Pedro Diez Canseco Corbacho

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Pedro Diez Canseco Corbacho
Pedro Diez Canseco Corbacho

9 de abril de 1863-5 de agosto de 1863
Predecesor Ramón Castilla
Sucesor Juan Antonio Pezet

6 de noviembre de 1865-28 de noviembre de 1865
Predecesor Juan Antonio Pezet
Sucesor Mariano Ignacio Prado

22 de enero de 1868-2 de agosto de 1868
Predecesor Francisco Diez Canseco
Sucesor José Balta


Datos personales
Nacimiento 31 de enero de 1815
Arequipa, Virreinato del Perú
Fallecimiento 3 de abril de 1893
Chorrillos, Lima, Perú
Cónyuge Francisca Vargas Maldonado
Hijos José Manuel Diez Canseco y Vargas ; Pedro Antonio Diez Canseco y Vargas ; Mercedes Diez Canseco y Vargas ; María Diez Canseco y Vargas ; Jesús Diez Canseco y Vargas ; Juan Manuel Diez Canseco y Vargas ; Candelaria Diez Canseco y Vargas
Profesión Militar y político

Pedro Nolasco Diez Canseco Corbacho (* Arequipa, 31 de enero de 1815 - †Chorrillos, 3 de abril de 1893) militar y político peruano, fue Presidente interino del Perú en tres ocasiones. La primera vez fue en 1863, luego en 1865 y finalmente en 1868. Siempre demostró su firme voluntad de entregar el mando al que legítimamente le correspondiera. «Este hombre sencillo, buen padre de familia y buen agricultor, respetaba normas que otros más cultos y mundanos hollaban; y era en el fondo más práctico que los astutos y los inescrupulosos».[1]

Biografía[editar]

Fue hijo de Manuel José Diez Canseco Nieto y de María Mercedes Corbacho Abril, pertenecientes a la alta burguesía arequipeña de origen español. Cursó estudios en el Seminario de San Jerónimo. En 1834 se incorporó al ejército para defender al gobierno provisorio del general Luis José de Orbegoso contra la revolución iniciada por el general Pedro Pablo Bermúdez; y en las filas del Escuadrón Inmortales concurrió a los combates de Miraflores y Cangallo, siendo ascendido a alférez. Al cabo de un año ascendió a teniente y sirvió como ayudante del general Ramón Castilla, pero solicitó su retiro al producirse la intervención boliviana (1835).

Tiempo después contribuyó al pronunciamiento efectuado en Arequipa contra la Confederación Perú-Boliviana, el 20 de febrero de 1839; se acogió entonces a las disposiciones del gobierno restaurador encabezado por Agustín Gamarra, volvió a filas y obtuvo sus ascensos a capitán y sargento mayor graduado; y en el regimiento de Húsares combatió el movimiento revolucionario que a la sazón efectuó en Arequipa el coronel Manuel Ignacio de Vivanco. Ascendido a sargento mayor efectivo (1841), acompañó al presidente Gamarra en la campaña contra Bolivia, y estuvo en la batalla de Ingavi, el 18 de noviembre de 1841. Muerto el presidente en aquella acción y suscrita la paz al año siguiente, la disputa por el poder en el Perú dio origen a la llamada "anarquía militar".

A órdenes del general Domingo Nieto, Diez Canseco sirvió en la campaña efectuada contra el general Juan Crisóstomo Torrico, y tomó parte en el combate de Agua Santa (1842). Luego secundó la revolución constitucional iniciada por Nieto y Castilla, que culminó triunfalmente en la batalla de Carmen Alto (1844). Pasó a Lima con su batallón y, promovido a teniente coronel, marchó en 1847 a guarnecer la frontera con Bolivia cuando fue amagada por las maniobras del presidente José Ballivián; al terminar aquella misión fue ascendido a coronel (1848). Quedó relegado durante varios años, en calidad de juez de primera instancia militar del departamento de Arequipa (1851); allí se plegó a la revolución acaudillada por el general Ramón Castilla en 1854, haciendo toda la campaña hasta la batalla de La Palma (5 de enero de 1855). Fue entonces ascendido a general de brigada y destinado a la prefectura de Arequipa, que ejerció del 19 de octubre de 1855 al 15 de febrero de 1856.

