Rivalidad Kárpov-Kaspárov

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La Rivalidad Kárpov-Kaspárov es una de las más grandes rivalidades que han existido en el ajedrez, en los enfrentamientos que mantuvieron entre 1985 y 1995 Kárpov y Kaspárov.

Introducción[editar]

La historia del ajedrez está llena de duelos feroces que trascienden los tableros y emocionan tanto o más al común de la gente que a los ajedrecistas. Como siempre ha sucedido en estos casos, no sólo se enfrentan dos formas de entender el ajedrez, o dos personalidades, sino dos modos de entender la vida, que suele coincidir con dos modelos enfrentados de sociedad. Recordemos el duelo entre La Bourdonnais y McDonnell, entre la Francia revolucionaria y la Inglaterra imperial; o el de Capablanca y Alekhine, entre una América en crecimiento económico y la Europa comunista; o el de Fischer y Spassky, en plena guerra fría. Pero ninguno de estos enfrentamientos fue tan enconado, ni tan fructífero, ni duró tanto tiempo como el que tuvieron Kárpov y Kaspárov. Durante diez años (1985-1995), y gracias a sus 144 partidas, su nivel de ajedrez estuvo tan por encima del resto de jugadores que nadie podía acercárseles.

El duelo entre Kaspárov y Kárpov no sólo se reflejó en los tableros. Cada uno era símbolo de una manera de entender la vida y el mundo. Kárpov era el símbolo del ideal soviético: comunista, miembro del parlamento soviético y presidente del Fondo Soviético para la Paz; mientras que Kaspárov era el Hijo del cambio, que habría de transformar (con Mijaíl Gorbachov y Borís Yeltsin) la sociedad soviética hasta hacerla desaparecer. Llegó a fundar un partido político, el Partido Demócrata de Rusia, próximo a las tesis de Yeltsin.

El escándalo de un mundial interrumpido: Campeonato Mundial de Ajedrez 1984[editar]

Campeonato Mundial de Ajedrez 1984
Sede Bandera de la Unión Soviética Moscú, Unión Soviética
Fecha 10 de setiembre de 1984
9 de febrero de 1985 (anulado)
Cuadro de honor
Campeón Bandera de la Unión Soviética Anatoli Kárpov (25 pts.) (hasta la anulación)
Subcampeón Bandera de la Unión Soviética Gari Kaspárov (23 pts.) (hasta la anulación)

El primer mundial enfrentó a un Kaspárov muy joven (21 años) con un Kárpov muy experimentado, que ya había sufrido las extremas tensiones del mundial, y de los duelos enconados, contra un Korchnoi rebelde. El primer encuentro por el título mundial entre estos jugadores se había pactado a seis victorias, y las tablas no contaban. Comenzó el 10 de septiembre de 1984 en Moscú. Tras nueve partidas Kárpov ganaba 4 a cero pero para sumar otro punto debió esperar hasta la partida 27. El marcador se puso cinco a cero. Cuando todos daban por terminado el encuentro comenzó una larga serie de tablas que exasperaban a Kárpov. Kárpov se propuso ganar la partida 31. Cuando tenía clara ventaja, en la jugada 28 (Dd3 en lugar de Dc4), hizo un movimiento pasivo que permitió a Kaspárov un fuerte contrajuego, con lo que logró empatar la partida. Si Kárpov hubiese ganado esta partida el encuentro habría terminado 6 a 0 y la historia del ajedrez hubiese sido otra.

Tras la partida 31 Kárpov se derrumbó psicológicamente y Kaspárov anotó su primera victoria en la partida 32. Siguieron 14 tablas consecutivas. Había comenzado el año 1985 y aquello no tenía visos de terminar nunca. Los corresponsales tenían que volver a sus países. El encuentro se transladó de la sala de columnas (Kolonnij Zal) de la Casa de los Sindicatos a una habitación interior. Kárpov estaba cada día más cansado, pero a un sólo punto de la victoria, mientras que Kaspárov se mantenía mucho más agresivo. Kaspárov anotó su segundo punto en la partida 47. Kárpov pidió uno de los descansos que le correspondían, pero perdió la partida 48. El marcador iba 5 a 3.

