Quinta Cruzada

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda

La Quinta Cruzada (12171221) fue un intento de retomar Jerusalén y el resto de Tierra Santa derrotando en primer lugar al poderoso estado Ayubí de Egipto. Los ejércitos cruzados estaban compuestos por las enormes fuerzas militares del rey Andrés II de Hungría (1175 - 1235) y por los batallones del príncipe austríaco Leopoldo IV de Austria (1176 – 1230).

Contenido

[editar] Antecedentes

A consecuencia de varias guerras entre el Reino de Hungría y el Imperio Bizantino, el trato final de paz establecido incluyó que el joven principe Béla, el hermano menor del rey Esteban III de Hungría se criase en al corte del emperador Manuel I Comneno. Educado en Bizancio, el jóven príncipe regresó a Hungría tras la muerte de su hermano mayor para ocupar el trono como Béla III de Hungría en el 1173. El rey húngaro recibió a los ejércitos del emperador Federico I Barbarroja en 1188 que viajaban a la Tercera Cruzada, y posteriormente Bela III realizó una solemne promesa cerca de 1195 que él mismo viajaría a Tierra Santa a luchar contra los infieles. Sin embargo, el rey falleció sin cumplir su promesa, ante lo cual su hijo menor Andrés, decidió tomar la cruz en nombre de su padre. Pero desde luego las intenciones de Andrés II de Hungría estaban claras, pues había tomado como esposa en 1215 a Yolanda de Courtenay, hija del emperador Pedro II de Courtenay del Imperio Latino, el Estado Cruzado establecido en Constantinopla después de la desastrosa Cuarta Cruzada. Movilizando un gran contingente armado, y generando un par de victorias, Andrés tenía la esperanza de hacer valer sus derechos a través de su esposa sobre el trono del Imperio Latino, de esta manera, por esta y muchas otras causas más en 1218 el rey húngaro comenzó a prepararse para la cruzada.

El 11 de febrero de 1217 el Papa Honorio III sancionó la protección legal para los cruzados y bendijo la empresa que planificaba Andrés, que coincidía muy oportunamente con el vencimiento del pacto de paz de cinco años que había firmado el rey Juan de Brienne de Jerusalén con el sultán al-Ádil.

5ª cruzada

[editar] Preparativos

El rey Andrés II escogió la ruta por mar para acceder a la Tierra Santa, aunque por sus planes relacionados con Bizancio consideró por un tiempo una ruta por vía terrestre. La movilización real dentro del reino húngaro al inicio de la cruzada es bien conocida: el rey primero estuvo en la ciudad de Székesfehérvár, desde donde avanzó con sus fuerzas hasta Zagreb, terminando en Split, donde fue recibido por toda la ciudad y los dignatarios de más alto rango con toda la pompa respectiva. Se ofició una majestuosa misa en el antiguo Mausoleo del emperador Diocleciano, recinto adaptado para convertirlo en la Catedral de San Domnius.

Andrés II había pedido créditos a grandes casas comerciales de Italia para financiar su empresa cruzada, e igualmente también sacrificó la propia ciudad de Zara que había sido ocupada por los ejércitos venecianos de la Cuarta Cruzada, cediendola a los italianos para transportar a sus soldados en sus barcos. Se sabe que Andrés II también llevó muchos articulos y joyas de gran valor que vendió para cubrir los gastos cruzados, como por ejemplo la corona de la primera reina consorte húngara Gisela de Baviera (984 – 1059), (esposa del rey San Esteban I de Hungría), la cual vendió en Tierra Santa por 140 marcas de plata. La cantidad de soldados que se lograron reunir en las huestes húngaras es aún un tema debatido, pero se estima que rondaba cerca de los 30 mil hombres, lo que rebasaría a todos las fuerzas cristianas cruzadas antes enviadas a Tierra Santa. Entre los personajes más conocidos que acompañaron al rey húngaro se hallaba el abad Uros de Pannonhalma, quien era uno de los religiosos más estimados para su época y llevaba conduciendo exitosamente la importante abadía desde 1207.

[editar] Campaña

Arribo del rey Juan de Brienne de Jerusalén a la ciudad del Acre

El rey húngaro había coordinado la empresa con el Duque Leopoldo VI de Austria, y esperaba ensamblar una fuerza combinada con los dos ejércitos como jamás se había visto. Los primeros ejércitos cruzados occidentales partieron desde el puerto de la ciudad de Vlaardingen el 27 de mayo de 1217 en 300 barcos hacia Oriente. Sin embargo a pesar de la prontitud arribaron mucho después que los húngaros austríacos a la Tierra Santa, puesto que hicieron escala en Santiago de Compostela, y una parte de ellos se involucró en la guerra de reconquista portuguesa contra los musulmanes en la peninsula ibérica.

