Presidente del Consejo Europeo

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Presidente del Consejo Europeo
European Council logo.svg
Emblema del Consejo Europeo
Herman Van Rompuy at the 37th G8 Summit in Deauville 030.jpg
Titular
Herman Van Rompuy
Desde el 1 de enero de 2010

Residencia Bruselas
Sede Résidence Palace (en construcción); Iustus Lipsius (provisional)
Designado por Consejo Europeo
(por mayoría cualificada)
Duración 2 años y medio
(renovable una vez)
Primer titular Liam Cosgrave (rotatorio)
H. V. Rompuy (permanente)
Sitio web 1. Web oficial
2. Blog personal

El presidente del Consejo Europeo (o presidente de la Unión, informalmente) es una de las más altas posiciones institucionales de la Unión Europea, y sin duda la más simbólica, cuya dimensión política interna se vuelca sobre la dirección de una de las más relevantes instituciones del marco comunitario, como es el Consejo Europeo, que reúne a los jefes de Estado y de Gobierno de los Estados de la Unión más su propio presidente y el presidente de la Comisión Europea (a las reuniones se invita también al Presidente del Parlamento Europeo). Su proyección exterior se corresponde con la más alta representación de la UE en el ámbito de la política exterior y de seguridad común, al nivel de los jefes de Estado. Su mandato tiene una duración de dos años y medio renovables una sola vez, sustituyéndose así el viejo sistema rotatorio anterior al Tratado de Lisboa.

El actual presidente del Consejo Europeo es el político democristiano belga Herman Van Rompuy, que fue designado en noviembre de 2009 y asumió oficialmente el cargo el 1 de enero de 2010. Está previsto que el periodo de Van Rompuy sea seguido por el mandato presidencial de Donald Tusk a partir del 1 de diciembre de 2014.[1] [2]

Historia del cargo[editar]

El primer Consejo Europeo se celebró en 1961 en una cumbre informal, pero sólo se formalizó en 1974. A partir de entonces y hasta la entreda en vigor del Tratado de Lisboa en 2009, Sustituye, desde la entrada en vigor del Tratado de Lisboa, al sistema de presidencias rotatorias, que extendían las presidencias semestrales del Consejo de la UE a un Consejo Europeo ajeno al marco institucional, bajo la figura de un "presidente en ejercicio de la UE", que recaía en el Jefe de Estado o de Gobierno a cuyo país correspondiera en cada momento la presidencia de turno de aquél órgano.

El presidente en ejercicio era así el principal responsable de preparar las reuniones del Consejo Europeo, y a él le correspondía presidirlas, pero no contaba con más poderes que los de persuasión política, careciendo incluso de poderes administrativos formales. No obstante, representaba usualmente a la Unión en el exterior, y, en correlación, estaba obligado a presentar un informe completo al Parlamento Europeo tras las reuniones del Consejo Europeo, y al principio y final de la Presidencia.[3] [4]

Tratado de Lisboa[editar]

La consagración formal por el Tratado de Lisboa del Consejo Europeo como Institución de la Unión, separada del Consejo de la UE, puso fin a este complejo sistema y, tras encendidos debates, se implantó la figura de un presidente estable de la nueva institución constitucional, de la máxima altura política y apartada de cualquier responsabilidad nacional, dedicada en exclusiva a la presidencia, primus inter pares, de los dirigentes europeos.

Debido sin embargo a su reciente institucionalización, la precisa dimensión del puesto es aún incierta, y sus poderes generales y en relación con otros importantes puestos no está del todo clara. Si bien el artículo 15.6 in fine del Tratado de Funcionamiento de la Unión lo sitúa, en el ámbito internacional, a la altura internacional de los jefes de Estado,[5] la naturaleza del cargo es otra, y su influencia se determinará en gran medida por el impulso que pueda darle la primera persona en ocupar el puesto.

Naturaleza actual[editar]

Como el papel de Presidente del Consejo se institucionaliza en virtud del Tratado de Lisboa, a las posibles fricciones antes señaladas con el Presidente de la Comisión Europea y el Alto Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad de índole competencial, podrían además sumarse otras, de naturaleza más personal o política. Así, las personalidades podrían ser de partidos políticos opuestos, como parece aconsejarlo el tradicional equilibrio comunitario, creando tensiones ideológicas en la dirección de la UE (mayorías políticas en el Consejo y el Parlamento rara vez coinciden).[6] No obstante, no cabe duda de que el papel del Presidente del Consejo se perfila claramento con una vocación política, cuyo contenido dependerá en buena medida del carácter y el estilo de su titular.