Nombrado inspector general del Ejército, afrontó la difícil situación ocasionada por el movimiento revolucionario que acaudilló el general Vivanco, y ejerció facultades plenas en los departamentos del centro, mientras el presidente Castilla asumía la dirección de las operaciones contra dicha revolución, que desembocó en una sangrienta guerra civil (1856-58).

Elegido diputado por la provincia de La Unión en 1858, pasó luego a integrar la Cámara de Senadores, de la cual fue vicepresidente en 1860. Al producirse en 1862 el cambio de gobierno, acompañó al flamante presidente Miguel de San Román como segundo vicepresidente de la República. Con tal investidura asumió el gobierno en tres breves períodos: 1863, 1865 y 1868.

Primera presidencia interina[editar]

Al producirse la muerte del presidente Miguel de San Román, el 3 de abril de 1863, se hallaban ausentes los dos vicepresidentes: el primer vicepresidente, general Juan Antonio Pezet, estaba en Europa por motivos de salud, y el segundo vicepresidente, Pedro Diez Canseco, estaba en Arequipa. Mientras Diez Canseco emprendía viaje a Lima, se discutió sobre a quién debía corresponderle el gobierno interino de la nación. Los jefes de la guarnición de la capital acordaron entregar el mando al mariscal Ramón Castilla, por ser el militar de más alta graduación. Se temió que el mariscal se apoderara indefinidamente del mando, pero él se mostró respetuoso de la ley y al llegar Diez Canseco le entregó el mando, el día 9 de abril.

Diez Canseco gobernó interinamente hasta el 5 de agosto de 1863, cuando entregó el poder al primer vicepresidente, Pezet, tras su retorno de Europa.

Segunda presidencia interina[editar]

Pedro Diez Canseco en 1866. Foto Archivo Courret.

A raíz de la firma del Tratado Vivanco-Pareja, el 27 de enero de 1865, hubo en todo el país un descontento contra el gobierno de Pezet, pues se consideró que dicho tratado deshonraba a la nación al aceptar las exigencias de España. El 28 de febrero del mismo año se sublevó en Arequipa el coronel Mariano Ignacio Prado, quien se dirigió a Puno y el 25 de abril se proclamó Jefe Supremo. Organizó un ejército llamado “Restaurador de la Honra Nacional”, con el que partió al Cuzco y a Ayacucho, preparándose para la toma de la capital, Lima. Simultáneamente, en Chiclayo (norte del Perú), se sublevaba el coronel José Balta, convergiendo igualmente su movimiento revolucionario hacia Lima.

Diez Canseco, que era el segundo vicepresidente, simpatizó con los rebeldes y publicó una proclama que Pezet consideró sediciosa, por lo que tuvo que refugiarse en la legación norteamericana, de donde partió hacia Chile, aunque con el propósito de volver para derrocar a Pezet. En efecto, interrumpió su viaje y desembarcó en Chalay, drigiéndose hacia Ayacucho; allí asumió el mando político de la revolución, mientras que Prado conservaba la jefatura militar. Balta lo proclamó como “vicepresidente en ejercicio de poder”.

A fines de septiembre se reunieron en Chincha los dos ejércitos revolucionarios, el de Balta y el de Prado, que sumaban en total 10,000 hombres. El 22 de octubre, Prado y Balta marcharon sobre Lima. El 27 llegaron a Chilca y luego a Lurín, donde acamparon. Prado ingresó por Chorrillos, llegó hasta el pie de las viejas murallas e ingresó por la Portada de Guadalupe (hoy primeras cuadras de Paseo de la República). La defensa de Lima fue muy débil. Palacio de Gobierno cayó después de un violento combate de seis horas. El populacho intervino dedicándose al pillaje y fue en esa ocasión que parte del archivo palaciego se incendió. Pezet, que contaba aún con un ejército, no quiso presentar batalla y se retiró, refugiándose en una corbeta británica surta en el Callao.

