Real y Pontificia Universidad de México

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La Real y Pontificia Universidad de México fue fundada el 21 de septiembre de 1551 en el antiguo virreinato de la Nueva España. Tradicionalmente, se consideran a la Universidad Nacional Autónoma de México[1] y la Universidad Pontificia de México[2] como sus herederas institucionales. Sin embargo, se ha planteado un debate acerca de la continuidad de la universidad virreinal con la UNAM. Esta idea se originó con motivo de los festejos del IV Centenario de la Universidad de México en 1951, a diferencia de las intenciones de Justo Sierra, quien buscaba crear una nueva universidad en 1910. Por otro lado el 25 de enero de 2012 la congregación para la educación católica otorga a la Universidad Pontificia de México el reconocimiento de ser la misma institución que la Real y Pontificia Universidad de México.[3]

Historia[editar]

Fundación[editar]

Las primeras instituciones educativas de nivel superior en tiempos del virreinato de la Nueva España eran los seminarios, instituciones con las que contaban las principales ciudades del reino y donde se preparaba a los sacerdotes. Fray Juan de Zumárraga y el virrey Antonio de Mendoza inician las gestiones para la fundación de la primera universidad en la Nueva España. Las intenciones de fray Juan de Zumárraga que le fueron entregadas al rey de España fueron para educar a los recién convertidos, meta que no se cumplió debido a que la educación en esta universidad se centró en las clases privilegiadas de la colonia.

La Real Universidad de México fue creada por cédula real de Carlos V, firmada por su hijo el Príncipe de Asturias (futuro Felipe II), el 21 de septiembre de 1551, inaugurando sus cursos el 25 de enero de 1553, siendo virrey don Luis de Velasco y Ruiz de Alarcón.[4] Años después se le conoció como Real y Pontificia Universidad de México, cuando se le agregó la denominación de "pontificia" que adquirió por una bula del papa Clemente VIII del 7 de octubre de 1595.[5] Esta bula se pierde en 1595 y hasta el siglo XVII no se volvió a expedir.

Organización interna[editar]

Facultades[editar]

La universidad se organizaba en facultades mayores que eran Teología, Leyes, Cánones y Medicina; y una facultad menor: la de Artes. Las principales cátedras eran Prima (porque se daba a primera hora de la mañana) y Vísperas (cuyo horario era en la tarde). Estas solían ser temporal o de propiedad y estaban presentes en todas las facultades. También existían cátedras sueltas, es decir, sin facultad, como astrología y matemáticas, retórica, gramática y lenguas indígenas. Los grados que se otorgaban eran los de bachiller, licenciado, maestro y doctor. Armando Pavón Romero señala que el graduado de la Universidad sólo estaba certificado para ejercer la docencia, y no una actividad profesional. Este reconocimiento se lograba en las instituciones dedicadas a esa labor en específico.

Gobierno[editar]

La institución estaba a cargo del rector, cuya elección era anual. Él era el representante de la universidad, por lo tanto, le concernían los asuntos académicos y administrativos que en ella se suscitasen. Con él, trabajaba el canciller, representante de la autoridad eclesiástica, cargo que posteriormente pasó a ser maestrescuela de la catedral.

La universidad también se gobernaba a través de los claustros, que se dividían en el de consiliarios, el de hacienda y el pleno. El claustro de consiliarios estaba encargado de la elección de catedráticos y de rector. En un inicio los estudiantes podían participar en este claustro, pero durante el siglo XVII su intervención fue limitada y posteriormente anulada. El claustro de hacienda o de diputados tenía la función de controlar y administrar los asuntos económicos de la universidad. Finalmente se encuentra el claustro pleno, el cuerpo de gobierno universitario más importante, ya que estaba presidido por el rector, el maestrescuela, los consiliarios y diputados. Los temas que ahí se discutían se anotaban en los libros del claustro.

Catedráticos[editar]

Los catedráticos podían tomar posesión de las cátedras desde que contaban con el grado menor de bachiller. Quienes estaban a cargo de una cátedra de propiedad o perpetua, contaban con un salario mayor que en las cátedras temporales. La forma de otorgar una cátedra era por medio de los concursos de oposición. En ellos, se declaraba a la cátedra como vacante, y los concursantes, u opositores, se inscribían. Posteriormente se asignaba la lectura, que se desarrollaba al día siguiente frente al arzobispo, el rector, el inquisidor, el decano, el maestrescuela y dos catedráticos de la respectiva facultad. Después de la discusión, se reunían en una junta de votación y elegían al nuevo catedrático.

