Producto milagro

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Los productos milagro, también denominados "medicamentos milagro", son productos, actividades o servicios con aparente finalidad sanitaria, pero que realmente suponen un riesgo para la salud de los consumidores y usuarios.[1]

En general son considerados como productos fraudulentos.[2] Ya que se venden y publicitan como medicamentos, cuando legalmente no tienen dicho reconocimiento. Para sortear su falta de reconocimiento como fármacos, sus fabricantes alegan que son productos nutricionales con propiedades saludables para intentar venderlos como "productos alimenticios" o "complementos dietéticos", pero su etiquetado suele resultar engañoso o poco comprensible para el consumidor. [3]

Internet es un medio que facilita la promoción incontrolada de este tipo de productos. Los estados deben regular y controlar este tipo de propaganda. Las empresas, y en especial la industria farmacéutica, deben observar prácticas éticas de calidad de manera voluntaria, tanto en la fabricación de los medicamentos como en la publicidad de sus características, para proteger a los usuarios. [4]

Tipos de productos falsos[editar]

Existen productos milagro de diversos tipos; no obstante, los más populares - debido a que suelen ser servicios de gran demanda - tienden a ofrecer beneficios en:[5] [6]

  • la pérdida de peso o contra la obesidad ("adelgazantes", "quemagrasa", "liporreductores", "saciantes", "atrapagrasas")
  • la "celulitis" ("anticelulíticos", "lipoescultores")
  • el cuidado de la figura o el aspecto físico ("antiedad", "antiarrugas", "rejuvenecer")
  • contra el dolor
  • mejorar la potencia sexual
  • afrodisíacos o estimulantes sexuales
  • aumento del volumen de las mamas
  • aumento de la longitud del pene
  • incremento del cabello ("anticaída")
  • incrementar la memoria o la inteligencia
  • mejorar la visión
  • incrementar el apetito alimenticio, sobre todo para niños.

Productos naturales[editar]

Existe la falsa percepción de que los productos a base de plantas son inocuos e incluso ventajosos por su supuesto carácter "natural", razonamiento poco compatible con el hecho de que su efecto terapéutico se atribuya a su contenido en principios activos dotados de actividad farmacológica.[7]

El bulo de que lo "natural" es saludable, seguro, beneficioso o inocuo. Simplemente no es cierto.[8]

El adjetivo "natural" acompaña hoy, con ligereza, a demasiados productos destinados a la alimentación, cosmética o en cualquiera de las numerosas vertientes de la salud en sentido amplio. La legislación española, ya desde hace unos años, prohíbe el uso de este término; lo hace literalmente de esta forma:[9]

  • Artículo 4. Prohibiciones y limitaciones de la publicidad con pretendida finalidad sanitaria:
    • Punto 13: "Que utilicen el término «natural» como característica vinculada a pretendidos efectos preventivos o terapéuticos."

Por tanto, es razonable el escepticismo, cuando no la desconfianza y el rechazo, de todo producto que en su promoción o publicidad use la palabra "natural".

Ver Cuidado con los bulos y la publicidad engañosa en relación con la alimentación infantil.

Dietas milagro[editar]

En los últimos años, a la vez que la población incrementa su interés e implicación en los distintos aspectos de la propia salud, se ha hecho más vulnerable al acceder a información pseudocientífica en cantidad creciente y que es presentada utilizando elaborados y complejos procedimientos de marketing.[10]

Son consideradas dietas ineficaces o peligrosas.[11] [12] Los signos que permiten reconocer una "dieta milagro" son, por ejemplo:

  • La promesa de pérdida de peso rápida: "más de 5 kilogramos por mes".
  • La afirmación de que se puede llevar sin esfuerzo: "pastilla dietética mágica", "reduzca totalmente la grasa", o "sin dietas ni ejercicios".
  • El anuncio de que son "completamente seguras", o "sin riesgos para la salud".[13]
  • Prohíben el consumo de algún alimento o grupo de alimentos, catalogan los alimentos como "buenos" o "malos".
  • Basan la bondad del producto en que es "natural". El uso de la cualidad de "natural" en la promoción de alimentos está prohibido por la normativa legal en España y la Unión Europea.[8] [9] Hay que tener cuidado con el bulo de que lo "natural" es saludable, seguro, beneficioso o inocuo.
  • Los tratamientos pueden llevarse a cabo sin la participación de profesionales.

