Pontón de la Oliva

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Pontón de la Oliva
El Pontón de la Oliva aliviando.jpg
Presa y aliviaderos del Pontón de la Oliva
Localización
País Flag of Spain.svg España
División Flag of the Community of Madrid.svg Comunidad de Madrid
Flag of Castile-La Mancha.svg Castilla-La Mancha
Subdivisión Flag Guadalajara Province.svg Guadalajara
Cuenca hidrográfica Tajo
Río Lozoya
Coordenadas 40°53′04″N 3°26′26″O / 40.88444, -3.44056Coordenadas: 40°53′04″N 3°26′26″O / 40.88444, -3.44056
Datos generales
Estado En desuso
Propietario Canal de Isabel II
Proyectista Juan Rafo y Juan de Ribera
Obras 1851 - 1858
Datos de la presa
Tipo Gravedad, sillería
Altura 27 m
Long. de coronación 72 m
Cota de coronación 726 m
Datos del embalse
Capacidad total 3 hm³
Poblaciones ribereñas Valdepeñas de la Sierra
Patones

El Pontón de la Oliva es una presa española, hoy en desuso,[1] situada en la sierra de Ayllón, al noreste de la Comunidad de Madrid y al noroeste de la provincia de Guadalajara. El embalse es el sexto y último con el que se encuentra el río Lozoya en su curso, y a su vez es el más antiguo (construido en 1857) de todo el sistema de presas y canalizaciones del Canal de Isabel II,[2] red que suministra el agua potable a la capital de España y a buena parte de la comunidad. La siguiente presa en antigüedad es la Navalejos, ubicada seis kilómetros aguas arriba.[3]

Historia[editar]

En 1848, reinando en España Isabel II, Madrid tenía 206 000 habitantes, número que crecía rápidamente dada su condición de capital del Reino. Salvo una minoría de privilegiados que sí disponían de agua en sus residencias, el resto de los madrileños se abastecían de la que brotaba de 54 fuentes y distribuían 920 aguadores. Toda ella provenía de los viajes de agua, que consistían en qanats construidas en la Edad Media (aparecen mencionados en el fuero de 1202) y ampliados sucesivamente hasta el siglo XIX, y que drenaban los acuíferos para conducir el agua hasta la ciudad.[4]

Antecedentes[editar]

Aspecto del Pontón de Oliva antes de la construcción de la presa, en El Museo Universal.

El 10 de marzo de 1848, el ministro Juan Bravo Murillo, que ocupaba la cartera de Comercio, Instrucción y Obras Públicas, decidió afrontar el problema y, tras algunos estudios preliminares, firmó una Real Orden por la que se nombraba una comisión para que se encargara de analizar la media docena de proyectos que se barajaban desde mediados del siglo XVIII con el fin de llevar a Madrid el agua de los ríos serranos más inmediatos.[1]

En diciembre de ese mismo año, los ingenieros Juan Rafo y Juan de Ribera presentaron la "Memoria razonada sobre las obras necesarias para el abastecimiento de agua a Madrid", en la que se incluyeron los datos relevantes del proyecto, así como su presupuesto y financiación. En esta memoria se sentaron las bases del futuro proyecto de abastecimiento a la capital, decidiéndose como fuente de agua la procedente del cauce del río Lozoya por su calidad y pureza. Eligiendo la primera represa en el valle donde se ubicaba un puente denominado "pontón de la Oliva".

Fue entonces cuando los ingenieros diseñaron un sistema de abastecimiento a Madrid "a lo romano", con un canal de 77 km de longitud de aguas rodadas. El eje principal de este proyecto era la construcción de una presa en el curso bajo del río Lozoya. El lugar elegido fue una garganta natural que los lugareños conocían como el "cerro de la Oliva",[4] unos centenares de metros aguas arriba del encuentro con el río Jarama.

Construcción[editar]

Pontón de la Oliva, en La Ilustración, 30 de agosto de 1851.

