y conde Balduino IV.[15] [16]

El episcopado, principal apoyo del rey[editar]

Roberto dirige los asuntos religiosos[editar]

Una vez casado y consagrado, Roberto colabora en la administración del reino, como lo prueba la presencia de su firma, junto a la de Hugo Capeto, en numerosos documentos oficiales. Las fórmulas utilizadas son variadas como «el muy glorioso rey Roberto» presente en una carta a Corbie fechada en abril de 988, o «filii nostri Rotberti regis ac consortis regni nostri» en una carta a Saint-Maur-des-Fossés de junio de 989.[17] A partir de 990, su firma aparece en todos los oficios reales. Facilitado por la vasta formación recibida de Gerberto de Aurillac, su primera tarea fue presidir las reuniones episcopales:

Él (Roberto) asistía a los sínodos episcopales, discutiendo con los obispos los problemas eclesiásticos.

Richer de Reims, abril 990.[18]

A diferencia de los últimos carolingios, los primeros capetos se vincularon al un conjunto de obispos al noreste de París (Amiens, Laon, Soissons, Châlons, etc.) cuyo apoyo sería determinante en los acontecimientos siguientes. En uno de los oficios, ambos reyes aparecen como intermediarios entre el clero y el pueblo (mediatores et plebis) y, según Gerberto de Aurillac, ellos remarcaban la necesidad de esa mediación: «...no queriendo abusar en nada del poder real, decidimos todos los asuntos de la República recurriendo al consejo y consulta de nuestros fieles».[19] . Hugo y Roberto necesitaban el apoyo de la Iglesia para asegurar su legitimidad y porque los contingentes del ejército real provenían en gran parte de los obispados.[20] Roberto ya aparecía a los ojos de sus contemporáneos como un soberano piadoso (de ahí que se lo empezara a llamar así) y vinculado a la Iglesia por múltiples razones:

  • su formación en las disciplinas liberales;
  • su presencia en los sínodos de obispos;
  • la dedicación que hace Abón de Fleury de su colección canónica;
  • el hecho de que concediera frecuentemente el perdón a sus enemigos;
  • sus donaciones a varias abadías.

Carlos de Lorena se apodera de Laon (988-991)[editar]

Carlos de Lorena, el último pretendiente carolingio al trono, toma por asalto la ciudad de Laon, capital del reino durante los últimos carolingios. Hugo y Roberto, con la participación de contingentes militares de los obispados, ponen sitio a la ciudad en dos oportunidades, sin lograr recuperarla.[21] Preocupados por el fracaso, Hugo contacta a varios soberanos para obtener su apoyo (el papa Juan XV, la emperatríz Teófano, madre del joven Otón III), sin obtener resultados para su causa. Luego de la muerte de Adalberón de Reims (24 de enero de 989), Hugo Capeto hace elegir como nuevo arzobispo al carolingio Arnulfo de Francia, hijo ilegítimo del rey Lotario, en vez de a Gerberto de Aurillac, con la intención de que su sobrino Carlos de Lorena devolviera Laon. Carlos aspiraba a todo el Reino Franco y se niega a entregar Laon. Además, Arnulfo le entrega Reims, lo que constituye traición al rey Hugo Capeto que recientemete lo había designado.[22]

La situación cambia cuando Adalberón (Ascelin), obispo de Laon y sobrino de Adalberón de Reims traiciona a Carlos y lo entrega a Hugo Capeto durante la semana santa de 991:[23] [24] es el vínculo con el episcopado el que salva el trono capeto in extremis. En junio del mismo año, Arnulfo es acusado de traidor y juzgado en concilio, en presencia de Roberto, en la abadía de Verzy. A pesar de las protestas de Abón de Fleury, Arnulfo es depuesto y días despues Gerberto de Aurillac es nombrado arzobispo de Reims con el apoyo de su antiguo alumno Roberto. El papa Juan XV no acepta el proceso e intenta convocar un nuevo concilio en Aix-la-Chapelle, pero los obispos confirman en Chelles la decisión tomada (invierno 993-994), defendiendo la independencia de Roma controlada por el imperio.[25] [26]

Gerberto y Ascelin: dos lealtades dudosas[editar]