Ambos jugadores estaban jugando un ajedrez brillantemente, sin embargo tras 6 meses y 48 partidas, el 9 de febrero de 1985 se suspendió y anuló el encuentro. Alegando cansancio por parte de los dos jugadores el Presidente de la Federación Mundial de Ajedrez, Florencio Campomanes, repentinamente canceló la contienda sin coronar a un ganador: "un match por el campeonato del mundo no puede convertirse en una carrera de resistencia", dijo. Esta decisión provocó una polémica que aún dura. Los contendientes querían seguir jugando. Kárpov estaba a un punto de ganar, y Kaspárov comenzaba a ganar partidas. Ambos confiaban en la victoria. Sin discutir lo injusto de esta medida, a la postre Kaspárov se hizo mucho más la víctima que Kárpov. La prensa occidental vio en la decisión todo tipo de presiones y contubernios por parte de las autoridades soviéticas.

Jugador 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26
Bandera de la Unión Soviética Anatoli Kárpov ½ ½ 1 ½ ½ 1 1 ½ 1 ½ ½ ½ ½ ½ ½ ½ ½ ½ ½ ½ ½ ½ ½ ½ ½ ½
Bandera de la Unión Soviética Gari Kaspárov ½ ½ 0 ½ ½ 0 0 ½ 0 ½ ½ ½ ½ ½ ½ ½ ½ ½ ½ ½ ½ ½ ½ ½ ½ ½
Jugador 27 28 29 30 31 32 33 34 35 36 37 38 39 40 41 42 43 44 45 46 47 48 Total (Vic)
Bandera de la Unión Soviética Anatoli Kárpov 1 ½ ½ ½ ½ 0 ½ ½ ½ ½ ½ ½ ½ ½ ½ ½ ½ ½ ½ ½ 0 0 25 (5)
Bandera de la Unión Soviética Gari Kaspárov 0 ½ ½ ½ ½ 1 ½ ½ ½ ½ ½ ½ ½ ½ ½ ½ ½ ½ ½ ½ 1 1 23 (3)

El segundo asalto a la corona: Campeonato Mundial de Ajedrez 1985[editar]

Campeonato Mundial de Ajedrez 1985
Sede Bandera de la Unión Soviética Moscú, Unión Soviética
Fecha 3 de setiembre de 1985
9 de noviembre de 1985
Cuadro de honor
Campeón Bandera de la Unión Soviética Gari Kaspárov (13 pts.)
Subcampeón Bandera de la Unión Soviética Anatoli Kárpov (11 pts.)

El segundo encuentro por el título mundial se celebró, también, en Moscú. Comenzó el 3 de septiembre de 1985. Se jugaba al mejor de 24 partidas, pero quien consiguiese antes seis victorias se proclamaría campeón del mundo. En caso de empate el campeón conservaría la corona, y si perdía tendría derecho a una revancha en un plazo máximo de un año. Kárpov volvía a ser el favorito. Había ganado el torneo de Ámsterdam. Todo el mundo recordaba el 4 a 0 del encuentro anterior, y consideraba que con un número limitado de partidas Kaspárov no podría hacer valer su resistencia. Sin embargo, Kaspárov había ganado en experiencia y pudo ganar la primera partida; la tercera victoria consecutiva ante Kárpov. Hubiese sido la sexta victoria de no haber mediado la suspensión, lo que eternizará la duda de si Kaspárov hubiese conseguido remontar aquel mundial. Las dos siguientes partidas terminaron en tablas. En la cuarta Kárpov sacó lo mejor de sí mismo y ganó una emocionante partida. Kárpov también ganó la quinta partida de forma brillante. La sexta fue tablas, en la séptima Kaspárov encontró una difícil variante de tablas, y las tres siguientes también terminaron en tablas.

