Relaciones entre Estados Unidos y Colombia

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Relaciones entre Estados Unidos y Colombia
Flag of Colombia.svg Bandera de los Estados Unidos
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     Estados Unidos      Colombia

Las relaciones entre Estados Unidos y Colombia han evolucionado de la mutua cordialidad durante el siglo XIX y principios del XX hacia una reciente alianza que vincula a los gobiernos de ambas naciones alrededor de varios asuntos claves, entre los que se incluye la lucha contra el Comunismo, la Guerra contra las drogas, y especialmente desde el 11-S, la amenaza de Terrorismo. Durante la mitad del siglo XX, diferentes administraciones de Estados Unidos se han involucrado en los asuntos internos de Colombia a través del diseño y la implementación de políticas relacionados con esos asuntos. Algunos críticos de las políticas de Estados Unidos hacia Colombia, tales como el profesor de derecho John Barry, consideran que la influencia de los Estados Unidos ha catalizado los conflictos internos y de manera sustancial expandido el alcance y la naturaleza de los abusos de los derechos humanos en Colombia.[1] Aquellos que apoyan estas políticas, como el Sub-Secretario de Estado Marc Grossman, creen que los Estados Unidos han promovido el respeto por los derechos humanos y el mandato de la ley en Colombia, además de la lucha contra las drogas y el terrorismo, desde el año 2012 los Estados Unidos declararon que el país del mundo con el que mejor relaciones tienen es Colombia[2]

Siglo XIX[editar]

Aunque Colombia y los Estados Unidos tenían relaciones cordiales y amistosas durante el siglo XIX varias veces los Estadounidenses intervinieron militarmente en Colombia mas concrentamente en Panamá que en ese entonces era territorio Colombiano, por un acuerdo entre ambos estados conocido como Tratado de Paz, Amistad, Navegación y Comercio y en otras ocasiones para defender los intereses de ciudadadanos Norteamericanos en la región como en el caso del Incidente de la tajada de sandía.

Siglo XX[editar]

Principios del Siglo XX[editar]

El ex-presidente estadounidense Bill Clinton, junta al ex-presidente colombiano Andrés Pastrana, en Cartagena en el año 2000.
Uribe y Bush, en Bogotá, con sus esposas, en el año 2007.
George W. Bush junto a Uribe, durante visita del ex-presidente de Colombia, en los Estados Unidos.
Álvaro Uribe Vélez con la familia Obama.
Juan Manuel Santos y Hillary Clinton tratando relaciones comerciales.
La canciller colombiana María Ángela Holguín junto a Hillary Clinton.
Reunión entre el General Freddy Padilla De León y el Almirante Gary Roughead.
El Ministro de Defensa de Colombia, Juan Carlos Pinzón y el de Estados Unidos, Leon Edward Panetta.

Las relaciones entre ambos países pasaban por un buen momento, Colombia en esos momentos vivía una guerra civil. Estados Unidos para defender los intereses sobre el futuro Canal de Panamá envio un contingente de la Marina quien desembarco en 1902 e inmediatamente su comandante envía un telegrama ordenando el cese al fuego a las partes involucradas en el conflicto. Finalmente la paz se firma a bordo del Acorazado Wisconsin.

Después del fracaso por parte de la compañía francesa del Ingeniero Ferdinand de Lesseps en 1902 los Estados Unidos entran a negociar con Colombia finalmente se firma en Washington el Tratado Herrán-Hay donde Colombia otorgaba unos derechos que el Senado de Colombia declaro inadmisibles por conciderarlos Violatorios de la soberanía del país.

Las relaciones fueron tensas durante las dos primeras décadas del Siglo XX como resultado de la intervención del Presidente Theodore Roosevelt en la administración de la revuelta Panamá. A pesar de la tensión diplomática, las relaciones económicas con los Estados Unidos son de gran importancia para Colombia, incluso en los comienzos del siglo XX. Los Estados Unidos fueron el principal mercado para principales productos de exportación y fuente de ingresos el café y el banano.

A principios de 1920 el presidente colombiano Marco Fidel Suárez (en el cargo desde 1918 hasta 1921) abogó por una doctrina llamada Respice Polum (Mirar Al Polo o Mirar al Norte ), que vincula el destino de Colombia a la de la "North Star" (Estrella del Norte), los Estados Unidos, A través de la geografía, el comercio y la democracia. En Colombia poderosos exportadores de café son particularmente aficionados a la doctrina. Enrique Olaya Herrera, Colombia, el primer presidente de los Liberales del siglo (en el cargo desde 1930 hasta 1934), reafirmó la doctrina Estrella del Norte, pero Colombia no adopta plenamente hasta que la nación recibió con entusiasmo presidente de los Estados Unidos Franklin D. Roosevelt Política del Buen Vecino.

