Peter Pank

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Peter Pank es un personaje de cómic creado por el autor barcelonés Max (Francesc Capdevila) para la revista El Víbora y que protagonizó tres álbumes: Peter Pank (1984), El Licantropunk (1987) y Pankdinista! (1990), todos ellos publicados por Ediciones La Cúpula.

Peter Pank (1984)[editar]

El personaje es una parodia que toma como punto de referencia, más que al Peter Pan original de J. M. Barrie, al de la conocida película de Walt Disney. Los diferentes personajes de dicha película son interpretados en el cómic bajo el prisma de las tribus urbanas de la España de los años ochenta:

  • Los "chicos descarriados" son los punkies: dados a la violencia gratuita y consumidores de anfetaminas.
  • Los piratas del capitán Garfio son rockers, comandados por el capitán Tupé.
  • Las sirenas son ninfómanas, siempre ávidas de sexo.

La trama del primer álbum se inicia, como en la película de Disney, con el viaje de una preadolescente y sus dos hermanos pequeños al País de Nunca Jamás (aquí convertido en la isla de Punkilandia), pero en el cómic los chicos no provienen del Londres victoriano, sino de los suburbios de una ciudad española (tal vez Barcelona). El conflicto se desencadena cuando Tupé, jefe de los rockers, secuestra a la princesa jipi para apoderarse de Peter Pank; sin embargo, a partir de aquí la trama difiere bastante de la de la película, y abunda en elementos de violencia gratuita, sexo y drogas, todos ellos propios del cómic underground. Al final del álbum todas las tribus se unen y linchan al protagonista, aunque un breve epílogo sugiere que su historia continuará.

Gráficamente, el álbum puede enmarcarse dentro de la tendencia conocida como línea clara, y está muy influido por el autor francés Yves Chaland, aunque Max opta a veces por otro tipo de dibujo, como en el combate entre Peter Pank y Tupé, que se muestra como una parodia del cómic de aventuras La espada salvaje de Conan. Desde el punto de vista temático, las principales influencias de Max en esta época son los autores del cómic underground de Estados Unidos y, muy especialmente, Gilbert Shelton y Robert Crumb.

El Licantropunk (1987)[editar]

En el segundo álbum del personaje, Max sigue desarrollando su visión de las distintas tribus urbanas, pero esta vez centra su interés en los siniestros y los skins. La historia es un pastiche de diferentes obras literarias, cinematográficas y de cómic. Comienza cuando "El Amo" de la imaginaria Isla Siniestra ordena resucitar a Peter Pank y graba en su cerebro la misión de eliminar al conde Drácula. A partir de entonces se suceden una serie de peripecias -hay incluso una trama paralela, protagonizada por Campanilla, que muestra a unas hadas muy poco usuales- que llevarán al protagonista a Londres, primero, y luego, acompañado de una pandilla de skins, a Escocia, donde aparecerán también licántropos, en una velada referencia a la película An American Werewolf in London.

En esta obra abundan las referencias a personajes clásicos del cómic:

  • El despacho de "El Amo" de la Isla Siniestra está presidido por un cuadro de Doña Urraca.
  • La primera página de la segunda parte parodia la conocida página inicial de los álbumes de Asterix, con un mapa de Gran Bretaña y una lupa que destaca el castillo de Drácula, "un castillo poblado por irreductibles fantasmas [...] resiste, todavía y siempre al invasor".

Son también abundantes las referencias a los personajes de cine de terror (vampiros, hombres-lobo).

En el aterrizaje de Peter Pank en Londres cae sobre la estatua de Peter Pan en Kensington Gardens y la destruye, para recomponerla después a semejanza de sí mismo.

En este segundo álbum disminuyen las imágenes de sexo explícito, así como las referencias a las drogas. El tono de la historia se ha dulcificado bastante, y en el aspecto gráfico se acentúa el interés de Max por la línea clara.

El Licantropunk obtuvo el premio a la mejor obra de 1987 en el Salón del Cómic de Barcelona de 1988.

Pankdinista! (1990)[editar]

El tercer y último álbum de la serie, Pankdinista! muestra una orientación política más definida. El vago anarquismo que podía atisbarse en los álbumes anteriores se hace aquí un elemento esencial de la historia. Peter Pank, muerto y resucitado al final de la historia anterior, regresa a Punkilandia y se encuentra con que algunos individuos han creado un estado y un ejército, han puesto dinero en circulación y defienden la propiedad privada. Los mencionados individuos, cuyo origen no aclara el guion del cómic, son llamados en la obra "yuppies" o "pijos", y su símbolo recurrente es el conocido smiley de la sonrisa. El cambio en la isla ha provocado la aparición de nuevas tribus: los hippies rebeldes se han convertido en "jevis" (heavies) y ha llegado -tampoco se aclara de dónde- el solitario Freddy, paladín del hip-hop.

Peter se convierte en el cabecilla de todas las tribus rebeldes. Unas cajas con armas de fuego -de procedencia igualmente desconocida- llegan a la isla y son recogidas tanto por los "pijos" como por los rebeldes. La lucha subsiguiente es, por descontado, una auténtica masacre, pese a lo cual el cómic se cierra con una viñeta esperanzadora (y que, en teoría, permitiría continuar la serie, pese a que Max ha declarado en varias ocasiones que no es esa su intención).

El guion de la obra resulta menos imaginativo y rico en referencias que los de los dos álbumes anteriores. En el apartado gráfico, Max contó con la ayuda de Gabi para el entintado de las páginas. La crítica opinó en su día que el acabado era inferior al de Peter Pank y El Licantropunk.

El nombre del álbum hace referencia a la revolución sandinista de 1979 en Nicaragua, un importante referente en la contracultura mencionado, por ejemplo, en el disco Sandinista del grupo punk británico The Clash, o en la canción Nicaragua sandinista del grupo vasco Kortatu.

Interpretaciones críticas[editar]

Los teóricos Antonio Altarriba y Remesar la incluyen entre las que denominan "historietas de aventura de segundo grado",[1] aunque como resalta Francesca Lladó, combinada con "un porcentaje de caricatura social y fábula fantástica."[2]

Referencias[editar]

  1. Altarriba, Antonio y Remesar, Antoni en "Comicsarias: Ensayo sobre una década de historieta española (1977-1987), pp.37-39. Promociones y Publicaciones Universitarias, Barcelona, 1987. 236 páginas. ISBN 8476651058.
  2. Los Comics de la Transición, pág. 80, de Francesca Lladó. Ediciones Glénat, 2001