La dualidad de funciones de alta dirección que se produce entre las posiciones del Presidente del Consejo Europeo, símbolo político y representante máximo de la Unión, y del Presidente de la Comisión, jefe del Ejecutivo comunitario con legitimidad parlamentaria, ha sido comparada con la que establece el sistema consitucional de la República Francesa, donde existe un Presidente de la República, jefe del Estado (asimilable aquí al Presidente del Consejo Europeo) y un Primer Ministro, cabeza del Gobierno (aquí el Presidente de la Comisión). No obstante, y pese a la recurrente referencia francesa, parecería, en esos términos, más apropiada una referencia al sistema político portugués, rumano o checo, donde las funciones del jefe del Estado son algo más limitadas, si bien muy representativas y de autoridad más bien político-moral y de consenso, pero con indudable influencia política.

Sin embargo, a diferencia de muchos de estos modelos políticos, el Presidente del Consejo Europeo no tiene los clásicos poderes propios de un sistema presidencialista o mixto, como es la capacidad de disolver el Parlamento o de participar en la elección del Gobierno,[6] y no cabe duda que, hoy por hoy, su naturaleza es distinta.

Este cargo ha sido divulgado informalmente por los medios como Presidente de la Unión Europea, pero esta denominación no es exacta, aunque fue barajada entre las posibles por la Convención que redactó la Constitución Europea.[7]

Nombramiento y cese[editar]

Tras la entrada en vigor, el 1º de diciembre de 2009, del Tratado de Lisboa, el Presidente del Consejo Europeo es elegido por esta Institución mediante decisión adoptada por mayoría cualificada. Su mandato es de dos años y medio y es renovable una sola vez, por el mismo procedimiento. Su cese se produce, además de por dimisión y muerte, por terminación natural de su mandato, o por destitución debida a impedimento o falta grave apreciadas por el Consejo Europeo en votación resuelta por mayoría cualificada. No interviene en su designación el Parlamento Europeo.

El actual Presidente del Consejo Europeo, primero por tanto con carácter permanente, es el ex-Primer ministro democristiano belga Herman Van Rompuy, que fue nombrado por el Consejo Europeo reunido el 19 de noviembre de 2009. Tras jurar los Tratados, asumió sus funciones el 1 de enero de 2010.

Funciones y prerrogativas[editar]

Las funciones del Presidente del Consejo Europeo son, de acuerdo con la estricta letra de los Tratados,[8] relativamente limitadas, y en su esencia reconducibles a un rol constitucional más simbólico que estrictamente político; de hecho el Presidente del Consejo Europeo no dispone de ninguna potestad ejecutiva, que corresponde casi en exclusiva a la Comisión. Sin embargo, una lectura de conjunto del Tratado de la Unión enseguida sugiere un perfil más profundo y una significativa influencia política. Éstas observaciones son, de hecho, perfectamente aplicables a la propia institución que preside, el Consejo Europeo, lo que no impide que, en la práctica, este sea quizás el más influyente cuerpo político para las grandes decisiones estratégicas de la Unión. La razón posiblemente estribe en la propia naturaleza de la institución, intergubernamental, hasta Lisboa, casi paraconstitucional, como un cauce ajeno al espíritu y al método comunitarios de resolución de cuestiones graves o de muy alta importancia. Así pues, sus enormes poderes políticos tienen un reflejo ciertamente difuso en el diseño formal y jurídico de la institución; esto se traslada, necesariamente, a la propia figura de su Presidente. De ahí la importancia, como bien se ha señalado, de la personalidad misma del Presidente, pudiendo darse un modelo de presidencia discreta y conciliadora o una más firme y carismática.

