Pentecostalismo clásico

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Se considera pentecostalismo clásico al que surgió el 1 de enero de 1901 en Topeka, Kansas.[1]

Charles F. Parham (1901)[editar]

Charles Fox Parham.

En el año 1900, el Rev. Charles F. Parham, ministro metodista, inició el Instituto Bíblico Betel en Topeka, Kansas, solamente para hombres blancos. Se matricularon alrededor de 40 alumnos, de los cuales 12 poseían credenciales otorgadas de la Iglesia Metodista y de las Iglesias de Santidad.[2]

En una velada del 31 de diciembre de 1900 al inicio del 1 de enero de 1901, el Espíritu Santo se derramó sobre Agnes Ozman, de 18 años, quien habló en nuevas lenguas. Esto sucedió porque los estudiantes estaban estudiando el libro de los Hechos acerca de cómo fue el bautismo en el Espíritu Santo en la Biblia.[2]

Se dice que Agnes Ozman comenzó a hablar en idioma chino y no pudo hablar inglés por tres días; cuando trataba de escribir para narrar su experiencia, lo hacía en chino.[2]

Esta experiencia fue la atracción del momento para los medios de comunicación y de personas curiosas. Por esta razón, el director y los estudiantes empezaron a proclamar esta nueva experiencia pentecostal. Durante los servicios había más experiencias del bautismo en el Espíritu Santo, así como sanidades y predicaciones masivas para la conversión de la gente al cristianismo.[2]

Según un artículo del Cincinati Enquirer, con fecha de 27 de enero de 1904, en una actividad evangelística 1000 personas fueron sanadas, 800 creyeron en el Evangelio y se practicaban vigilias en donde 400 personas se la pasaban cantando, orando y hablando en lenguas desde la noche hasta el amanecer. Como resultado de todo aquello, según se afirma, unas 100 personas se bautizaron en agua en el río Spring en invierno, sin que éstos resultaran resfriados o con neumonía.[2]

Agnes Ozman.

Parham predicaba la santidad de los creyentes, el bautismo con el Espíritu Santo para fortalecer la vida de los cristianos, en el eminente regreso de Jesucristo, en la restauración de los dones espirituales en la iglesia y de que la evidencia de haber recibido el bautismo del Espíritu Santo era el hablar en lenguas.[3]

En los primeros 5 años de la formación, el Movimiento Pentecostal se había proyectado en Kansas, Misuri y Texas. Según Parham, en 1905 había 25,000 pentecostales en Texas.[2] Durante ese tiempo Parham había cerrado su escuela bíblica y se dedicaba a predicar el mensaje pentecostal con la evidencia inicial de hablar en lenguas.[3]

En este mismo año, Parham abrió nuevamente su escuela bíblica a Houston, Texas, donde estudiaba William J. Seymour, hijo de padres nacidos en la esclavitud, hombre tuerto de raza de color, que por las condiciones raciales de ese tiempo era imposible que se le tomara en cuenta.[2]

De la vida de Charles Parham se menciona que tuvo muchos escándalos en su vida personal. Además se le criticó por creer que las lenguas del Espíritu Santo eran idiomas terrenales que los misioneros podían utilizar para hablar con personas de otros países para predicarles el Evangelio.[3]

William J. Seymour y la Misión del Evangelio de la Fe Apostólica (1906)[editar]

William Seymour.

