Primer viaje de Colón

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Viajes de Colón a América.

El primer viaje de Cristóbal Colón fue una expedición marítima capitaneada por Cristóbal Colón, al servicio de los reyes Isabel y Fernando de Castilla y Aragón, que partió en 1492 del puerto de Palos de la Frontera (actualmente en la Huelva, España) y se considera el punto de inicio del Descubrimiento de América. Participaron tres carabelas: la Pinta, la Niña y la Santa María, al mando de Martín Alonso Pinzón, Vicente Yáñez Pinzón y Juan de la Cosa, respectivamente. Según la versión de Bartolomé de las Casas, que es la aceptada mayoritariamente por los historiadores, las naves partieron de Palos el 3 de agosto de 1492 y se dirigieron a las Canarias, donde se tuvo que arreglar el timón de la Pinta. El 16 de septiembre, las embarcaciones alcanzaron el mar de los Sargazos y el 12 de octubre llegaron a la isla de Guanahani. Colón siguió con su periplo por El Caribe llegando a Cuba el 28 de octubre y a La Española el 6 de diciembre. El 24 de diciembre la Santa María encalla en las costas de La Española y con sus restos se instala el Fuerte Navidad. La expedición emprende el regreso el 16 de enero de 1493 y unos días más tarde una tormenta separa las dos naves. La Pinta, al mando de Pinzón, llega a Bayona (Galicia) a finales de febrero y anuncia a los Reyes Católicos el descubrimiento.[1] Entre tanto, la Niña, en la que viaja Colón, hace escala el 17 de febrero en la isla portuguesa de Santa María, en las Azores, y el 4 de marzo recala en Lisboa, tras 7 meses y 12 días de viaje. El día 15 Colón regresa al puerto de Palos y el mes siguiente es recibido en Badalona por los Reyes.

Índice

Antecedentes [editar]

Asia era un territorio del que venían muchas riquezas exóticas y cotizadas hacia Europa por la ruta de la seda. El producto más codiciado de Asia en Occidente eran las especias, para su uso en la cocina, y eran extremadamente caras.

La zona de Asia a donde se dirigían los navíos para recolectar especias y otras riquezas[cita requerida] era llamada las Indias, al encontrarse el territorio de La India al sur de Asia. Concretamente, las islas ricas en especias valiosas, como el clavo, eran las Molucas, en el Océano Pacífico. El camino que debía seguirse para llegar a Las Indias era una ruta hacia el Este por el continente Europeo y posteriormente por Oriente Próximo hasta llegar a La India o China. El navegante Bartolomé Díaz, al servicio de Portugal, descubre el Cabo de Buena Esperanza en 1486.

El navegante posiblemente genovés Cristóbal Colón planeaba un viaje para llegar hacia Las Indias navegando hacia el Oeste, a través del Océano Atlántico, basándose en la idea ya conocida desde antiguo de que la Tierra era redonda. Lo que era desconocido es que, hacia el Este, entre Asia y Europa, se encontraba un nuevo continente, que hoy llamamos América.

Colón necesitaba financiación para la realización del viaje, de modo que acudió en 1483 al monarca Juan II de Portugal, que no acepta a iniciar la expedición pero si muestra interés por el viaje. Colón inicia conversaciones con la Corona de España, donde Isabel I muestra cierto interés por el proyecto que, en un primero momento es rechazado por imposible y luego por las exigencias desmedidas de Colón en el caso de que tuviera éxito. Finalmente, en abril de 1492 se firman las Capitulaciones de Santa Fe, entre la Corona de España y Colón para emprender el viaje.

Objetivos [editar]

Colón pretendía partir de España, llegar a Las Indias, establecer una colonia española y regresar como un notorio descubridor y conquistador. Esto le proporcionaría riqueza y, además, poder político sobre la ruta y los territorios a donde arribarse. Realmente, las Capitulaciones de Santa Fe no hablaban en ningún momento de establecer una colonia, pero Colón demostraría sobradamente esta intención durante el viaje cuando, arribado a América, funda el Fuerte Navidad y lleva a cabo conversaciones diplomáticas con los indios del cacicazgo de Marién, en la Isla de La Española.

La intención de los Reyes de España, los Reyes Católicos, era contrarrestar el poder de Portugal en en el mar y conseguir una ruta económica hacia las especias que ayudara a sanear la maltrecha economía de Castilla tras la culminación meses antes del viaje de la Conquista de Granada.

