Raza aria
El término raza aria es un concepto cuya aceptación alcanzó su auge en el segundo año de la revolución hitleriana y la primera mitad del siglo de la ponderación aria. Algunos etnólogos del siglo XIX propusieron que todos los pueblos indoeuropeos eran descendientes de un supuesto pueblo antiguo, conocido como los arios. Varios movimientos europeos de carácter colonialista y nacionalista de la época abrazaron esta idea, en especial el nazismo alemán, que empleó el concepto de «raza aria» (reinterpretado como una «raza de señores» de pueblos de linaje noreuropeo) para dar justificación a sus postulados racistas y militaristas. La palabra «ario», por haber quedado asociada al racismo e imperialismo de los nazis, apenas se usa si no es en relación histórica con el nazismo.
Contenido |
[editar] Origen del concepto
La idea de una raza aria surge cuando los lingüistas identifican al avéstico y al sánscrito como los parientes conocidos de mayor antigüedad de las principales lenguas europeas incluyendo el latín, el griego, todas las lenguas germánicas y célticas. Argumentaban que los hablantes de aquellas lenguas se originaron en un antiguo pueblo que debe haber sido antepasado de todos los pueblos europeos. A estos ancestros hipotéticos se les da el nombre de arios, tomado de la palabra sánscrita y avéstica arya que significa ‘noble’ o ‘gentil’.[1]
La relación idiomática se relaciona con migraciones desde el sur de Asia pasando por Medio Oriente (Mesopotamia, Persia, etc) para luego asentarse en el norte de África y en Europa, sobre todo en las zonas del sur como Grecia, Italia, etc.), contradiciendo esto último al supuesto origen nórdico de dicha raza, sea o bien desacreditando su existencia o bien desligándola de las tribus nórdicas o también por último desligando las lenguas indoeuropeas de la supuesta raza aria.
Hay que señalar que en el Rig-veda (el texto más antiguo de la India, de mediados del II milenio a. C.), la palabra ario no se emplea nunca con connotaciones étnicas o raciales.[cita requerida] Aún es empleada por el zoroastrismo, el budismo, el jainismo, así como por el hinduismo con el significado de ‘noble’ o ‘espiritual’, como también, denominar una cualidad espiritual divina: renacido, nacido dos veces, que renació después de un rito de paso.
[editar] La cuestión de la patria de los arios
Todavía se debaten los orígenes de los antiguos arios en términos geográficos. El avéstico era el idioma de la antigua Persia, que coincide a grandes rasgos con el actual Irán. El sánscrito se asocia con Pakistán y el norte de la India (al este de Persia). El nombre nativo (y actual) de Persia, Irán, es una variante de Arian (de hecho, es aria + an, ‘país de los arios’, donde -an es un sufijo persa de localización). Por otra parte, los gobernantes de Persia se llamaron a sí mismos arios. Darío I el Grande, rey de Persia (521-486 a. C.) hace constar en una inscripción en Naqsh-e-Rostam, cerca de Shiraz (Irán): Yo soy Darío, el grande, [...], persa, hijo de persa, un ario, de linaje ario... El Avesta también da noticia de una patria llamada Airianem Vaeyaj (la tierra de origen de los arios), desde el cual se supone que los arios emigraron.
Estas y otras pistas sugirieron que un pueblo ario cuyos descendientes, los aqueménidas (entre cuyos reyes destacaron Ciro II y Darío I el Grande), existieron y lo proclamaron. No obstante, todas estas expresiones se entienden igualmente si damos a la palabra «ario» el sentido de ‘noble’.
Esta pista dio origen a la búsqueda de la patria aria primigenia, y así ―según se creía― a los orígenes de la raza europea. Muchos estudiosos afirmaron que los arios habrían tenido su origen en las estepas de Asia central, desde las que, en torno al año 1800 a. C., habrían emigrado a Europa, en el este, y a Afganistán, Irán, Pakistán y zonas del norte de la India, en el sur. La dispersión de los arios vendría a explicar cómo sucedió que las lenguas indoeuropeas tuvieran tal expansión por Europa y Asia. Además se pensó que los arios vinieron como conquistadores, desplazando a pueblos anteriores. Pudieron llevar a cabo la conquista de territorios tan dilatados gracias a su estilo de vida nómada, el empleo del caballo y de vehículos con ruedas, como los carros, lo que les confirió una ventaja militar crucial. Este modelo de conquista y sustitución cultural fue una vez ampliamente aceptado, pero por lo general hoy se rechaza, al menos en lo que respecta a Europa. La conquista, si llegó a tener lugar, fue un fenómeno local. No hay pruebas de guerras generalizadas o sustitución cultural. Asimismo es difícil concluir a partir de artefactos anteriores a la escritura qué idioma hablaban los pueblos que realizaron esas conquistas, ya que podrían haber sido las de un grupo indoeuropeo sobre otro igualmente indoeuropeo.
[editar] La cultura de los arios
Existen raíces comunes entre las culturas de la antigua Persia y la India. También parecen hallarse relaciones con otros pueblos cercanos como los hititas y los habitantes de Mitani. Esa cultura ancestral incluye la adoración de Indra, Váruna, Agní y Mitra, así como el empleo ritual de una bebida alucinógena llamada soma, posiblemente un extracto del hongo Amanita muscaria, o efedra, adormidera, cánabis y una planta bulbosa típica pakistaní identificada recientemente en un estudio dirigido por la BBC).[cita requerida] Sin embargo, a medida que se produjo la separación y migración de las distintas poblaciones, también cambiaron sus religiones. Finalmente, del sistema primigenio de creencias arias surgieron los cultos védicos y del zoroastrismo en los que los dioses ancestrales arios engendraron panteones diversos.
