Pendón de San Isidoro

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
Pendón de San Isidoro tras la restauración del año 1900. Originalmente, en forma de bandera farpada, fue una elaboración de entre 1350 y 1375 realizada a partir de los elementos de una leyenda hagiográfica del siglo XIII en la que San Isidoro intervenía milagrosamente en apoyo del sitio de Baeza. Sin embargo, esta plaza no fue tomada por la fuerza, sino que capituló. Además, los elemendos heráldicos que aparecen alusivos a Castilla y León solo pueden ser posteriores a 1231.

El pendón de San Isidoro o pendón de Baeza es un emblema vexilológico del tercer cuarto del siglo XIV que muestra a Isidoro de Sevilla como caballero guerrero, reflejando una leyenda consolidada a finales del siglo XIII sobre la toma de Baeza en una batalla que habría ayudado a ganar el santo letrado en 1147. Se halla bajo estrictas medidas de conservación y seguridad en el Museo de la Real Colegiata Basílica de San Isidoro, en León. Actualmente el pendón es considerado reliquia nacional, habiéndosele concedido honores de Capitán General y alférez perpetuo en la persona del Jefe del Estado español: Juan Carlos I.

Los elementos figurados en el pendón, originalmente dispuestos en una bandera farpada, se reestructuraron en el año 1900 disponiéndose en un paño de tafetán carmesí adamascado:

  • La imagen armada del santo sevillano a caballo.
  • Una nube de la cual sale una mano que empuña una espada, más una estrella que la surmonta en alusión a Santiago el Mayor.
  • Representaciones heráldicas de Castilla y León.

La historia[editar]

Las fuentes históricas primarias fiables confirman, contrariamente a lo que sostiene la leyenda, que Baeza no fue conquistada en 1147 sino que se rindió por capitulación. Por otro lado, la datación a partir de la versión legendaria devenida en tradicional que fechaba el pendón en tiempos de Alfonso VII es incorrecta. A este respecto, la presencia de las armas del Reino de Castilla, que son posteriores a 1231, constituían un anacronismo soslayado mediante el recurso a explicar su presencia como producto de una interpolación posterior que sin embargo nunca fue demostrada. Así pues el pendón fue probablemente elaborado, en su configuración primitiva, con posterioridad a la leyenda hagiográfica del siglo XIII que consolidó, a finales de dicho siglo, los elementos que en la segunda mitad del siglo XIV (probablemente entre 1350 y 1375) quedarían reflejados en la elaboración del pendón isidoriano, la cual tuvo lugar con motivo de la refundación de una cofradía que, inicialmente, solo fue de ayuda y sufragio a los difuntos de esta sociedad y no tenía ningún cometido militar.

La leyenda[editar]

El pendón refleja una leyenda de finales del siglo XIII que relata cómo en el verano de 1147, cuando las tropas de Alfonso VII avanzaban hacia Almería, se vieron frenadas por la resistencia musulmana en la ciudad de Baeza. El ejército cristiano preparó un cerco militar en torno a la ciudad con el fin de conquistarla, pero la resistencia musulmana desbarató las expectativas de Alfonso VII, hasta el punto de que las huestes leonesas consideraron levantar el cerco a la ciudad. En ese momento, cuenta la leyenda que San Isidoro intervino en apoyo de los cristianos, y de esta forma el emperador acabó entrando triunfante en Baeza el 25 de julio, día de Santiago.[1]

Memoria actual[editar]

Debido a su gran importancia histórica para León, una de las calles de esta ciudad lleva su nombre: calle del Pendón de Baeza.

El 31 de mayo de 2012 la ciudad de Baeza concedió su medalla de oro a la Muy Ilustre, Real e Imperial Cofradía del Milagroso Pendón de San Isidoro.[2]

Referencias[editar]

Fuentes[editar]