Reino de los Narakas

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Una representación del infierno budista.

En el marco del budismo, Naraka es el vocablo sánscrito correspondiente al inframundo. Literalmente significa ‘humano’ o ‘del ser humano’ (siendo nara: ‘ser humano’ y ‘varón’. Según el budismo, el hinduismo, el sijismo y el yainismo, Naraka es un sitio de tormento.

  • Naraka (नरक), en sánscrito
  • Niraya (िनरय), en palí
  • Nárók (นรก), en thai
  • Neraka, en malayo)
  • Naraku (奈落), en japonés
    • Jigoku, variante en japonés
  • Narak (나락), en coreano
    • Jiok, variante en coreano
  • Nàlùojiā (捺落迦), en chino
    • Dì Yù (地獄), variante en chino
    • 那落迦, variante en chino
  • Dmyal Ba (དམྱལ་བ་), en tibetano

En Malasia, la palabra Neraka (corrupción de Naraka) se adoptó para describir el infierno en idioma malayo, aunque la población es predominantemente musulmana.

Naraka es el nombre dado a uno de los seis reinos de existencia de mayor sufrimiento en toda la cosmología budista.

Naraka se traduce generalmente al español como infierno o "purgatorio". Los Narakas de la religión budista están estrechamente relacionados con 地獄 Di Yu, el infierno en la mitología china. Un Naraka difiere de los infiernos de tradición occidental en dos aspectos. Primero, los seres no son enviados al Naraka como resultado de un juicio divino con su correspondiente castigo; segundo, la estancia en el Naraka no es eterna, aunque suela ser muy larga.

Según el budismo, un ser nace en un Naraka como resultado directo de su karma previo (consecuencia de sus pensamientos, sus palabras y sus acciones), y reside en él por un período determinado, hasta que su karma haya alcanzado su resultado final. Después de que su karma negativo termine y se agote, podrá renacer en alguno de los mundos superiores como resultado de un karma anterior que no había madurado todavía.

La mentalidad de un ser en el infierno correspondería a un estado de extremo terror, desamparo y angustia en un humano.

Físicamente, el reino Naraka se encuentra a lo largo de una serie de redes de cavernas que se extienden por debajo del Yambu Duipa (el mundo humano ordinario) en el interior de la Tierra. Hay diferentes maneras de enumerar los distintos Narakas y describir sus tormentos. Una de las más comunes es la de los Ocho Narakas Helados y los Ocho Narakas Ardientes, que se describen más abajo.

Narakas Helados[editar]

Arbuda El Naraka "ampolla". Es una oscura y congelada llanura rodeada de montaña heladas y continuamente barrida por ventiscas. Los habitantes de este mundo nacen directamente siendo adultos y soportan una larga vida desnudos y solos, mientras que el frío les provoca quemaduras y ampollas por todo el cuerpo. Se dice que la duración de una vida en este Naraka es la que se necesitaría para vaciar un barril de semillas de sésamo si sólo se tomara un grano cada cien años.
Nirarbuda El Naraka "ampolla abierta". Este Naraka es todavía más frío que el anterior, y aquí las ampollas se abren, dejando a los seres que lo habitan con sus cuerpos helados y cubiertos de sangre y pus.
Aṭaṭa El Naraka de los escalofríos. En él, los seres sufren un frío terrible, y el sonido que producen con sus bocas al temblar (aṭ-aṭ-aṭ) le da el nombre al Naraka.
Hahava El Naraka de la lamentación. Los seres se lamentan enmedio del frío, pronunciando ha, ho de dolor.
Huhuvu El Naraka de los dientes castañeantes. En este Naraka, los seres tiemblan y castañean sus dientes de forma continua, produciendo el sonido hu hu.
Utpala El Naraka del "loto azul". Aquí, el frío intenso provoca que la piel se vuelva de color azul como el color del nenúfar utpala
Padma El Naraka del "loto". En este Naraka las ventiscas rompen la piel congelada, abriendo heridas de sangre y carne cruda.
Mahāpadma El Naraka del "gran loto". En él, el cuerpo entero termina por romperse en piezas, quedando los órganos internos expuestos también al frío, y rompiéndose ellos también más tarde.

Cada vida en estos Narakas es veinte veces más larga que la anterior.