El vicepresidente Diez Canseco ingresó triunfante a Palacio el 6 de noviembre de 1865. Durante su mandato interino, que sería muy breve, dio las siguientes medidas:

  • Convocó a elecciones presidenciales y a una legislatura extraordinaria del Congreso.
  • Disolvió al ejército vencido.
  • Decretó el juicio de Pezet, de sus ministros y de quienes hubiesen ejercido funciones públicas.
  • A través de la cancillería exigió a la legación británica la entrega de Pezet, pero éste ya había salido del país.

Pero no adoptó decisiones drásticas con respecto al problema con España, que siguió latente. Según su punto de vista, era el Congreso quien debía decidir la declaratoria de guerra y al parecer quería ganar tiempo esperando la llegada de los nuevos buques de guerra adquiridos en Europa. Ante esta falta de definición, el día 25 de noviembre los jefes del ejército depusieron a Diez Canseco y al día siguiente el pueblo en cabildo abierto reunido en la Plaza de Armas proclamó Dictador al coronel Prado.

Tercera presidencia interina[editar]

La dictadura de Manuel Ignacio Prado, cuyo mayor logró fue la solución victoriosa del conflicto con España, pronto se tornó impopular. Proclamó una nueva Constitución, la de 1867, en reemplazo de la Constitución de 1860.

En Arequipa se levantó la ciudadanía, negándose a jurar la nueva Constitución, que fue quemada en la Plaza de Armas. En su reemplazo se proclamó la Constitución de 1860. Era el 11 de septiembre de 1867. Como jefe de la revolución fue reconocido el general Pedro Diez Canseco, por ser el segundo vicepresidente constitucional, según las elecciones de 1862, consideradas las últimas legítimas. Prado viajó al sur, con el propósito de sofocar la revolución de Arequipa, mientras se prendía otro foco revolucionario en el norte, en Chiclayo, encabezado por el coronel José Balta. En Lima conspiraba Francisco Diez Canseco, hermano de Pedro.

Prado intentó tomar Arequipa, pero no pudo y después de dos intentos (el último de los cuales sucedió el 27 de diciembre) decidió volver a Lima, con un ejército reducido a 1800 hombres de los 6000 que originalmente lo componían. En Chiclayo también el pueblo resistió el asedio de las fuerzas de gobierno.

Prado, ya de retorno, desembarcó en El Callao el 5 de enero de 1868. Un cabildo abierto demostró el descontento popular a su gobierno, y Prado se vio obligado entonces a renunciar en la persona de su presidente de Consejo de Ministros, general Luis La Puerta, quien a la vez quiso dejar el mando en manos del alcalde de Lima, Antonio Gutiérrez de La Fuente. Pero el día 8 de enero llegó al Callao el general Francisco Diez Canseco, jefe político y militar de los departamentos del centro, quien asumió provisoriamente el poder hasta el día 22 de enero cuando lo entregó a su hermano, el general Pedro Diez Canseco, quien asumió así el mando interino por tercera vez.

