Praxeología

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Praxeología es la metodología que estudia la estructura lógica de la acción humana (praxis). El término se usó por primera vez en 1608 por el filósofo, físico y teólogo Alemán Clemens Timpler (1563-1624) en su obra Philosophiae practicae systema methodicum, aunque su definición se acredita al pensador francés Alfred Espinas (1844-1922); comúnmente se usa en relación con la obra del economista austríaco Ludwig von Mises y sus seguidores de la Escuela de Viena, también denominada Escuela Austríaca de Economía.

La praxeología centra su atención en el individuo, en el impulso de quien efectiva e indudablemente, actúa (individualismo metodológico), sacando de este estudio axiomas o principios elementales, sólidos e inmutables, con los cuales entender y analizar el proceso del accionar humano. Por eso si alguno de los axiomas se demostrara falso, entonces se desmoronaría toda la teoría. Su análisis comienza con las apreciaciones y aspiraciones del consumidor, quien operaría basándose en su propia y siempre mudable escala de valores (homo agens), las cuales combinadas y entrelazadas generan el total de la oferta y la demanda (valoración subjetiva).

La praxeología toma a la ciencia económica como la aplicación de axiomas lógicos sin los cuáles no sería posible la argumentación científica; y rechaza usar los métodos de las ciencias naturales (estudio de regularidades causales) para estudiar las ciencias sociales (estudio del accionar del hombre).[1] En este punto se debate qué es y cómo se obtiene el conocimiento: los defensores de la praxeología la proponen como una alternativa superior al método científico de las ciencias naturales.[2] La Praxeología no puede ser considerada una pseudociencia ya que ella no se declara a sí misma una ciencia: al contrario, rechaza el método científico.

Axiomas praxeológicos[editar]

Para la praxeología las verdades y conclusiones que entretejen específicamente la ciencia económica y, en general, a las ciencias sociales no son sino derivaciones lógicas de los principios de la acción humana:

  • El hombre actúa.
  • Prefiere unas cosas a otras.
  • Concurre a la acción para alcanzar sus siempre mudables, pero en cada momento concretos y específicos, fines.
  • El factor tiempo influye en su accionar.
  • El incentivo que empuja a un hombre a actuar, es un cierto malestar por algo.[3]
  • Si un hombre es perfectamente feliz, no actúa, porque ya no desea nada.[3]
  • Todos los hombres que actúan son infelices.[3]

Estos axiomas praxeológicos se encuentran postulados primeramente en el tratado de economía Acción humana, elaborado por Ludwig von Mises.

Estructura lógica[editar]

Mises intentó encontrar la raíz conceptual de la economía. Como otros economistas clásicos, rechazaba el uso de la observación; diciendo que los actores humanos eran demasiado complejos como para reducirlos a sus componentes y demasiado conscientes de sí mismos como para no alterar su comportamiento al saberse observados. La observación de la acción humana, o la extrapolación a partir de datos históricos, sufrirían siempre y por lo tanto, de la contaminación por factores pasados por alto, a diferencia de las ciencias naturales.

Para contrarrestar la naturaleza subjetiva de los resultados del análisis histórico y estadístico, von Mises propuso el estudio de la estructura lógica de la acción humana. O sea, Mieses cree que es imposible realizar un estudio experimental sobre el accionar humano. Hoy en día el estudio científico del comportamiento es llamado ciencia cognitiva, pero durante la vida de Mieses no existían los modernos avances en neurología sobre los cuales ésta se basa.

En administración se plantea la indisolubilidad de las relaciones de la praxeología con otras tres disciplinas filosóficas, a saber: la epistemología, la axiología y la ontología, como una metodología para comprender el comportamiento del ser humano en las organizaciones.[4]

Satisfacción[editar]

De la praxeología, Mises derivó la idea de que cada acto consciente del ser humano tiene como meta la mejora del nivel de satisfacción de la persona. Tuvo especial cuidado en señalar que la praxeología no se ocupa de la definición individual de lo que es la satisfacción, sino sólo el modo en el que el individuo la busca: la forma en que la persona incrementa su satisfacción eliminando una fuente de descontento. Ya que el futuro es incierto, toda acción es especulativa.

Racionalidad[editar]

Define al hombre de acción como alguien capaz de pensar lógicamente —ser de otro modo equivaldría a reducirse a un ente que reacciona instintivamente a los estímulos del entorno—. De modo similar, el hombre de acción debe tener al menos una fuente de desagrado que crea poder eliminar; en caso contrario, no podría actuar.

Cabe aclarar que esta racionalidad de la que habla Mises se refiere fundamentalmente a la capacidad de actuar de acuerdo a un fin. No necesariamente a que siempre se actúe conforme a "las leyes de la lógica", sino más bien en base a lo que decide de acuerdo a su subjetiva escala de valores, el sujeto que lleva a cabo la acción.

Mieses tiene una concepción de absoluta racionalidad. Las modernas ideas de racionalidad limitada son posteriores. En Human Action Mieses llega a afirmar que un recién nacido no es completamente humano porque no es un ser racional. [5]

Ordinalidad[editar]

Otra conclusión a la que llegó von Mises fue que las decisiones se toman en modo ordinal: es imposible llevar a cabo más de una acción al mismo tiempo, ya que la mente consciente sólo es capaz de procesar una decisión a la vez, aún cuando estas decisiones se tomen en rápida secuencia, pareciendo simultáneas. Así, el individuo actuará según sus prioridades: removerá primero la fuente de su mayor descontento para ir progresivamente reevaluando su situación e identificando consiguientemente la mayor fuente de descontento. Por lo tanto, su segunda meta siempre será menos importante que la primera, y así sucesivamente. Y de este modo, su satisfacción por cada meta subsecuente alcanzada será menor que las que obtuvo de metas más apremiantes. Ésta es la regla de la utilidad marginal decreciente.

Véase también[editar]

Enlaces externos[editar]

Notas y referencias[editar]

  1. Barbut, Marc (1999). «Maquiavelo y la praxeología matemática». Empiria: Revista de metodología de ciencias sociales 16:  pp. 169-181. ISSN 11395737. 
  2. Human Action, Parte I: Human Action, Capítulo II: The epistemological problems of the sciences of human action. (páginas 30 a 71).
  3. a b c Human Action, Parte I: Human Action, Capítulo I: Acting Man, Parágrafo 2: The prerequisites of human action. (pág. 13).
  4. Bédard, Renée (2009). Los fundamentos del pensamiento y las práctivas administrativas. Montreal: HEC Montreal. ISBN 978-607-8049-00-4. 
  5. Human Action, Parte I: Human Action, Capítulo I: Acting Man, Parágrafo 2: The prerequisites of human action. (pág. 14).