Pedro Ximénez

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Pedro Ximénez fue el sexto señor de Cameros. Era hijo de Ximeno Fertungón, el que sufrió la plaga de langosta cuando gobernaba Calahorra.

Trayectoria[editar]

Cuando Alfonso VII confirmó el fuero de Logroño, fue testigo junto con su madre: "Donna María Beltrán et filius ejus Petrus Semenez" según consta en el documento. También estuvo presente en el documento de 1147 en el que Alfonso VII regaló al monasterio de San Prudencio de Monte Laturce la iglesia de San Vicente de Yanguela y el canal junto al puente de Logroño. Este canal no es difícil encontrarlo, es donde hoy vierten las aguas sucias de esta ciudad. Pero será en vano buscar allí truchas como las hubo en otro tiempo, según especifica el documento. En cuanto a San Vicente de Yanguela se encuentra bajando por el río Leza desde Murillo de Río Leza, pasada la pared taladrada con cuevas moras del rojo monte Agujerón, en la orilla izquierda, poco después de que el río recibe las cuatro gotas que por ahí le quedan a su afluente Jubera. En medio de un hermoso campo de trigo se levanta la portada de la iglesia de lo que fue un día San Vicente de Yanguela. Las piedras que faltan se las llevaron en carros hace unos años y se pueden ver hoy en el frontón de Murillo de Río Leza.

En 1157, al confirmar el rey Sancho III el fuero de Logroño, lo hizo porque "Petro Xemeno milite qui multum rogavit". En esta ocasión el escribano puso correctamente el nombre del señor de Cameros, lo cual tampoco es de extrañar ya que llevaba seis años siendo gobernador de la ciudad.

Antes, en 1155, el rey Sancho III y su mujer, la pobre Blanca luego repudiada, habían dado a Calahorra el misterioso monasterio de Santa María de Castejón, situado entre Nieva de Cameros, Ortigosa de Cameros, Anguiano y El Rasillo de Cameros. Firmaron la escritura de donación: Juan, arzobispo de Toledo, Victorio, obispo de Burgos, Juan, obispo de "Oxomensis", Vecencius, obispo de "Socobensis" y Petris Semenez, "tenes ipsum honorem". (Lama, p. 254). Se ve que este señor de Cameros era un señor muy importante cuando lo pusieron a la misma altura honorífica de los obispos. Su fama empezó ya cuando mataron a pedradas el 10 de noviembre de 1146, cerca del monasterio de San Prudencio de Monte Laturce, a Sancho de Funes, obispo de Calahorra.

Ibáñez llamó llamó "Príncipe" a este Fortunión, sin dar los motivos por los que lo hacía. Cuando Ibáñez estuvo en el monasterio de San Prudencio de Monte Laturce, estudiando la documentación para escribir su Vida de San Prudencio, faltaban los papeles que iban de los años 1147 a 1181, época de este señor de Cameros. Se supone que con el asesinato del obispo de Funes no lejos de este monasterio se debió de armar tal revuelo que algo se anotó y que luego se encontró que no se debía haber anotado y lo hicieron desaparecer.

Pedro Ximénez había oído que el Cister pisaba muy fuerte en Europa y que iba a "desencadenar la revolución del gótico" (Dragó, p. 237), por lo que decidió fundar un nuevo monasterio en unos terrenos que tenía a orillas del Jubera, en un lugar llano (no en uno tan rocoso y tan cuesta arriba como el emplazamiento del de San Prudencio de Monte Laturce).

En estos terrenos, conocidos como Rota, Ruete o Rut, ya hubo antes una iglesia llamada Santa María de Rut, en la época visigoda. El nuevo monasterio fue fundado por Pedro Ximénez en 1162 y lo dio a monjes cistercienses que trajo del monasterio de Sacramenta. Cuando murió, lo enterraron en él, pero más tarde sus huesos fueron subidos al monasterio de San Prudencio de Monte Laturce, donde reposaban los de sus antepasados.

Precedido por:

Ximeno Fertungones

Lista del señorío de Cameros Sucedido por:

Diego Ximénez

Bibliografía[editar]

  • Ángel Casimiro de Govantes. Diccionario Geográfico-Histórico de España. Sección II. Madrid 1846.
  • Bernardo Ibáñez de Echavarri. Vida de S. Prudencio, obispo de Tarazona. Vitoria 1754.
  • Ildefonso Rodríguez R. de Lama. Colección Diplomática Medieval de La Rioja. Tomo II. Logroño 1976-1979.
  • Fernando Sánchez Dragó. Gárgoris y Habidis. Una historia mágica de España. Tomo II. Madrid, 1982.
  • Fray Antonio de Yepes. Crónica general de la orden de San Benito. Madrid, 1959.