Estudiantes[editar]

En un principio esta universidad contó con pocos estudiantes. Los egresados eran religiosos, profesionales y académicos de la teología, derecho y medicina. El saber estaba agrupado para su estudio según las siete artes medievales: en trivium (gramática, retórica y lógica) y en quadrivium (aritmética, geometría, música y astronomía). El idioma de estudio fue el latín. Debido a la denominación de "pontificia", para que se pudieran otorgar los grados académicos, era necesario que el maestrescuela o Magister scholarum asistiera a otorgarlos en nombre del Papa.

La mayoría de los estudiantes eran criollos y españoles. Gozaban de ciertos privilegios ante el gobierno colonial, tales como el no pagar impuestos o diezmos y ser juzgados por autoridades universitarias. La matrícula (o inscripción) era anual e indispensable para tomar los cursos en las facultades. Aunque se admitía a los indígenas, estos eran minoría dentro de la población estudiantil.

Ceremonias de graduación[editar]

Para obtener cualquier grado, se realizaba una solicitud y una lección, y después se presentaba un examen. Sin embargo, las ceremonias y el nivel de formalidad variaban según el grado que se solicitaba. Para el grado de bachiller la solicitud estaba dirigida al rector. Una vez concedida se nombraba al padrino, que generalmente era un catedrático o un funcionario universitario, y se hacía el pago de propina. La ceremonia y la lección se realizaba dentro de las instalaciones de la universidad. Por el contrario, para los grados de licenciado y doctor, la ceremonia iniciaba con un paseo desde la casa del graduando, la del rector y la del virrey hasta la catedral, lugar donde se realizaba la lección.

Ubicación geográfica[editar]

Durante el tiempo del Virreinato, la Universidad Pontificia fue el centro superior de cultura, institución donde estudiaron algunos de los personajes más distinguidos que diera la Nueva España. El edificio que ocupó por primera vez la Real y Pontificia Universidad de México, se localiza en el Centro Histórico de la Ciudad de México, en la actual calle de Moneda, frente a la Catedral Metropolitana de la Ciudad de México. Posteriormente la universidad se estableció en casas ubicadas en la calle de Escalerillas (actual de Guatemala) y finalmente en el palacio del marqués del Valle, actual Monte de Piedad.[6]

Instituciones[editar]

En las postrimerías del siglo XVIII se crean otras instituciones de educación superior, con funciones semejantes a las de la Real y Pontificia Universidad de México, entre las se pueden citar: la Real Escuela de Cirugía, fundada en 1778, el Real Colegio de Minería, en 1792, y, dos años más tarde, la Academia de San Carlos de Bellas Artes.

Cierres[editar]

Después de consumada la independencia de México, se consideraba a la universidad como símbolo de retroceso característico de la época virreinal del que los liberales buscaban alejarse. Aún así, se creía que era necesario promover la educación para sacar al país del atraso y de la crisis, por lo tanto, se presentaron propuestas para reformar la universidad. Sin embargo, fue suprimida por el vicepresidente Valentín Gómez Farías en 1833. El emperador Maximiliano la reabrió para luego clausurarla. Al desaparecer la Universidad, quedaron establecimientos para el estudio de la medicina, la ingeniería, la teneduría de libros, la arquitectura y la jurisprudencia, a los que se sumó más adelante la Escuela de Agricultura.

Actualmente existen dos instituciones que se consideran herederas de la Real y Pontificia Universidad de México:

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Universidad Nacional Autónoma de México. «Universidad Nacional de México. 1910-2010. Cien años». Consultado el 14 de abril de 2014.
  2. Universidad Pontificia de México. «Universidad Pontificia de México. Historia». Consultado el 14 de abril de 2014.
  3. Historia de la Universidad Pontificia de México
  4. Cédula Real expedida por Carlos I
  5. Historia de la Universidad Pontificia de México
  6. Rafael Sánchez Vázquez. «Síntesis sobre la Real y Pontificia´Universidad de México». Consultado el 16 de junio de 2013.
  • Marsiske Renate, coord., La universidad de México. Un recorrido histórico de la época colonial al presente, México, UNAM-CESU, 2001.
  • Luque Alcaide Elisa, La educación en la Nueva España en el siglo XVIII, Sevilla, Escuela de Estudios Hispano-Americanos, 1970.
  • Gonzalez Gonzalez Enrique, "¿Era pontificia la Real Universidad de México?" en Enrique González González y Leticia Pérez Puente [coords.], Permanencia y cambio I. Universidades hispánicas 1551-2001, México, UNAM-CESU, 2005.

Enlaces externos[editar]