Peligrosos Gorriones

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Peligrosos Gorriones
Datos generales
Origen La Plata, Argentina Bandera de Argentina
Información artística
Género(s) Rock alternativo
Pop rock
Rock
Período de actividad 1991 - 1999 y 2010 - actualidad
Artistas relacionados 40 Escalones, Francisco Bochatón, Martín Karakachoff, Miles, Mister América, Pájaros

Peligrosos Gorriones fue una banda originaria de La Plata, formada en 1991, que formó parte del Nuevo Rock Argentino de la década de 1990, junto a El Otro Yo, Massacre, Babasónicos, Los Brujos, Juana La Loca, y Fun People, entre otros.

Contenido

[editar] Historia

La banda se formó en 1991 con el nombre Peligrosos Machitos, cuyos integrantes originales fueron Francisco Bochatón (bajo y voz), Guillermo Coda (guitarra) y Trilo (batería). Con la incorporación de Martín "Cuervo" Karakachoff (teclados y sintetizadores), quien formara parte de Mister América, otra banda de La Plata en la que Bochatón estaba enrolado como baterista) y el reemplazo de Trilo por Rodrigo Velázquez (batería y percusión), miembro de la banda 40 Escalones, la agrupación tomaría el nombre de Peligrosos Gorriones.

En 1993 lanzaron su primer álbum, Peligrosos Gorriones, con la producción artística de Zeta Bosio, en que se destacaban los temas El bicho reactor y Escafandra (que alcanzó el puesto 13º en el Top20 de la MTV). Este disco los consagró como la banda revelación, según una encuesta del suplemento joven del diario Clarín. Fueron banda soporte de Spin Doctors, cuando la banda neoyorquina visitó Buenos Aires.

En 1995 integraron el show "Nuevo Rock Argentino" que fue presentado en el estadio Obras, junto a Babasónicos, Los Brujos, Massacre, Fun People y Los Tres (Chile). Ese mismo año lanzaron su segundo disco, Fuga, del cual se destacan los temas Manicomio Gris, cuyo video de promoción fue altamente difundido, y El mimo, canción con la cual abre el álbum. Debido a las notables diferencias en lo que refiere a producción musical y coherencia artística entre Fuga y el resto de la obra de los Peligrosos Gorriones, este disco es considerado la mejor placa del grupo por la mayor parte de los fans de la banda. En enero del 1996 telonearon a Jimmy Page y Robert Plant en el estadio de Ferro.

Antiflash fue el título de su última placa, en 1997, que incluía desde melodías románticas hasta un bolero o música de circo, acompañada por guitarras y pianos. En el verano de 1998 formaron parte del festival Buenos Aires Vivo 2, donde demostraron su contínua originalidad y potencia en vivo a pesar de los conflictos internos que estaban atravesando los músicos. Junto con Los Brujos, Juana La Loca, Babasónicos -entre otros-, impulsaron el movimiento vanguardista del "nuevo rock argentino" que se vislumbró en los comienzos del 90. Así, este conjunto de grupos inició un camino compartido en los circuitos de pubs de la ciudad de las diagonales y en los de capital. El debut discográfico llegó en 1993, con una placa que llevaba el mismo nombre de la banda. Con la producción artística de Zeta Bosio, presentaron catorce canciones con un sonido novedoso, creativo y letras que conjugaban poesía y retratos cotidianos. Temas como "El bicho reactor" y "Escafandra" muy pronto despertaron la atención de oídos inquietos. Con el apoyo de DG Discos y la prensa que los mimaba, lograron amplia difusión. Ese mismo año fueron la banda revelación según el suplemento jóven "Sí" de Clarín, después de pelear ese lugar con Los Caballeros de la Quema. Y llegaron a posicionarse en el puesto 13 de los Top 20 de la MTV. Pero ahí no terminaba la historia.

Actuaron como teloneros de los Spin Doctors y las principales FM de Capital no dejaban de pasar su música, principalmente la Rock & Pop. Había llegado el momento que toda banda nueva sueña, el del éxito. En 1994 fueron nominados por la Asociación de cronistas del Espectáculo en el rubro Mejor Álbum de Rock Nacional, junto a Los Visitantes, los Fabulosos Cadillacs y Los Redonditos de Ricota.