A la muerte de su superior Adalberón de Reims, Gerberto se siente en la obligación de seguir las intrigas del nuevo arzobispo Arnulfo, decidido a entregar Reims a Carlos de Lorena. Aunque la documentación es escasa sobre este tema, induce a pensar que el maestro ha cambiado de posición hacia el bando de Carlos. Ciertas hipótesis manejan la posibilidad de que la corte otoniana cuyos intereses servía, haya pedido a Gerberto, antiguo partidario de la mutatio regni, apoyar a Carlos basado en la legitimidad del linaje:

El hermano de Lotario Augusto, heredero del trono, fue expulsado. Sus oponentes (Hugo y Roberto), mucha gente piensa que recibieron el reino provisionalmente. ¿Con qué derecho el heredero legítimo fue desheredado?

Gerbert d’Aurillac, Lettres, 990.[27]

La familia Carolingia todavía tenía raíces en el pueblo franco.[28] Se instala así una duda sobre la legitimidad de la corona de Hugo y Roberto, pero el mismo Gerberto, viendo cambiar la situación en contra de Carlos de Lorena, vuelve a cambiar de bando en el correr del año 991. Devenido en arzobispo de Reims por la gracia del rey Roberto escribe:

con la aprobación de los dos príncipes, el señor Hugo Augusto y el exelentísimo rey Roberto.

Gerbert d’Aurillac, Lettres, 991.[29]

En cuanto a Ascelin, obispo de Laon, después de haber traicionado a Carlos y Arnulfo, se vuelve contra la corona. Se sabe que a principios de 993, intriga junto a Odón I conde de Blois para capturar a Hugo y Roberto durante una entrevista en Metz con Otón III. El plan incluía coronar a Luis de Lorena (hijo de Carlos de Lorena) rey de los francos, quedando Odón como duque de los Francos y Ascelin arzobispo de Reims. La conspiración queda expuesta y Ascelin es puesto bajo arresto domiciliario[30] y finalmente depuesto por el sínodo de Pavía de 998.

Problemas conyugales[editar]

Separación de Rozala[editar]

Luego de unos tres o cuatro años de casado (entorno a 991-992), el joven Roberto repudia a Rozala -con quien se había tenido que casar a instacnias de su padre-, por la diferencia de edades y al ver que no era probable que le diera un heredero. Ella vuelve a sus dominios de Flandes junto a su hijo el conde Balduino IV y Roberto retiene el puerto de Montreuil, que era parte de la dote de Rozala y es un punto estratégico en el Canal de la Mancha.[31] EL divorcio de Roberto constituye un desafío a su padre, que podría ser el inicio de un camino para reinar sólo. Sin embargo, como después de varios años la unión no daba herederos, Hugo Capeto y sus consejeros no se oponen al divorcio.

«El rey Roberto, llegado a la edad de diecinueve años, en la flor de su juventud, reupdia, porque ella era muy vieja, a su esposa Suzana (Rozala), italiana de origen.»

Richer de Reims, Histoire, 996-998.[32]

Relación con Berta de Bretaña (996-1003)[editar]

Una vez soltero, Roberto busca una esposa que le pueda dar la tan esperada descendencia. A principios del año 996, probablemente durante la campaña militar contra Odón de Blois, conoce a la condesa Berta de Borgoña, esposa de Odón. Ella es la hija del rey de Borgoña Conrado III y de Matilde de Francia, hija de Luis IV de Ultramar. Hugo Capeto se opuso a esta relación[33] debido a la rivalidad con la casa de Blois cuyas posesiones rodeaban el dominio real en la Isla de Francia.[34] Además de razones sentimentales, Roberto tenía interés en los territorios que Berta aportaría al dominio real. Cuando Odón muere en marzo y Hugo Capeto en octubre de 993, el camino al matrimonio se empieza a despejar. Según Michel Rouche, la reina Adelaida de Aquitania favoreció esta alianza política, buscando debilitar el cerco que amenaza la casa en, particular sus dominios en la Isla de Francia. En efecto, los territorios de Odón comprendían Blois, Crartres, Melun y Meaux. La pareja espera los nueve meses reglamentarios tras la muerte de Odón, de manera que otro de los motivos es tener hijos legítimos que aseguren la sucesión y Roberto aún no tiene.[35] . Pero existían dos aspectos que obstaculizaban la unión. Por una parte la consanguineidad: Hedwige de Sajonia, madre de Hugo Capeto y la abuela materna de Berta, Gerberga de Sajonia, eran hijas del emperador Enrique el Pajarero y de Matilde y por tanto Hugo y Berta eran primos en segundo grado, con lo que se requería una dispensa papal. Por otra parte, Hugo era el padrino de Teobaldo, el hijo mayor de Berta. Según el derecho canónico, el casamiento es imposible.[36] ·[35] . Entretanto, comienza una relación carnal y Roberto pone bajo su control una parte del condado de Blois. Toma a su conde la ciudad de Tours y toma Langeais a Fulco Nerra, rompiendo así la alianza con Anjou, hasta ese momento fiel sostén del difunto rey Hugo Capeto. Con este comienzo de reinado, las alianzas se invierten.[37]

