Polietileno de baja densidad

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El polietileno de baja densidad es un polímero de la familia de los polímeros olefínicos, como el polipropileno y los polietilenos. Es un polímero termoplástico conformado por unidades repetitivas de etileno. Se designa como LDPE (por sus siglas en inglés, Low Density Polyethylene) o PEBD, polietileno de baja densidad.

Como el resto de los termoplásticos, el PEBD puede reciclarse.[1] Se identifica con el siguiente símbolo:

Símbolo de que el polietileno de baja densidad es reciclable.

Polimerización[editar]

El polietileno de baja densidad es un «polímero de adición», conformado por unidades repetidas de etileno. Generalmente, el proceso de polimerización más comúnmente empleado se realiza a alta presión, 1500 - 2000 bar. y se conoce como El PEBD

Estructura química[editar]

El polietileno de baja densidad es un polímero con una estructura de cadenas muy ramificadas; esto hace que tenga una densidad más baja que la del PEAD (0,92-0,94 g/cm3).

Características del polietileno de baja densidad[editar]

El polietileno de baja densidad es un polímero que se caracteriza por:

  1. Buena resistencia térmica y química.
  2. Buena resistencia al impacto.
  3. Es de color lechoso, puede llegar a ser trasparente dependiendo de su espesor.
  4. Muy buena procesabilidad, es decir, se puede procesar por los métodos de conformado empleados para los termoplásticos, como inyección y extrusión.
  5. Es más flexible que el polietileno de alta densidad.
  6. Presenta dificultades para imprimir, pintar o pegar sobre él.
  7. Densidad de 0.92 g/cc.

Procesos de conformado[editar]

Se puede procesar por los métodos de conformado empleados para los termoplásticos, como son: moldeo por inyección y extrusión.

Aplicaciones[editar]

Algunas de sus aplicaciones son:

Referencias[editar]

  1. Silva Rodríguez, Francisco; José Emilio Sanz Aragonés (1997). «Tema 11. Los plásticos.». Tecnología industrial I (1ª edición). Aravaca (Madrid, España): McGraw-Hill/Interamericana de España, S.A.U.. pp. 164-174. ISBN 84-481-0444-7. «Termoplásticos. Estos plásticos tienen la ventaja de que se pueden reciclar.» 

Bibliografía[editar]

  • ANAIP, Confederación Española de Empresarios de Plásticos y CEP, Centro Español de Plásticos, ed (1991). Los plásticos: materiales de nuestro tiempo. (1ª edición). Barcelona, España. pp. 34-53. B-25033-91.