Pero a un paso de ser la primera gran banda de los 90, las estructuras se sacudieron y la banda respondió disolviéndose ante tanta expectativa. La separación duró meses. Mientras tanto, el nombre del grupo se mantenía junto a Bochatón con una nueva formación. Así, con Tomás en guitarra y Tito en batería, se presentaron en la segunda edición del Festival Nuevo Rock Argentino. La tormenta pasó y los Gorriones se dieron cuenta de que necesitaban estar juntos. Muy pronto Coda, Bochatón, Velázquez y el Cuervo estaban otra vez trabajando. El resultado fue su segundo disco llamado Fuga, producido por ellos mismos. Grabado entre agosto y septiembre de 1995, contó con quince canciones con fuerza que no obviaban la melodía. La psicodelia decía presente y la intención de experimentar se manifestaba con fuerza. Las letras escritas por Bochatón, conformaban un abanico de historias originales rodeadas de poesía. Mientras se sucedían las grabaciones, integraron el show Nuevo Rock Argentino en el estadio Obras junto a Babasónicos, Los Brujos y Massacre. Despidieron el año presentando el nuevo trabajo en varias discotecas porteñas.En enero de 1996 tocaron en el anfiteatro Martín Fierro, en pleno bosque platense, y luego realizaron una gira por la Costa Atlántica. Uno de los recitales más recordados es el que dieron en Villa Gesell ante 5.000 personas, abriendo el accidentado show de Charly García. Ya en Febrero telonearon el recital de Jimmy Page y Robert Plant en el estadio de Ferro, donde el público pidió más y la producción tuvo que cortarles el sonido; y acompañaron a los Illia Kuryaky en The Roxy, la disco del barrio de Congreso.

El tercer disco llegó en 1997 y fue grabado en el estudio del Cielito durante Julio y Agosto, bajo la atenta mirada de Mariano López. Antiflash fue el título de la placa conformada por 15 temas, que incluía desde melodías románticas hasta un bolero o música de circo, acompañada por guitarras y pianos. El verano del '98 los encontró en el festival Buenos Aires Vivo 2, donde mostraron la fuerza eléctrica que tienen sobre escena y la originalidad que distingue sus composiciones desde el principio. Los Peligrosos Gorriones se separaron entre el 98-99, y no se ha vuelto a hablar de una nueva reunión. Según Francisco Bochatón, "la experiencia Gorriones me secó de música. Todo lo extramusical avanzó sobre nuestro arte. Pero los Gorriones son un buen recuerdo para mí. Lo extramusical nos fue cansando y fue debilitando una relación de amistad. Es simple: terminó habiendo poca música." El último show que dieron fue en el Showcenter de Haedo, demostrando su talento musical a pesar del distanciamiento entre ellos.

Es y será imposible olvidar los temas que nunca se editaron como Peligrosos Machitos, Dedos de Piedra, Drum & Bass y los partidos de futgolf que disputaban durante las giras por el interior. O los únicos contrapuntos de Coda, los fills de Rocky, las locuras sonoras de Cuervo y la siempre presente alegría de Francisco.

Los Gorriones se separaron pero quedó su legado entre los fans.aunque en algunas ocasiones toquen inesperadamenta algunos temas, como el viernes 23 de octubre del 2009, que volvieron a tocar 7 temas en el Ayuntamieno (1e/47 y 48), y el jueves 29 de octubre de 2009, que se juntaron y tocaron 6 temas en Club Niceto, Capital Federal. El 10 de diciembre de 2009 volvieron a juntarse para tocar un extenso conjunto de su repertorio en un recital de casi una hora y media de duración, en El Teatro para la fiesta del segundo festival de cine documental y musical de Buenos Aires (In-Edit). En abril del año 2010 se volvieron a presentar en La Plata, en un recital de casi dos horas con casi mil espectadores, tocando mayoría de temas de sus primeros dos discos.