Preparativos [editar]

En su estancia en España Colón reside y planifica su viaje en varios lugares. En el Monasterio de La Rábida, en Palos de la Frontera, entabla amistad con fray Antonio de Marchena y con fray Juan Pérez, a los cuales confía sus planes. Los frailes de La Rábida fueron quienes le recomendaron a fray Hernando de Talavera, confesor de Isabel I.,[2] y en la localidad de Moguer encuentra el apoyo de Inés Enríquez, abadesa del Convento de Santa Clara, tía del Rey Fernando.[3] Estos hechos le ayudan a acercarse a la Corte Real, que entonces se situaba en Córdoba[3]


Capitulaciones y órdenes reales [editar]

Capitulaciones de Santa Fe (17-04-1492)
Real provisión ordenando a ciertos vecinos de Palos a poner dos carabelas al servicio de Colón (30-04-1492)

Entre las diferentes reales provisiones y cédulas concedidas a Colón, para la realización de su proyecto, una de ellas era la dirigida algunos de los vecinos de la villa de Palos por una sanción que les había impuesto el consejo real.

Iglesia de San Jorge Mártir de Palos de la Frontera.

La real provisión fue leída el 23 de mayo de 1492, a las puertas de la Iglesia de San Jorge de Palos, en presencia de Cristóbal Colón, fray Juan Pérez y las autoridades locales, en dicha disposición real se ordenaba a dichos vecinos poner a disposición de Colón dos carabelas totalmente armadas y aparejadas.[4] [5]

Real Provisión de los Reyes Católicos
Dirigida a ciertos vecinos de Palos para que entreguen a Cristóbal Colón dos carabelas
... Vien sabedes como por algunas cosas fechas e cometidas por vosotros en desserbicio nuestro, por los del nuestro Consejo fuistes condenados a que fuesedes obligados a nos serbir dos meses con dos carabelas armadas a vuestras propias costas e espensas cada e quando e doquier que por nos vos fuese mandado so ciertas penas, segund que todo más largamente en la dicha sentencia que contra vosotros fue dada se contiene. E agora, por quanto nos avemos mandado a Christoval Colón que vaya con tres carabelas de armada, como nuestro capitán de las dichas tres carabelas, para ciertas partes de la mar océana sobre algunas cosas que cunplen a nuestro servicio e nos queremos que llebe consigo las dichas dos carabelas con que asy nos aveis de servir...

Granada, 30 de abril de 1492.
Archivo General de Indias. Signatura: PATRONATO, 295, N.3.[6]

Financimiento [editar]

El dinero necesario para la expedición fue aportado por varios inversores y prestamistas. Uno de ellos fue un funcionario de la corte del rey Fernando llamado Luis de Santángel, que prestó 1.140.000 maravedíes.[7]

Barcos y tripulaciones [editar]

Desarrollo [editar]

Viaje de ida [editar]

Cristóbal Colón parte con dos carabelas, La Niña y La Pinta, y una nao, la Santa María, el 3 de agosto de 1492 del atlántico puerto de Palos de la Frontera (actual provincia de Huelva, España). Las carabelas eran barcos rápidos y pequeños y la nao era un barco de más porte. Se desconoce la tripulación concreta, aunque la historiadora americana Alice Bache Gould logró elaborar una lista de 90 pasajeros.

Las tres naves se dirigen hacia las Islas Canarias, controladas por España desde hacía pocos años cuando los castellanos vencieron a los indios guanches que habitaban en ellas. Allí, Colón y su tripulación se arman de provisiones y emprenden la travesía por el Océano Atlántico en dirección Oeste.

Colón pensaba que la distancia entre España y Japón sería de entre 3.000 y 5.000 kilómetros, cuando la distancia real es de unos 19.000 kilómetros.[8] y con un continente de por medio situado a los 6.500 kilómetros. Una carabela podía recorrer de 100 a 130 kilómetros al día y, si el día era bueno, hasta 160, lo que para la Edad Media era una velocidad realmente impresionante[8]

Visión romántica del desembarco de Colón en la isla de Guanahani.

