Plan de desarrollo local

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El Plan de desarrollo local es un instrumento de gestión útil para propulsar el desarrollo social de una comunidad rural, un barrio marginal, o cualquier otra comunidad que tenga una integración y unidad de propósitos generales.

Razones para formular un Plan de Desarrollo[editar]

Hay al menos 6 razones para formular, con métodos participativos, el Plan de Desarrollo (P.D.) de una comunidad:

  • El P.D.L. es un instrumento válido cuando se emprende, en una comunidad, un programa destinado a:
    • Contribuir a mejorar la calidad de vida de la población objetivo, rompiendo las dinámicas de marginalización y con énfasis en la población más desprotegida como la niñez, las mujeres y la juventud;
    • Aportar a la consolidación del tejido social barrial, aplicando una metodología de participación activa, interinstitucional, y comunitaria y sea una experiencia de acción repetible en el futuro.
  • Dar continuidad y sostenibilidad a la inversión realizada (caso la hubiera).
Mantener las acciones y la participación, más allá de la vida de un programa, que siempre tiene una vida limitada en el tiempo.
  • La comunidad considerada requiere de la participación organizada de sus ciudadanos para mejorar su calidad de vida.
El P.D.L. se sustenta en acciones autogestionarias donde las organizaciones barriales existentes y las que se crearen juegan un papel predominante, pues ellas tendrán la responsabilidad de organizar, promover, ejecutar, coordinar o gestionar las acciones que permiten alcanzar las metas.
Se trata de acciones sencillas, posibles de realizar, pero que al hacerlas en forma colectiva, organizada y continua dan como resultado un entorno limpio, saludable, floreciente por voluntad de sus ciudadanos y liderados por sus organizaciones.
En el P.D.L., cada una de las organizaciones comunitarias de base o de segundo nivel siempre tiene una tarea que hacer, ya sea porque la asumen directamente o porque son parte de un Grupo de Trabajo o de un Comité de Coordinación. En definitiva, el P.D.L. es una nueva prueba para mostrar el nivel de desarrollo y la capacidad de gestión que tienen las organizaciones populares.
  • Facilitar y potenciar el trabajo interinstitucional, si bien el PDL se sustenta en las capacidades de autogestión de las organizaciones comunitarias, requiere también de los principios de complementariedad y subsidiariedad que para este caso son el aporte de los operadores públicos y privados, y de la empresa privada interesada en el desarrollo de la comunidad.
El P.D.L. requiere una armónica relación entre los operadores públicos y privados y las organizaciones comunitarias, trabajando para alcanzar objetivos comunes que son parte de la responsabilidad o el compromiso legal o social de una determinada institución. Así, por ejemplo, las metas en salud, requerirán del trabajo cotidiano de directivos, profesionales y empleados del sector salud a nivel nacional y local, del trabajo de Cruz Roja, de la colaboración de escuelas y colegios, de la acción de las organizaciones comunitarias y, fundamentalmente de los compromisos de cada una de las familias, porque la salud está articulada a saneamiento ambiental, al ornato, a las relaciones interfamiliares, pues todo el P.D.L. mantiene permanentes interrelaciones entre los temas y requiere como tal de una fluida y armónica cooperación interinstitucional, sin protagonismos, mirando eso sí, el desarrollo de la comunidad y el cumplimiento de la misión de cada una de las instituciones.
  • Emprender nuevas acciones para alcanzar nuevas metas, no solo basta darle sostenibilidad a la inversión realizada, hay que avanzar hacia nuevas metas, cada vez mayores, cada vez más amplias, pero avanzar de manera segura. Sin “meterse pajaritos en la cabeza”, sino diseñando metas posibles, fijándole tiempos adecuados, con el convencimiento de que cada vez que se realiza, de manera planificada y ordenada, una acción y se alcanza una meta, se desarrollan más las capacidades locales y consecuentemente se esta mejor preparados para ser artífices de nuevas metas.
  • Sistematizar y socializar la experiencia desarrollada en la comunidad. Todo el proceso de desarrollo que ha alcanzado por la comunidad con su P.D.L., hay que sistematizarlo, saber qué lecciones se han aprendido, qué errores se han cometido y qué no se debe repetir. Las vivencias significativas que surgieron en el proceso de formulación del Plan hay que socializarlas; por ello, y con bastante detalle se describe el proceso de formulación del Plan.

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