En 2010 tocaron temas como "Microvio" y "Matador" en el Teatro Opera.

[editar] Discografia

[editar] Solistas

Francisco Bochaton

nació en la plata. en 1991 creó peligrosos gorriones, que en 1993 lanzó su primer disco, llamado peligrosos gorriones, por el sello dg discos, y que fue ternado para los premios ace de cronistas de espectáculos. en 1994 realizó el video de "escafandra", y en 1995 la banda editó fuga bajo del cielito records; este segundo disco de peligrosos gorriones contenía la canción manicomio gris, cuyo video fue dirigido por diego kaplan. en ese año tocan en obras, en el marco del nuevo rock argentino. tras una gira por todo el país, en 1997 se edita su tercer disco junto a peligrosos gorriones, antiflash; y recibe la mención de músicos de la ciudad de la plata por el intendente, además del premio de poesía en el rock un año más tarde. produjo la música incidental de la película "mataperros" de gabriel arregui, la cortina del programa paradigma de canal a y la cortina de se nos viene la noche para juan di natale de la rock and pop. compuso temas junto a maría gabriela epumer, gustavo cerati (como la letra de "paseo inmoral"), y participó en los discos de claudia sinesi y loch ness. en 1999 edita cazuela, su primer disco solista, que es catalogado como mejor disco por la revista rolling stone. el ep píntame los labios, editado en 2000, contó con la producción de voces de gustavo cerati. dos años después saca mundo de acción, también en formato ep, con maría gabriela epumer en guitarras. más tarde ese mismo año lanza su cuarto disco, hasta decir palabra, producido por él mismo y por eduardo bergallo. en 2005 edita 12 canciones en forma independiente, bajo un sello propio (gravita discos): la tranquilidad después de la paliza. en 2007 edita tic tac a través del sello ava records,En 2009 fue invitado en participar en el tema de Sortie "mascaras" de el disco “La fábrica de silencio”,.En el 2010 edita "La Vuelta entera" que actualmente esta presentando en el pais.

[editar] Discografia

  • Cazuela (2000)
  • Hasta Decir Palabra (2003)
  • Completo (2004)
  • La Tranquilidad Despues De La Paliza (2005)
  • Tic Tac (2007)

Martín "Cuervo" Karakachoff

Martin Karakachoff fue tecladista de los Peligrosos Gorriones , formó Peligrosos Gorriones Junto a Francisco Bochatón (bajo y voz), Guillermo Coda (guitarra) y Trilo (batería. Con la incorporación de Martín "Cuervo" Karakachoff (teclados y sintetizadores, formaba parte de Mister Aamérica, otra banda de La Plata en la que Bochatón estaba enrolado como baterista.Fue el Creador del Ritmo de "Honda Congoja y Pesar". En el 2008 edito su Disco "Outsider" que tiene temas de estilo Base y temas rockeros como "Dintona".

[editar] Rolling Stone

"Como todos ustedes saben, este es el último show de los Gorriones. Hasta nunca." Nada de "gracias totales"; el lacónico mensaje final de Francisco Bochatón, fechado el viernes 26 de febrero de 1999 en el auditorio de Showcenter, escondía rabia y cierto desdén en la despedida de Peligrosos Gorriones. La sala, empotrada en ese horroroso shopping de Haedo, no era el mejor lugar para cerrar un ciclo y mucho menos cuando sobraba espacio para los 300 entusiastas que miraban azorados cómo se diluía la banda más incómoda del Nuevo Rock Argentino. Furiosos en la palabra y en el volumen de juego, los Gorriones tenían más resto que los disfraces de Los Brujos o los aullidos de El Otro Yo, y no caben dudas de que había más poesía en una sola letra de Bochatón que en todo Dopádromo. Insumisos, caóticos y dueños de una adorable desidia a la hora de mostrarse, Guillermo Coda, Rodrigo "Rocky" Velázquez, Martín "Cuervo" Karakachoff y el propio Bochatón abandonaron el ring repletos de moretones: con tres discos editados y un reconocimiento unánime en cuanto a originalidad y poder de fuego, Peligrosos Gorriones quedó como un grupo incomprendido y también como una máquina de autoboicot. Esa noche de verano sonó por última vez "Me extingo", un réquiem perfecto para la otra década infame: "Descontento con ser hombre o mujer o un muerto experimento entierro, y me muero y me extingo, no hay más de mí".