Antes del primer viaje de Colón es poco probable que algún marinero europeo hubiera pasado más de 7 o 10 días sin ver tierra.[8] El 1 de octubre la tripulación ya había recorrido 5.000 kilómetros y llevaba 2 meses navegando. La comida ya se pudría y el olor que había en la nave obligaba a muchos a dormir a la intemperie.[8] Días más tarde, los marineros deciden organizar un motín pero Colón les convence para que esperen sólo 3 días más, ya que habían visto vegetación el agua, lo cual indicaba que podría haber tierra cerca.[8] No fue hasta el tercer día, 12 de octubre de 1492, cuando Rodrigo de Triana avista tierra y toda la tripulación se pone a rezar. La tierra descubierta era una isla del Caribe que bautizó como San Salvador.

Pendón real de los Reyes Católicos a partir de la toma de Granada

Colón baja a tierra con la tripulación portando una bandera real. La relación del viaje no específica más la imagen y a menudo es representado Colón con el pendón real de Castilla, sin embargo la bandera real era la bandera de los Reyes Católicos, que muestra la heráldica de Castilla y de Aragón, y a partir de la toma de Granada mostraría también una granada en su parte inferior. Sus dos capitanes le acompañaron con dos banderas con una cruz verde y las letras F e Y, en señal de Fernando e Ysabel (Isabel), los Reyes Católicos de España. Colón pensaba que se encontraba en islas de Las Indias, pero en realidad se encontraba en el archipiélago de un nuevo continente.

Exploración por el Caribe [editar]

Colón intercambia objetos con los indígenas de San Salvador

Allí, toma contacto con los indios, que se muestran impresionados por ver a hombres blancos, con barba, armas de metal y barcos enormes, llegándoles a preguntar si venían del cielo. Colón realiza con los indígenas intercambios de objetos de poco valor y se muestra interesado en las pequeñas cantidades de oro que algunos lucen. Colón viajará por el Caribe descubriendo islas de las Bahamas, la Isla de la Española, la Isla de la Tortuga, la Isla de Cuba (a la que bautizó como Juana) y otras, e investigando, con la ayuda de guías indígenas, la procedencia del oro.

Colón establece contacto a través de diversos enviados con uno de los caciques indígenas de la Española, Guacanagari. En Nochebuena de 1492, en la isla de la Española, la nao Santa María encalla en un banco de arena. Colón recibe ayuda del cacique indígena. Posteriormente, Colón se entrevista con el cacique personalmente, el cual le otorga regalos entre los que está una caja con oro, y acuerdan ambos que los españoles protegerían el cacizazgo de Maraná de Guacanagari del cacique caníbal de la isla llamado Caonabo, del cazicazgo de Managua, y, para esto, antes de marcharse dejaría un asentamiento en la isla con 39 hombres en una empalizada; el Fuerte Navidad, construido con los restos de la Santa María.

Viaje de vuelta [editar]

En enero de 1493 Colón abandona La Española y se dirige a España con su descubrimiento. En el viaje de regreso a España colón sufrirá un encuentro, aparentemente involuntario, con Portugal. A causa del temporal Colón se ve obligado a atracar en Las Azores, islas cercanas a Portugal y controladas por este país. Allí, Colón es arrestado y liberado posteriormente para, a causa de otro temporal, terminar atracando en Lisboa, donde se entrevistará con el Rey Juan II de Portugal y le informará de su descubrimiento.

Los temporales habían separado a las dos carabelas. La Niña, donde iba Colón, terminó en Lisboa, como ya hemos mencionado, pero La Pinta fue desviada hacia el Norte, arribando a Bayona, en Galicia, España (no confundir con la Bayona francesa). Tras su encuentro con el Rey de Portugal, Colón parte desde Lisboa rumbo al Puerto de Palos, en Huelva, España, donde había acordado regresar. Finalmente, llega al Puerto de Palos con La Niña el 13 de marzo de 1493 con una diferencia de escasas horas con La Pinta.

Colón es recibido por los Reyes de España [editar]

Colón arriba al Puerto de Palos el 13 de marzo de 1493. Posteriormente, se traslada a Sevilla donde comienza a preparar un segundo viaje la Las Indias y despacha una serie de cartas sobre el descubrimiento. Los Reyes Católicos, encantados con el descubrimiento, escriben a Colón una carta el 30 de marzo de 1493 desde Barcelona en la que se expresan su deseo de recibirlo cuanto antes:

Colón es recibido por los Reyes de España

Don Cristóbal Colón, nuestro Almirante del Mar Océano, e Visorey y Gobernador de las islas que se han descubierto en las Indias

