Quinto Cecilio Metelo Escipión

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Denario de plata de Q.C.Metelo Escipión

Quinto Cecilio Metelo Pio Corneliano Escipión Nasica (Latín: Quintus Caecilius Metellus Pius Cornelianus Scipio Nasica; ocasionalmente reducido Quinto Cecilio Metelo Escipión; Roma,? - Hippo Regius, 46 a. C.) fue un noble, político y militar romano, miembro de una de las más importantes familias patricias.

Vida[editar]

Familia[editar]

Hijo del pretor del año 94 a. C. Publio Cornelio Escipión Nasica, y de Licinia Crasa Maio, una hija de Lucio Craso Orator; nieto a su vez de Publio Cornelio Escipión Nasica, el cónsul del año 111 a. C. y de Cecilia, hija de Metelo Macedónico. A través de su abuela era descendiente por tanto, de la familia de los Metelos, en la que fue adoptado posteriormente. Antes de su adopción llevaba los nombres de P. Cornelio Escipión Nasica, y de ahí su nombre se da en diversas formas. A veces se le llama P. Escipión Nasica, a veces Q. Metelo Escipión, y a veces simplemente Escipión o Metelo.

Su nombre real completo Q. Caecilius Q. f. Metellus Pius Scipio aparece en un senatus consultum.[1] Apiano equivocadamente le da el prenombre de Lucius.[2] Fue adoptado por Quinto Cecilio Metelo Pío.

Carera Política[editar]

Metelo aparece por primera vez mencionado en 63 a. C. cuando dio información a Cicerón sobre la Conspiración de Catilina. El 60 a. C. fue electo tribuno de la plebe; y acusado de soborno en la elección por el candidato derrotado, Marco Favonio, fue defendido por Cicerón. En el año 59 a. C. ejerció como tribuno del pueblo y fue miembro del colegio de pontífices. El 57 a. C. celebró juegos de gladiadors en honor de su difunto padre adoptivo, Quinto Cecilio Metelo Pío.

Edil en 57 a. C. y pretor en 55 a. C., aspiró sin éxito al consulado en el año 53 a. C., compitiendo con Plaucio Hypsaeus y Milón, y tuvo el apoyo de Publio Clodio. Los candidatos recurrieron al soborno desvergonzado, y se produjeron serios disturbios en las calles durante la elección, en buena parte fomentados por Gneo Pompeyo que quería ser nombrado dictador romano y de esta manera disponer de poder para aplastar a Julio César, de quiéne estaba celoso. Los comicios no pudieron realizarse; y cuando fue asesinado Clodio a comienzos del 52 a. C. el senado consintió el nombramiento de Pompeyo Magno como cónsul único (febrero del 52 a. C.).

Cónsul suffectus[editar]

Metelo no tardó en entrar en relación con el poderoso triunviro. Fruto de esta colaboración fue el matrimonio de Pompeyo con su hija Cornelia (52 a. C.), que se convirtió en su quinta mujer. Metelo e Hypsaeus fueron acusados de soborno a los comicios pero sólo Hypsaeus fue condenado. El 1 de agosto del 52 a. C. Pompeyo hizo a Metelo Escipión su colega de consulado y este lo ayudó a reforzar su poder contra César. Pompeyo entró entonces al partido aristocrático al que pertenecía Pío Escipión.

Una de las primeras leyes que hizo aprobar fue la restauración del poder de los censores de los que habían sido privados por Clodio, con la intención de expulsar del senado a los partidarios de César.[3] El 51 a. C. propuso en el senado el tema de la asignación de las provincias consulares de las Galia, lo que fue considerado una declaración de hostilidad contra César.

Guerra Civil[editar]

En 49 a. C. Metelo Escipión apoyó la propuesta del cónsul Lucio Cornelio Léntulo Crus de que César debía licenciar su ejército si no quería ser declarado enemigo de la República; y cuando la propuesta fue vetada por los tribunos Marco Antonio y Quinto Casio Longino, Escipión instó al inicio de las hostilidades sin escuchar las propuestas de paz. Como consecuencia de esto, los dos tribunos huyeron de la ciudad y César cogió las armas y poco después cruzó el Rubicón, lo cual fue el detonante de la Segunda Guerra Civil de la República de Roma.