Martes 17 de marzo de 1987. La primera noche que The Cure tocó en Ferro, Guillermo Coda estaba ahí. "Fuimos con mis amigos del barrio y cuando salimos me sentí tan mal que dije: «Tenemos que armar una banda de rock». Tenía una guitarra, y a Pali [actual bajista de Estelares] le quedó el bajo; ahí se armó Bar 39, y un par de años después conocí a Francisco. La vida nos encontró. Me gustó tanto The Cure que me hizo mal. Le dije a mi vieja que me dejara faltar al colegio porque no podía ir, no quería. No me dejó." El momento fundacional de Peligrosos Gorriones está llenó de convidados de piedra, cambios de integrantes e instrumentos, pero podría ubicarse en los primeros meses de la temporada 89: Coda dejó Bar 39 y junto a Francisco y al Cuervo formaron Peligrosos Machitos; y un año más tarde, justo cuando entró Rocky, el nombre mutó de Machitos a Gorriones. Lejos de continuar una línea sucesoria del rock platense (Cofradía de la Flor Solar, Redondos y Virus), los Gorriones estaban más conectados con bandas amigas como Las Canoplas o Mister América, y dentro de su ideario de choque podían convivir tanto el lirismo de Sandro, como el post-punk o la pluma voladora de Oliverio Girondo. En 1991, el intercambio de fechas con Los Brujos, Tía Newton y Babasónicos puso a los platenses en boca del mundillo del rock alternativo; llegar al disco era sólo una cuestión de tiempo: "No teníamos mucho que ver con esas bandas, manejábamos una estética más de calle. Por encima de la parafernalia que no había, la estética está en las canciones. Por ejemplo, «El bicho reactor» habla solo, ¿qué ropita?". "Soy el bicho reactor, el bicho reactor será tu pecho tumor, tu pecho tumor y alimento mi vida en forma exclusiva, te chupas mi saliva que es exclusiva."

Agosto de 1993. En plena grabación del disco debut de Peligrosos Gorriones, Eduardo Bergallo (ingeniero de sonido) y Zeta Bosio (productor) no podían salir del asombro ante una frase que les taladraba la cabeza: "Lo primero que me impresionó fue la poesía de Francisco. Empezamos grabando «Siempre acampa» y apenas empezó a cantar le dije a Zeta que Fran estaba loco. Las imágenes que usaba me hicieron pensar que estaba delante de un nuevo Spinetta. Frases como «cortamos fiambre del cuerpo, llevamos carne al entierro» tenían la locura necesaria para llamar mi atención y a la vez todas eran un rompecabezas al que le iba encontrando sentido en cada nueva escucha. Otra cosa que recuerdo era la simpleza y originalidad de las intervenciones de Coda o del Cuervo. Tocaban poco, lo mínimo, con sonidos bastante puros". La línea de "Siempre acampa", los cambios de ritmo, las baladas románticas y el instinto dominando cada movimiento... todos gestos de una banda no domesticada: "En su momento los quise domesticar, quería que fueran más profesionales. Por suerte no me hicieron caso".