[...] y porque queremos que lo que habeis comenzado con el ayuda de Dios se continúe y lleve adelante, y deseamos que vuestra venida fuese luego: por ende, por servicio nuestro, que desde la mayor prisa que pudieredes en vuestra venida, porque con tiempo se provea todo lo que es menester, y porque como vedes, el verano es entrado, y no se pase el tiempo para la ida allá, ved si algo se puede aderezar en Sevilla o en otras partes para vuestra tornada a la tierra que habeis hallado: y escribidnos luego con ese correo que ha de volver presto porque luego se provea como se haga, en tanto que acá vos venís y tornais: de manera que cuando volvieredes de acá, esté todo aparejado.[9]

Colón se viste de gala y se dirige a Barcelona con 7 indios que le quedaban vivos de los que había traído de las indias y con los que se paseaba por Sevilla y que se dice que se ponían en la puerta de la Iglesia de San Nicolás,[9] en el Barrio de Santa Cruz. Además, llevó papagayos verdes y rojos, guaizas hechas por los indios de pedrerías y huesos de pescado y elaborados cinturones de oro.

Es recibido por los Reyes Católicos con todo este bagage en el Monasterio de San Jerónimo de la Murtra, en Badalona, cerca de Barcelona. Allí se encontraban, además, gente de la nobleza. Allí, Colón se puso de rodillas frente a los reyes, les pidió darles las manos y, habiéndoselas ofrecido se las besó. Entonces, los Reyes, en un gesto de honor, le hicieron levantarse y le ofrecieron una silla para que se sentara.[9]

Resultados y consecuencias [editar]

Las consecuencias inmediatas de este viaje fueron:

  • Prohibición por los Reyes Católicos a sus súbditos de ir "a las Yndias" sin autorización.[10]
  • Rápida difusión en Europa de la noticia de la llegada de Colón a las Indias por medio de una serie de cartas impresas.
  • Negociación y concesión por el papa Alejandro VI de unas bulas, denominadas "Bulas Alejandrinas", que otorgan a Castilla y León el monopolio de las tierras descubiertas al oeste de cierto meridiano.
  • Tensión diplomática entre Portugal y los Reyes Católicos que finalmente se resuelve con la firma del Tratado de Tordesillas (1494), el cual delimita los territorios de ambas potencias en el Atlántico mediante un meridiano distinto del de las Bulas Alejandrinas.[11]
  • Preparación por Colón de una segunda expedición a las Indias, mucho mayor en barcos y hombres, que parte de Cádiz el 25 de septiembre de 1493.

Fuentes [editar]

Crónicas contemporáneas [editar]

Cartas anunciando el Descubrimiento

En la primera mitad de 1493 se publicaron una serie de cartas que relataban el primer viaje a las Indias y cuya autoría ha sido atribuida tradicionalmente al propio Colón.[12] Hacia principios de abril se imprimió en Barcelona la carta en castellano dirigida al escribano de Ración de la Corona de Aragón, Luis de Santángel; unas semanas más tarde se publicó en Roma una traducción al latín bien de este mismo documento bien de otra carta muy similar dirigida al tesorero real Gabriel Sánchez. La versión en latín se difundió rápidamente por toda Europa, siendo reeditada varias veces y traducida a otros idiomas.[13] Posteriormente han aparecido manuscritos similares a las cartas impresas y, en 1985, una copia quizás del siglo XVI de una carta de Colón a los Reyes fechada en marzo de 1493 y que trata el mismo tema.[14]

La publicación de estas cartas constituyó una operación de propaganda a gran escala posibilitada por un invento reciente, la imprenta.[15] A pesar de las dudas sobre su autoría, tienen una gran importancia histórica porque constituyeron la única fuente sobre el Primer Viaje de Colón que estuvo disponible públicamente durante la vida del Almirante.[16]

Andrés Bernáldez

Andrés Bernáldez, párroco de Los Palacios (Sevilla) y capellán del arzobispo de Sevilla, escribió una minuciosa Historia de los Reyes Católicos don Fernando y doña Isabel en la que narra los viajes de Colón, al que afirma haber conocido personalmente y alojado en su casa[17] al regresar de su Segundo Viaje.[18] [19] El capítulo 188 de su crónica narra el Primer Viaje, basándose en gran medida en alguna de las cartas de Colón.

