Rambla (geomorfología)

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Rambla de La Colaita procedente de la Sierra del Caballón (visible a la izquierda en la imagen) en el término municipal de Catadau, (Valencia).

Rambla (o uadi) es el término con el que se conoce en España, especialmente en su parte oriental, a un torrente, es decir, un cauce con caudal temporal u ocasional debido a las lluvias.

Es un término de origen árabe (de رملة ramla, ‘arenal’)[1] que, a su vez, ha dado origen a términos como arramblar (también arramplar) y arramblaje, vocablos equivalentes a los de arrasar o erosionar por un lado o cubrir y depositar arena, grava y otros tipos de sedimentos en una superficie con cierta pendiente, algo que resulta típico en las áreas avenadas por las ramblas. A su vez, estas acumulaciones son fácilmente atacadas por la erosión de las nuevas crecidas producto de las lluvias, por ser sedimentos poco consolidados. Otra característica de las ramblas o torrentes es su fuerte pendiente y escasa longitud, lo que las diferencia de los ríos, aunque casi siempre (sobre todo en el clima mediterráneo), los ríos suelen recoger, en el curso alto una serie de ramblas cuya confluencia forma el río propiamente dicho.

Sin embargo, excepcionalmente en algunas ocasiones se aplica este término como sinónimo a verdaderos ríos con caudal permanente, como es el caso del río Magro (o Rambla de Algemesí), en la provincia de Valencia (España).

Geomorfología[editar]

Una planta crece en el cauce seco de la rambla o barranco de Olocau, (Valencia), aprovechando la humedad retenida por los bloques y la grava.

Las ramblas son típicas de los paisajes mediterráneos y semidesérticos o esteparios, con características similares a los uadis, que predominan en los climas aún más secos.

Las ramblas son cauces abiertos por el escurrimiento concentrado de las aguas durante lluvias intensas, que son capaces de excavar el suelo debido a la fuerza con la que corre el agua. El hecho de activar la erosión en cauces abiertos en sedimentos previamente depositados, explica la desproporción existente entre el tamaño del cauce y la cantidad de agua que llevan normalmente, ya que es mucho más fácil erosionar en sedimentos poco consolidados. Por ejemplo, la confluencia de los ríos Livenza y Tagliamento en Friuli (Italia), que son verdaderos ríos y no podríamos catalogar de ramblas en sentido estricto, presenta una anchura del cauce de 2800 metros y la enorme superficie del mismo en este punto no llega a estar casi nunca cubierta completamente por las aguas.

Es la existencia de un cauce tan amplio con relación a su longitud, una característica de las ramblas que puede también verse en algunos ríos de régimen torrencial. Las ramblas tienen en ocasiones una gran capacidad de transporte (competencia) por lo que es muy frecuente la existencia de grandes bloques, cantos rodados, gravas y arena, formando un conjunto muy heterogéneo de rocas de procedencia diversa, como puede verse en el cauce del barranco de Olocau, por los colores distintos (arenisca roja, caliza grisácea, etc.) lo que nos indica la erosión en capas o estratos diferentes.

Las ramblas son propias de ambientes con clima mediterráneo, el cual se caracteriza por escasas e irregulares precipitaciones pero que pueden ser intensas en ocasiones. Por ello están asociadas a regímenes torrenciales. Pueden estar secas durante meses o años y en unas horas recoger grandes caudales.

Toponimia[editar]

En esta imagen, tomada desde el puente del camino a La Colaita pueden verse los estratos de greda, caliza y marga sobre los que se ha encajado una rambla. Y también pueden verse en el centro de la imagen algunos trabajos de conservación del cauce hechos por los propios agricultores que han construido muros de caliza gris, con el fin de limitar la erosión en el propio cauce.

El nombre de Rambla en la toponimia de la península Ibérica es muy frecuente, por ejemplo: La Rambla (localidad de la provincia de Córdoba), Rambla de Algemesí (provincia de Valencia), Rambla de la Viuda (provincia de Castellón), Rambla de las Ovejas en Alicante, Rambla Nogalte en Murcia etc. Como vemos, el toponímico “Rambla” no se limita al Levante español y a Cataluña, sino que está más extendido a casi todas las regiones en las que la huella de la expansión musulmana en la Península Ibérica resultó más intensa. Y las características geomorfológicas de las ramblas hacen que la delimitación entre rambla y río desde el punto de vista toponímico no sea clara y distintiva. Es por ello que el nombre de Rambla de Algemesí, referido al río Magro, ha sido utilizado muchas veces, como podemos observar en la obra cumbre de Antonio José de Cavanilles sobre el Reino de Valencia.[2] Pero si no se debería llamar “Rambla” al río Magro porque es un río con un caudal permanente, sí se puede emplear dicha denominación por la enorme cantidad de aluviones y cantos rodados que tiene en la cuenca inferior, por lo que tiene una anchura mucho mayor de la que debería tener: la Rambla de Algemesí o río Magro, que tiene una anchura de unos 50 metros en el cauce canalizado de su desembocadura, alcanza unos 220 metros en el puente de la carretera de Carlet y aún más unos km aguas arriba de esta ciudad.

