Pediculosis

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Pediculosis
Pediculus humanus capitis.JPG
Pediculus humanus var capitis.
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La pediculosis es una afección cutánea producida por la infestación por un piojo. Se localiza fundamentalmente en el cuero cabelludo.

Ciclo biótico[editar]

Los piojos son insectos heterometábolos paurometábolos.

Su ciclo biótico tiene 3 fases: la liendre, la ninfa y el adulto.

  • Liendre: Las liendres son los huevos de los piojos. Permanecen firmemente adheridas al pelo mediante una sustancia adhesiva. Son relativamente difíciles de ver a simple vista y la mayoría de las veces se confunden con caspa o gotitas de aerosol (o laca, colonia, gel, gomina) para el cabello. Las liendres tienen una forma ovalada y, por lo general, su color es de amarillo a blanco. Las liendres tardan entre seis y siete días en eclosionar.
  • Ninfa: el animal sale de la liendre en forma de un pequeño piojo llamado ninfa. Tiene el aspecto de un piojo adulto, pero es más pequeño. Las ninfas maduran convirtiéndose en adultos en aproximadamente 7 días después de la eclosión. La ninfa se alimenta de la sangre de la persona sobre la que vive.
  • Adulto: El piojo adulto tiene el tamaño de una semilla de sésamo o ajonjolí, tiene 6 patas y su color es de bronceado a grisáceo. En las personas con pelo oscuro, el piojo adulto tiene un aspecto más oscuro. Las hembras son las que depositan liendres y, por lo general, son más grandes que los machos. Los piojos adultos pueden vivir hasta 30 días en la cabeza de una persona. Para sobrevivir, el piojo adulto necesita alimentarse de sangre. Si el piojo cae fuera de la persona, generalmente muere en poco más de 2 días.

Debido al rápido desarrollo del ciclo biológico de los piojos, las poblaciones aumentan a gran velocidad si no se toman las medidas oportunas.

Formas de contagio[editar]

Contrariamente al pensamiento popular, los piojos no vuelan y no pueden saltar.[1] Las formas más comunes de contagio son:

  1. Al ponerse ropa infestada como sombreros, bufandas, abrigos, uniformes deportivos, cintas del cabello, etc.
  2. Al utilizar peines o toallas, cepillos para el cabello o toallas infestadas (usadas por gente con piojos).
  3. Al utilizar una cama, colchón, ropa, almohada, alfombra o un peluche que haya estado recientemente en contacto con una persona infestada.
  4. La única forma de contagiar los piojos es el contacto directo. Las liendres no se contagian, ya que si una liendre se despega del pelo no puede volver a pegarse en otro pelo, porque no tiene el pegamento que la mantiene unida al pelo, este pegamento se lo proporciona la hembra al realizar la puesta. Por otra parte, las liendres tienen que estar a una distancia determinada del cuero cabelludo, ya que necesitan del calor y la humedad de éste para madurar, si no están a la distancia necesaria no maduran. Por tanto, para contagiarse mediante las formas arriba indicadas, es necesario que éstas (gorros, peines...) tengan piojos, porque si sólo tienen liendres no será posible el contagio.

Prevención[editar]

Ante la sospecha de infestación de piojos de alguien cercano, evitar el contacto directo con el pelo expuesto (utilizar gorro o cofia), lavar la ropa de cama, toallas y ropa personal (en agua hervida caliente) o planchar con temperatura alta.

Utilizar champú (bálsamo o loción) por ejemplo de Quassia amara L. para evitar la infestación.

En el caso de utilizar cabello largo es útil mantenerlo recogido o en moño y cepillar con peine fino para remover cualquier piojo que pudiera alojarse en el cuero cabelludo.

Cuadro clínico[editar]

Los síntomas característicos:

  1. Una sensación de cosquilleo, de algo que se mueve en el cabello.
  2. Picazón, ocasionada por la reacción alérgica a las picaduras.
  3. Irritación.
  4. Lesiones en el cuero cabelludo, ocasionadas por rascarse. Estas lesiones pueden infectarse.

Los piojos se alojan generalmente en el cuero cabelludo, detrás de las orejas y cerca de la línea del cuello en la parte posterior de la nuca. Los piojos de la cabeza se agarran al cabello con garras parecidas a un gancho que tienen en el extremo de las patas. Los piojos de la cabeza rara vez se encuentran en otras partes del cuerpo, las pestañas o las cejas.

No hay ninguna transmisión demostrada de enfermedades mediante los piojos de la cabeza.

Tratamiento[editar]

Los productos que se suelen emplear para luchar contra los piojos no son efectivos en la fase de liendre, por lo que hay que realizar aplicaciones sucesivas para asegurar que todas las liendres presentes han pasado a fase de ninfa, más sensible a los tratamientos. Se pueden combinar varios de los tratamientos mencionados más adelante.

Tratamientos clásicos[editar]

Un tratamiento común es con vinagre templado (no más de 50 ºC) sobre el pelo seco y un sistema oclusivo (una bolsa o gorro de plástico) y una toalla para guardar el calor envolviendo la cabeza durante unos 30 minutos, combinado con el uso de lendreras (peines con las púas y el espacio entre ellas extremadamente finos de forma que retiran las liendres).[cita requerida]

El simple uso metódico, meticuloso y diario de peines especiales con púas muy finas, generalmente eléctricos para asegurar un barrido exhaustivo y desprender las liendres, puede ser eficaz para eliminar tanto las liendres como los piojos, sobre todo en casos de cabello corto.