Las fuerzas húngaras y austríacas se habían agrupado en Split, desde donde primero partieron los germánicos y tras 16 días de viaje arribaron a la ciudad del Acre. Los húngaros partieron después y arribaron cerca de octubre, lo cual significa que el plan de Andrés II en Chipre había sido descartado por falta de tiempo y habían decidido continuar hacia oriente. Ya en el Acre fueron recibidos por Raúl de Merencourt, el patriarca latino de Jerusalén. El primer consejo de guerra se reunió en la tienda real de Andrés II y contó con la presencia de Leopoldo VI, Hugo I de Chipre, príncipe Bohemundo IV de Antioquía, para los tres maestres de la Orden Teutónica y el rey Juan de Jerusalén (quien cobrará un papel indiscutiblemente protagónico en la Quinta Cruzada opacando a Andrés II que terminará eventualmente abandonando la empresa para volver a Europa a resolver serios conflictos internos en su reino). El objetivo era como el de las anteriores cruzadas el rescatar las tierras de manos de los musulmanes, en esta oportunidad combatiendo a los Ayubitas en Siria.

Los ejércitos cruzados se dirigieron al sur hacia la cadena montañosa junto a Acre y fijaron un campamento en las afueras de Riccardana, pues las primeras expediciones partieron en busca de provisiones para mantener el enorme ejército. El 3 de noviembre el patriarca latino Raúl y el obispo Jacobo Vitry del Acre se presentaron en persona frente al rey húngaro y el duque austríaco trayendo con ellos un pedazo de la Vera Cruz la cual se había perdido después de la Batalla de los Cuernos de Hattin en 1187. Ambos monarcas caminaron descalzos hasta la santa reliquia y se arrodillaron ante ella besandola en señal de adoración.

Al-Muazzam, hijo del sultán al-Ádil vigilaba a los cruzados desde cerca, sin embargo su padre no le permitió atacarlos, quizás porque sobreestimaban a las fuerzas cristianas. El 4 de noviembre las fuerzas cristianas avanzaron para explorar las cercanías del castillo sobre el Monte Tabor y el 10 de noviembre ya habían cruzado el Mar de Galilea cubriendo la orilla norte del Río Jordán en varias direcciones. Posteriormente cruzaron por el vado de Jacobo comenzaron su trayecto de regreso hacia Acre. Mientras avanzaban las crónicas registraron la toma de varios asentamientos y el apropiamiento de enormes botines, conjugado con la visita de lugares santos como Cafarnaúm y un baño en el Jordán, cumpliendo así los lideres sus promesas cruzadas.

En 1218 llegó un nuevo ejército al mando de Oliver de Colonia, que junto con Leopoldo IV y Juan de Brienne, decidió atacar finalmente el puerto egipcio de Damieta. El sitio fue largo y duro, y costó la vida de muchos cruzados y musulmanes, entre ellos el propio Sultán al-Adel, pero finalmente se logró tomar la plaza en 1219. Acto seguido, comenzaron las disputas entre los cristianos por el control de la ciudad. Estas disputas y la falta de ayuda por parte del emperador alemán, retrasaron la continuación de la campaña hasta 1221, año en que los cruzados marchan al sur hacia El Cairo. Para entonces, el nuevo Sultán al-Kamil había reorganizado sus fuerzas, lo que, unido a las inundaciones del Nilo que diezmaron al ejército cruzado en su marcha hacia el sur, acabó con la definitiva derrota cristiana y su posterior rendición.

[editar] Resultado

Los términos de esta rendición supusieron la vuelta de Damieta a manos de Al-Kamil, quien aceptó un acuerdo de paz de ocho años de duración. Fue por tanto una cruzada inútil, que apenas alteró el equilibrio de poder entre cristianos y musulmanes

[editar] Bibliografía

  • Veszprémy, L. (2008). Az Árpád- és Anjou-kor csatái, hadjáratai. Zrínyi Kiadó. Budapest: Hungría.
Herramientas personales
Espacios de nombres

Variantes
Acciones
Navegación
Imprimir/exportar
Herramientas
En otros idiomas