Un acuerdo de los Estados Unidos para proporcionar una misión de entrenamiento militar y un 1,940 acuerdo comercial bilateral fortalecido antes de la Segunda Guerra Mundial las relaciones entre Bogotá y Washington. La posición de Colombia como un estrecho aliado de los Estados Unidos se hizo evidente durante la Segunda Guerra Mundial. Aunque Bogotá su compromiso con la causa aliada no entraña el envío de tropas, Colombia y su estratégica posición en el Caribe y su cercanía al Canal de Panamá y su favorable posición con respecto de los Estados Unidos en la región eran útiles a las naciones aliadas.

Mitad del Siglo XX[editar]

La asociación de Colombia con los Estados Unidos llevo a Colombia a contribuir con tropas a la Fuerza de paz de la ONU en la Guerra de Corea (1950-1953), contribuyendo con un batallón y 3 Fragatas a lo largo de la Guerra. Colombia también proporcionó tropas a la Fuerza de Emergencia de la ONU en el Conflicto de Suez (1956-1958).

Colombia se convirtió en uno de los mayores receptores de ayuda de los Estados Unidos en América Latina durante la década de 1960 y principios del decenio de 1970. Gran parte de la ayuda de los Estados Unidos fue diseñado para permitir a Colombia la facilidad de su balanza externa de pagos problemas internos al tiempo que aumenta su desarrollo económico mediante la industrialización, así como las reformas agraria y social. Sin embargo, Colombia no ha aplicado importantes reformas. En la década de 1960 y principios del decenio de 1970, muchos colombianos se han convertido en los encargados de formular políticas desencantados con la Alianza para el Progreso, un programa, concebido durante la administración del Presidente John F. Kennedy, que instó a los Estados Unidos una amplia asistencia financiera a América Latina, así como De América Latina para apoyar las medidas de cambio social, como la reforma agraria de Estados Unidos y con la asistencia económica en general. Muchos consideraron que la dependencia económica de Colombia en los Estados Unidos no había hecho sino aumentar. Para 1975, sin embargo, los Estados Unidos se compra sólo el 28 por ciento de las exportaciones de Colombia, en comparación con 40 a 65 por ciento durante el decenio de 1960. En 1985 los Estados Unidos representaron el 33 por ciento de las exportaciones colombianas y el 35 por ciento de las importaciones colombianas.

Aunque Colombia ha votado bastante consecuente con los Estados Unidos en los foros internacionales de seguridad, tales como la Asamblea General de la ONU y del Consejo de Seguridad, su voluntad de seguir el ejemplo de los Estados Unidos en el sistema interamericano se ha convertido en menos pronunciado a mediados de la década de 1970. En 1975 el Presidente López Michelsen reanudó las relaciones diplomáticas con Cuba. Asimismo, se negó además a la asistencia económica de América Colombia y terminada la financiación de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional, quejándose de que su nación insalubres de la dependencia económica resultante de la ayuda extranjera. Otros indicadores de Alfonso López Michelsen independiente de la posición incluía su negativa a condenar la intervención de Cuba en la guerra civil de Angola, su disposición a reconocer el nuevo gobierno marxista de Angola, y su apoyo a Panamá en su deseo de negociar un nuevo tratado del canal con las Naciones Estados.

Durante la primera mitad de su administración, el Presidente Julio César Turbay, Colombia continuación de la política de alineación. Demostró la nación de la política exterior de independencia, en 1979, cuando su ministro de Relaciones Exteriores junto con los ministros de Exteriores de otros países andinos, reconocieron la guerrilla sandinista en Nicaragua, como una fuerza beligerante.

Década de 1980[editar]

El gobierno de Turbay se retiró de su política de no alineados sin embargo, después de convertirse preocupado por la dirección ideológica del gobierno sandinista de Nicaragua, Nicaragua de las reivindicaciones territoriales de las islas del Caribe, celebrada largo por Colombia, y el apoyo de Cuba de la M-19 en Principios de 1981. Turbay restablecido relaciones estrechas con los Estados Unidos. Un ferviente anticomunista, que se convirtió en el más destacado líder de América Latina afirmando la tesis del presidente de Estados Unidos Ronald Reagan de que Cuba y Nicaragua fueron las principales fuentes de la subversión y el malestar interno en América Latina. Bogotá suspendió las relaciones diplomáticas con La Habana después de que el gobierno de Fidel Castro admitió que había apoyado las actividades de la guerrilla del M-19 . El gobierno de Turbay condenó el movimiento rebelde en El Salvador, criticó fuertemente la declaración conjunta de Francia y México en 1981, la que se pedía una solución negociada de la insurgencia salvadoreña, y apoya enérgicamente el gobierno provisional en El Salvador, encabezada por José Napoleón Duarte en 1981 Y 1982.