Dicho esto, reproducimos por su relevancia el apartado 6 del artículo 15 del TUE:

6. El Presidente del Consejo Europeo:

a) presidirá e impulsará los trabajos del Consejo Europeo;
b) velará por la preparación y continuidad de los trabajos del Consejo Europeo, en cooperación con el Presidente de la Comisión y basándose en los trabajos del Consejo de Asuntos Generales;
c) se esforzará por facilitar la cohesión y el consenso en el seno del Consejo Europeo;
d) al término de cada reunión del Consejo Europeo, presentará un informe al Parlamento Europeo.

El Presidente del Consejo Europeo asumirá, en su rango y condición, la representación exterior de la Unión en los asuntos de política exterior y de seguridad común, sin perjuicio de las atribuciones del Alto Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad.

El Presidente del Consejo Europeo no podrá ejercer mandato nacional alguno.[9]

Así pues, concurren en su cometido una faceta interna, en la que distinguimos a su vez una parte política y otra administrativa, y otra exterior, de máxima representación de la Unión en las relaciones internacionales al más alto nivel.

Funciones de política interna[editar]

Se trata de poderes de naturaleza política y, no pocas veces, también administrativa.

  • convocar y presidir sus reuniones, dirigiendo e impulsando sus trabajos;
  • velar por la preparación y la continuidad de su actividad, en cooperación con el Presidente de la Comisión;
  • facilitar y promover la cohesión y el consenso en el seno del Consejo Europeo, propiciando la adopción de acuerdos;
  • presentar, al término de cada reunión del Consejo Europeo, un informe detallado ante el Parlamento Europeo, respondiendo a las cuestiones e indagaciones que le planteen los diputados;
  • la máxima representación interna y externa de la Institución que preside, el Consejo Europeo.

Dado que el Consejo Europeo es la institución comunitaria responsable que determinará los intereses estratégicos de la Unión, fijará los objetivos y definirá las orientaciones generales de la política exterior y de seguridad común, incluidos los asuntos que tengan repercusiones en el ámbito de la defensa,[10] el limitado elenco de responsabilidades que formalmente corresponden a su Presidente se transforma en un poder potencial de considerable relevancia material y política. El espíritu del enunciado constitucional, si bien parco y ambivalente, parece apuntar en la dirección de una autoridad moral e institucional situada en el corazón del esqueleto político europeo, con un determinante acceso a todos los centros de poder político real, tanto estatales como comunitarios, y con una influencia -que presumiblemente no será neutra- poco definida pero indudable en la alta política europea, a medio camino entre la conciliación mediadora y el impulso político.

Todo lo cual, aún por definir, parece instaurar una presidencia internamente institucional y mediadora, ajena a los sistemas políticos presidencialistas tradicionales, a la vez que dotada de una finalidad y ubicación política que deja siempre abierta la puerta a la intervención y a la influencia política directa. Si bien esta complejidad funcional encaja perfectamente con los imbricados parámetros del poder comunitario, no puede ignorarse que la nueva institución que encarna, el Consejo Europeo, es típicamente intergubernamental, lo que podría entenderse como una cierta aproximación de la Unión Europea en esta dirección.

Funciones exteriores[editar]

Al Presidente del Consejo Europeo corresponde la más alta representación exterior de la Unión Europea, en su nivel y condición (esto es; entre los Jefes de Estado y de Gobierno extranjeros) en el ámbito de la política exterior y de seguridad común, sin perjucio de las labores correspondientes al Alto Representante.[11]

No parece que esta difusa atribución de los Tratados concedan en absoluto una capacidad decisoria directa en política exterior al Presidente del Consejo Europeo. Más bien se trata de una representación exterior al más alto nivel, pero que de acuerdo con el principio de cooperación leal o lealtad comunitaria que inspira el funcionamiento de la Unión Europea, deberá ejercerse de acuerdo a la estrategia política de la acción exterior europea, que está dirigida y coordinada por el Alto Representante. Al mismo tiempo, y dado que esta potestad exterior se refiere tan sólo al ámbito de la PESC, deberá llevarla a cabo sin perjuicio de las competencias de dirección y representación que en las demás áreas y políticas de la acción exterior corresponden a la Comisión, y particularmente a su Presidente.