Luego de convertirse en la banda revelación de 1993 y rotar en MTV con el video de "Escafandra", el grupo ingresó en una espiral de peleas, separaciones momentáneas y nuevas reuniones, que dejó recitales memorables al lado de algunas noches para olvidar. Poco dóciles a las estrategias de mercado, la aparición de Fuga en 1995 redoblaba la apuesta por un rock urgente, que tomaba la canción como experimento sonoro y lo dotaba de palabras con sustancia surrealista y sensación de ahogo. "Fuga es el disco en que más se escucha a los Gorriones como éramos en vivo. Usamos un recurso, armando un concepto abstracto: a falta de tecnología, hicimos música sin maquillaje. Primero decidimos hacerlo nosotros con Bergallo. Yo tenía la idea de llamar a Iggy Pop para ese disco. Pero era medio imposible. Ricardo Mollo se barajaba en un momento, pero estaba con un disco y no pudo. Me acuerdo que llevé al estudio el disco de Morphine, Cure for Pain, y el primero de Elastica porque querían que las baterías sonaran como Elastica. Y usamos los discos para producir. Las tomas eran en vivo. No fue igual que el primer disco, fue mucho más maduro." En 1997, ya sin Bergallo en los controles de grabación, aparece Antiflash; el disco incluía algunas de las grandes canciones del combo platense ("Villancicos", "Por tres monedas", "Me extingo"), pero el corte final era muy inferior al sonido de impacto que tenían los discos anteriores. "Conceptualmente ya venía mal, aparecían temas de la primera época, de la última y nuevos, entonces refleja un poco los estados de ánimo de ese momento. Un sin rumbo, o rejunte de cosas que no tenían mucho que ver", sentencia Cuervo.

Viernes 22 de octubre de 2009. Diez años después de la disolución, cuando nadie los reclamaba, una fecha casual que reunió a cada uno de los proyectos de los ex Gorriones provocó el primero de una serie de conciertos. La cita tuvo lugar en El Ayuntamiento, un bar platense ubicado sobre la avenida 1: a las cuatro d e la mañana, sin ensayo previo y con mucho alcohol en la garganta, la formación original subió al escenario y la anécdota empezó a tomar forma de regreso. El público, en su mayoría músicos que nunca habían visto a la banda en vivo, experimentó la sensación de estar viviendo el retorno de Pixies, Pavement o Don Cornelio. En La Plata, Peligrosos Gorriones es sinónimo de espíritu bravo y modelo a seguir a la hora de formar una banda. "Hubo una serie de eventos que llevaron a que de repente nos encontráramos en un show, cada uno con su banda, y surgió la idea de tocar al final. Noté mucha euforia esa noche, pero por sobre todo había una conexión que estaba intacta, y eso reforzó la idea de que podíamos seguir tocando juntos", relata Rocky, baterista y responsable de juntar al grupo para discutir la posible edición de un disco en vivo. "Yo no tocaba el bajo desde hacía años, me había olvidado de que existía eso, pero ese entramado gorrión no lo puedo negar. De golpe me acordé de todas las bases", agrega Francisco que, desde el show final en Haedo, no había vuelto a hablar con Coda: "Me acuerdo de que llegué primero a lo de Rocky, me quedé hablando, y veo que Fran mira por un agujerito de la puerta, y le digo: «Es acá». Ahí nomás le di un abrazo, y ya está, listo. Mirada clara para adelante y honestidad es lo único que pido en mi vida. Con él y con cualquiera. Es mi amigo y lo conozco desde los 15 años, con él hice canciones lindas, shows, discos, es una parte grandísima de mi vida". La palabra del guitarrista suena a sinceridad pura: si existían heridas, ya cicatrizaron y basta ver a los Gorriones en vivo para comprobar esa rara empatía que camina sobre la cornisa entre la locura, el desastre latente y la genialidad. Bochatón encendido es una mezcla rara entre Kurt Cobain, Pomelo e Iggy Pop, y de esa suma imposible emerge un frontman que conmueve cuando canta "Agua acróbata" con sus distintas escalas emocionales, o llega a niveles extremos en el no estribillo de "Manicomio gris": "Soy el manicomio gris, soy el velatorio en sí. Te doy una porción de mí. Te doy de mi materia gris, el gris".

17 de abril de 2010. En el viejo Teatro Opera de La Plata, ahora recuperado como sala de conciertos, los Peligrosos concretaron lo más cercano a un regreso oficial. Esta vez hubo ensayo y, aunque el sonido no fue bueno –la guitarra de Coda se perdía y los teclados del Cuervo casi ni se escucharon–, una lista de clásicos imbatibles despejó la nostalgia y el pogo ganó por afano a las trampas melancólicas de todo regreso: el repertorio suena actual y la contundencia escénica corrige la memoria porque cada uno de los Gorriones toca mejor que hace diez años. No hay kilos de más en la dieta de estos tipos que acaban de pisar los 40 y, aunque aparecen algunas entradas en la zona frontal, todavía lucen como esa banda vestida de calle y tan imprevisible como sus furibundas presentaciones en vivo.