Durante 1982, la Guerra de las Malvinas en el Atlántico Sur entre la Argentina y Gran Bretaña en las Islas Malvinas, el gobierno Turbay, junto con los Estados Unidos, se abstuvieron en la votación clave de la OEA a invocar el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR). Después de la guerra, Colombia sigue siendo uno de los pocos países de América Latina que siguen dispuestos a participar con los Estados Unidos en las maniobras navales conjuntas en el Caribe. Colombia también envió tropas al Sinaí en 1982 como parte de la Fuerza Multinacional de Paz y Observadores exigida por el Tratado de Paz de 1979 entre Egipto e Israel.

Turbay continuando con las buenas relaciones con Washington contribuyó a la solución de un viejo problema territorial entre los dos países: la situación de los cayos en el Caribe, Roncador y Quita Sueño. firmado el 8 de septiembre de 1972, los Estados Unidos renunció a todas las reclamaciones de los cayos y bancos El Banco de Quita Sueño, Cayos de Roncador, Serrana sin perjuicio de las reclamaciones de terceros. El Senado de los Estados Unidos, sin embargo, no ratifico el tratado hasta 1981. Entre tanto, el nuevo gobierno sandinista revivió reivindicación de larga data de Nicaragua en diciembre de 1979 sobre los arrecifes, así como la del Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina situado a unos 640 kilómetros al noroeste de Colombia en el Mar Caribe. Haciendo hincapié en sus reclama la soberanía sobre la Isla de San Andrés, Colombia inició la creación de una presencia naval en la isla, que incluye un arsenal de misiles Exocet.

Relaciones En Las Administraciones Reagan-Betancourt[editar]

Durante su campaña para presidente en 1982, Belisario Betancourt no dio ninguna indicación de que tenía la intención de transformar la política exterior de Colombia. Una declaración política exterior sólo era una promesa, que hizo en varias ocasiones de no normalizar las relaciones con Cuba. Pero poco después de asumir la presidencia, sin embargo, Betancurt condujo fuera de Colombia el apoyo de la administración Reagan y llevo a Colombia hacia las políticas hacia una postura de no alineados. Betancourt cambio la política de Turbay de lucha contra la posición argentina en la Guerra del Atlántico Sur y abogó por una mayor solidaridad entre América Latina y el Tercer Mundo. Colombia en 1983, con el patrocinio de Cuba y Panamá, se unió al Movimiento de Países No Alineados.

Betancourt también pidió que se pusiera fin a todas las intervenciones extranjeras en América Central a fin de evitar que la región se convierta en una zona de conflicto entre Oriente y Occidente. Al mismo tiempo, fue crítico de lo que él considera como los intentos de Estados Unidos de aislar a Cuba y Nicaragua a partir de los esfuerzos de paz en la región, su creciente "proteccionismo" de las políticas comerciales, su falta de voluntad para aumentar sus contribuciones al Fondo Monetario Internacional (FMI) Y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), y su negativa a hacer más para reducir la demanda en América del Norte de drogas. Colombia enfrenta a problemas financieros, no obstante, en 1985 Betancourt había abandonado su retórica nacionalista de la deuda y los problemas de la droga, adoptado estrictas medidas de austeridad para hacer frente a su crisis financiera del gobierno, y una cooperación más estrecha con los Estados Unidos en el antidrogas tráfico de campaña. Como resultado, los Estados Unidos apoyaron a Colombia para la renegociación de la deuda con el FMI y el Banco Mundial.

Guerra Contra El Narcotráfico[editar]

En su primer año de mandato, el Presidente Virgilio Barco adoptado un enfoque más pragmático en materia de relaciones exteriores, repatriación de Colombia a un perfil más bajo en la política internacional. Las relaciones entre Colombia y Estados Unidos finales del decenio de 1980 se consideran en general excelente, con pequeñas diferencias se limitan a Colombia del tráfico de los esfuerzos antidrogas, su apoyo de agosto de 1987 Acuerdo de Paz de Centroamérica iniciado por el presidente de Costa Rica, Óscar Arias Sánchez, las negociaciones de nuevos cafetales Y los acuerdos textiles, además Bogotá se niega a condenar a Cuba por su violaciones de derechos humanos.