Por lo tanto, el sistema de representación exterior de la Unión se reparte de la siguiente manera: en los asuntos de política exterior y de seguridad común (incluida la política común de seguridad y defensa), la máxima representación de la Unión en la escena internacional corresponde al Presidente del Consejo Europeo; en el resto de la acción exterior se mantienen inalteradas las omnipresentes competencias de representación (y dirección política) que corresponden a la Comisión Europea, representada a su vez por su propio Presidente; finalmente, y como engarce entre ambos, se erige la figura de un Alto Representante de doble sombrero, que participa en el Consejo Europeo y es vicepresidente de la Comisión. Esta última figura no es -a pesar de su confusa denominación- un representante al máximo nivel (el de jefes de Estado y de gobierno) como lo son el Presidente del Consejo Europeo y el de la Comisión, sino el representante correspondiente al nivel ministerial, que asiste a los otros dos en el ejercicio de sus funciones institucionales de representación exterior, pero que de hecho está al frente de la política exterior y de seguridad común en el ámbito decisorio y que coordina toda la acción exterior europea desde su puesto en la Comisión.

Sin embargo, el poder material del Presidente del Consejo Europeo en la política exterior (en toda ella, no sólo en la política exterior y de seguridad común, sino también en la cooperación al desarrollo, ayuda humanitaria y financiera exterior, política comercial común, etc...) debe calibrarse de acuerdo con su influencia efectiva en la institución que preside, el Consejo Europeo, pues es éste el que decidirá las líneas principales y objetivos estratégicos de aquélla, que luego concretarán y ejecutarán otros cargos e instituciones (el Alto Representante, la Comisión, etc...).

Relaciones interinstitucionales[editar]

Sin embargo, numerosos analistas políticos y expertos comunitarios han señalado en lo difuso de sus responsabilidades un elemento de confusión que podría solapar funciones con el Presidente de la Comisión y con el Alto Representante, encerrando un potencial perverso de conflictos internos entre las tres figuras, con el riesgo de desautorización o descrédito de unos y otros la escena internacional. Parece necesario, por tanto, que sus oficinas apliquen en su actividad cotidiana una intensa coordinación para el buen funcionamiento de la terna, siendo deseable un buen entendimiento entre sus titulares. Hay además cierta preocupación acerca de la insuficiencia de medios y recursos con que se halla a día de hoy provisto el Presidente del Consejo Europeo para el adecuado desarrollo de su actividad y la de su Oficina. En sus funciones, el Presidente del Consejo Europeo está auxiliado también por la Secretaría General del Consejo

Sede y estatuto personal[editar]

Complejo de edificios Europa. Situado en el barrio europeo de Bruselas,[12] actualmente está siendo renovado para ser utilizado por el Consejo Europeo, principalmente y en algunas ocasiones por el Consejo de la Unión Europea.

Las negociaciones formales sobre el sueldo y los privilegios de los puestos de trabajo se iniciarón en abril de 2008 como parte del proyecto de presupuesto de la UE para 2009. El Presidente del Consejo recibe idéntico trato salarial y protocolario que el reservado al Presidente de la Comisión. En lo referente al salario, el montante asciende a 304.000 € anuales.[13]

Algunas de las prerrogativas formales del cargo son un coche oficial blindado con chófer, servicio de seguridad propio y un montante consignado para sostener vivienda representativa, en lugar de una residencia oficial que fue considerado "demasiado simbólico". Del mismo modo, la idea de un avión privado también fue preterida en pro de un avión puesto a disposición por la Presidencia del Consejo de la Unión Europea|Presidencia semestral del Consejo UE.[14]

Ante la posibilidad de que sean mayores las preferencias protocolarias para el Presidente del Consejo que para el Presidente de la Comisión, el Parlamento ha amenazado con rechazar el presupuesto de 2009. Finalmente, representantes del Parlamento, del Consejo y de la Comisión llegaron a un acuerdo: el Presidente del Consejo Europeo ostenta el segundo grado de autoridad y protocolo internos, por detrás del Presidente del Parlamento Europeo, y el primer rango en las relaciones internacionales y en el extranjero.[15]

Órganos de apoyo[editar]

El Presidente del Consejo Europeo tiene asignados determinados servicios propios dependientes directamente del Consejo Europeo (fundamentalmente su Gabinete), así como la propia Secretaría General del Consejo, que si bien pertenece formalmente a otra institución (el Consejo), está puesta a su disposición en el desempeño de sus funciones.

