Rafael Díez Usabiaga
Rafael Díez Usabiaga (n. Lasarte, 1956) es un sindicalista del País Vasco, perteneciente a la denominada izquierda abertzale. Fue secretario general de Langile Abertzaleen Batzordeak (LAB) durante doce años (1996-2008). Rafa Díez, como se le conoce habitualmente, está casado y tiene dos hijos.
Trabajador de la empresa Michelín, se inició muy joven en el sindicalismo, uniéndose a las estructuras de LAB prácticamente desde sus inicios. Ya en los años ochenta se incorpora a la dirección del sindicato, que en ese momento se ejercía de forma colegiada y en el III congreso, celebrado en marzo de 1992 en Lejona (Vizcaya) es nombrado coordinador general de LAB. Posteriormente, en el IV congreso, celebrado en abril de 1996 en el mismo escenario, pasa a desempeñar el cargo de secretario general, siendo reelegido para el mismo puesto en el V Congreso (San Sebastián, 2000) y en el VI congreso (Pamplona, 2004). Díez Usabiaga abandonó la secretaría general de LAB en el VII congreso (junio de 2008), según los estatutos del sindicato, siendo sucedido en el cargo por Ainhoa Etxaide.
Rafa Díez también ha desempeñado labores como parlamentario abertzale en las listas de Herri Batasuna, tanto en el Congreso de los Diputados de España como en el Parlamento Vasco de Vitoria.
Considerado como una persona de gran influencia dentro de la izquierda abertzale, asistió como asesor a las conversaciones de Argel entre el Gobierno español y Euskadi Ta Askatasuna (ETA) en la primavera de 1989, en lo que fue el primer intento de negociación entre el Estado español y la organización terrorista.
Tras la ilegalización de Batasuna en 2002, en virtud la aplicación de la Ley de Partidos, el sindicato que dirige Usabiaga es la única organización importante del llamado Movimiento de Liberación Nacional Vasco que permanece en la legalidad. Usabiaga fue citado como uno de los participantes en los contactos no oficiales mantenidos entre la izquierda abertzale y el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) con objeto de abrir un proceso de diálogo tras la declaración alto el fuego permanente por parte de ETA en marzo de 2005.
El atentado en la Terminal T4 perpetrado por ETA mediante la colocación de bombas en el aeropuerto de Barajas, en Madrid, el 30 de diciembre de 2006 (y que costó la vida a dos personas), supuso la ruptura de facto de dicho alto el fuego. El 17 de enero de 2007, Usabiaga afirmó: "con bombas no hay proceso". También subrayó que con "leyes de excepción", la "persecución" de la izquierda abertzale o políticas penitenciarias basadas "en la venganza", tampoco. Añadió que el proceso sólo se construirá sobre las bases de las condiciones democráticas y la no violencia.
En octubre de 2009 fue detenido por, según el auto judicial, intentar reconstruir Batasuna mediante Bateragune, un órgano de coordinación de la izquierda abertzale que estaría vinculado a ETA.[1] Por estos hechos, la Audiencia Nacional lo condenó a diez años de prisión en septiembre de 2011, al considerar que ostentaba, junto a Arnaldo Otegi, la "suprema categoría de responsable y promotor del grupo [Bateragune]", grupo que el tribunal calificó como "receptor de las órdenes" de ETA.[2] Antes de la sentencia, en abril de 2010, Usabiaga había sido puesto en libertad bajo fianza para cuidar de su madre por su estado crítico, pero tres días después de dictada la misma reingresó en prisión.[3] [2]
[editar] Referencias
- ↑ Garzón procesa a Otegi y Usabiaga por crear Bateragune a las órdenes de ETA, Público.
- ↑ a b La Audiencia Nacional envía a prisión a Usabiaga, El País, 19 de septiembre de 2011, consultado el mismo día.
- ↑ Díez Usabiaga queda en libertad para cuidar a su madre, Público.