En la undécima partida Kárpov cometió un error y Kaspárov se adjudicó el punto. Las cuatro partidas siguientes terminaron en tablas. El marcador estaba empatado a 7,5 y pocos dudaban de que Kárpov conservaría el título, pero en la partida decimosexta Kaspárov ganó una de las partidas más emocionantes de la historia. En la jugada 25, y con casi todas las piezas en el tablero, la posición de Kárpov es prácticamente de zugzwang. Este triunfo fue un duro golpe para Kárpov. Kaspárov se había convencido no ya de que podía ganar a Kárpov, sino de que jugaba mucho mejor al ajedrez. A falta de ocho partidas llevaba un punto de ventaja. Las partidas decimoséptima y decimoctava terminaron en tablas, y Kaspárov se adjudicó la decimonovena. La vigésima partida terminó en tablas tras una dura lucha, y tablas fue la siguiente.

En la vigesimosegunda partida Kárpov volvió a ganar. Faltaban dos partidas para el final y Kaspárov tenía un punto de ventaja. La vigesimotercera partida terminó en tablas, tras una dura lucha. Kárpov debía ganar la última partida y jugaba con blancas. Kárpov escogió una variante muy agresiva de la siciliana, y evitó en todo momento las variantes de tablas. Al final terminó perdiendo la partida. Kaspárov se había convertido en el campeón del mundo más joven de la historia.

Jugador 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 Total (Vic)
Bandera de la Unión Soviética Anatoli Kárpov 0 ½ ½ 1 1 ½ ½ ½ ½ ½ 0 ½ ½ ½ ½ 0 ½ ½ 0 ½ ½ 1 ½ 0 11 (3)
Bandera de la Unión Soviética Gari Kaspárov 1 ½ ½ 0 0 ½ ½ ½ ½ ½ 1 ½ ½ ½ ½ 1 ½ ½ 1 ½ ½ 0 ½ 1 13 (5)

La revancha: Campeonato Mundial de Ajedrez 1986[editar]

Campeonato Mundial de Ajedrez 1986
Sede Bandera de Inglaterra Londres, Inglaterra
Bandera de la Unión Soviética Leningrado, Unión Soviética
Fecha 28 de julio de 1986
8 de octubre de 1986
Cuadro de honor
Campeón Bandera de la Unión Soviética Gari Kaspárov (12½ pts.)
Subcampeón Bandera de la Unión Soviética Anatoli Kárpov (11½ pts.)

En las condiciones el encuentro anterior se estipulaba que si el campeón perdía tenía derecho a una revancha en un plazo máximo de un año. Kaspárov trató de eludir esa condición lanzando una campaña en la prensa, sobre todo occidental, por considerarlo un abuso. Sin embargo, la FIDE se mantuvo firme y los medios occidentales estaban ansiosos por ver otro emocionante encuentro entre estos dos titanes del ajedrez. También se jugaba al mejor de 24 partidas, pero quien consiguiese antes seis victorias se proclamaría campeón del mundo. Se eligieron dos sedes, Londres para jugar las doce primeras partidas y Leningrado para las doce últimas. El encuentro comenzó el 28 de julio de 1986 con la presencia de Margaret Thatcher, a la sazón primera ministra del Reino Unido. La primera partida no tuvo mucha historia, terminó en tablas en 19 jugadas, pero Kaspárov usó, por primera vez, la Defensa Grünfeld, que se convertiría en una de las más jugadas en el resto de sus enfrentamientos. La segunda partida terminó en tablas, pero la ventaja de Kaspárov era clara. Sin embargo, los apuros de tiempo le llevaron a cometer un error que le privó de la victoria. La tercera partida también fue tablas.