Al igual que en los conciertos que los Gorriones ofrecieron en Niceto y El Teatro de Colegiales a fines del año pasado, Eduardo Bergallo, mítico ingeniero de sonido de Soda Stereo y Gustavo Cerati, se puso al frente de los controles en el reencuentro platense. Para la banda es el quinto gorrión, y Bergallo no hace otra cosa que reafirmar esa posición de fan con el plus de haber grabado unos cuantos buenos discos: "La mayoría de la música que anda dando vueltas está muy con la música por detrás, y yo siento que ellos tienen la música por delante. El show en Colegiales, en El Teatro, estuvo mortal. Tocaron, y todo lo demás que está alrededor, que generalmente acompaña a un show, no hace falta".

Domingo 28 de abril de 2010. La escena es bizarra: en la última noche de la feria de arte Código País, en las coquetas instalaciones del Hipódromo de Palermo, Peligrosos Gorriones está a punto de subir al escenario en medio de promotoras de aguas saborizadas, diseñadores de moda y mucha gente que deambula por los negocios de ropa. Los músicos llegan al backstage acompañados de esposas, hijos y amigos. No es un buen momento para quebrar esa calma que precede al torbellino que se vivirá en minutos: "Es difícil saber por qué nos separamos, porque no sé si había una sola razón. Creo que ofrece un montón de respuestas. Cada uno tiene la suya, pero debe haber alguna entre todas que refleje la verdad. La banda no funcionaba más. Me parece que los Gorriones en ese momento no funcionábamos más juntos. No ensayábamos. No me acuerdo de muchos ensayos del año previo, del 98, más allá de que no me acuerdo nada, pero, si no ensayás con una banda, ¿cuál es? O sea, los temas nuevos ¿cómo los hacés?", explica Coda y Cuervo agrega: "Había un agotamiento. Teníamos problemas personales, propios de la edad, que hicieron que nos separemos. Si no te bancás no podés ensayar, pero musicalmente la cosa siempre anduvo. Y eso se mantiene intacto, vigente".

Francisco Bochatón fue el primero en iniciar un recorrido solista; Cuervo siguió trabajando como productor y ahora integra la banda Bazaar; Rocky por su parte formó Pájaros, que acaba de lanzar un enorme disco de canciones guitarreras, mientras Coda hace varios años que despunta el vicio al frente de Miles y es el guitarrista estable de Juana La Loca. Por ahora no hay planes concretos, van "paso a paso" y ninguno quiere resignar sus proyectos personales. Para Francisco, los Gorriones funcionan por la música: "Es pasar la barrera de lo cordial y lo formal y lo establecido. No está pensado en los Gorriones, es así la estructura psíquica de la banda", y como buen cerebro oculto del grupo, Cuervo Karakachoff tira otra pista posible: "Eso tiene de atractiva esta historia, que la gente se copa con una banda que ya desapareció, pasaron y no los vamos a ver más, ya se separaron, pero de repente vuelven. ¿Cómo eran los loquitos que tocaban esos temas? ¿Realmente eran loquitos?".

Desde otra posición, Eduardo Bergallo tiene la respuesta exacta a este regreso no programado e impredecible, que causa sensación cada vez que explota en vivo y que tiene repertorio de sobra como para convertirse en un pequeño fenómeno de rock lunático: "No sé si son actuales, pero son un grupo definitivamente energético y auténtico, y eso es básico, al menos en el rock. La separación no les dio tiempo ni a profesionalizarse ni a recostarse en una moda. Solamente mostraban lo que eran, de la misma manera que hoy muestran lo que fueron y siguen siendo: cuatro amigos que hicieron un montón de canciones buenísimas, cortas, con vuelo, con impacto y que les gusta tocarlas para el público"

[editar] Discografia

  • Outsider (2008)
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