Obras de gobierno[editar]

Durante este tercer mandato provisional de 1868, Pedro Diez Canseco hizo las siguientes obras:

  • De inmediato reestableció la Constitución de 1860, y convocó a elecciones para Presidente y Vicepresidente de la República y del Congreso, conforme a las anteriores leyes de los colegios electorales.
  • Anuló todos los actos administrativos de la dictadura de Prado.
  • Contrató al ingeniero norteamericano Henry Meiggs para que construyera el ferrocarril de Mollendo a Arequipa. La familia Diez Canseco ha publicado documentos que prueban la negativa de Pedro a aceptar 100,000 soles como gaje o remuneración por esta concesión.
  • Nombró a Francisco Bolognesi como comandante general de artillería y a Miguel Grau como comandante del monitor Huáscar, buque que llegó por primera vez al Callao el 2 de febrero de 1868.
  • Ordenó el traslado de los restos del mariscal Ramón Castilla a Lima, para hacerles solemnes funerales (20 y 21 de junio de 1868).
  • Las dificultades económicas lo llevaron a gestionar préstamos de las casas consignatarias del guano

Diez Canseco, hombre de evidente moralidad, no quiso prorrogarse en el poder, ni presentarse como candidato a las elecciones convocadas por su gobierno, pese a que buena parte de la población así lo deseaba. En las elecciones, realizadas en abril, se presentó como candidato el coronel José Balta, el caudillo de la revolución del norte, frente al cual se alzó la candidatura civil de Manuel Toribio Ureta, quien representaba a los liberales. Otro candidato, también civil, fue Manuel Costas. Triunfó Balta y Diez Canseco le entregó el mando, el 2 de agosto de 1868.

Cumplida su misión, Pedro se retiró a la vida privada, en medio del respeto y la admiración de sus paisanos arequipeños. Falleció ya en muy avanzada edad, en 1893.

Descendencia[editar]

Su familia con el paso de los años se haría más ligada a la política, sus descendientes más prominentes son: su nieto Víctor Andrés Belaúnde (político e intelectual), su bisnieto Fernando Belaúnde Terry (presidente en dos ocasiones y fundador del partido Acción Popular), sus tataranietos, Víctor Andrés García Belaúnde y José Antonio García Belaúnde, congresista y ex Canciller respectivamente, asimismo su hermana Francisca Díez-Canseco Corbacho estuvo casada con el presidente Ramón Castilla y Marquesado y los descendientes de su hermano Manuel Díez-Canseco Corbacho, los políticos Raúl Diez Canseco Terry, Javier Diez Canseco, Francisco Diez Canseco Távara y Anel Townsed Diez Canseco.

Referencias[editar]

  1. Basadre 1998, pág. 1297.

Bibliografía[editar]

  • Basadre, Jorge: Historia de la República del Perú. 1822 - 1933, Octava Edición, corregida y aumentada. Tomo 4 y 5. Editada por el Diario "La República" de Lima y la Universidad "Ricardo Palma". Impreso en Santiago de Chile, 1998.
  • Chirinos Soto, Enrique: Historia de la República (1821-1930). Tomo I. Desde San Martín hasta Augusto B. Leguía. Lima, AFA Editores Importadores S.A, 1985.
  • Tauro del Pino, Alberto: Enciclopedia Ilustrada del Perú. Tercera Edición. Tomo 6. D’AC/FER. Lima, PEISA, 2001. ISBN 9972-40-155-3
  • Vargas Ugarte, Rubén: Historia General del Perú. Octavo y Noveno Tomo. Primera Edición. Editor Carlos Milla Batres. Lima, Perú, 1971.

Véase también[editar]

Enlaces externos[editar]


Predecesor:
Ramón Castilla
Encargado del mando
Presidente interino del Perú

Escudo de Perú

9 de abril de 1863 a 5 de agosto de 1863

Sucesor:
Juan Antonio Pezet
1º vicepresidente de la República
Predecesor:
Juan Antonio Pezet
1º vicepresidente de la República
Presidente interino del Perú

Escudo de Perú

6 de noviembre de 1865 a 28 de noviembre de 1865

Sucesor:
Mariano Ignacio Prado
Jefe Supremo del Perú
Predecesor:
Francisco Diez Canseco
Encargado del Gobierno
Presidente interino del Perú

Escudo de Perú

20 de enero de 1868 a 2 de agosto de 1868

Sucesor:
José Balta
Presidente Constitucional del Perú