Narakas Ardientes[editar]

Sañjīva El Naraka "del resucitado". En este Naraka, el suelo está hecho de hierro al rojo vivo, calentado por un inmenso fuego. Se renace siendo adulto directamente, en un estado de miedo y miseria. Tan pronto como el ser comienza a tener miedo de sentirse perjudicado o dañado por los otros seres que lo acompañan, empiezan a atacarse unos a otros con unas cuchillas o garras de acero que aparecen en el lugar. Otras fuentes indican que son los guardias de Iama los que atacan a los seres con una amplia variedad de armas terribles. Una vez el ser comienza a sentir la inconsciencia que sigue al fallecimiento, recuperan repentinamente las fuerzas y la salud, y el ataque comienza de nuevo. Otras torturas que también se pueden experimentar en este Naraka incluyen el morir calcinados al arrojarles metal fundido, ser descuartizados, y sufrir debido a las altísimas temperaturas del propio suelo. La vida en este Naraka dura unos 1620 billones (1 620 000 000 000) de años. Se dice que está 1000 ioyanas (13 000 km) por debajo del Yambuduipa[1] y mide 10 000 ioyanas en cada dirección.[2]
Kālasūtra El Naraka "de líneas/hilos negros". En él, aparte de los tormentos antes nombrados, se incluye el de dibujar líneas negras a lo largo del cuerpo del condenado, tras lo cual los sirvientes de Iama cortan el cuerpo siguiendo las líneas con ardientes sierras y afiladas hachas. La vida en este Naraka tiene una duración de 12 960 billones de años.
Saṃghāta El Naraka "del aplastado". Este Naraka también tiene el suelo de hierro al rojo vivo, pero está rodeado de enormes montañas de rocas que se estrellan unas contra otras y caen, aplastando a los seres, y dejando una masa sanguinolenta debajo de los escombros. Las rocas vuelven a colocarse en su posición original, y el ser se recupera de nuevo, repitiéndose el proceso una y otra vez. Una vida en este Naraka suele durar unos 103 680 billones de años.
Raurava El Naraka "del grito". Aquí los seres corren, huyendo de los anteriores tormentos, y sobre todo del suelo ardiente. Cuando encuentran un refugio, quedan encerrados dentro, mientras unas llamaradas rodean la estructura, oyéndose desde fuera los gritos de los seres atrapados mientras se consumen lentamente. La vida en este Naraka tiene una duración de 6,6355 trillones de años.
Mahāraurava El Naraka "del gran grito". Similar al anterior, pero con castigos y dolor más grandes. La vida aquí dura 53,08 trillones de años.
Tapana El Naraka "del calor". En este Naraka los sirvientes de Iama empalan a los condenados con lanzas ardientes, hasta que las llamas salen a través de la boca y la nariz. La vida en este Naraka dura 53,08 trillones de años.
Pratāpana El Naraka "del gran calor". Las torturas son parecidas a las del Naraka Tapana, pero aquí los seres son atravesados de una forma aún más sangrienta, usando tridentes. Este Naraka tiene una duración de 424,67 trillones de años. Se ha dicho que es la mitad de un kalpa.
Avīci El Naraka "ininterrumpido". Aquí, los condenados se asan en enormes hornos con gigantescas llamaradas y con un sufrimiento terrible. La vida en este Naraka dura 3397,3862 trillones de años. Se considera como la duración de un kalpa (eón)

Otros Narakas sin definiciones tienen enormes listas de tormentos y vías de sufrimiento. Algunas fuentes hablan de centenares o incluso miles de Narakas diferentes. En algunos textos budistas chinos los nombres y tipos de Narakas fueron elaborados en una gran variedad de formas distintas.

Los sufrimientos de los moradores del Naraka pueden recordar en ocasiones a los que sufren los Pretas, lo que puede llevar al error de confundirlos. La distinción es bastante simple; Los seres del Naraka viven en el inframundo, en el mundo subterráneo, mientras que los pretas viven en la Tierra, por lo que son libres.

Naraka en la literatura budista[editar]

Las descripciones del Naraka suelen ser parecidas en las diferentes fuentes budistas de comentarios y literatura popular, fundamentalmente en forma de advertencia del destino que le podría deparar a los malvados, y un aliciente para llevar una vida virtuosa.

El Sutra Majaiana del Bodhisattva Kṣitigarbha (Dìzàng o Jizō) describe gráficamente el sufrimiento en el Reino Naraka y explica cómo la gente puede transferir sus méritos para poder mitigar el sufrimiento de los seres que se encuentran en él.

Una cuento tradicional del budismo chino sobre Mulian explica cómo este discípulo de Buda viajó espiritualmente al Naraka para ayudar a su madre, la cual había renacido allí, para que obtuviese un mejor renacimiento.

El monje japonés Genshin comenzó su Ōjōyōshu (‘Fundamentos para la salvación’) con una descripción del sufrimiento en el Naraka. Los textos tibetanos Lamrim también incluyen descripciones similares.

Los textos budistas chinos extienden considerablemente sus descripciones sobre el Naraka (Di Yu), añadiendo detalles de los Narakas y sus penitencias, y expandiendo el rol de Iama y sus ayudantes, Cabeza de Buey y Cara de Caballo. En estos textos, el Naraka se convierte en una parte integral del sistema burocrático del otro mundo, reflejando la administración imperial china de la época.

Referencias[editar]

  1. En esa época se desconocía que la Tierra es esférica, y mide solo 12 800 km.
  2. La anchura total de este infierno (que se suponía que se encontraba en el interior de la Tierra) es de 260 000 km, mientras que la Tierra (en cuyo interior se suponía que debía caber todos estos infiernos) mide solo 12 800 km.

Véase también[editar]