La cuarta partida fue una clara victoria de Kaspárov, que esta vez no tuvo los apuros de tiempo de la segunda partida. Los agoreros de turno predecían la rápida debacle de Kárpov, pero hubieron de callar la boca cuando arrasó a Kaspárov en la quinta partida. Siguieron dos tablas, y en la octava partida Kaspárov lanzó un violento ataque en el que sacrificó hasta dos peones. Kárpov se defendió magistralmente y quedó en ventaja, pero los apuros de tiempo le pasaron factura: cometió un error y ante los graves problemas que se le plantearon dejó caer la bandera. Las cuatro restantes partidas de Londres terminaron en tablas.

Al llegar a Leningrado Kaspárov tenía un punto de ventaja. La decimotercera partida terminó en tablas, pero la decimocuarta se la adjudicó Kaspárov tras una emocionante partida en la que los apuros de tiempo volvieron a perjudicar a Kárpov. Kaspárov ya tenía dos puntos de ventaja. La decimoquinta partida fue tablas, y Kaspárov volvió a ganar en la decimosexta. Los aplausos para Kaspárov eran unánimes.

Cuando se especulaba si Kárpov querría seguir jugando, ganó la decimoséptima partida, y la decimoctava, aprovechando los apuros de tiempo de Kaspárov. Ante el asombro de todos, la resistencia del ex campeón era empecinada, y había reducido la ventaja a un solo punto. En la partida decimonovena Kaspárov volvió a plantear la defensa Grünfeld, y Kárpov obtuvo una sonada victoria: empate a puntos.

En esta situación los nervios de Kaspárov estallaron. Comenzó a ver fantasmas y espías en todas partes. Impuso un régimen de manu militari a sus analistas. Acusó a uno de ellos, Vladimírov, de vender sus análisis a Kárpov, por lo que le expulsó. Kaspárov estaba psicológicamente hundido, pero en medio de esta situación, incomprensiblemente, Kárpov pidió el aplazamiento de la vigésima partida. Ese lapso constituyó un tiempo precioso para Kaspárov, que logró recuperarse del duro golpe. Quizá creía que la inactividad aumentaría la ansiedad de Kaspárov, mientras que él lograría descansar.

Las dos partidas siguientes terminaron en tablas. A falta de tres partidas la necesidad de vencer comenzaba a pesar. En la vigesimosegunda partida Kárpov se lanzó al ataque, pero Kaspárov se defendió de manera magistral y se adjudicó el punto. Quedaban dos partidas y Kárpov debía ganar las dos si quería recuperar el título. Visto lo visto, nadie se atrevía a hacer pronósticos. La vigesimotercera partida terminó en unas disputadas tablas, y también la vigesimocuarta, que se jugó a pesar de todo. Kaspárov había demostrado que era un digno campeón del mundo, pero la disputa en los tableros aún debía continuar. En sus enfrentamientos habían aprendido tanto de ajedrez que su nivel estaba muy por encima del resto de los jugadores.

Jugador 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 Total (Vic)
Bandera de la Unión Soviética Anatoli Kárpov ½ ½ ½ 0 1 ½ ½ 0 ½ ½ ½ ½ ½ 0 ½ 0 1 1 1 ½ ½ 0 ½ ½ 11½ (4)
Bandera de la Unión Soviética Gari Kaspárov ½ ½ ½ 1 0 ½ ½ 1 ½ ½ ½ ½ ½ 1 ½ 1 0 0 0 ½ ½ 1 ½ ½ 12½ (5)

El mundial de Sevilla: Campeonato Mundial de Ajedrez 1987[editar]

Campeonato Mundial de Ajedrez 1987
Sede Bandera de España Sevilla, España
Fecha 12 de octubre de 1987
19 de diciembre de 1987
Cuadro de honor
Campeón Bandera de la Unión Soviética Gari Kaspárov (12 pts.)
Subcampeón Bandera de la Unión Soviética Anatoli Kárpov (12 pts.)