En 1906, William J. Seymour fue invitado a predicar a una iglesia nazarena de los Ángeles, California. En ésta presentó un mensaje del libro de Hechos 2:4 basado en la necesidad de recibir el Bautismo del Espíritu Santo, sin haberlo él mismo experimentado.[3] Esto enfureció a los miembros de la iglesia, por lo que decidieron expulsarlo. Sin embargo, hubo algunos miembros nazarenos que se interesaron en esta nueva doctrina, por lo cual por se cuenta que invitaron a William Seymour a predicarles (todos eran hombres de color al principio).[2]

En vez de regresar a Houston, Seymour consiguió que una familia bautista les prestara su casa en la calle Bonnie Brae para seguir predicando. El 9 de abril los congregados recibieron al Espíritu Santo y el 12 de abril de 1906 lo recibió William Seymour. Pronto personas de raza blanca comenzaron a acudir a la casa para saber qué era lo que ocurría.[3]

Posteriormente su predicación se realizó en la calle Azusa No. 312, de la ciudad de Los Ángeles, en un pequeño establo que había servido antes para celebrar reuniones de una iglesia metodista episcopal africana y de cochera. Este establo fue llamado por William Seymour Misión del Evangelio de la Fe Apostólica, y reunía creyentes de todas las razas.[2] Para hacer la iglesia sacaron tablas viejas, piedras, escombro y mucha mugre. En la planta baja limpiaron para acomodar a treinta personas sentadas en tablas. Después se acondicionó un salón en la planta alta, para que las personas pudieran ir a orar en cualquier hora del día y recibir el bautismo con el Espíritu Santo, y otro salón para orar por los enfermos.[3]

Los servicios de adoración eran continuos de día y de noche, los cultos no eran planeados y cualquier persona inspirada por el Espíritu Santo podría predicar y entonar himnos y coros de memoria. En este lugar se escuchaba a las personas hablar en nuevas lenguas, danzar y alabar a Dios; no había diferencias raciales o discriminación y mucho menos prejuicios.[2] El pastor William Seymour siempre se encontraba detrás de un púlpito formado de dos cajas de madera. Cuando intercedía por las personas no convertidas metía la cabeza en la caja superior. Cuando sentía que el Espíritu Santo lo dirigía, se paraba y predicaba puesto en pie.[3]

Seymour también enfatizaba en glorificar y exaltar a Jesucristo y no al Espíritu Santo, ni poner mucha atención en las manifestaciones que había sobre los creyentes. La palabra de Dios era la autoridad suprema y fungía como árbitro cuando había diferencias de opinión. También predicaba a sus creyentes sobre la necesidad de salvar almas y no solamente de hablar en lenguas.[3]

Charles Parham tuvo la oportunidad de visitar la iglesia que pronto fundaría William Seymour. Sin embargo, los denunció por fanatismo, emocionalismo e inclusive la influencia de demonios.[3]

Muchos medios de comunicación de ese tiempo estuvieron presentes e hicieron reportajes de los hechos. Algunos lo hicieron censurando y ridiculizando lo que acontecía dentro de la iglesia.[3]

Azusa y su proyección mundial[editar]

Antigua casa en la calle Bonnie Brae en 1907.
La Misión del Evangelio de la Fe Apostólica en 1907.

Durante tres años, personas de diversos lugares de Estados Unidos, Canadá y Europa venían a ver y probar la experiencia pentecostal para luego llevarlas a sus lugares de origen.[2] De esta forma el pentecostalismo clásico se fue extendiendo en todas partes, y junto con ella se crearon las primeras organizaciones religiosas de esta corriente. Algunos de los muchos creyentes que llegaron de diversas partes del mundo a ver lo ocurrido en Azusa fueron:

