Regulae Iuris

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Regulae Iuris, también llamados aforismos o adagios, los antiguos juristas romanos le llamaron Regulae Iuris o simplemente Regulae, estas máximas tenían un carácter meramente explicativo del Derecho, y no normativo, pues, se entendía que las Regulae provenían del derecho y no el derecho de la Regulae. Se hablaba también de recursos técnicos y pedagógicos que daban cuenta del derecho de un modo breve.

Son ejemplos de adagios o Regulae:

  • "El que puede lo más, puede lo menos"
  • "Nadie puede aprovecharse de su propia torpeza o dolo"
  • "Quisistéis engañado, pero igual quisistéis"
  • "Quisistéis violentado, pero igual quisistéis"
  • "Las leyes claras no se interpretan"
  • "Donde el derecho no distingue, no es lícito al intérprete distinguir"
  • "La madre siempre es cierta"
  • "A nadie puede hacérsele un heredero en su contra"
  • "Nadie puede obligarse a algo imposible"

Fueron lo que la actualidad se denominan Principios generales del Derecho; y aunque hoy se les otorga otra connotación y significado, en esencia encuentran su fundamento en estas Regulae.