En resumen, las dietas muy restrictivas y muy bajas en calorías, aunque consiguen que el peso disminuya a corto plazo, constituyen un riesgo inaceptable para la salud ya que pueden:

  1. Provocar deficiencias de proteínas, vitaminas y minerales por la falta de consumo de ciertos alimentos.
  2. Desencadenar trastornos del comportamiento alimentario (anorexia y bulimia), a veces de mayor gravedad que el exceso de peso que se pretendía corregir.
  3. Producir efectos psicológicos negativos.
  4. Favorecer el efecto rebote, es decir, la rápida recuperación posterior del peso perdido.
  5. Al abandonar estas dietas, las personas que las siguen no han aprendido a comer saludablemente y vuelven a las costumbres que les hicieron engordar.[14] [15]

Publicidad engañosa[editar]

La publicidad anuncia sustancias, materiales o métodos con pretendida finalidad sanitaria, desplegando agresivas campañas en diferentes medios de comunicación (televisión, radio, prensa, Internet). Se aprovechan de las necesidades del consumidor: la imagen como reclamo y elemento clave para alcanzar el éxito y la aceptación social.[16]

La publicidad de estos productos utiliza un lenguaje calculadamente ambiguo, y ofrece datos confusos sustentando sus supuestas propiedades en "estudios científicos" realizados en universidades lejanas o desconocidas, avalados por supuestos médicos o científicos famosos, y haciendo referencia a estudios que no demuestran sus afirmaciones.

Características principales de la publicidad de este tipo de productos:[17] [18]

  • Publirreportaje con apariencia de noticia científica (enseñan laboratorios, personas con batas e instrumental técnico, usan términos médicos, etc.)
  • Ofrecen dedicarle poco tiempo y "sin esfuerzo" para conseguir los resultados propuestos
  • Testimonios de "famosos" o de "médicos", afirmando las excelencias del producto
  • Productos naturales, sin interacciones, ni efectos secundarios, ni contraindicaciones
  • Para demostrar sus aparentes beneficios presentan imágenes de antes y después de usar el producto
  • Añaden regalos, que teóricamente igualan o superan el costo del producto
  • No identifican claramente el domicilio social de la empresa responsable, por lo que resulta muy difícil reclamar o denunciarles.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Peiró Abásolo A. La publicidad de los llamados «Productos milagro». Estudios sobre Consumo. 2006; 78:21-31.
  2. Otro "producto milagro" retirado del mercado. 2004/04.
  3. No se deje engañar por estafas del fraude de la salud. U.S. Food and Drug Administration (FDA). 09/11/2011
  4. López Jiménez D. La promoción de productos farmacéuticos en internet: aproximación a los códigos de conducta aprobados en España. CONSENSUS. 2011; 16(1):255-66.
  5. Guillén Valera J. Aumentan los falsos productos para la potencia sexual y contra el dolor. Correo Farmacéutico. 17/01/2011; XI(441): 24.
  6. Cabrera Galich G (coordinación). Productos milagro: ¿qué hay en su interior?. Valencia: CECU; 2010.
  7. Serrano Ruiz A, Cabrera García L, Saldaña Valderas M, Ruiz Antorán B, Avendaño Solá C. Riesgos de las plantas medicinales en uso concomitante con medicamentos. Inf Ter Sist Nac Salud. 2003; 27(6):161-7.
  8. a b Basulto J. Complementos dietéticos: cuidado con lo "natural". Eroski Consumer, 17 de septiembre de 2013
  9. a b Real Decreto 1907/1996, de 2 de agosto, sobre publicidad y promoción comercial de productos, actividades o servicios con pretendida finalidad sanitaria. BOE. 06/08/1996; (189):24322 -5.
  10. Las dietas y productos “milagro”. Rev Pediatr Aten Primaria. 2013;15:e121-e128
  11. Dietas milagro: un riesgo para la salud. Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición.
  12. Basulto J, et al. ¿Cómo identificar un producto, un método o una dieta “milagro”? Noviembre de 2012, monografía en Internet, actualizado el 12/12/2012; consultado el 22/07/2013
  13. Cuidado con los "suplementos dietéticos" reductores de peso fraudulentos. U.S. Food and Drug Administration (FDA). 15/03/2011.
  14. Las sociedades científicas y los colegios de médicos y farmacéuticos colaborarán con Sanidad para informar a los ciudadanos sobre los peligros de las “dietas milagro”. Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición. 2007/07/02.
  15. Guillén Valera J. Productos "milagro": el gran riesgo está en los efectos secundarios. Correo Farmacéutico. 17/01/2011; XI(441): 24.
  16. Gérvas J, Pérez Fernández M. Falsas promesas de eterna juventud en el siglo XXI. Gilgamesh redivivo. FMC. 2008; 15(1): 1-3.
  17. Guillén Valera J. Falsos médicos y engañosos testimonios, indicios de timo. Correo Farmacéutico. 17/01/2011; XI(441): 25.
  18. Confederación de Consumidores y Usuarios. Proyecto Publicidad y comercialización de productos milagro. Consultado el 22 de enero de 2013.

Enlaces externos[editar]