Tras haberse proclamado campeón del mundo Kaspárov comenzó a comportarse como tal. Ganaba casi todo lo que jugaba, pero también empezaron a enfriarse sus relaciones con la FIDE. Consideraba que ésta no era capaz de velar por los intereses de los grandes maestros, ni de organizar los mundiales con premios adecuados, por lo que creó la Asociación de Grandes Maestros (AGM). Por su parte, Kárpov había ganado el torneo de candidatos y volvía a enfrentarse a Kaspárov por el campeonato del mundo, esta vez en Sevilla. También se jugaba al mejor de 24 partidas, y quien consiguiese antes seis victorias se proclamaría campeón del mundo.

El mundial comenzó el 10 de octubre de 1987 en el teatro Lope de Vega, en medio de una gran expectación. En buena medida la rivalidad se había transformado en odio mutuo. Esta vez el favorito era Kaspárov, pero el divismo que había comenzado a demostrar le había granjeado muchas antipatías y muchos querían que Kárpov volviera a ser campeón del mundo. Este mundial coincidió con la explosión de una nueva generación de ajedrecistas españoles que estaban llamados a codearse con la élite del ajedrez mundial, los Illescas, Romero, Izeta, De la Villa, Magem, Comas, San Segundo, Ilundáin, etc.; y despertó un interés inusitado en España, en donde, a partir de entonces, se multiplicaron los torneos, hasta convertirse en la actualidad en el país del mundo que más torneos internacionales organiza, tanto magistrales como abiertos. Esta circunstancia ha propiciado que en España se radiquen buena parte de los mejores jugadores de ajedrez de todo el mundo, y que todos los grandes ajedrecistas hablen, con bastante fluidez, el idioma español.

La primera partida terminó en tablas. En la segunda partida Kárpov introdujo un sacrificio en la jugada novena de una Inglesa que dejó a Kaspárov debilitado y con tal cantidad de problemas que llegó a desorientarse; hasta el punto de que en la jugada 26 se le olvidó pulsar el reloj, y perdió más de dos minutos. Kárpov consiguió el primer punto del encuentro. La tercera partida fue tablas en 19 jugadas, en la que Kaspárov tuvo problemas, de nuevo, con el reloj. La cuarta partida la ganó Kaspárov, tras conseguir un final con dos peones de más. En la quinta partida Kárpov volvió a ganar, una partida dramática en la que Kaspárov terminó cometiendo un error. Fue una Grünfeld en la que Kárpov jugó 12. Axf7+, que se volvería a jugar en varias ocasiones, por lo que se la denominó variante Sevilla. La sexta partida terminó en tablas, y también la séptima, por culpa de una imprecisión de Kárpov que le privó de ganar una partida en la que estuvo siempre a la cabeza. La resistencia de Kárpov y las imprecisiones de Kaspárov propiciaban el espejismo de que Kaspárov no estaba del todo en forma, pero ganó la octava partida y el marcador volvió a empatarse.

La novena y la décima partida terminaron en tablas anodinas, pero en la undécima partida volvió la emoción. Kárpov volvió a plantear la variante Sevilla pero esta vez fue superado. En posición tan apretada jugó de manera magistral y logró una pequeña ventaja que se hacía más evidente con cada jugada: un peón de más y una torre agresiva; pero en la jugada 35 cometió un grave error que le costó el punto. Fue uno de los espectáculos más desagradables que se recuerdan. La sala quedó atónita ante el error, a no ser que fuera una combinación genial que nadie era capaz de ver. Kaspárov hizo un gesto de sorpresa, clavó a mirada en su adversario, que estaba inmóvil como una roca. Comenzó a sonreírse de manera descarada tapándose la boca con una mano mientras que con la otra hacía gestos al tiempo que sacudía la cabeza. Fue un acto claramente antideportivo. Tras aquella actitud Kaspárov perdió muchas de las simpatías que tenía en Sevilla. Kárpov resistió heroicamente con calidad de menos, pero perdió la partida. Kaspárov se ponía por delante en el marcador, y sus partidarios comenzaron a vaticinar un final anticipado del encuentro.