En la división provincial que realizó el Senado, le tocó Siria, en calidad de procónsul (49 a. C.). Su administración es relatada de manera oscura por César,[4] donde señala que Metelo Escipión logró el título honorífico de imperator combatiendo a los habitantes del monte Amanus, aumentó los impuestos e hizo numerosas extorsiones. Después de recoger grandes cantidades de dinero y de juntar un número considerable de tropas, pasó el invierno a Pérgamo dejando su provincia sin protección ante posibles ataques de los partos.

En el año 48 a. C. se estaba preparando para saquear el templo de Diana a Éfeso cuando fue llamado por Pompeyo puesto que César había cruzado a Grecia; César envió a Domicio Calvíno a Macedonia y a Lucio Casio Longino a Tesalia, para oponerse a las fuerzas de Metelo Escipión. Según Cèsar[5] no hubo enfrentamiento aunque otros escritores señalan lo contrario;.[6] En todo caso Metelo Escipión no fue capaz de unirse a Pompeya hasta que la victoria de este último en Dyrrachium obligó a Calvino a unirse a César; entonces Escipión tomó posesión de Larissa y a continuación se reunió con Pompeyo; los líderes aristocráticos seguras de la victoria se empezaron a pelear por el reparto de cargos que seguiría a esta, y Escipión tuvo un violento altercado, con Domicio Enobarbo y Léntulo Espínter, por el cargo de pontifex maximus que César poseía.

En Farsalia luchó al frente de dos legiones al mando del centro de las tropas pompeyanas, y se enfrentó a su antiguo adversario, Domicio Calvino.

Después de la batalla huyó a Córcira, y después a África, donde se unió a las fuerzas de Catón el Joven. Gracias a la influencia de Catón obtuvo el mando supremo para tener rango consular, por encima de Publio Accio Varo. Metelo Escipión quería destruir Útica para contentar al rey Juba I de Numidia pero Catón consiguió impedirlo. Su conducta en África parece que fue tan opresiva como lo había sido en Siria; saqueó y asoló el país. A finales de diciembre del 47 a. C. César desembarcó en África y en abril del 46 a. C. derrotó a Juba y a Metelo Escipión, en la decisiva batalla de Tapso.

Tras la derrota Metelo trató de huir a Hispania, pero una tempestad arrastró sus naves de vuelta a las costas africanas, siendo derrotado por la flota cesariana de Publio Sittio en las costas de Hippo Regius. Sin escapatoria se apuñaló y se echó al agua donde murió.

Escipión nunca mostró ninguna prueba de habilidades sorprendentes, ya sea en guerra o en paz, y el papel destacado que jugó en estos tiempos turbulentos era principalmente debido a sus conexiones, siendo un Escipión por nacimiento, Metelo por adopción, y, por el matrimonio de su hija, suegro de Pompeyo. En público, Escipión se mostró cruel, vengativo, y opresivo, en privado, era avaro, y licenciosa, incluso más allá de la media de mayoría de sus contemporáneos.[7] [8] [9] [10] [11] [12] [13]

Referencias[editar]

  1. Cicerón, Epistulae ad Familiares libro viii. 8
  2. Apiano, De bellis civilibus libro ii. 24
  3. Valerio Máximo, Hechos y dichos memorables, libro ix. 1. § 8
  4. Julio César, De Bello Civili libro iii. 31, 32
  5. César, De Bello Civili libro iii. 36-38
  6. Dion Casio, Historia Romana, libro xli. 51; Apiano, De bellis civilibus libro ii. 60.
  7. Plutarco, Vidas Paralelas, Cicerón 15
  8. Dion Casio, Historia Romana, libro xl. 51, libro xliii. 9
  9. Appiano De bellis civilibus libro ii. 24, 25, 60, 76, 87, 95-100
  10. César De Bello Civili libro i. 1-4, libro iii. 31 -33, 36, 57, 82, 83, De bello Africo
  11. Plutarco, Vidas Paralelas, Pompeyo 55, César 30, Catón el Menor 60
  12. Tito Livio, Epítome 113, 114
  13. Valerio Máximo Hechos y dichos memorables libro ix. 5. § 3
Precedido por:
Cneo Domicio Calvino y Marco Valerio Mesala Rufo
Cónsul suffectus de la República Romana junto con Cneo Pompeyo Magno
52 a. C.
Sucedido por:
Servio Sulpicio Rufo y Marco Claudio Marcelo