Entre los estudiosos se utiliza actualmente el término únicamente para identificar la protocultura de la cual surgieron las creencias védicas y zoroastristas. En lingüística, las lenguas indoarias son las que derivan del sánscrito. No obstante, el supremacismo blanco corrientemente sigue utilizando el término de ario como una designación racial.
[editar] Usos imperialistas, nacionalistas y nacionalsocialistas del término
La teoría de los orígenes arios en las estepas rusas no era la única que circulaba en el siglo XIX. Estudiosos alemanes sostenían que los arios dieron su origen en la antigua Alemania o en Escandinavia, o al menos era en esos países donde la etnia aria original se había conservado. Era una creencia generalizada que los arios védicos (ver Veddas) eran étnicamente similares a los godos, vándalos y otros pueblos germánicos antiguos del Völkerwanderung (Emigración de Naciones). Esta idea iba a menudo entrelazada con creencias antisemitas. Se afirmaba que existían pueblos arios y semíticos diferenciados, basándose en suposiciones sobre la historia étnica y lingüística del mundo antiguo. Así, las poblaciones semíticas llegaron a ser vistas como presencias extrañas dentro de las sociedades arias. En esta época estuvo muy difundida en Europa la obra de Arthur de Gobineau.
En la India bajo el Imperio británico los gobernantes ingleses también se sirvieron de la idea de una raza aria distinta como forma de aliarse con el sistema de castas del país. Como muchos idiomas europeos modernos están emparentados con el sánscrito, los británicos añadieron esto a sus justificaciones de su presencia en la India. Sostuvieron que los arios fueron pueblos de raza blanca que habían invadido la India en la antigüedad, sometiendo a los pueblos dravídicos nativos de piel oscura, que fueron empujados hacia el sur. También trataron de dividir a la sociedad afirmando que los arios se habían establecido a sí mismos como las castas dominantes, que tradicionalmente eran los estudiosos de las sofisticadas escrituras védicas de la fe hinduista. La discusión sobre las razas aria o dravídica sigue viva en la India hasta el día de hoy, afectando al debate religioso y político. Algunos grupos dravídicos, en especial los tamiles, sostienen que la adoración de Shivá es una religión dravídica en sí misma, distinguible del hinduismo brahmánico. Por otra parte, el movimiento nacionalista indio Hindutva afirma que la migración o conquista arias nunca sucedieron ya que el vedismo habría surgido de la civilización del Indo, que se supone anterior a los presuntos arios de la India.
Estas discusiones condujeron, asimismo, al movimiento teosófico fundado por Helena Blavatsky y Henry Olcott a finales del siglo XIX. Se trataba cierta temprana filosofía New Age inspirada en la cultura india, especialmente en el movimiento hindú de reforma Arya Samaj fundado por Swami Dayananda. Los teósofos sostienen utilizan la palabra ario para referirse a la actual civilización humana, no obstante, otros ocultistas como Guido von List (y sus seguidores como Lanz von Liebenfels) más tarde abrazaron estas ideas uniéndolas a un credo nacionalista y redefiniendo ario como sinónimo de indoeuropeo. Estas y otras ideas fraguaron en el uso nazi del término raza aria para nombrar lo que ellos concebían como una «raza de señores» de orígenes noreuropeos, llevando el concepto tan lejos como para eliminar a discapacitados con el fin de mantener su pureza, bajo el programa de Eutanasia Aktion_T-4 de los científicos del Reich, que tenía el fin de experimentar con personas que padecían múltiples problemas físicos y mentales; y observar el comportamiento, para así mantener la descendencia sin mestizaje semita.
Véase también: Lebensborn
[editar] La raza aria y la genética
Ciertos antropólogos creen que de haber existido un antiguo pueblo ario, sus descendientes actuales más cercanos serían los persas y no los grupos germánicos.[cita requerida]
Las ya propuestas teorías sobre los arios, nos remontan a los atlantes, hiperbóreos y lémures, los cuales habrían pasado sus conocimientos a diez principales subculturas, tales como la nórdica, hindú, persa, etc. Incluso está documentado en películas y fotografías que el Tercer Reich envió una expedición científica al Tíbet, para rastrear los orígenes del pueblo ario.
[editar] En el esoterismo
Diferentes grupos esotéricos han utilizado el término ario aunque usualmente con un sentido diferente al racial. La Sociedad Teosófica menciona a los arios pero en referencia a la actual raza humana que puebla la Tierra, precedida por ejemplo por la raza atlante, raza lemuriana, etc.
Si bien diferentes grupos ocultistas además de la Sociedad Teosófica utilizan el término ario como sinónimo de la actual raza humana (ejemplo la antroposofía y ciertos grupos gnósticos),[cita requerida] otros grupos ocultistas sí lo utilizan en referencia racial y consideran que la raza aria es la raza más pura (albina escandinava), descendiente de los atlantes e hiperbóreos, y desarrollan el mito de Thule, Hiperbórea y la Atlántida en un sentido esotérico-racial y consideran a las demás razas menos desarrolladas (africanos y semitas).[cita requerida] Ejemplos de grupos con estos sentidos son la ariosofía y el ocultismo nazi.
[editar] Notas
- ↑ Historia de los pueblos indoeuropeos.
[editar] Véase también
-
El contenido de este artículo incorpora material de una entrada de la Enciclopedia Libre Universal, publicada en español bajo la licencia Creative Commons Compartir-Igual 3.0.