Berta, la esposa de Odón, tomó al rey Roberto como protector y defensor de su causa.

Richer de Reims, Histoire, 996-998.[38]
La excomunión de Roberto el Piadoso, en una pintura de Jean-Paul Laurens, 1875, óleo en tela, París, museo de Orsay. En realidad, la excomunión no llegó a ser promulgada por el papa[39] .

La pareja no tuvo inconvenientes en encontrar obispos complacientes que los casara; lo hicieron entre noviembre y diciembre de 996 por Archambaud de Sully, arzobispo de Tours[33] , con el desacuerdo del papa Gregorio V. Para restablecer las buenas relaciones con la santa sede, el joven monarca anula la sentencia del concilio de Saint-Basle, libera al arzobispo Arnulfo de Francia y lo restaura en la sede episcopal de Reims. Gerberto de Aurillac se ve obligado a pedir refugio en la corte de Otón III en 997. Sin embargo el papa no cede y llama al orden a Roberto y Berta por lo que considera una «unión incestuosa».[40] Los concilios reunidos en Pavía (febrero de 997) y Roma (verano de 998) confirmaron la posición del papa y los condenaron a hacer penitencia por siete años, en caso de que no se separaran, se expondrían a la excomunión. Pero al cabo de cinco años de unión, Berta y Roberto no habían tenido descendencia: sólo engendraron un hijo, que nació muerto. La elección de Gerberto al pontificado (Silvestre II) en abril de 999 no cambia nada la situación; luego de un sínodo el nuevo papa confirma la condena del rey de Francia, quien debe asumir su «perfidia».[39] Finalmente, los siete años de penitencia se cumplen durante 1003.[41]

Vinieron a la Sede Apostólica y después de haber culminado su penitencia, volvieron a sus dominios (Postea ad sedem apostolicam venientes, cum satisfactione suscepta peitentia, redierunt ad propria).

Yves de Chartres, IX, 8, carta al rey Enrique I de Francia[41]

Constanza de Arlés se hace reina(1003-1032)[editar]

Constanza de Arlés, nueva reina de los Francos, una fuerte personalidad del siglo XI. Grabado de fines del siglo XIX.

Al no tener hijos, Roberto decide casarse nuevamente, a pesar de que la relación sentimental con Berta sigue siendo estrecha.[41] Como la iglesia no reconoció el matrimonio de Roberto con Berta, no se entendió necesario seguir el proceso de divorcio. Se casa por tercera vez entre 1003 y 1004 con una princesa lejana a quien no conocía para evitar todo tipo de parentesco. Constanza de Arlés tiene 17años y es hija de Guillermo I, conde de Provenza y Arlés y de Adelaida de Anjou.[42] Esta familia Provenzal adquirió gran prestigio durante el siglo X cuando el conde Guillermo I (llamado el libertador) expulsó definitivamente a los sarracenos de La Garde-Freinet en (972) y su madre había sido reina de Francia entre 982 y 984 por su matrimonio con el rey carolingio Luis V. Además, la familia está emparentada con la casa de Anjou, con la que se restablecen las alianzas.[43]