La duodécima partida fue tablas, al igual que la decimotercera y la decimocuarta. Aunque en todas ellas Kárpov obtenía ventaja, no podía concretarla; y por su parte, Kaspárov parecía conformarse con la situación del marcador. La decimoquinta partida fue muy disputada, pero también acabó en tablas, con la anécdota de otro lamentable espectáculo sobre quién y cuándo debió proponer las tablas.

La decimosexta partida fue una lucha emocionante hasta el drama, con enroques opuestos, en la que Kaspárov desató un ataque feroz sobre el rey negro, pero Kárpov resolvió todos los problemas de manera genial y tras el ataque terminó dueño del centro y con un peón de más, suficiente para que Kaspárov terminase reconociendo su derrota. El marcador volvía a estar igualado. Kaspárov se mostraba nervioso y se comenzaba a especular con un posible triunfo de Kárpov.

En la partida decimoséptima Kárpov volvió a tener ventaja, pero Kaspárov logró arrancar unas tablas in extremis. Las cinco partidas siguientes también terminaron en tablas, tras una lucha titánica en la que ninguno de los contendientes lograba imponerse. Se empezaba a decir que Kárpov se conformaría con no perder el encuentro, aunque no recuperase la corona. Y de pronto...

En la apertura de la vigesimotercera partida todos se dieron cuenta de que iba a ser un combate sangriento. Kárpov obtuvo una clara ventaja con una Inglesa. En la jugada 40 selló el aplazamiento. ¿Cuál sería la jugada ganadora? La jugada en cuestión no era la mejor y Kaspárov mantuvo sus posibilidades de empatar. La lucha era encarnizada y en los relojes se consumía el tiempo. Kárpov tenía dos peones pasados, pero Kaspárov dominaba por completo la columna f. El tiempo se acababa y había que jugar: 50...., T7f3. La jugada parecía ganadora pero era un tremendo error. Con la bandera a punto de caer se hicieron, a toda velocidad, tres precisas jugadas que daban el punto a Kárpov y que nadie en la sala entendió hasta que todo hubo pasado. Cuando terminó la partida los aplausos para Kárpov fueron apoteósicos. Incluso la televisión pasó las imágenes del intenso final.

Kárpov tenía de nuevo el título al alcance de la mano, y los agoreros, que no descansan, le dieron por seguro campeón mundial. Hasta los más acérrimos partidarios de Kaspárov estaban convencidos del triunfo de Kárpov, pero Kaspárov iba a vender cara su derrota. En la última partida planteó una Reti. No le valían las tablas y esto no parecía ser lo mejor para intentar ganar. En la jugada 31 sacrificó un peón, lo que le permite un ataque en tromba contra el enroque negro. El sacrificio no era del todo bueno, pero la responsabilidad pudo con Kárpov y se fue cargando de tiempo. Pasó por alto una variante que probablemente era ganadora y llegó al control en una posición inferior pero, seguramente, con posibilidades de tablas. Cuando al día siguiente se reanudó la partida Kárpov se sentó ante el tablero sin convicción. Cometió un grave error en la jugada 45 que perdía la partida, y aunque la victoria no fue fácil, Kaspárov no podía dejar de ganar aquel match. El encuentro había terminado con empate a 12; Kárpov había podido ganarlo, Kaspárov había perdido buena parte de su carisma y el duelo habría de continuar.

