Redondilla

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La redondilla es una estrofa de cuatro versos octosílabos, con rima asonante o consonante. Lo que la diferencia del cuarteto es que la redondilla es de arte menor.

En general, la rima de la redondilla es abrazada, en la forma abba, lo que la diferencia de la cuarteta, cuya rima es abab.

(8a) Sépase, pues ya no puedo
(8b) levantarme ni caer,
(8b) que al menos puedo tener
(8a) perdido a Fortuna el miedo.
(Conde de Villamediana, siglo XVII)

Jura Don Juan por su vida 8 a que nunca cena en su casa 8 b y es que sin cenar se pasa 8 b cuando otro no le convida. 8 a (anónimo)

Te habrán dicho los espejos que son tus labios muy rojos, que son muy negros tus ojos, que fuego son tus reflejos, (...) (José Mª Gabriel y Galán)

Cultivo una rosa blanca, en julio como en enero, para el amigo sincero que me da su mano franca. (...) (José Martí)

Yo para todo viaje 8 a —siempre sobre la madera 8 b de mi vagón de tercera— 8 a voy ligero de equipaje. 8 b . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . (Antonio Machado)

Quevedo, qué recia lidia trabaste en tu triste España con la entraña de su entraña carcomida de la envidia. (Miguel de Unamuno)

Un ladrón y otro perverso desterraron a Pedrosa, porque les predica en prosa lo que yo les digo en verso. (Juan de Tassis y Peralta)

quintilla Estrofa que se compone de cinco versos de arte menor, —generalmente octosílabos— de rima consonante, que se combinan a gusto del autor con tal de que no haya tres consonantes seguidos ni termine en pareado.

Ejemplos y esquemas:

Oficio noble y bizarro 8 a de entre todos el primero 8 b porque en el arte del barro 8 a Dios fue el primer alfarero 8 b y el hombre el primer cacharro. 8 a (anónimo)

Si el hombre debe callar, cállese y cumpla su sino que lo que importa en andar... andar es sembrar camino y morir es despertar. (Emilio Prados)

Nadie se atreve a salir; la plebe grita indignada, las damas se quieren ir porque la fiesta empezada no puede ya proseguir. (Nicolás Fernández de Moratín)

Como un pájaro, ligera, cruza la mar una nave que alguno con ansia espera: —¿A dónde va? —Dios lo sabe; —¿Arribará? —Dios lo quiera. (Bustillo)