Pero Constanza es una esposa que no hace feliz al rey. La personalidad de la reina da lugar a comentarios muy desfavorables por parte de los cronistas: «vanidosa, avara, arrogante, vengativa», a pesar que este tipo de comentarios son muy raros en el siglo XI, en particular con una reina. Por otra parte, se sabe que los provenzales que acompañaron a Constanza a la corte fueron menospreciados y excluidos por los Francos. Siguiendo a los escritos contemporáneos, el contacto entre las dos cortes a principio del siglo XI fue un verdadero «choque cultural». Raoul Gabler, por ejemplo, subraya el rechazo de los eclesiásticos francos más conservadores a la moda provenzal, porque implica novedad y por tanto desorden. En general los provenzales del año mil no usaban ni barba ni bigotes (lo que para los francos era considerado afeminamiento) y también usaban la cabeza rapada (cosa que los francos reservaban a los eclesiáticos). Estas situaciones debieron influir en el comportamiento de la Reina.[44] ·[45] Según Helgaudo de Fleury, el mismo rey temía a su esposa,[46] quien aparentemente había cegado ella misma a su confesor acusado de heregía.

La única ventaja del matrimonio fue que Constanza tuvo una numerosa progenie:

Genealogía de los Robertinos entre los siglos IX y XI

Durante el reinado de Roberto el Piadoso, Consanza protagoniza muchas intrigas con el objetivo de preservar un lugar preponderante en la corte franca. Raoul Glaber remarca precisamente que la soberana lleva «el control de su marido». Para los contemoráneos, una mujer que dirige a su marido implica una situación anormal. No obstante, el rey no a dejado de amar ni de ver a Berta de Borgoña, lo que divide la corte en bandos. En determinado día del año 1008, el rey y su fiel amigo Hugo de Beauvais estaban de caza en un bosque cerca de Orleans, cuando una docena de hombres de armas aparecen y se lanzan sobre Hugo y lo asesinan ante los ojos del rey. El crimen fue dirigido por Fulco de Nerra y seguramente ordenado por la reina.[47] Roberto, hastiado de la situación al cabo de 6 o 7 años de matrimonio acude al papa personalmente, acompañado de Angilramme (un monje de San Riquier) y de Berta de Borgoña, entre 1009 y 1010, sin ocultar que busca la anulación del matrimonio con Constanza,[48] con el argumento de su participación en el asesinato de Hugo de Beauvais. Odorannus, un monje de Saint-Pierre-le-Vif en Sens, explica en sus escritos que durante el viaje Constanza se retiró afligida a sus dominios de Theil y también que se le apareció san Savinien y tres días después volvió Roberto y dejó definitivamente a Berta. A partir de ese momento, Berta desaparece de la documentación y muere en enero de 1010. [49]

Los problemas continúan, ya que la disputa entre las dos reinas sólo oculta la rivalidad entre las casas de Blois y Anjou. En medio de esta disputa, después de la victoria militar de Odón II de Blois sobre Fulco de Nerra en Pontelvoy (1016), la reina Constanza buscó fortalecer la posición de su familia en la corte. Para eso ella y su clan angevino presionan al rey de asociar al trono a Hugo[50] , su hijo primogénito, de manera de asegurarse la regencia en caso de muerte de Roberto. Contra la opinión de los consejeros reales y los príncipes territoriales, Roberto cede y así, según indica Raoul Glaber, Hugo fue consagrado a la edad de 10 años el día de pentecostés de 1017 (9 de junio), en la iglesia abaical de Saint-Corneille de Compiègne.[51] Si bien la asociación favorecía marcadamente a una de las grandes familias nobles -y podía poner en riesgo la propia vida del monarca-, Roberto consideró que la asociación era la mejor manera de consolidar la dinastía y evitar que otra de las familias nobles disputara el trono a su muerte. Por otra parte, no entrega ningún poder real a su hijo, que por este motivo es humillado constantemente por la reina. Cuando asumió la mayoría de edad, Hugo se rebeló contra su padre; muere en el transcurso de esa rebelión, tal vez de una caída de su caballo[52] en Compiègne entre 1025 y 1026, con apenas 18 años de edad.