  1. Gastón Barnabus Cashwell. Esta persona provenía de Carolina del Norte y llegó a Azusa, en donde recibió el bautismo con el Espíritu Santo. Debido a ello comenzó a promover la experiencia pentecostal en el sur de los Estados Unidos en varias iglesias protestantes, que más tarde se organizaron y formaron nuevas organizaciones, tales como la Iglesia de la Santidad Pentecostal, la Iglesia de Dios, la Iglesia de la Santidad Bautizada por Fuego, la Santa Iglesia Unida de América y la Iglesia Bautista Pentecostal.[2] Bajo su ministerio M.M. Pinson y H.G. Rodgers, futuros líderes de la aún no formada organización de las Asambleas de Dios, fueron bautizados con el Espíritu Santo en Alabama.[2]
  2. Charles Harrison Mason. Fue presidente de la Iglesia de Dios en Cristo, de Memphis, Tennesse. Llegó a Azusa en 1906 y recibió al bautismo con el Espíritu Santo y la llevó a su iglesia.[2]
  3. R.E. McAlister y A.H. Argue. Llegaron a Azusa y llevaron el movimiento pentecostal al Canadá.[2]
  4. T.B. Barratt. También llamado el apóstol del pentecostés en Europa, abrió la primera iglesia en Oslo, Noruega, en 1906. Desde este lugar se extendió el pentecostalismo a Suecia, Dinamarca, Inglaterra, Alemania y Francia.[2]
  5. W.C. Hoover. Llevó el movimiento pentecostal a Chile teniendo credenciales de la Iglesia Metodista de Estados Unidos.[2]
  6. Daniel Berg y Gunnar Vingren. Llevaron el movimiento pentecostal al Brasil.[2]
  7. Iván Voronaeff. Llevó el pentecostalismo a Rusia y a países eslavos.[2]

El fin de la Misión del Evangelio de la Fe Apostólica[editar]

Muchos de los creyentes que recibían el bautismo con el Espíritu Santo en la calle de Azusa, sentían la necesidad de predicar el Evangelio en otros suburbios de Los Ángeles, formándose así muchas iglesias pentecostales independientes.[3]

El Avivamiento de Azusa duró tres años y medio. Debido a que William Seymour y los demás líderes no deseaban crear una institución que organizara todas las iglesias nuevas, la asistencia a la Misión empezó a disminuir. Con el tiempo los miembros de la iglesia comenzaron a formar nuevas doctrinas, a diferir en la ética cristiana, la forma de organización y en la administración del dinero, por lo que comenzó a haber divisiones de la iglesia. Sin embargo, Seymour permaneció como pastor hasta 1929 cuando falleció.[3]

El derramamiento del Espíritu Santo en otros lugares (1904)[editar]

Por estas fechas, hubo otro avivamiento en Gales, Gran Bretaña, en el año de 1904 dirigido por Evan Roberts.[2]

Creencias[editar]

Las iglesias pentecostales clásicas mantienen una doctrina distintas entre todas sus organizaciones. Una muy conocida declaración de fe de las Asambleas de Dios es:

  1. La Inspiración de las Escrituras, su infabilidad y autoridad suprema.
  2. Dios y la Trinidad.
  3. El pecado del hombre.
  4. La salvación del hombre a través de la fe en Jesucristo.
  5. La santificación del hombre a través del Espíritu Santo.
  6. La sanidad divina.
  7. La iglesia.
  8. La mayordomía financiera.
  9. El arrebatamiento de la Iglesia.
  10. La Segunda Venida de Jesucristo.
  11. El Reino Milenial de Jesucristo.
  12. El juicio final.
  13. Cielos nuevos y Tierra nueva.
  14. El bautismo en agua en la fórmula bautismal trinitaria.
  15. La Santa Cena de Jesucristo.
  16. Desaprobación de doctrinas erróneas.
  17. La autoridad del creyente sobre los demonios.
  18. El Reino de Dios.
  19. La existencia del Infierno.
  20. La vida eterna en los cielos y la muerte eterna en el lago de fuego.
  21. Otras creencias. Incluyen la desaprobación del homosexualismo en todas sus formas, el divorcio y la pena de muerte, así como la abstinencia del alcohol, el tabaco y las drogas.

Organizaciones religiosas[editar]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Por la defensa del Evangelio apologética contemporánea, Editorial Cristiana de las Asambleas de Dios, 1994.
  2. a b c d e f g h i j k l m n ñ o p q r s El Movimiento Pentecostal, Editorial Cristiana de las Asambleas de Dios, 1999.
  3. a b c d e f g h i j k l El Avivamiento Pentecostal, Editorial Cristiana de las Asambleas de Dios, 2003.

Enlaces externos[editar]