Ratoncito Pérez

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Coordenadas: 40°25′1.57″N 3°42′20.73″O / 40.4171028, -3.7057583

Placa conmemorativa en el mismo lugar donde el padre Luis Coloma situó la vivienda del Ratoncito Pérez en la calle Arenal número 8 de Madrid.

El Ratoncito Pérez es un personaje de leyenda muy popular entre los niños españoles e hispanoamericanos. Al igual que el hada de los dientes de los países de habla inglesa, cuando a un niño se le cae un diente lo coloca debajo de la almohada mientras duerme y, según la tradición, este personaje se lo cambia por un pequeño regalo o por monedas.

Esta tradición es prácticamente universal aunque adopta formas diversas en distintas culturas. Se le reconoce como "Ratoncito Pérez" en los países hispanohablantes, con la excepción de algunas regiones de México, Perú y Chile en donde se le dice "el Ratón de los dientes" y en Argentina, Venezuela, Ecuador Uruguay y Colombia simplemente "El Ratón Pérez". En Francia se le llama "Ratoncito" (la petite souris), en Italia se le conoce como "Topolino", "Topino" (Ratoncito) o "Fatina" (Hadita) y en los países anglosajones este papel lo encarna el "Hada de los dientes" (Tooth Fairy). En Cataluña esta tarea es encomendada a "l'Angelet" (el Angelito), en el País Vasco -sobre todo Vizcaya-, se encarga "Maritxu teilatukoa" (Mari la del tejado) y en Cantabria es "L´Esquilu de los dientis" (La Ardilla de los dientes)[cita requerida]. En algunos lugares es tradición tirar los dientes de los niños a los tejados de las casas. Al Ratoncito Pérez originalmente no se le conocía más que por su apellido, pero hay algún cuento en el que se le ha llamado con el nombre de pila: Odón.[cita requerida]

Origen[editar]

El origen más probable del ratoncito y su enlace con un hada proviene de un cuento francés del siglo XVIII de la baronesa d'Aulnoy: La Bonne Petite Souris (El Buen Ratoncito). Habla de un hada que se transforma en un ratón para ayudar a derrotar a un malvado rey, ocultándose bajo la almohada del mismo, tras lo cual se le caen todos los dientes.

Cubierta del cuento Ratón Pérez de Luis Coloma, ilustrada por Mariano Pedrero (1911)

En España, su introducción a la mitología infantil se debe a una historia producto de la imaginación del jesuita Luis Coloma (el autor de Pequeñeces, Jeromín y otras piezas). Desde Palacio Real de Madrid, allá por 1894, pidieron al padre Coloma que escribiera un cuento cuando a Alfonso XIII, que entonces tenía 8 años, se le cayó un diente. Coloma lo presenta como un bonachón personaje que muestra al Rey Buby (apodo con que la Reina María Cristina llamaba a su hijo) las miserias de los pobres, antes de depositar un toisón de oro en su ilustre lecho.

El ratón vivía con su familia dentro de una gran caja de galletas, en el almacén de la entonces famosa confitería Prast,[1] en el número ocho de la calle del Arenal, en el corazón de Madrid, a unos cien metros del Palacio Real. El pequeño roedor se escapaba frecuentemente de su domicilio y, a través de las cañerías de la ciudad, llegaba a las habitaciones del pequeño rey Bubi I (Alfonso XIII) y las de otros niños más pobres que habían perdido algún diente, despistando a los gatos, que siempre estaban al acecho. El Padre Luis Coloma (Jesuita nacido en Jerez de la Frontera) describe así el encuentro del pequeño rey protagonista del cuento con el Ratón Pérez: “El rey niño Buby I colocó su diente debajo de la almohada, como es costumbre hacer, y esperó impaciente la llegada del ratoncito. Ya se había dormido cuando un suave roce lo despertó.”

El personaje de el ratoncito Pérez, ya aparece en la novela de Benito Pérez Galdós "La de Bringas" escrita en 1884 y ambientada en 1868 (el atutor compara a un personaje, especialmente tacaño, con el ratoncito Pérez), luego debía ser popular para el público ya antes del cuento referido anteriormente.

Años después este ilustre personaje ha recibido un merecido reconocimiento, tras estar años y años llenando de ilusión los sueños de los más pequeños.