La reina se opone a la asociación de su segundo hijo Enrique, buscando la asociación de su otro hijo Roberto, a quien prefiere. En esta oportunidad Roberto impone su criterio de consolidación dinásntica y Enrique es coronado en Reims el día de pentecostés de 1027.[53]

Características de su reinado[editar]

Ya en el trono, Roberto II obtuvo el reconocimiento de su hijo primogénito Hugo, como sucesor suyo, pero la muerte de éste convertiría en futuro sucesor a Enrique.

Fue un defensor de la Iglesia y protector de la cultura, además de precursor fundamental de la expansión de la orden cluniaciense.

El piadoso Roberto hizo pocos amigos y muchos enemigos, que incluiría a sus propios hijos quienes más tarde se rebelarían.

Matrimonio y Descendencia[editar]

Roberto II de Francia se había casado en primeras nupcias con su prima cuarta Berta de Borgoña, sobrina del duque Otón Guillermo de Borgoña, aunque de este enlace no tuviera descendencia. [54]

El reino de Roberto II de Francia a finales del siglo X.

Por medio de este matrimonio obtuvo el Ducado de Borgoña y le arrebató a la nobleza los condados de Dreux y Melun en el año 1017. [55]

Este matrimonio no era del agrado del papa Gregorio V, a causa del cercano parentesco y porque durante el pontificado del antecesor papa Juan XV, se había depuesto a Arnulfo del arzobispado de Reims que fue sustituido, con la oposición papal, por Gerberto quien fuera nombrado Silvestre II contando con el apoyo del anterior rey francés Hugo Capeto, y por lo cual exigió a Roberto que anulara el enlace. Éste al negarse provocó que fuera excomulgado, al igual que el arzobispo de Reims que había autorizado el casamiento.

Al final terminó por separarse el matrimonio y le quitara el apoyo al Silvestre II ya que deseaba un acercamiento con el Papa. Esto provocó que en un concilio celebrado en Pavía en el año 997, se restituyera como arzobispo de Reims a Arnulfo y se condenara como usurpador a Gerberto, además de levantar la excomunión. [56]

Roberto se enlazó por segunda vez con Constanza de Arles —aunque al haber sido anulado el anterior, se convertiría en sus primeras nupcias— hija del Príncipe de Provenza (desde 991), siendo una mujer muy temperamental, contrastando acentuadamente con Roberto "el Piadoso", pasó a la Historia por defender a ultranza los derechos de su hijo al trono. [57] De este matrimonio nacieron siete hijos:

Guerras civiles y fallecimiento[editar]

Sus hijos Hugo, Enrique y Roberto, se habían rebelado contra su padre dando lugar a una guerra civil, en la cual Hugo moriría en plena revuelta, en 1025.

En la continuación del conflicto con Enrique y el joven Roberto, las tropas del rey Roberto resultaron derrotadas y el rey se retiró a Beaugency, en las afueras de París, la capital.

Roberto murió en plena contienda contra sus hijos el 20 de julio de 1031 en Melun. Fue enterrado, junto con su esposa Constanza, en la Basílica de Saint Denis. Le sucedería su hijo Enrique.

Al terminar su reinado, Francia se encontraría en un proceso de importante evolución política.


Predecesor:
Hugo Capeto
Rey de Francia
9961031
Sucesor:
Enrique I
Predecesor:
Otón Guillermo
Duque de Borgoña
10041016
Sucesor:
Enrique

Notas[editar]

