Pruebas cosméticos

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Las pruebas cosméticas son aquellas en las que se emplean animales para probar los productos cosméticos de belleza o usar algunas de sus partes en estos, antes de ser vendidos en el mercado. Estas prácticas son a menudo realizadas de forma clandestina por parte de los fabricantes y los defensores de los derechos de los animales las consideran muy crueles y especieístas, y argumentan que existen muchas más alternativas para esta práctica. Es común que muchos de los animales utilizados sean sacrificados después de ser experimentados, pero también pueden morir durante el proceso.

Los animales más utilizados en estas pruebas son los conejos y las ratas, pero también pueden ser aplicadas en otros, incluyendo perros, gatos y monos.

Si bien en 2003 la UE prohibió el uso de animales en cosméticos y la venta de estos, aún se sigue realizando de forma clandestina.

Muchos productos cosméticos llevan en el respaldo logos en los que salen conejos saltando o parecidos, indicando aparentemente que la compañía no experimenta con animales, aunque no comprueba que sus ingredientes no hayan sido probados con animales.

Métodos[editar]

  • Toxicidad de dosis repetidas: conejos o ratas son forzadas a ingerir o inhalar ingredientes cosméticos, o se les aplica el ingrediente en su piel afeitada, cada día durante 28 o 90 días. Luego son muertos. Esta prueba incluye la "sensibilización de la piel" (cobayas con su piel afeitada que son expuestas a la sustancia, o a través de los oídos de ratas para ver las reacciones alérgicas. Luego son exterminadas); o las pruebas de carcinogenecidad (ratas alimentadas durante dos años con las sustancias para ver si produce cáncer. Luego son matadas para su análisis).
  • Toxicidad reproductiva: conejas o ratas preñadas son forzadas a ingerir sustancias y luego son matadas para evaluar la toxicidad en sus fetos.
  • Toxicocinética: conejos o ratas son forzados a ingerir la sustancia y luego son matados para examinar sus órganos y ver cómo ésta se distribuye en sus cuerpos.

Alternativas a las pruebas cosméticas[editar]

Las pruebas cosméticas con animales no están específicamente requeridas por ley. Para promocionar un producto debe demostrarse que es seguro, y eso puede hacerse usando pruebas y métodos validados que no utilizan animales, y utilizando combinaciones de ingredientes ya existentes que son seguros para su uso en humanos.

Se ha estimado que existen cerca de 15.000 ingredientes que ya han sido probados y declarados seguros. Más y más compañías que evitan la crueldad con los animales están negándose a probar sus productos y aún así producen productos seguros, efectivos y de alta calidad.

Véase también[editar]