El 11 de agosto de 1851 se puso la primera piedra de la presa en un acto que contó con la asistencia del rey consorte Francisco de Asís de Borbón. La obra era de tal magnitud que fue preciso contratar miles de peones de obra que trabajaron durante varios años en durísimas condiciones y con la maquinaria de obra de la época. La mayor parte de los obreros que construyeron el Pontón de la Oliva eran presidiarios. El contingente era de 1500 presos de las guerras carlistas, 200 obreros libres y 400 bestias.[4] Todos padecieron las duras condiciones de trabajo y la epidemia de cólera que apareció en el campamento situado a pie de obra. Como nota curiosa cabe resaltar que entre las distintas obras del proyecto, que no se circunscribía a la presa sobre el Lozoya, los ingenieros utilizaron palomas mensajeras para comunicarse en lo que dieron en llamar "telegrafía alada".

En 1856 la obras de la presa estaban finalizadas, pero el Pontón de la Oliva habría de esperar dos años para ser inaugurado. El 24 de junio de 1858 quedó inaugurado el primer sistema del Canal de Isabel II, Pontón de la Oliva incluido, en un acto en la carrera de San Bernardo al que asistieron la reina Isabel II de España y todo el Consejo de Ministros.

Funcionamiento y declive[editar]

La vida del Pontón de la Oliva fue, sin embargo, muy corta. Los ingenieros habían elegido mal el lugar donde erigir la presa y pronto aparecieron filtraciones que arruinaron la capacidad de embalse del pantano. En 1860 hubo que prolongar con suma urgencia el canal aguas arriba de la presa hasta alcanzar el nivel del río y construir la pequeña presa de Navarejos, para poder tomar el agua del río en las épocas de estiaje donde el nivel del Pontón de la Oliva descendía, debido a las filtraciones, por debajo del nivel del canal de salida. Pocos años después de ser construida, la presa pionera de Madrid cayó en desuso y fue sustituida por la del embalse de El Villar ubicada 22 km aguas arriba e inugurada en 1882.[5]

Durante las obras del canal del Jarama (1956-1960) se excavó una galería a través del muro de la presa para dar paso a las tuberías del sifón de este canal que se construyó para salvar este valle. El trabajo fue cuidadoso y no se aprecian huellas de esta intervención.[6]

A pesar de no realizar la función para la que fue erigida, la presa del Pontón de la Oliva sigue en pie y forma parte ya del patrimonio histórico de la sierra de Ayllón.[3] Actualmente, la pared montañosa situada a su izquierda es utilizada normalmente por aficionados a la escalada.

Detalles técnicos[editar]

Curso bajo del río Lozoya.

Se trata de una presa de gravedad, construida con sillería de grandes bloques de piedra unidos mediante mortero de cal, en la que el empuje del agua embalsada es soportado por el peso de la obra.[7] Tiene una altura de 27 metros y sección trapezoidal, con una anchura de 39 metros en la base y de 6,72 metros en la coronación, la cual mide 72,44 metros de longitud. La cara interna del muro (la que mira aguas arriba del Lozoya) aparece escalonada desde la base hasta la cima. Esta presa fue un antecedente europeo en la construcción de presas durante el siglo XIX. A pesar de ello esta presa tuvo desde sus inicios problemas de permeabilidad en la cimentación, que le hizo funcionar sólo durante tres décadas.

Referencias[editar]

  1. a b Castro,José de; Aguilo, Miguel, (2001), La celebración del 150 aniversario, Revista de Obras Públicas, 148, (3414): 11-15
  2. Itinerarios "Para andar" por los orígenes del Canal de Isabel II, Revista de Obras Públicas, Octubre, nº 3414, pags. 90-95
  3. a b Francisco Heras Hernández, (1996), La Sierra Norte de Madrid: zona oriental, Los libros de la Catarata, pág. 109
  4. a b c López Camacho, B. Bascones Alvira, M. Bustamente Gutiérrez, I. de. (1986): Antecedentes del canal de Isabel II: viajes de agua y proyectos de canales. Canal de Isabel II. Madrid.
  5. | Álvarez Cascos, A.: Canal de Isabel II Memoria del estado de los diferentes servicios en 31 de diciembre de 1903.Revista de Obras Públicas Número especial de 21 de abril de 1.904
  6. | López Bergues y de los Santos, E. (1964): “El canal de Alto Jarama para el abastecimiento de Madrid”, Revista de Obras Públicas, núm. 2986, febrero, pags. 69-85.
  7. Joaquín Díez-Cascón Sagrado,Francisco Bueno Hernández, (2001), Ingeniería de presas: presas de fábrica, pág. 251-253

Referencias externas[editar]

Véase también[editar]