  1. Sylvain Gouguenheim, Les Fausses Terreurs de l’an mil, Picard, Paris, 1999.
  2. Edición ilustrada de la Vie du roi Robert le Pieux par Helgaud de Fleury, traducida del latín por François Guizot, disponible en línea [1].
  3. Theis 1999, p. 11
  4. Ascendencia en tercer grado de Roberto II [2]
  5. Sassier 2000, p. 183
  6. Theis 1999, p. 184
  7. Theis 1990, p. 186
  8. Theis 1999, p. 25
  9. En esa época, incluso los ricos señores eran analfabetos. La cultura estaba reservada a la Iglesia y se enfocaba principalmente en la comprensión del mundo desde un punto de vista religioso. Theis 1999, p. 28-29
  10. Menant 1999, p. 34
  11. ↑ de Fleury 1824, p. 366
  12. de Fleury 1824, p. 366
  13. Theis 1999, p. 52-53
  14. Parisse 1990, p. 32-33. Para algunos historiadores, la fecha de la consagración es el 30 de diciembre de 987, un día no religioso, debido a que Adalberón habría dudado mucho antes de ceder. R.-H. Bautier, « L’avènement d’Hugues Capet et de Robert le Pieux », Le Roi de France et son royaume autour de l’an mil, Picard, París, 1992, p. 35.
  15. Theis 1999, p. 53-55
  16. P. Riché, Les Carolingiens, une famille qui fit l’Europe, Hachette, Paris, 1997, p. 303.
  17. R.-H. Bautier (1992), p. 31 et 35.
  18. Theis, 1999, p. 57
  19. Sassier, 2000, p. 200-205
  20. F. Menant (1999), p. 28.
  21. En su crónica, Richer se refiere a ellos como reges (reyes en plural). R.-H. Bautier (1992), p. 35. F. Menant (1999), p. 32.
  22. F. Menant (1999), p. 32.
  23. Edmond Pognon, Hugues Capet, roi de France, Albin Michel, 1966, p. 148
  24. Henri de Boulainvilliers, Histoire de l'ancien gouvernement de la France, 1727, p. 147
  25. Theis, 1999, p. 67-74
  26. Menant, 1999, p. 33
  27. Theis, 1999, p. 65
  28. Y. Sassier (2000), p. 207-208.
  29. Theis, 1999, p. 74
  30. Theis, 1999, p. 76
  31. R.-H. Bautier (1992), p. 35.
  32. Theis, 1999, p. 78
  33. a b Pierre Riché, Gerbert d'Aurillac, Le pape de l'an mil, p. 168, Fayard, París 1987 ; Gerbert d'Aurillac también se opone, por lealtad a Hugo Capeto, pero argumentando motivos canónicos .
  34. Theis, 1999, p. 80-83
  35. a b Michel Rouche, Gerbert face au mariage incestueux : le cas de Robert le Pieux, p. 155, en el libro publicado por la Société cantalienne en conmemoración del papa Silvestre II Gerbert, Moine, Évêque et Pape, actes des journées d'étude d'Aurillac, Aurillac 2000.
  36. Desde 830, la doctrina canónica prohíbe todas las uniones hasta el séptimo grado de parentesco, considerándolas relaciones de consanguineidad. Menant, 1999, p. 35
  37. Theis, 1999, p. 85-86
  38. Theis, 1999, p. 81
  39. a b Pierre Riché, Gerbert d'Aurillac, Le pape de l'an mil, p. 200 - 201, Fayard, París 1987
  40. Menant, 1999, p. 35-36
  41. a b c Michel Rouche, même document, p. 160
  42. Theis, 1999, p. 131
  43. Menant, 1999, p. 36
  44. D. Barthélemy, L’ordre seigneurial (siglos XI y XII), Seuil, París, 1990, p. 17
  45. Theis, 1999, p. 134
  46. Epitoma vitae regis Roberti pii, circa 1033., 44
  47. Hugo de Beauvais era partidario de Berta de Borgoña, de ahí la enemistad de Constanza con él. Theis, 1999, p. 142
  48. Christian Bouyer, Dictionnaire des Reines de France, Biblioteca Académica Perrin, 1992 ISBN 2-262-00789-6
  49. Odorannus de Sens, Opera omnia, ed. y trad. R.-H. Bautier, CNRS, París, 1972.
  50. Hugo de Francia, hijo de Roberto II, en el sitio de la Fondation pour la généalogie médiévale
  51. Raoul Glaber (Rodulfi Glabri), Historiarum III.32, p. 151
  52. New Cambridge Medieval History, IV:124.
  53. F. Menant (1999), p. 37.
  54. Le Bas, Philippe (op. cit., p. 160).
  55. Le Bas, Philippe (op. cit, pp. 120 - 121).
  56. Le Bas, Philippe (op. cit., p. 160).
  57. Le Bas, Philippe (op. cit., p. 161).

Referencias[editar]

  • Le Bas, Philippe; en "Historia de la Francia" (Tomo I, obra traducida por Una Sociedad Literaria, Ed. Imprenta del Nacional, Barcelona, año 1841).

Enlaces externos[editar]