Pelea de perros

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Es un delito y una crueldad. Esta penado con penas de prisión y multas millonarias.

Orígenes de la cría doméstica[editar]

Como con todos los perros domésticos, los antepasados de todas las razas eran lobos.

El adiestramiento de perros en sus primeros tiempos se realizaba con el fin de la especialización. Se cree que el desarrollo de nuevas castas ocurrió en zonas geográficas concretas, en las que el perro recibía un entrenamiento que se correspondía con las habilidades requeridas para estas regiones y/o trabajos que iba a desempeñar. La selección según las funciones que debería realizar, junto con el adiestramiento para alcanzar el desarrollo corporal óptimo, conduce a la formación de castas o razas.

La raza de un perro que luchaba estaba basada en una gran apariencia exterior que impusiese miedo a sus rivales, grande, bajo, pesado, con gran capacidad para morder y un ladrido amenazador, además debía poseer una potente musculatura y un fuerte desarrollo de la cabeza. Aparte de estas características físicas también se le añadía una característica psicológica, un fuerte carácter temperamental. La meta es criar un perro que ataque animales pero que sea dócil y cariñoso hacia seres humanos. Todas las razas con un carácter conveniente para la protección de los seres humanos y con capacidad para luchar con animales salvajes pueden ser consideradas para las peleas de perros.

Razas modernas[editar]

Con el paso del tiempo el hombre ha realizado muchas selecciones y cruces entre los perros, esto ha dado lugar a la aparición de nuevas razas, las razas con más capacidades para la lucha también fueron cruzadas y esto hace que existan nuevas especies con condiciones muchos más aptas para la lucha.

Las razas puras como la Bull Terrier Inglés y el Staffordshire Bull Terrier fueron generalmente reconocidas como perros para la lucha. Otras razas puras, incluyendo el Irish terrier, el Bulldog, Kerry Blue Terrier y el Parson Russell Terrier fueron utilizadas para el control de animales y para diversos trabajos de una granja.

Actualmente los criadores que desean que estas razas se utilicen como animales domésticos han tenido que intentar acabar con su temperamento agresivo.

Historia[editar]

Antiguamente, los perros de pelea eran usados para pelear contra toros. Al toro se le arrojaba agua hirviendo en las orejas para hacerlo más violento y se le enfrentaba a los perros para ver cuanto podían aguantar colgados de alguna parte del toro. Cuando peleaban contra osos, a estos se les cortaban las garras y los dientes, y el cuerpo perro se protegía con una especie de armadura.

Estos perros también eran utilizados para trabajar en las minas, ya que su gran fuerza y pequeño tamaño eran perfectos para jalar carretas.

Las peleas de perros han sido documentadas en la historia de muchas y diferentes culturas y se supone que han existido desde el comienzo de la domesticación de animales. Muchas razas han sido adiestradas y seleccionadas específicamente en fuerza, actitud y aspectos psicológicos que les hacían los mejores perros para la lucha.

Los historiadores especulan que la migración humana a gran escala, el desarrollo del comercio y los regalos entre las cortes reales de valiosos perros de pelea facilitaron la extensión de razas de perro luchadoras. En muchas campañas militares se utilizaron perros.

Los espectáculos sangrientos que incluyen el enfrentamiento entre animales han ocurrido desde la antigüedad. Los más famosos ocurrieron en el Coliseo deRoma durante el Imperio Romano. Durante más de seiscientos años continuaron, alcanzando su apogeo en el siglo XVI, y los diferentes tipos de animales empleados permitieron el desarrollo de las razas y las formas anatómicas básicas de perros que vemos ahora en la actualidad.

Las peleas de perros han sido populares en muchos países y aún se práctica ilegalmente o legal en muchos países subdesarrollados.

Impacto en la sociedad actual[editar]

En el sigo XXI, la práctica de esta actividad se ha convertido en una actividad ilegal y rechazada en la mayoría de los países civilizados enlos que se castiga como una falta leve (pago de una multa) o como falta grave (delito de cárcel).

Bienestar y derechos del animal[editar]

Desde el punto de vista del bienestar animal, las peleas de perros son la causa más seria de abuso animal, no sólo por la violencia de la que hacen muestra los animales durante el combate sino también porque los animales resultan malheridos y pierden frecuentemente la vida.

Algunos estudios han sacado en conclusión que cuanto más sufre el perro, más resistente llega a ser, y por tanto mejor luchador. Esta idea y el tratamiento forzado que sufrían los perros está en claro contraste con los valores públicos que prevalecen en muchas sociedades modernas.

Además del tratamiento que un perro recibe cuando tiene potencial como luchador, y las propias luchas, cuando estos perros se consideran que ya no valen para los encuentros acaban siendo abandonados, estrangulados, tiroteados o electrocutados.

Mascotas robadas y animales de cebo[editar]

En ocasiones la lucha entre animales no está igualada, animales más débiles son utilizados únicamente para probar el instinto de lucha de un perro con fuertes características físicas.

Frecuentemente los animales utilizados para este propósito son mascotas robadas; esto se hace para que un perro que está comenzando a ser entrenado no sufra daños al enfrentarse a perros que ya están completamente desarrollados y así poder completar el entrenamiento del perro.[1]

National Geographic apunta que no hay datos estadísticos del número de animales que son capturados y empleados como cebos en rings. Patricia Wagner cabeza de la National Illegal Animal Fighting Task Force (Fuerza Nacional Contra la Lucha Ilegal de Animales) de Estados Unidos dijo: "Yo pienso que todos los países tienen un problema con esto, lo sepan o no".[2]

Impacto social y actividades criminales[editar]

Durante muchos años, incluso después de estar fuera de la ley, las luchas de perro han sido consideradas una actividad aislada dentro del bienestar animal y fueron ignoradas, negadas o desatendidas por las agencias de la aplicación de la ley.

Las autoridades, como la policía, se muestran aterradas constantemente por las atrocidades que encuentran antes, durante y después del combate. Además, la influencia de estas atrocidades da lugar a que los niños que viven en estas zonas, generalmente marginales, se vean expuestos a la violencia y acaben viendo estos enfrentamientos como algo normal y que hay que perpetuar dentro de su comunidad.

Referencias[editar]

Véase también[editar]

Enlaces externos[editar]