Poder fáctico
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Poder fáctico es el que se ejerce al margen de los cauces formales (es decir, que no coincide necesariamente con el aparato del Estado) y se sirve de su autoridad informal o su capacidad de presión para influir políticamente. El poder fáctico ni está legitimado ni siempre busca la legitimación para ejercerse, pero ejerce de facto (de hecho) el poder aunque no lo haga de iure (legalmente) ya que su mera existencia le hace ser determinante. La mayor parte de las veces no es necesario que se imponga por la fuerza: le basta con explicitar, o incluso con sugerir sus deseos para que se conviertan en realidad. La clave de su ejercicio es su capacidad de control de mecanismos externos a la política para lograr poder político, como por ejemplo el dominio de recursos vitales o estratégicos, que le dan el control de la ideología, la sociedad y la economía.
Ejemplos de poder fáctico pueden ser la banca u otros sectores de la empresa privada, la oligarquía o los intereses capitalistas, así como la Iglesia o los medios masivos de comunicación.
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[editar] Análisis ideológico
De esta manera se entendió desde el movimiento anarquista al este cuestionar y proponer alternativas no solo al poder institucional de los gobiernos sino también al poder de las patronales y de la concentración de riqueza en manos de la burguesía o a la capacidad de la prensa y el clero de influenciar por medio de propaganda ideológica y desinformación. El concepto de poder fáctico fue uno de los que desde el inicio del movimiento anarquista se enunció para marcar diferencia con el liberalismo en el que la cuestión del poder era predominantemente de índole formal o gubernamental. Los anarquistas buscaron cuestionar toda autoridad ilegítima por encima de que si formalmente era legal o no.
Es decir, el monopolio o concentrar áreas estratégicas, para los anarquistas, es fruto del poder coactivo legal pero no ejercido a través del gobierno de turno (lo que sería corrupción) sino a través de las leyes coactivas (es decir la autoridad coercitiva). Eso les daría a ciertos grupos una situación de ventaja para el control social que a su vez no necesitaría del gobierno de turno puesto que está amparada por las leyes del Estado o por los privilegios heredados de éstas. A su vez los sectores con poder fáctico, estarían en la facultad de poder ejercer gracias a tales privilegios formas de coacción legal, o cuasi-legal, sin necesidad alguna de que sea gubernamental pero gracias a ella. Explican así la simbiósis Estado-capitalismo y su explicación del capitalismo como un hecho de naturaleza política y no económica.
[editar] Ejemplos de su aplicación
Habitualmente el término se usa en plural: los poderes fácticos en España durante el final del Franquismo y la Transición eran la Iglesia, el Ejército y la Banca (o los capitalistas).[1]
Similares ejemplos de enumeración de poderes pueden encontrarse en países de América Latina, con la adición del poder exterior que supone la presencia de los intereses de Estados Unidos.[2]
La consideración de la prensa como un cuarto poder la aproximaría al concepto de "poder fáctico", pero no a los medios de comunicación mismos (que serían un poder más, al estilo de los tres poderes clásicos de Montesquieu, y por tanto ni más ni menos fáctico que ellos), sino a los que los controlan (grupos empresariales, por ejemplo).[3]
Muy habitualmente se alude de forma metafórica a la forma en que los poderes fácticos gravitan sobre la vida pública, con la mera amenaza de su actuación: como por ejemplo en la expresión "ruido de sables" o incluso "ruido de sotanas". Un sentido semejante tienen algunos usos del término baculazo para denominar a las decisiones eclesiásticas, y del de cuartelazo para denominar a los pronunciamientos militares.
[editar] Referencias
[editar] Bibliografía
- CAVERO, José (1990) Los Poderes Fácticos en la Democracia Madrid, Espasa Crónica.
[editar] Notas
- ↑ Rodríguez Ibarra, Juan Carlos (2002) "Poderes Públicos y Ciudadanía: una visión desde el Socialismo" [1]
- ↑ "Dice la leyenda urbana que en Nicaragua los poderes fácticos son los reales, los gringos, los guardias, los curas y los Ortega."Xiomara Chamorro No basta votar en América Latina La Prensa, 21 de abril del 2004 [2]
- ↑ Aniano Gago Los poderes fácticos, en El Norte de Castilla, 27 de marzo de 2006.
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