Pietro Mártir de Anglería

El italiano Pedro Mártir de Anglería, que ocupó puestos de responsabilidad en las cortes de los Reyes Católicos y sus sucesores, narró los viajes de Colón en una serie de epístolas escritas en latín y compiladas en la obra De Orbe Novo, cuya primera parte o "década" fue impresa en 1511.[17] Se cree que tuvo acceso a informaciones de primera mano, incluyendo documentos escritos por Colón.[20]

Gonzalo Fernández de Oviedo

Gonzalo Fernández de Oviedo coincidió con los hijos de Colón en la corte del príncipe Juan, asistió al recibimiento de Colón en Barcelona en 1493 y, más tarde, fue cronista oficial de Indias.[19] En 1535 publicó su Historia general y natural de las Indias, islas y tierra-firme del mar Océano. En los capítulos 5 y 6 del segundo libro narra el Primer Viaje de Colón.

Francisco López de Gómara

Francisco López de Gómara, eclesiástico e historiador español, que destacó como cronista de la conquista española de México, a pesar de que nunca atravesó el Atlántico, publicó en 1552 la obra Historia general de las Indias. En los capítulos XV, XVI y XVII recoge las vicisitudes del primer viaje colombino. Tanto Bernal Díaz del Castillo como Bartolomé de Las Casas fueron muy críticos tanto con el autor como con la obra. Además la corona española prohibió su impresión en 1556.[21]

Hernando Colón

Hernando Colón, hijo natural de Cristóbal Colón, escribió una biografía de su padre en la que detalla cada uno de sus viajes. Esta obra fue escrita en los años 1530 pero no fue impresa hasta 1571, en Venecia.[22] El Primer Viaje se narra en los capítulos 15 a 41. En general se considera que la obra de Hernando Colón es parcial, no objetiva, encaminada a enaltecer la figura de Colón y criticar a sus detractores y rivales. En particular ataca duramente a Gonzalo Fernández de Oviedo y a los hermanos Pinzón, co-descubridores de América.[23]

Bartolomé de las Casas

El fraile y obispo Bartolomé de las Casas es usado tradicionalmente por los historiadores como la fuente principal de información sobre el Primer Viaje de Colón. Escribió dos textos: uno el llamado Diario, en el que afirma haber resumido el cuaderno de bitácora de Colón durante este viaje, y otro, mucho más extenso, titulado Historia de las Indias. Ambos manuscritos contienen numerosas notas al margen, tachaduras y correcciones, lo que indica que son documentos de trabajo, no versiones finales.[24] De las Casas afirma haber empezado a escribir su obra hacia 1527 pero sólo la afrontó con fuerza en la segunda mitad de los años 1540, cuando obtuvo acceso a la biblioteca privada de Hernando Colón en Sevilla.[25] A su muerte la obra quedó inconclusa, en forma de manuscrito, y fue olvidada hasta su redescubrimiento en 1791. Pudo escribir su Diario hacia 1557.[26]

Existe diversidad de opiniones sobre la fiabilidad del relato de De las Casas. Henri Vignaud descalificó el Diario llamándolo "falsificación fraudulenta". Más recientemente, David Henige ha mostrado que en el texto del Diario se puede identificar la mano de varios autores, lo cual le hace ser escéptico sobre su autenticidad. Barry W. Ife, reconstruyendo el proceso de redacción que se deduce de las correcciones realizadas, opina que en el manuscrito del Diario De las Casas parece haber tratado de reflejar fielmente, si bien resumiéndolo, un texto que tenía delante de él; y que es más bien al escribir la Historia cuando "censuró" algunos pasajes para mejorar la imagen de Colón.[24] El texto copiado no era, en todo caso, el original de Colón ya que en una de sus notas al margen De las Casas critica un error introducido por el escribano que había copiado el documento.[27]

Para componer la Historia de las Indias, De las Casas utilizó tanto su extracto del Diario como el manuscrito de la Historia del Almirante de Hernando Colón, que todavía no había sido publicada.[28]

Jerónimo Zurita

El cronista aragonés Jerónimo Zurita redactó a finales del siglo XVI una Historia del Rey don Fernando el Católico que no contiene muchos datos sobre el Primer Viaje pero que es una de las fuentes principales para conocer lo que sucedió al regresar los descubridores a la Península en 1493 y las maniobras diplomáticas que siguieron.

