Recópolis

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Recópolis
Ciudad del Reino visigodo de Toledo
Basílica de Recópolis.
Basílica de Recópolis.
Datos generales
Ubicación 40°19′16″N 2°53′38″O / 40.32111, -2.89389Coordenadas: 40°19′16″N 2°53′38″O / 40.32111, -2.89389
Habitantes Hispanovisigodos
Idioma Latín
Fundación Año 578
Desaparición Siglo IX
Provincia Celtiberia
Administración
Correspondencia actual Zorita de los Canes
(Flag Guadalajara Province.svg Guadalajara, Flag of Spain.svg España)
Parque Arqueológico de Recópolis. Sitio web

Recópolis es una antigua ciudad de origen visigodo situada cerca de Zorita de los Canes (Guadalajara, España). Fue mandada construir por Leovigildo en honor a su hijo Recaredo en 578. Funcionó como un centro urbano importante, capital de una provincia denominada Celtiberia, de límites imprecisos, al este de la Carpetania (Toledo, la capital del reino).

Etimología[editar]

El estudio de las monedas y del propio nombre hace dudar de la etimología de «Ciudad de Recaredo». No hay en el mundo tardo-antiguo ningún lugar fundado en el que el nombre se acorte, como se sugiere de Recaredo a Rec; si este hubiese sido el caso, la ciudad se hubiese llamado Recaredopolis. Y además, Leovigildo no tendría porqué haber elegido para nombrar la ciudad a su hijo menor (Recaredo) en vez de a su hijo mayor (Hermenegildo, que además se fundó antes de su revuelta contra Leovigildo). La hipótesis que barajan los arqueólogos actuales es que la ciudad se hubiese llamado Rexopolis ('Ciudad del rey'), que haría más clara su etimología, y además se corresponde con las monedas de la ceca que escriben el nombre de la ciudad Recopolis con una sola c, mientras que Recaredo en los textos es escrito Reccaredo, con dos «c». Otra posibilidad, más segura, es que al ser Recaredo un típico nombre gótico birradical sólo se emplease la primera raíz (Recas), tal y como proponía J. M. Piel, al ser la determinativa.[1]

Localización[editar]

Situada sobre un cerro a cuyos pies discurre apacible el río Tajo en el término municipal de Zorita de los Canes en plena Alcarria. En el yacimiento, en la actualidad en curso de excavación, se conservan los restos del palacio, iglesia, puerta monumental, calles, edificios comerciales, casas, muralla, acueducto, caminos de acceso, todo ello musealizado y puesto en valor para la visita pública. Parte de los elementos constructivos de la ciudad, sillares, escultura decorativa, etc., fueron utilizados en los inicios de la época andalusí, en el siglo IX, para edificar la nueva ciudad que sustituyó a Recópolis en el control del territorio, la medina árabe de Zorita, la actual Zorita de los Canes.

Contexto histórico[editar]

Situación de Recópolis en la Hispania visigoda, en 586.

Leovigildo habría mandado construir esta ciudad en 578, en un año en el que paró sus campañas bélicas. Además, es un periodo en el que Leovigildo intenta reforzar su posición frente a los merovingios y los bizantinos, pues el suyo es el último reino arriano y se ve cercado de enemigos. Para liberarse de esta presión, se hace con atributos imperiales romanos, como acuñar monedas con su nombre y fundar ciudades. Se ha propuesto que el trazado urbanístico de Recópolis se inspiró en el urbanismo de Constantinopla.

Hacia mediados del siglo VII la vida local se altera, modificándose la planificación urbanística y disminuyendo la actividad, como consecuencia de la crisis del Estado visigodo.

En el siglo VIII es ocupada por los musulmanes, de base étnica bereber, primero en continuidad con la ciudad visigoda. En los documentos árabes del califato cordobés se la denomina Racopel. Más tarde, se produjo una reducción del asentamiento, hasta abandonarse en el siglo IX en beneficio de la ciudad de Zorita de los Canes, que utilizó como cantera las ruinas de Recópolis.

La repoblación cristiana desde finales del siglo XI significa para la zona la fundación de nuevas aldeas, una de ellas sobre las ruinas del complejo palatino, edificándose una iglesia ya en el siglo XII, que para el siglo XV es una simple ermita en despoblado, dedicada a la Virgen de la Oliva.

Vida urbana[editar]

Interior del conjunto palatino.