En los años 1970 y 1980, Colombia se mantiene como la principal fuente ilegal de la cocaína y la marihuana de contrabando que entra a los Estados Unidos acosando las relaciones entre estos dos países. Aunque el Tratado de Extradición bilateral entre Colombia y los Estados Unidos, fue firmado por ambos países en 1979, Betancourtur inicialmente se negó a extraditar a los colombianos como una cuestión de principios. A mediados de plazo, sin embargo, cambió su posición después de cada alarma sobre las consecuencias para la estabilidad política de Colombia de la creciente influencia del narcotráfico, y el uso indebido de drogas entre los jóvenes de Colombia. El Cartel de Medellín ordena el asesinato del Ministro de Justicia Rodrigo Lara Bonilla que se produce el 30 de abril de 1984, tras el asesinato el presidente Betancourt lanzó una "guerra sin cuartel" contra el cartel de Medellín y comenzó a extraditar a los traficantes de drogas a los Estados Unidos. Durante noviembre de 1984 y junio de 1987, Colombia autorizó la extradición de 13 ciudadanos.

En un importante revés para los esfuerzos antidrogas, no obstante, la Corte Suprema de Justicia de Colombia en junio de 1987, declaró inconstitucional una ley que permitía la extradición de colombianos a Estados Unidos. En ese momento había más de 70 casos de extradición pendientes, incluidas las solicitudes de los tres miembros principales del Cartel de Medellín que aún estaban en libertad (Pablo Escobar, Fabio Ochoa, y Gonzalo Rodríguez Gacha). La anulación del tratado de extradición se debió a un fallo del Tribunal Supremo en diciembre de 1986 el tratado de invalidar la legislación habilitante. Nueva legislación habilitante firmado por el Presidente Barco trabajado sólo hasta el 17 de febrero de 1987, cuando los ocho miembros de la sala de lo penal del Tribunal Supremo se negó a pronunciarse sobre la extradición porque el tratado no está en vigor. Después de que el Consejo de Estado sostuvo lo contrario, el Tribunal Supremo se pronunció sobre la cuestión, que permite el vaciamiento de la legislación en 25 de junio de 1987. En consecuencia, el único camino abierto a la administración Barco a volver a la legislación que permite al Congreso, que no fue deseosos de actuar, están atrapados en el mismo mundo de las amenazas y sobornos.

La extradición cuestión llegó a un punto después de Ochoa fue liberado de prisión el 30 de diciembre de 1987, instando a los Estados Unidos para protestar.Los Estados Unidos apoyan la Corte Suprema de Justicia de Colombia la sugerencia de que la extradición se podían adoptar decisiones directamente por el gobierno colombiano, lo que sin pasar por el tribunal, en virtud de un tratado de 1888 entre los dos países. Barco sostuvo el ministro de justicia, sin embargo, que el viejo tratado fue revocada por el tratado de 1979. IEn cualquier caso, a principios de mayo de 1988, el Tribunal Supremo rechazó el uso de las leyes vigentes a enviar más los traficantes de drogas a los Estados Unidos para el juicio. El Consejo de Estado suspendió entonces la expedición de las órdenes de las detenciones con fines de extradición cartel de los dirigentes, empezando por Escobar. Por consiguiente, el futuro de las extradiciones, el gobierno colombiano tendrá que buscar la aprobación del Congreso a través de una nueva ley de 1979 para validar un tratado de extradición, o dispensar con el tratado en su totalidad con el fin de utilizar la Convención de Montevideo 1933 multilaterales como base para la extradición.

Referencias[editar]

  1. John Barry, From Drug War to Dirty War: Plan Colombia and the U.S. Role in Human Rights Violations in Colombia, 12 Transnat'l L. & Contemp. Probs. 161, 164 (Spring, 2002). [Hereinafter Dirty War]
  2. [1]


Bibliografía[editar]

  • Randall, Stephen, Aliados y distantes: las relaciones entre Colombia y Estados Unidos desde la independencia hasta la guerra contra las drogas, Bogotá, Tercer Mundo Editores, 1991.
  • Rodríguez Hernández, Saúl, La influencia de los Estados Unidos en el Ejército Colombiano, 1951-1959, Medellín, La Carreta, 2006, ISBN 958-97811-3-6.

Enlaces externos[editar]