Principio de plena competencia

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda

El principio de plena competencia es un término económico referido a que, en un mercado competitivo, no hay posibilidad de ganancias extraordinarias por medio del arbitraje, es decir, una persona no puede tener ganancias comprando un producto barato y vendiendo caro ese mismo producto, contando todos los costos de transacción (impuestos, transporte, depreciación, etc).

Un ejemplo muy común es la paridad del poder adquisitivo. La teoría predice que si los costos de transacción y de transporte fueran cero o muy pequeños, los mercados funcionasen de forma competitiva, y el tratamiento fiscal en distintas economías fuese muy parecido, entonces los precios y el tipo de cambio se ajustarían a niveles similares en el largo plazo. Es decir, la teoría de la paridad del poder adquisitivo predice que en términos reales los bienes deberían costar lo mismo en todo el mundo. Estas ganancias de arbitraje son inexistentes en el largo plazo, pues dado lo contrario serían explotadas y se regresaría a las ganancias de equilibrio (nulas).

En fiscalidad internacional, el principio de plena competencia (PPC) es la base de los regímenes de precios de transferencia y tiene su origen en el artículo 9 del modelo de convenio de la OCDE para evitar la doble imposición entre países. La sección relevante de dicho artículo enuncia: "cuando se establezcan o impongan condiciones entre dos partes relacionadas, en sus transacciones comerciales o financieras, que difieran de las que se hubieren estipulado con o entre partes independientes, las utilidades que hubieren sido obtenidas por una de las partes de no existir dichas condiciones pero que, por razón de la aplicación de esas condiciones no fueron obtenidas, serán cuantificadas y registradas".

Una forma simplificada, aunque no siempre certera, de verificar la aplicación (o no) del PPC en transacciones realizadas entre partes que tienen un control común (entidades relacionadas o afiliadas), es comparar las condiciones de la transacción analizada (controlada) con las condiciones que hubiesen pactado partes no relacionadas (transacción no controlada), es decir, encontrar respuesta a la pregunta "¿qué hubiese hecho un tercero independiente?".

En idioma inglés, a este principio se lo conoce como "Arm's Length", puesto que se entiende que a un extraño (un tercero) se lo mantiene a distancia (la longitud de un brazo) y que solo a los allegados se permite mantenerse más cerca. Por este motivo, el incumplimiento de este principio - es decir, favorecer a los allegados - en la normativa anglosajona se entiende como una inapropiada distancia (menos que el largo de un brazo) mantenida entre una compañía y sus partes relacionadas.