El Ayuntamiento de Madrid rindió un homenaje a este ratoncito de leyenda instalando una placa conmemorativa en la calle del Arenal, número 8, de Madrid, el mismo lugar donde el padre Coloma situó la vivienda del roedor, con el siguiente texto: Aquí vivía, en una caja de galletas, Ratón Pérez, según el cuento que el padre Coloma escribió para el niño Rey Alfonso XIII.

Se ha convertido de este modo en el primer personaje ficticio al que el Ayuntamiento homenajea con una placa del Plan Memoria de Madrid.

El Ratoncito Pérez es de los pocos personajes de ficción que tiene residencia real conocida.

Ahora los niños le dirigen cartas a su domicilio de la calle Arenal e incluso llegan a mandarle sus dientes por correo, sin perder esa gran ilusión que este ratón muy pequeño, con sombrero de paja, lentes de oro, zapatos de lienzo y una cartera roja, colocada a la espalda, siempre les ha hecho sentir.

Estatua del Ratoncito Pérez.

Cine[editar]

En 2006 la historia fue llevada al cine en una coproducción hispano-argentina, bajo la dirección de Juan Pablo Buscarini, bajo el título Pérez, el ratoncito de tus sueños.

En enero de 2009, Disney estrenó la película El Ratón Pérez 2 en toda Hispanoamérica.[2]

En 2012 el Ratoncito Pérez tiene un breve cameo en la película El origen de los guardianes de DreamWorks Animation. Durante la recolección de los dientes, una minihada de los dientes encuentra al ratón llevándose un diente y se pelea con él, pero ella le explica que es parte de la división europea mientras el ratón demuestra su enfado gritando y arrojando su sombrero; sin embargo, el ratón de la película parece ser un ratón ayudante que trabaja para el Ratoncito Pérez, parecido a las haditas que trabajan para el Hada de los Dientes.

Teatro[editar]

En 2005 se estrenó en Buenos Aires El Ratón Pérez, tu primer musical, de Cibrian Mahler. En 2007 se presenta un nuevo espectáculo teatral en el Teatro El Nacional El Ratón Pérez y el cofre perdido. En abril del 2010 se presenta en el Teatro Gran Rex El Ratón Pérez Superpoderoso, un espectáculo de gran despliegue multimedia. En 2011, se repone El Ratón Pérez, tu primer musical de Cibrian Mahler, en el teatro Astral.[2]

Mitos relacionados[editar]

En algunos países asiáticos, como la India, Japón, Corea y Vietnam, cuando un niño pierde un diente, es costumbre que lo lance al techo si viniera de la mandíbula inferior, o en el espacio debajo del piso si viniera de la mandíbula superior. Mientras se hace esto, el niño expresa un deseo de que el diente se sustituya por el diente de un ratón. Esta tradición se basa en el hecho de que los dientes de ratones crecen durante toda su vida, una característica de todos los roedores.

En Japón, una variación distinta indica que los dientes superiores se lancen directamente hacia abajo a la tierra y los dientes inferiores hacia arriba al aire, la idea es que los dientes entrantes crezcan derechos.[3]

En países de Oriente Medio (incluyendo Irak, Jordania, Palestina, Egipto y Sudán) existe una tradición de lanzar un diente de leche al cielo hacia el Sol o hacia Allah. Esta tradición puede tener su origen en una oferta pre-islámica y se remonta al menos al siglo XIII. También se menciona por Izz bin Hibat Allah Al Hadid en el siglo XIII.[4]

Véase también[editar]

Bibliografía[editar]

Referencias[editar]

  1. El ratoncito Pérez y la confitería “Prast”.
  2. a b A cantar con el ratón Pérez "Los chicos cantan con el Ratón Pérez” es un show recomendado para chicos de 2 a 8 años, auspiciado por el Ministerio de Educación de La Nación. 26noticias.com.ar
  3. Beeler, Selby B. (1998). Throw Your Tooth on the Roof: Tooth Traditions from Around the World. Boston: Houghton Mifflin Company. p. 25. ISBN 978-0-6181-5238-4. 
  4. Al Hamdani, Muwaffak and Wenzel, Marian. "The Worm in the Tooth", Folklore, 1966, vol. 77, pp. 60-64.

Enlaces externos[editar]