El conjunto urbano se encontraba rodeado por una muralla con torres y puertas de entrada, de función tanto defensiva como monumental y de prestigio. El centro del poder era el palacio, situado en la parte más alta de la ciudad y formado por una serie de edificios de dos plantas dispuestos alrededor de una gran plaza. Su función sería el alojamiento de los altos dignatarios y la administración de la ciudad y su territorio. La iglesia palatina era de planta cruciforme y tuvo una profusa decoración, con elementos que conectan con el mundo tardorromano y el entorno mediterráneo. En ella se encontró en 1946 un tesorillo de monedas de la época de su fundación (algunas suevas y merovingias, además de las primeras acuñaciones de Leovigildo). Se ha localizado la existencia de talleres locales de cantería, de vidrio y orfebrería, así como algunas muestras de comercio a larga distancia (principalmente del Norte de África), que demuestran una sofisticada vida económica, social y cultural para la época. Existieron dos grandes edificios con funciones comerciales y artesanales. No obstante, la principal base económica de la ciudad era abrumadoramente la explotación de un entorno rural —la rica vega del Tajo— de base agropecuaria típicamente mediterránea (cereal, olivo, vid, ganado ovino, caprino, bovino y porcino, incluso se han detectado restos de caza).

El yacimiento[editar]

Arco del interior de la iglesia.
Vista del yacimiento.

El yacimiento de Recópolis se encuentra en proceso de excavación, aunque los trabajos realizados muestran ya trazos de una organización y jerarquización que en la actualidad constituyen el ejemplo más significativo de las concepciones urbanísticas de la época visigoda. De esta ciudad, realizada con un plan urbanístico preconcebido, las excavaciones han descubierto la existencia de un conjunto palatino, formado por tres edificios palaciales de dos plantas, así como una iglesia, edificios todos ellos que contenían destacadas piezas artísticas que hoy se pueden admirar en el Museo Arqueológico Nacional de Madrid y en el Museo de Guadalajara. La comunicación entre el conjunto palatino y el resto de la ciudad se hacía a través de una puerta monumental. De dicha puerta partía la calle principal de la ciudad, flanqueada por dos edificios comerciales, con tiendas y talleres, donde se producía vidrio, objetos de orfebrería, y se podían adquirir productos procedentes de diferentes zonas del Mediterráneo (Norte de África, zona del Egeo, Oriente Próximo). Las casas excavadas muestran una estructura con habitaciones abiertas a patios interiores. Toda la ciudad estaba rodeada de una muralla de grandes dimensiones. Un acueducto, el único que hasta el momento se conoce de época visigoda, suministraba agua a parte de la ciudad, posiblemente al conjunto palatino, mientras que en el resto de la ciudad un sistema de cisternas servían a las necesidades del resto de la población.

La estratigrafía del yacimiento revela que la ciudad estuvo ocupada desde fines del siglo VI hasta mediados del siglo IX, esto es, en época visigoda y primitiva época andalusí. Posteriormente, con motivo de la ocupación cristiana de la zona sobre las ruinas de parte del antiguo palacio y de su iglesia, se asentó una pequeña comunidad de campesinos mozárabes entre finales del siglo XII y el siglo XIV. Una vez abandonada esta aldea, sobre las ruinas de la antigua iglesia se edificó una ermita en honor a la Virgen de la Oliva que pervivió como centro de culto de los pueblos de la zona durante toda la época moderna.

El descubrimiento de las ruinas de Recópolis se debe a Juan Catalina García López, en 1893. Las primeras excavaciones fueron realizadas por Juan Cabré en 1945 y 1946, reiniciándose entre los años 1977 a 1985 y posteriormente desde el año 1992 hasta la actualidad, dirigidas estas últimas por el arqueólogo y profesor de la Universidad de Alcalá Lauro Olmo Enciso.

En la actualidad[editar]

En el actual Parque Arqueológico de Recópolis se aposentan los vestigios de la noble villa palatina que el rey Leovigildo ordenó edificar en honor de su hijo Recaredo. Junto con Victoriaco (Vitoria) y Oligicum (Olite) fueron las únicas ciudades, de nueva construcción, edificadas por los visigodos en España o por cualquier pueblo germánico tras la caída del Imperio romano.

Referencias[editar]

  1. PIEL, J. M. «Antroponimia germánica», § 5, p. 425, en ALVAR, BADÍA, DE BALBÍN y LINDLEY CINTRA (dirs.): Enciclopedia lingüística hispánica, tomo I, pp. 421 a 444.

Bibliografía[editar]

  • Recópolis y la ciudad en época visigoda, Zona arqueológica. Madrid. 2008.
  • Recópolis. Un paseo por la ciudad visigoda. (Catálogo de la exposición: «Recópolis. Un paseo por la ciudad visigoda». Madrid, 2006).
  • Exposición Recópolis. Un paseo por la ciudad visigoda (diciembre de 2006 a febrero de 2007), en el Museo Arqueológico Regional de la Comunidad de Madrid en Alcalá de Henares (marzo a mayo de 2007) en el Museo Provincial de Guadalajara.

Enlaces externos[editar]