Jugador 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 Total (Vic)
Bandera de la Unión Soviética Gari Kaspárov ½ 0 ½ 1 0 ½ ½ 1 ½ ½ 1 ½ ½ ½ ½ 0 ½ ½ ½ ½ ½ ½ 0 1 12 (4)
Bandera de la Unión Soviética Anatoli Kárpov ½ 1 ½ 0 1 ½ ½ 0 ½ ½ 0 ½ ½ ½ ½ 1 ½ ½ ½ ½ ½ ½ 1 0 12 (4)

Su último mundial: Nueva York-Lyon: Campeonato Mundial de Ajedrez 1990[editar]

Campeonato Mundial de Ajedrez 1990
Sede Bandera de los Estados Unidos Nueva York, Estados Unidos
Bandera de Francia Lyon, Francia
Fecha 8 de octubre de 1990
7 de noviembre de 1990
Cuadro de honor
Campeón Bandera de la Unión Soviética Gari Kaspárov (12½ pts.)
Subcampeón Bandera de la Unión Soviética Anatoli Kárpov (11½ pts.)

Entre 1987 y 1990 las carreras de Kaspárov y de Kárpov fueron totalmente contrarias. Mientras Kaspárov lo ganaba todo con insultante facilidad y había superado el mítico récord de Robert Fischer, obteniendo 2800 puntos Elo, Kárpov se mostraba mucho más inseguro. No obstante, seguían siendo los dos mejores jugadores del mundo y el siguiente mundial no podía ser otro que un nuevo duelo entre Kaspárov y Kárpov. Kaspárov volvía a ser el claro favorito. Las relaciones, tanto con la FIDE como con su país, se habían enfriado, hasta el punto de que se negaba a jugar con la bandera de la URSS (quería jugar con la bandera de la Federación Rusa); al final se jugó sin banderas. Cuando Kárpov volvió a ganar el torneo de candidatos Kaspárov exclamó: "le aplastaré de una vez por todas".

El quinto encuentro se celebraría en dos ciudades, en medio de la expectación mundial: Nueva York y Lyon. También se jugaba al mejor de 24 partidas, y quien consiguiese antes seis victorias se proclamaría campeón del mundo. Comenzó el 8 de octubre de 1990 en el teatro Hudson; pero antes, otra vez aconteció la polémica. Zurab Azmaiparashvili, a la sazón analista de Kaspárov, afirmó que alguien le había ofrecido 100.000 dólares por revelar los secretos de la preparación teórica de Kaspárov. Nunca quedó claro si fue una denuncia cierta o simple intoxicación.

La primera partida fue tablas. En la segunda se impuso Kaspárov, gracias a una novedad en la jugada 19 de la Española. En la tercera partida Kaspárov sacrificó primero calidad y luego la dama para obtener una fuerte posición que obligó a Kárpov a devolver el material y conseguir unas tablas. La superioridad de Kaspárov, esta vez, parecía clara, y no faltaron voces que pronosticaron una fácil victoria. En la cuarta partida Kárpov tuvo una clara ventaja, pero apurado por el tiempo, cometió un error que le costó unas tablas. En este mundial Kárpov obtendría muchas ventajas que malograría por errores y con apuros de tiempo. Pero Kárpov no se desmoralizó tan fácilmente y ganó la séptima partida con gran estilo. El marcador volvía a estar igualado.

La octava partida habría de ser infartante. Kaspárov consiguió una clara ventaja, atacó sin piedad la posición del rey; pero Kárpov se defendió con maestría y terminó sacando un peón de más y una posición ganadora. Así se aplazó la partida. Los grandes analistas del momento vaticinaban una clara victoria de Kárpov, pero la cosa no estaba tan clara, y una imprecisión de Kárpov llevó al empate.

En la novena partida se repitió el drama de la cuarta partida; un error de Kárpov malogró una posición ganadora. Tras otras dos tablas sin mayor importancia, otra vez, en la duodécima partida, Kárpov aceptó un empate en una posición con una mínima pero clara ventaja. Y de nuevo apareció el escándalo cuando se empezó a afirmar que tenían un acuerdo para llegar empatados a Lyon.

Así terminó la etapa neoyorquina. Todo estaba como al principio. La primera partida de Lyon terminó en unas tablas anodinas, pero en la partida decimocuarta saltó de nuevo la sorpresa. Kaspárov planteó una Escocesa, que no se veía en mundiales desde los tiempos de Chigorín, y obtuvo una posición ventajosa. Sacrificó calidad y lanzó un violento ataque que puso a Kárpov al borde del abismo y con la bandera levantada; sin embargo se defendió estupendamente hasta el punto de que pudo entrar en una variante que seguramente sería ganadora. No obstante, prefirió amarrar las tablas.

