Puerta del Sol (Tiwanaku)

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Para otros usos de este término, véase Puerta del Sol (desambiguación).
La Puerta del Sol en Tiwanaku
Puerta del Sol (1904)
Vista posterior de la Puerta del Sol, en Tiwanaku
Vista posterior de la Puerta del Sol (1904)

La Puerta del Sol (Inti Punku) es un monumento de las Ruinas Arqueológicas de Tiahuanaco, Bolivia. Es conocido a nivel mundial como la mejor muestra del grado de perfección que alcanzó esta cultura, tanto por el arte, como por la simbología que atesoran sus bajos relieves.

Este portal lítico fue trabajado en un solo bloque de piedra andesita de aproximadamente 10 t de peso.[1] En el pasado no era una pieza aislada, sino más bien, parte de una edificación mayor que pudo ubicarse en la cima de la Pirámide de Akapana o en el mismo Kalasasaya, donde existen varias piezas del mismo material que el de esta puerta.

La puerta representa en su centro una imagen del Señor de los báculos, comúnmente confundido con Viracocha, que está rodeado de unas criaturas aladas que se arrodillan ante él. Algunas de estas figuras representan hermosas cabezas de cóndor. La puerta, como puede observarse, fue inconclusa, como si los tallistas hubiesen abandonado precipitadamente el martillo y el cincel.

La puerta presenta en su parte superior derecha una rotura que divide la piedra en dos. Se cree que fue rota por un rayo, pero esta teoría no puede verificarse a causa de que no hay huellas de quemaduras en la piedra ni en su interior. Si comparamos esto con la leyenda de los gigantes, la puerta habría sido rota al ser depositada por causa del golpe, ya que la dejaron caer. Esto aun sigue siendo un misterio para los arqueólogos. De acuerdo con la leyenda aymara, la puerta guarda un secreto que los antiguos aymaras dejaron escondido en Lakaqullu para ayudar a una futura humanidad en apuros. Actualmente es uno de los monumentos más importantes de Tiwanacu.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Fernando Cajías de la Vega, La enseñanza de la historia: Bolivia, Convenio Andrés Bello, 1999,p.44.