Quinta columna
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La expresión «Quinta columna» se atribuye al general Emilio Mola, al referirse en una locución radial 1936 al avance de las tropas sublevadas en la guerra civil española hacia Madrid. El general mencionó que mientras bajo su mando cuatro columnas se dirigían hacía la capital, había una quinta formada por los militantes que dentro de la capital trabajaban clandestinamente en pro de la victoria franquista.
El término se usa desde entonces para definir a un sector de la población, usualmente minoritario, que mantiene supuestas lealtades hacia algún país distinto a aquél donde residen, debido a motivos religiosos, ideológicos, o étnicos. Tal característica hace que la quinta columna sea vista como un conjunto de personas potencialmente desleales al país donde viven.
Esa idea y expresión pasó posteriormente a todas las guerras posteriores como en la Segunda Guerra Mundial se llamó a los franceses que residiendo dentro de Francia esperaban en 1940 el triunfo de la Alemania nazi. Dicho término se extendió en Holanda y Noruega para sus ciudadanos que mostraban más simpatía y lealtad hacia el Tercer Reich que hacia su propio pueblo, apoyando la invasión de sus países de origen. Del mismo modo, simpatizantes del Eje, consideraban a los partisanos que combatían clandestinamente al facismo en sus propios países como una quinta columna.
Los miembros de la quinta columna reciben el apelativo de quintacolumnistas. Hoy el término tiene una connotación negativa, mientras que partisano puede ser considerado positivamente o no. Los movimientos de resistencia son mejor vistos en general que las quintas columnas, pero podría decirse que existe un cierto solapamiento entre ambos.
[editar] Historia en la Guerra Civil Española
Durante la guerra civil española se producen actividades de resistencia y boicot internos tanto en la zona franquista como en la republicana, puesto que el control militar de uno o otro bando no se correspondia necesariamente con las tendencias políticas de la mayoría de la población en cada lugar y, además porque la propia dinámica bélica siempre favorece los excesos violentos y la delación.
Sin embargo, la quinta columna fue especialmente activa en el Madrid sitiado. La gran longitud del frente que rodeaba la ciudad, la elevada densidad de población en la urbe, y la importancia simbólica y estrátegica de ésta (la mayor ciudad de la zona republicana que estaba situada en el mismo frente de guerra) la convertirían en escenario de constante flujo de información de la zona republicana a la rebelde. Después de la derrota de los sublevados en la capital, en la primera semana se asiste a ella a las acciones de los "pacos" francotiradores que desde edificios o coches en marcha disparaban a los milicianos. Posteriormente los "Círculos azules" organizados con la colaboración del servicio secreto Alemán e Italiano se centrarán en desmoralizar a las milicias republicanas por diversos medios (reparto de pasquines de propaganda, fomentando rumores derrotistas, sabotaje armamentístico, retrasmisiones radiofónicas...).
La propaganda del gobierno republicano incidirá notablemente en la necesidad de estar alerta frente al enemigo interior y en la primavera de 1937 se desarticularán dos grupos de quintacolumnistas en Madrid, de los cuales 12 personas serán condenadas a muerte el mismo año.
Precisamente para contrarrestar todas las actividades antirrepublicanas, en agosto de ese mismo año se crea el SIM (Servicio de Información Militar) y el DEDIDE (Departamento Especial De Informaciones Del Estado), que contaba con sus propios agentes y prisiones. Sin embargo estos organismos no rastrearan la zona republicana sólo en busca de los llamados facciosos sino que también reprimirán a integrantes de formaciones revolucionarias como el POUM (Partido obrero de unificación marxista) que rivalizaban en esa época con el Partido Comunista de España.
[editar] Historia en otras guerras
Durante la Segunda Guerra Mundial, tras el ataque a Pearl Harbor, el internamiento de ciudadanos de origen japonés de la Costa Oeste en los Estados Unidos se justificó con el argumento de que estos ciudadanos, por ser de origen nipón, podrían actuar como una quinta columna. En Gran Bretaña se repitió esta operación con numerosos residentes alemanes, detenidos en la Isla de Man hasta el fin del conflicto. Poco después del ataque nazi a la Unión Soviética en 1941, el gobierno de Stalin arrestó y deportó al Asia Central a la totalidad de soviéticos de origen alemán residentes en la República Autónoma de los Alemanes del Volga, temiendo que pudiesen formar una quinta columna en apoyo del ejército invasor.
En ese mismo conflicto, organizaciones de la minoría alemana en Polonia y Checoslovaquia formaron las Selbstschutz, que colaboraron activamente con el Tercer Reich en la conquista de dichos países, además de participar en crímenes contra la humanidad y en la administración de las zonas ocupadas.
Los residentes católicos irlandeses en el Reino Unido también han sido considerados quintacolumnistas por los unionistas debido a los disturbios ocurridos durante el siglo XX (véanse Los Cuatro de Guildford y Los Seis de Birmingham).
[editar] Referencias
- De Andrés, Jesús (2006). Atlas ilustrado de la guerra civil española. España:Susaeta. ISBN.

