Prana

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En el marco del hinduismo, el praná es una palabra en sánscrito que significa ‘aire inspirado’.

Etimología[editar]

  • prāṇa, en el sistema AITS (alfabeto internacional para la transliteración del sánscrito).
  • प्राण, en escritura devanagari del sánscrito.
  • Pronunciación: /praná/.[1]
    • No se pronuncia /prána/, que significa ‘lleno, completo’, siendo prā: ‘cumplimiento’ (como en kama pra: ‘el cumplimiento de un deseo’).
  • Etimología: el sustantivo prāṇá proviene del verbo prāṇ: ‘aspirar’, que está relacionado con pra-an, siendo pra: ‘completar’; y an (ā́nīt en el Rig-veda 10, 129, 2), ‘respirar, jadear, boquear, respirar con dificultad’.[1]

Significado[editar]

La primera mención de la palabra praná aparece en el Rig-veda (el texto más antiguo de la India, de mediados del II milenio a. C.), donde significa ‘respiración’ en el sentido de ‘vida’.

Otras combinaciones de palabras:

    • pati-praná: una mujer cuyo esposo es tan querido como su propia vida; en el Jitopadesha.
    • praná-grajá: ‘captador de respiración’, ‘agarrador de aire’, la nariz (término masculino, en sánscrito); en The practical sanskrit-english dictionary, de Apte.
    • praná-grajá: ‘captador de vida’, un tipo de recipiente para la droga alucinógena soma; en el Taitiríia-samjita.

Canales de praná[editar]

Según la medicina áiurveda y el yoga, el praná fluye a través de una red de canales llamados nadís. Son tubos (pueden ser la tráquea con los dos bronquios, o la red de arterias y venas) a través de los cuales fluye el praná (‘aire inspirado’).

Según la Chandoguia-upanishad (texto en sánscrito de mediados del I milenio a. C.), el aire inspirado ―no se habla allí de «fluido magnético»― circula por tres nadís (‘tubos’ en idioma sánscrito):

  • susumná: tubo central, la tráquea y quizá la aorta.
  • ida: los tubos internos (tanto bronquios como arterias y venas) en el lado izquierdo del cuerpo, comenzando por la ventana izquierda de la nariz.
  • pingalá: los tubos internos (tanto bronquios como arterias y venas) en el lado derecho del cuerpo, comenzando por la ventana derecha de la nariz.

En el yoga se cree que el pranaiama (‘control de la respiración’, tapando consecutivamente una y otra ventana nasal) permite que el praná fluya mejor por el cuerpo. Posiblemente se desconocía que en la cavidad nasal el aire se mezcla, y es lo mismo si ingresó por la ventana izquierda o derecha de la nariz. Recién con la aparición de la medicina áiurveda (hacia el siglo IV a. C.) se puede haber conocido más del interior del cuerpo humano.

La tradición define pranotthana como aquella situación en que el praná entra en un período de intensa actividad.[2]

Cinco pranás[editar]

Hay cinco tipos de praná (aire):

  • praná propiamente dicho: el aire que se inspira.
  • udana: aire que está en la garganta y sube (no especifica si sube para salir al exterior por la boca o la nariz, o si sube a la cabeza para llevarle vida). Aparece ya en el Átharva-veda (11, 8, 4), el cuarto libro más antiguo de la India, de fines del II milenio a. C..
  • viana: el aire que circula o se difunde por todo el cuerpo. En el Átharva-veda aparece personificado como hijo de Apaná (personificación del flato).
  • samaná: es el aire que hace ruido en el estómago (ventris crépitus o ‘crepitar del vientre’ en latín). Circula al nivel del ombligo y es esencial para la digestión de los alimentos. En Átharva-veda aparece personificado como hijo de Sadhia.
  • apaná: aire hacia abajo, flato (aire intestinal), aire especial para empujar el excremento (cuando se cierra la garganta y se hace fuerza hacia abajo, en realidad no es un aire especial, sino que los músculos del tórax empujan los pulmones hacia abajo, oprimiendo el diafragma y los intestinos que este cubre).

El praná en el ocultismo y el esoterismo europeo[editar]

Según el ocultismo occidental, el praná no sería el aire inspirado sino una energía universal invisible e inmedible que ingresa en el cuerpo a través de la respiración. Los nadís no serían entonces los tubos por donde corre el aire dentro del cuerpo, sino canales akásicos o etéricos (siendo akashaéter’ en sánscrito). Esos canales estarían distribuidos y entretejidos en todo el cuerpo, y a través de ellos fluiría la energía praná.

Según la escritora ucraniana Madame Blavatsky (1831-1891) la interrelación de los canales energéticos susumná, ida y pingalá se simboliza con el caduceo del dios griego Mercurio.

El escritor ocultista británico C. W. Leadbeater (1854-1934) escribió que el praná sería una energía que viene dentro del aire inspirado, que corre por los nadís y es utilizada por medio del sistema cardiovascular y el sistema nervioso.[3] Él diferenciaba el praná del magnetismo humano, que es el «fluido peculiar» de los nervios, especializado en la médula espinal y constituido por la energía vital entremezclada con la kundalinī.[4]

Equivalencia del praná ocultista en la medicina china[editar]

En la medicina china, especialmente en la acupuntura y sus derivaciones, el equivalente al praná ―no al praná hinduista (aire) sino al praná ocultista (energía invisible)― es el qui.[5] [6]

El praná en el ocultismo[editar]

Según la escritora ucraniana Madame Blavatsky (1831-1891), el ser humano posee una constitución septenaria, de la que el praná sería el sexto principio:[7]

  1. atma (alma).
  2. budhi (inteligencia).
  3. manas (mente).
  4. kama-manas (mente deseante).
  5. cuerpo astral (aura).
  6. praná
  7. cuerpo físico

El praná como uno de los koshas[editar]

El praná constituye la cuarta ‘funda’ (en sánscrito kosha) del alma (atman). El alma (atman) estaría cubierta por cinco koshas:

  1. ananda-maya-kosha (funda hecha de felicidad) o karana-maya-kosha (funda hecha de causa), la más sutil.
  2. vigñana-maya-kosha (funda hecha de inteligencia).
  3. mano-maya-kosha (funda hecha de mente).
  4. praná-maya-kosha (funda hecha del aire inspirado).
  5. anna-maya-kosha (funda hecha de alimentos), la más burda.

El semen (viriá) es conocido como el praná de los pranás.[cita requerida]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. a b Véase la acepción prâṇá, que se encuentra 15 renglones antes del final de la primera columna de la pág. 705 en el Sanskrit-English Dictionary del sanscritólogo británico Monier Monier-Williams (1819-1899).
  2. Stuart Sovatsky: Words from the soul: time, east/west spirituality, and psychotherapeutic narrative. Nueva York: SUNY (State University of New York) Press, 1998.
  3. Alice Bailey (1880-1949): Tratado sobre fuego cósmico. Buenos Aires: Fundación Lucis. 1995
  4. C. W. Leadbeater (1854-1934): Los chakras. Buenos Aires: Kier, 1972.
  5. Instituto MTC de Yunnan: Sistemas de canales y puntos acupunturales. Madrid: Fundación Europea de Medicina Tradicional China, 1998. DL: B-37.121/98.
  6. Manuel Rodríguez Cuadras: Teoría básica II. Madrid: Fundación Europea de Medicina Tradicional China, 2010. ISBN 978-84-614-0282-3.
  7. Helena Petrovna Blavatsky: Glosario teosófico. Buenos Aires: Kier, 5ª edición, 1982, págs. 587-588, ISBN 950-17-1109-9.

Enlaces externos[editar]