Las ramblas suelen tener cauces prácticamente secos durante todo el año, por lo que su flora y fauna suelen ser bastante escasas. Algunas plantas poco exigentes, sin embargo, suelen aprovechar los ribazos y hasta los mismos cauces para crecer y colonizar nuevas áreas. El baladre o adelfa, el palmito (Chamerops humilis), especies xerófitas como las chumberas y muchas otras del matorral mediterráneo pueden citarse como ejemplos.

La ocupación humana de ramblas y barrancos ocasiona daños y graves percances en aquellos casos en los que no se toma en cuenta la posibilidad de unas avenidas o crecientes súbitas o no se realizan previamente aquellos trabajos requeridos para minimizar o evitar los efectos nocivos de las inundaciones. En el cuadro se muestran algunos ejemplos del problema de las inundaciones en las ramblas.

Caudal histórico en ramblas de España
Rambla m³/s Fecha Lugar del aforo
Nogalte 1.974 1973 Puerto Lumbreras, Murcia, España
Ovejas 400 1982 Alicante, España
Viuda 1.500 1962 Castellón, España

Y estas observaciones pueden hacerse extensivas a muchos ríos. Se suelen instalar cultivos, chalets o casetas de campo, cámpines o aparcamientos de vehículos. En caso de tormenta, el agua que baja por la rambla puede arrastrar edificaciones, vehículos y personas. El ejemplo de las inundaciones en el Estado Vargas, en diciembre de 1999, es muy significativo para ilustrar el poder destructivo de las aguas torrenciales de las ramblas, torrentes o quebradas, siendo este último nombre el que se usa con mayor frecuencia en varios países de Latinoamérica.

A veces, las poblaciones han ido creciendo a los lados de una rambla, que se ha convertido en la calle principal, después de canalizarlas y cubrirlas. En Barcelona capital, La Rambla es quizá su avenida más conocida. También en la ciudad de Alicante una de las principales avenidas del centro se llama Rambla de Méndez Núñez y está sobre la antigua rambla de Canicia. En Tarragona se puede señalar el mismo ejemplo con la Rambla Nova o en Almería y su Rambla de Federico García Lorca, sobre la rambla de Belén. Lo mismo sucede en Argentina y Uruguay.

Importancia económica[editar]

Puede verse en el cauce de la Rambla de La Colaita, en la cuenca hidrográfica del río Magro, la chatarra de dos vehículos, lo que pone de manifiesto un uso no muy favorable desde el punto de vista ecológico de dicho cauce.

Las ramblas pueden abrir cauces que, en algunos casos, pueden convertirse en rutas naturales abiertas en el relieve. Sucede esto con mayor frecuencia en los climas mucho más áridos que en las zonas de clima mediterráneo, en aquellos lugares en los que en épocas más lluviosas del pasado se abrieron profundos desfiladeros o cauces que posteriormente permanecieron secos o con poco caudal durante miles de años. Es un hecho bastante frecuente en el Oeste de los Estados Unidos, en muchas zonas de África y de Asia. El ejemplo de la ciudad de Petra (Jordania) resulta un caso ejemplar en este sentido. En España, hay bastantes ejemplos de caminos y vías de comunicación que usan los desfiladeros y valles abiertos por las ramblas aunque la mayoría de ellas se emplean como camino de ganados salvo en los casos en que resultan demasiado angostas (por ejemplo, el barranco del Infierno que desemboca directamente en el Segre, o el barranco de la Maimona en Montanejos (Castellón).

En la rambla de la Viuda (también en Castellón), se emplea su cauce amplio como reservorio o represa en la presa de María Cristina. También se usan para obtener grava, arena y cantos rodados para la construcción. Por regla general, las ramblas tienen cauces muy desproporcionados con el caudal escaso y esporádico que llevan. Sin embargo, esta cualidad resulta una enorme ventaja cuando se presentan lluvias extraordinariamente copiosas, ya que sirven de drenaje natural para la mayor parte de las aguas. Los agricultores y la población en general, deben tener mucho cuidado con el uso de las ramblas con fines agrícolas o urbanísticos ya que son, por sus propias características, zonas de riesgo ambiental permanente en muchos casos.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. «rambla», Diccionario de la lengua española (22.ª edición), Real Academia Española, 2001, http://lema.rae.es/drae/?val=rambla .
  2. Cavanilles, Antonio José. Observaciones sobre la Historia Natural, Geografía, agricultura, población y frutos del Reyno de Valencia. 2 tomos, Madrid: Imprenta Real, 1795. Valencia: edición facsímil de Albatros 1995. Tomo I, p. 166.