Documentos oficiales [editar]

Testimonios indirectos [editar]

Carta de Aníbal Zennaro

Aníbal Zennaro era un italiano que se encontraba en la corte de los Reyes Católicos en Barcelona en marzo de 1493. El día 9 de ese mes le escribió a su hermano, embajador en Milán, afirmando haber "visto la carta" enviada por Colón desde Lisboa a los Reyes. Junto con un breve resumen de lo que podría ser la carta a Gabriel Sánchez, Zennaro añade el dato aparentemente erróneo de que Colón empleó "cuatro carabelas".[29]

Carta del duque de Medinaceli

El 19 de marzo de 1493, el duque de Medinaceli le escribió una carta a su tío el cardenal Mendoza en la que le informaba de que "Cristóval Colomo", que había partido unos ocho meses antes para las Indias, ahora había retornado a Lisboa.[30]

Puede aver ocho meses que partió y agora él es venido de buelta a Lisbona y ha hallado todo lo que buscaua

Carta de Tribaldo de Rossi

Tribalo de Rossi era un modesto empresario de la seda florentino que anotó en su Libro de cuentas[31] la llegada a Florencia de una carta que avisaba de que en España habían descubierto territorios en los que los habitantes van desnudos, cultivan granos y se los comen sin convertirlos en pan y que tienen algodón y mucho oro. También habla de que por este descubrimiento se celebran en España grandes fiestas, como las celebradas cuando la conquista de Granada, y que iban a regresar muchos más barcos y hombres españoles allá.

Pleitos colombinos

Los pleitos colombinos fueron una serie de contenciosos que llevaron a cabo los descendientes de Cristóbal Colón. El Almirante había sido apartado de los cargos de gobierno y de los beneficios sobre el Nuevo Mundo por diversas revueltas habidas entre los españoles que allí se encontraban, por la dureza de su gobierno en La Española, por fricciones con otros notables de España que buscaban posiciones de gobierno en los lugares descubiertos y porque sus campañas en el Nuevo Mundo generaban enormes gastos en proporción con los escasos beneficios netos. Es por esto que finalizó su Tercer Viaje a Las Indias esposado y fue liberado en España por mediación de Isabel I. Su Cuarto Viaje fue intenso y descubrió nuevas tierras, pero de nuevo los beneficios fueron escasos y los objetivos propuestos en el viaje no se cumplieron, por lo que al llegar a España lo hizo pobre y sin títulos. Durante sus últimos tiempos, Colón luchó porque le devolvieran los derechos en el Nuevo Mundo, pero no le devolvieron nada.[8] Murió en 1506 y los pleitos de sus herederos comenzarían en 1508.

Véase también [editar]

Referencias [editar]

Bibliografía [editar]

Fuentes primarias
Fuentes secundarias

Notas [editar]