En la decimoquinta partida Kárpov obtuvo clara ventaja pero Kaspárov logró empatar la partida. En la decimosexta Kaspárov volvería a plantear una Escocesa. La ventaja de Kaspárov, esta vez, era muy clara, pero Kárpov logró defenderse de manera casi mágica. No obstante, perdería aquella partida en la jugada 102. Kaspárov estaba por delante en el marcador, y todo el mundo pensaba que Kárpov estaba cansado.

La decimoséptima partida fue todo un modelo de match al estilo clásico, que hubiese firmado el mismísimo Capablanca. La manera de concebir, plantear y resolver la partida merece el estudio detallado por todos los aficionados, y al mismo tiempo es emocionante de principio a fin. Fue uno de los triunfos más bellos de Kárpov, que, por otra parte, le permitió empatar el encuentro.

La decimoctava partida fue un contundente triunfo de Kaspárov, que volvía a tener un punto de ventaja. En la decimonovena Kaspárov produjo otro escándalo, que ya empezaban a cansar, y que por lo tanto nadie lo tomó demasiado en serio. Terminó en tablas en una posición superior y Kaspárov afirmó que habían llegado a un acuerdo para empatar. La vigésima partida fue una contundente victoria de Kaspárov, tal vez la más clara de todas. La vigesimoprimera partida terminó en tablas a pesar de que Kárpov tuvo ventaja en toda la partida y sólo un error (otra vez) le privó de la victoria.

La partida vigesimosegunda era decisiva. Si ésta terminaba en tablas Kaspárov se aseguraba el título ya que, en caso de empate final, se daba por ganador al campeón anterior. La lucha fue muy tensa. Kárpov se quedó con una pieza por tres peones, pero en la jugada 43 Kaspárov se había recuperado y Kárpov hubo de conformarse con las tablas, resignándose a perder el mundial. Las dos últimas partidas fueron honoríficas, y se resolvieron con una nueva victoria de Kárpov, ante un Kaspárov que jugó sin ambición, y unas nuevas tablas. El encuentro terminó 12,5 a 11,5. Kaspárov retenía el título mundial, pero no había cumplido su promesa: "le aplastaré de una vez por todas".

Este fue el último mundial que jugaron Kaspárov y Kárpov, pero no sería el fin de la rivalidad. En los cinco años siguientes cada enfrentamiento, en torneo, entre Kaspárov y Kárpov se convertiría en un espectáculo mediático. Kárpov cedió en el siguiente torneo de candidatos ante Nigel Short que, en 1993, junto con Kaspárov, consumaría el cisma del ajedrez mundial. Kárpov recobraría, así, la corona de la FIDE, pero era un título devaluado, ante el empuje de Kaspárov, que continuaba siendo el primero en la lista Elo. Además, a partir de 1995 aparecieron otros jugadores que amenazaban seriamente tanto a Kárpov, ya en descenso deportivo, como a Kaspárov. Pero esa es otra historia.

Jugador 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 Total (Vic)
Bandera de la Unión Soviética Gari Kaspárov ½ 1 ½ ½ ½ ½ 0 ½ ½ ½ ½ ½ ½ ½ ½ 1 0 1 ½ 1 ½ ½ 0 ½ 12½ (4)
Bandera de la Unión Soviética Anatoli Kárpov ½ 0 ½ ½ ½ ½ 1 ½ ½ ½ ½ ½ ½ ½ ½ 0 1 0 ½ 0 ½ ½ 1 ½ 11½ (3)

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  • Revista Jaque (período 1984-1990)
  • Revista Internacional de Ajedrez (período 1987-1990)

Enlaces externos[editar]