Progestágeno
Los progestágenos, también conocidos como gestágenos, son hormonas con un efecto similar a la progesterona, el único progestágeno natural. Todos los demás progestágenos son sintéticos. Entre los progestágenos sintéticos encontramos el levonorgestrel (la llamada "píldora del día siguiente") y la mifepristona (RU-486).
Todos los progestágenos tienen propiedades antiestrogénicas (es decir, revierten los efectos de los estrógenos del cuerpo) y antigonadotrópicas (es decir, inhiben la producción de esteroideos sexuales en las gónadas).
Los progestágenos difieren en su potencia debido a su afinidad por los receptores de progesterona, así como por sus efectos colaterales. Tales efectos colaterales pueden ser androgénicos (medroxiprogesterona y la mayor parte de los progestágenos C19), antiandrogénicos (acetato de ciproterona), estrogénicos, glucocorticoides (algunos progestágenos C21) o antimineralcorticoides (progesterona).
Debido a sus propiedades antiestrogénicas, la mayor parte de los progestágenos se utilizan como anticonceptivos orales para evitar la sobreestimulación del endometrio, lo que podría provocar endometriosis. El acetato de medroxiprogesterona (marca comercial Depo Provera) se utiliza en ella control de natalidad. La ciproterona se utiliza principalmente como antiandrógeno.
Otro importante progestágeno de última generación es la drospirenona, un derivado de la 17-alfa-espironolactona, que tiene también efectos antiandrogénico y antimineralocorticoide. Es, actualmente, el progestágeno más similar a la progesterona natural.