  1. LEÓN GUERRERO, Montserrat (2000). El segundo viaje colombino. Universidad de Valladolid (tesis doctoral). http://descargas.cervantesvirtual.com/servlet/SirveObras/12159171998988283087402/007779.pdf. , pp.20-28
  2. VERLINDEN, Charles; PÉREZ-EMBID, Florentino. pág. 47-48.
  3. a b PLA ALBEROLA, Primitivo. «Cristóbal Colón». www.cervantesvirtual.comPortal Cristóbal Colón.
  4. LOSADA CASTRO, Basilio (1990). Cristóbal Colón. Ediciones Rialp. p. 53. ISBN 9788432126369. http://books.google.es/books?id=6sO3onPn9aUC&client=firefox-a. 
  5. ARRANZ MÁRQUEZ, Luis. Pág. 206.
  6. Transcripción completa de la Real provisión, dada a Diego Rodríguez Prieto y otros vecinos de Palos. En castellano antiguo.
  7. López de Gomara, Francisco (1552). Historia General de Indias. 
  8. a b c d e f History Channel (2007). «El Último Viaje de Cristóbal Colón». Documental.
  9. a b c De las Casas, Fray Bartolomé (Edición de 1992). «Vida de Cristóbal Colón». Fundacion Biblioteca Ayacuch:  pp. 70 y siguientes. http://books.google.es/books/about/Vida_de_Crist%C3%B3bal_Col%C3%B3n.html?id=IhUQ1Dg8ORAC&redir_esc=y. 
  10. LEÓN GUERRERO, Montserrat (2000). El segundo viaje colombino. Universidad de Valladolid (tesis doctoral). http://descargas.cervantesvirtual.com/servlet/SirveObras/12159171998988283087402/007779.pdf. , p.24
  11. LEÓN GUERRERO, Montserrat (2000). El segundo viaje colombino. Universidad de Valladolid (tesis doctoral). http://descargas.cervantesvirtual.com/servlet/SirveObras/12159171998988283087402/007779.pdf. , pp.56-63
  12. «hoy.es». Consultado el 9 de agosto de 2011.
  13. EDNEY, Matthew H.. «Columbus's First Letter. Its Diffusion through Europe, 1493-1497» (en inglés). University of Southern Maine. Consultado el junio de 2009.
  14. ARRANZ MÁRQUEZ, Luis (2006). Cristóbal Colón: misterio y grandeza. Editorial Marcial Pons Historia. ISBN 8496467236. http://books.google.com/books?id=YerxcpDT_vsC&printsec=frontcover&hl=es&source=gbs_v2_summary_r&cad=0.  Págs.43-44.
  15. IFE, Barry W. (1992). «Introduction to the Letters from America» (en inglés). King's College London. Consultado el 22 de julio de 2009.
  16. HENIGE, David (1994). «Finding Columbus: Implications of a newly-discovered text». En David B. Quinn, Cecil H. Clough, Paul Edward Hedley Hair (en inglés). The European outthrust and encounter: the first phase c.1400-c.1700. Liverpool University Press. ISBN 0853232296. http://www.google.com/books?id=Dg-8ZOeBqcYC&h.  Pág. 141.
  17. a b ARRANZ MÁRQUEZ, Luis. Pág. 37.
  18. CARDALLIAGUET QUIRANT, Marcelino (2004). «Cronistas, apologistas y biógrafos de la Reina Isabel de Castilla». Revista de Estudios Extremeños 60 (3):  pp. 1019-1037. http://www.dip-badajoz.es/publicaciones/reex/rcex_3_2004/estudios_05_rcex_3_2004.pdf. Consultado el 12/6/2009. 
  19. a b DÍAZ TRECHUELO, Lourdes (2006). Cristóbal Colón (2ª edición). Ediciones Palabra. ISBN 978-84-9840-020-5. , pág.21-23
  20. LEÓN GUERRERO, Montserrat (2006). «Cronistas de los Viajes Colombinos». Revista de Humanidades Tecnológico de Monterrey (20):  pp. 112-129. http://redalyc.uaemex.mx/redalyc/pdf/384/38402005.pdf. Consultado el 26/7/2009. 
  21. DE VEDIA, Enrique (1858). Historiadores primitivos de Indias. Madrid: Imprenta de M. Rivadeneyra. pp. preliminares, XIII-XVII. http://books.google.es/books?id=93YGAAAAQAAJ. 
  22. THOMAS, Hugh (2006). «Prólogo». Historia del Almirante. Planeta. ISBN 84-08-06680-3. 
  23. CARRERA DÍAZ, Manuel (2006). «Introducción». Historia del Almirante. Planeta. ISBN 84-08-06680-3. 
  24. a b IFE, Barry W. (2006). «‘Si no está mentirosa la letra’: revisiting the text of the 1492 voyage» (en inglés). Journal of Iberian and Latin American Studies 12 (2 y 3). http://www.ems.kcl.ac.uk/content/pub/b036.html. Consultado el 12/6/2009. 
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  26. Pérez Fernández, citado en ZAMORA, Margarita (1989). «"Todas son palabras formales del Almirante": Las Casas y el Diario de Colon». Hispanic Review 57 (1):  pp. pp. 25-41. 
  27. RUHSTALLER, Stefan (1992). «Bartolomé de las Casas y su copia del "Diario de a bordo" de Colón. Tipología de las apostillas». Cauce (14-15). http://cvc.cervantes.es/literatura/cauce/pdf/cauce14-15/cauce14-15_34.pdf. Consultado el 14/6/2009. 
  28. ZAMORA, Margarita (1989). «"Todas son palabras formales del Almirante": Las Casas y el Diario de Colon». Hispanic Review 57 (1):  pp. pp. 25-41. 
  29. MORALES PADRÓN, Francisco (1990). Primeras cartas sobre América (1493-1503). Sevilla: Universidad de Sevilla. ISBN 84-7405-517-2. , p.9. Este libro contiene también una traducción de la carta al español, pp. 105 a 107.
  30. Texto completo de la carta en Wikisource
  31. Campa, Ricardo (2007). Universidad Autónoma Nacional de México y Centro de Investigaciones sobre América Latina y el Caribe. ed. América Latina y la Cultura Occidental. pp. 144. ISBN 9789703246892. 

Enlaces externos [editar]