El Gabinete del Presidente[editar]

El gabinete es el principal órgano político de asistencia inmediata y personal al Presidente del Consejo Europeo. En la actualidad está integrado por 17 miembros, entre los cuales se encuentra un Jefe de Gabinete (Franciskus Van Daele), su adjunto (Odile Renaud-Basso), un consejero especial para asuntos socio-económicos (Matthias Oel) y un consejero principal para asuntos exteriores (Zoltan Martinusz). El gabinete está dividido en los siguientes grupos de trabajo:

  • Grupo para asuntos horizontales, encargado de lidiar con cuestiones que afectan al conjunto del gabinete, como por ejemplo las relaciones interinstitucionales y administrativos, el protocolo, la agenda del Presidente, etc...
  • Equipo socio-económico, integrado por seis especialistas, entre los cuales un consejero especial del Presidente, asiste al Presidente en el seguimiento de los asuntos económicos y sociales, de las políticas relacionadas, y en la inclusión de estas cuestiones en la agenda del Consejo Europeo;
  • Equipo de relaciones exteriores, formado por un consejero principal y otros tres miembros que preparan y supervisan la agenda exterior del Presidente y lo asesoran en todo lo relacionado con la política internacional y los asuntos exteriores, para los que el Presidente del Consejo Europeo es el máximo representante de la Unión;
  • Equipo de prensa y comunicación, dirigido por el portavoz del Presidente, es el grupo encargado de encauzar las relaciones del Presidente con la prensa, emitir comunicados y redactar o preparar los discursos del Presidente.

Un Secretariado personal, ajeno al Gabinete y dirigido por un Asistente principal (en la actualidad Anita Gebruers), es la unidad administrativa que administra los asuntos esenciales y cotidianos del Presidente y lo atiende en cuestiones básicas.

La Secretaría General del Consejo[editar]

La Secretaría General del Consejo es el órgano de apoyo y coordinación que asiste administrativamente al Consejo en sus funciones legislativa y presupuestaria, así como de coordinación de ciertas políticas, y al Consejo Europeo como institución presidencial y de impulso de la Unión Europea. También asiste a sus respectivos presidentes, incluidos el Alto Representante de la Unión, como presidente del Consejo de Asuntos Exteriores, y, naturalmente, al Presidente del Consejo Europeo.

La Secretaría General está dirigida por un Secretario General, nombrado por la mayoría cualficada del Consejo, que responde políticamente ante el pleno del mismo y que garantiza, en cooperación con la Presidencia de turno de la Institución, el buen funcionamiento de sus trabajos. Bajo su autoridad, y previa aprobación por el pleno, la Secretaría General ejecuta el presupuesto de la Institución. Actualmente el Secretario General del Consejo es el diplomático francés Pierre de Boissieu,[16] que será sustituido en 2011 por Uwe Corsepius.[17]

El Consejo de Asuntos Generales[editar]

El Consejo de Asuntos Generales es la formación del Consejo que reúne una vez al mes a los ministros de asuntos europeos o de asuntos exteriores y al Comisario europeo de Relaciones Institucionales para tratar las cuestiones generales que afectan simultáneamente a varios sectores o a varias políticas de la Unión Europea, o bien que se refieren a asuntos institucionales.

Asimismo, el Consejo de Asuntos Generales es el encargado de preparar las reuniones del Consejo Europeo, en estrecha cooperación con su Presidente. De hecho, el Consejo de Asuntos Generales actúa en ocasiones como una comisión permanente del Consejo Europeo, entre sus reuniones. Es también un enlace obligado entre la presidencia de turno del Consejo y el Presidente del Consejo Europeo, porque el Consejo de Asuntos Generales, como una formación más que es del Consejo, está encabezado por la Presidencia semestral que rota entre los Estados miembros.

Asimismo, el Consejo de Asuntos Generales se ocupa de cualquier expediente que le confíen el Consejo Europeo o su Presidente.

