Pierre Corneille

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Pierre Corneille.

Pierre Corneille (Ruan, 6 de junio de 1606 - París, 1 de octubre de 1684) fue un dramaturgo francés, considerado uno de los mejores del siglo XVII, junto con Molière y Racine. La riqueza y diversidad de su obra refleja los valores y los grandes interrogantes de su época.

BIOGRAFIA[editar]

Pierre es el mayor de 6 hermanos de una familia (uno de ellos Thomas, también fue dramaturgo). Pertenecía a una familia de magistrados de Ruan. El propio Pierre Corneille inició sus estudios de derecho. En 1629 un desengaño amoroso le lleva a escribir sus primeros versos para pasar posteriormente a su primera comedia, Melita, que estrenó en París, ese mismo año, la compañía de Mondory y Le Noir.

Con ésta y sus siguientes obras (Clitandro, La viuda, La galería del Palacio, La siguiente, La plaza Real, Medea y La Ilusión Cómica), Corneille crea un nuevo estilo teatral, en el que los sentimientos trágicos son puestos en escena por primera vez en un universo plausible, el de la sociedad contemporánea.

Corneille, autor oficial por nombramiento del Cardenal Richelieu, rompe con su estatus de poeta del régimen y con la política controvertida del Cardenal, para escribir obras que exaltan los sentimientos de nobleza (El Cid), que recuerdan que los políticos no están por encima de las leyes (Horacio), o que presentan a un monarca que trata de recuperar el poder sin ejercer la represión (Cinna).

En 1647 es elegido para la Academia Francesa, ocupando el sillón número 14 de la tabla redonda hasta su muerte, cuando le sucederá su hermano Thomas.

Tras la muerte de Richelieu, entre los años 1643 y 1651, y durante el periodo de La Fronda, la crisis de identidad que padece Francia se refleja en la obra de Corneille: arregla cuentas con Richelieu en La Muerte de Pompeyo, escribe Rodugone, una tragedia sobre la guerra civil, y desorrolla el tema del rey oculto en Héraclius, Don Sancho de Aragón y Andrómeda, interrogándose sobre la naturaleza misma del rey, subordinado a las vicisitudes de la Historia, haciendo así que éste gane en humanidad. Fue precisamente la maquinaria necesaria para la puesta en escena de Andrómeda, presentada como su obra maestra, la que justificó la construcción del Teatro de Petit-Bourbon en 1650.

A partir de 1650, sus obras conocen menores éxitos y tras el fracaso de Pertharite, Corneille deja de escribir durante varios años.

La estrella ascendente del teatro francés es ahora Jean Racine, en cuyas obras las intrigas prevalecen sobre los sentimientos y aparecen menos heroicos y más humanos. El viejo poeta no se resigna y renueva el teatro con la tragedia Edipo.

Pierre continua innovando el teatro Francés hasta su muerte, creando lo que él llama una «Habitación de las máquinas», es decir, privilegiando la puesta en escena y los efectos especiales (El Vellocino de Oro), probando con el teatro musical (Agésilas, Psyché) y mostrando la incompatibilidad del cargo real con el derecho a la felicidad (Sertorius, Suréna). La comparación con Racine se volvió en su contra puesto que ambos autores crearon casi simultáneamente, sendas obras sobre el mismo tema, Corneille Tito y Bérénice y Racine Berenice.

Al final de su vida, la situación de Pierre es muy mala y solicita una pensión Real, que Luis XIV le concede. Pierre muere en París el 1 de octubre de 1684.

La extensión y riqueza de su obra ha hecho que en Francia se desarrolle el adjetivo cornelliano que hoy en día es bastante extenso, puesto que significa a la vez la voluntad y el heroísmo, la fuerza y la densidad literaria, la grandeza de alma y la integridad y una oposición irreductible en los puntos de vista.

Obras[editar]

Edición de 1912 de El Cid.

Véase también[editar]

Enlaces externos[editar]