La Presidencia rotatoria[editar]

La Presidencia rotatoria, que antes del Tratado de Lisboa se extendía al Consejo Europeo, ha quedado desplazada de éste desde su institucionalización, y de este modo se reduce hoy tan sólo al Consejo y sus distintas formaciones -salvedad hecha del Consejo de Asuntos Exteriores, que preside con carácter nato el Alto Representante de la Unión. Sin embargo, la estrecha vinculación institucional y la afinidad política que existe entre el Consejo Europeo y el Consejo (en ambos están representados los gobiernos de los Estados miembros) hace impracticable una dirección de cualquiera de ellos que no se desarrolle en coordinación con la otra. Es por esto, y por la todavía tenue implantación institucional y de recursos que tiene el Presidente del Consejo Europeo, que éste suele consultar frecuentemente con la presidencia de turno del Consejo (ahora organizada en grupos de tres, o tríos) sus estrategias o su actividad exterior, como también suele servirse de sus recursos y los de su diplomacia para desplegar su actividad, especialmente en el extranjero, esto último en espera de la entrada en vigor del Servicio Europeo de Acción Exterior.

El Servicio Exterior[editar]

El Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE) es el principal instrumento político y administrativo de la acción exterior europea y uno de los principales servicios diplomáticos del mundo. Dirigido por el Alto Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad con el apoyo de un Secretario General ejecutivo y dos secretarios generales adjuntos, este organismo está asimismo al servicio del más alto representante institucional de la Unión en el ámbito de la política exterior y de seguridad común,[18] el Presidente del Consejo Europeo. A tal fin, el servicio exterior deberá coordinarse con los servicios del Presidente y con la Secretaría General del Consejo.

Debate y propuestas[editar]

El Presidente de la Unión Europea, como tal, no ha estado previsto ni lo está en ninguno de los documentos de la Unión Europea, tampoco en el Tratado de Lisboa de 2007. Ahora bien, el término se suele utilizar informalmente para el Presidente del Consejo Europeo, especialmente tras el sustancial refuerzo que de sus funciones ha proyectado el Tratado de Lisboa. Se han producido numerosas propuestas y reclamos en el sentido de avanzar hacia un sistema electivo directo o, cuando menos, de aprobación por el Parlamento Europeo, para dar al Presidente un respaldo democrático directo o más directo, argumentándose que con esto se reforzaría considerablemente su peso y su autoridad en el seno del Consejo Europeo y contribuiría a un liderazgo más firme, además de abordar con audacia la cuestión de legitimidad democrática en la UE.[19]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. «El polaco Donald Tusk, elegido presidente del Consejo Europeo». El Mundo. Consultado el 30 de agosto de 2014.
  2. European Voice. «Key dates for the 2014 European election» (en inglés). Consultado el 6 de abril de 2014.
  3. «How does the EU work». europa.eu. Consultado el 09/05/2008.
  4. «European Council». europa.eu. Consultado el 12-07-2007.
  5. http://eur-lex.europa.eu/LexUriServ/LexUriServ.do?uri=OJ:C:2008:115:0013:0045:ES:PDF
  6. a b Hix, Simon. «Why the Franco-German Plan would institutionalise 'cohabitation' for Europe». Foreign Policy Centre. Consultado el 09/05/2008.
  7. Propuesta de enmienda de William Abitol en la Convención Europea
  8. Artículo 15.6 del Tratado de la Unión
  9. Tratado de la Unión
  10. Artículo 26.1 del Tratado de la Unión Europea
  11. Artículo 15.6 del Tratado de la Unión Europea
  12. europa.eu (2013). «Europa: Edificio para el Consejo Europeo» (en español). Consultado el 26 de septiembre de 2013.
  13. «El puesto de presidente de la UE costará seis millones de euros al año» (en español). Consultado el 29 de noviembre de 2009.
  14. Mahony, Honor (14-04-2008). «Member states consider perks and staff for new EU president». EU Observer. Consultado el 09/05/2008.
  15. Mahony, Honor (22-04-2008). «MEPs to use budget power over EU president perks». EU Observer. Consultado el 09/05/2008.
  16. Decisión del Consejo por la que se nombra a Pierre de Boissieu SG del Consejo para el período 2009-2011
  17. Decisión del Consejo por la que se designa a Uwe Corsepius SG para el período 2011-2015
  18. Decisión sobre el SEAE (artículo 2.2)
  19. Leinen, Jo. «A President of Europe is not Utopian, it's practical politics». Europe's World. Consultado el 09/05/2008.

Enlaces externos[editar]