Tratamientos químicos[editar]

Los insecticidas usados para el tratamiento de los piojos incluyen organoclorados como el lindano, organofosfatos como el malatión, carbamatos como el carbaril, piretrinas como el piretro, y piretroides como la permetrina.

Nuevos tratamientos[editar]

Dado que actualmente los tratamientos químicos han dejado de ser efectivos contra la pediculosis, una de las formas más efectivas, rápidas y eficaces de acabar con este parásito es mediante la deshidratación, aunque este tipo de tratamientos (que se realizan con un dispositivo especial) solo pueden ser efectuados por operadores debidamente certificados y en centros especializados. Aprobado por la FDA y con el sello del Consejo de Europa.[cita requerida]

La FDA sólo tiene aprobados para el tratamiento de la pediculosis el lindano y malatión.[2]

En algunos países está prohibido el uso del lindano por considerarlo tóxico y se ha prohibido su fabricación y comercialización (Chile).

Estudios clínicos y de laboratorio aseguran que muchos de los pediculicidas del mercado no son completamente efectivos áun cuando se usen de acuerdo a sus instrucciones.[3] [4] [5]

La Ivermectina se toma por vía oral y ha probado que reduce la infestación de piojos.[6] [7] [8] La Ivermectina no está aprobada por la FDA para el tratamiento de la pediculosis, aunque sí está aprobada para el tratamiento de la oncocercosis y la estrongiloidiasis.[2] [9]

Los pediculicidas pueden perder su eficacia rápidamente por el desarrollo de resistencias. Se ha reportado resistencia de los piojos a productos como el lindano, malatión, fenotrina y permetrina.[10] [11] [12] El uso sistemático de insectidias es contraproducente si no existe infestación ni riesgo real de contagio, pues colabora a crear nuevas resistencias.

El uso de productos de Quassia u otros naturales para prevenir la pediculosis ha demostrado su eficacia en gran parte de la población por acción sobre el cuero cabelludo que cambia el ambiente adecuado para la fijación y desarrollo del piojo.

Productos nuevos han mezclado la eficacia de un parasiticidas químicos (permetrina, deltametrina) con sustancias que dificultan la fijación del parásito como son derivados de silicona o simeticona.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Centers for Disease Control and Prevention. «Parasites - Lice - Head Lice» (en english).
  2. a b Amy J. McMichael; Maria K. Hordinsky (2008). Informa Health Care, ed. Hair and Scalp Diseases: Medical, Surgical, and Cosmetic Treatments (en inglés). p. 289–. ISBN 9781574448221. Consultado el 14 de diciembre de 2010. 
  3. Roberts, RJ; Casey D, Morgan DA, Petrovic M (12 de agosto de 2000). Elsevier. ed. «Comparison of Wet Combing With Malathion for Treatment of Head Lice in the UK: A Pragmatic Randomised Controlled Trial» (en inglés, abstract). The Lancet (Ámsterdam) 356 (9229):  pp. 540–544. doi:10.1016/S0140-6736(00)02578-2. http://www.thelancet.com/journals/lancet/article/PIIS0140673600025782/abstract. Consultado el 14 de diciembre de 2010. 
  4. Vander Stichele, Robert H; Dezeure Els M, and Bogaert Marc G. (2 de septiembre de 1999). BMJ Publishing Group Ltd. ed. «Systematic Review of Clinical Efficacy of Topical Treatments for Head Lice» (en inglés). British Medical Journal (BMJ) (Lóndres) 311 (7005):  pp. 604–608. PMID 7545045. PMC 2550649. http://www.bmj.com/cgi/content/full/311/7005/604. Consultado el 14 de diciembre de 2010. 
  5. Meinking, Terri L.; Entzel, Pamela; Villar, Maria Elena; Vicaria, Maureen; Lemard, Glendene A; Porcelain, Sherri L. (marzo de 2001). American Medical Association. ed. «Comparative Efficacy of Treatments for Pediculosis Capitis Infestations» (en inglés). Archives of Dermatology (Chicago) 137 (3):  pp. 287–292. PMID 11255326. http://archderm.ama-assn.org/cgi/content/full/137/3/287. Consultado el 14 de diciembre de 2010. 
  6. Chosidow O, Giraudeau B, Cottrell J, et al. (marzo 2010). «Oral ivermectin versus malathion lotion for difficult-to-treat head lice» (en inglés). N. Engl. J. Med. 362 (10):  pp. 896–905. doi:10.1056/NEJMoa0905471. PMID 20220184. http://content.nejm.org/cgi/pmidlookup?view=short&pmid=20220184&promo=ONFLNS19. 
  7. Munirathinam A, Sunish IP, Rajendran R, Tyagi BK (noviembre 2009) (en inglés). Impact of ivermectin drug combinations on Pediculus humanus capitis infestation in primary schoolchildren of south Indian rural villages. 48.  pp. 1201–5. doi:10.1111/j.1365-4632.2008.04059.x. PMID 20064176. http://www3.interscience.wiley.com/resolve/openurl?genre=article&sid=nlm:pubmed&issn=0011-9059&date=2009&volume=48&issue=11&spage=1201. Consultado el 14 de diciembre de 2010. 
  8. Foucault C, Ranque S, Badiaga S, Rovery C, Raoult D, Brouqui P (febrero 2006). «Oral ivermectin in the treatment of body lice» (en inglés). J. Infect. Dis. 193 (3):  pp. 474–6. doi:10.1086/499279. PMID 16388498. http://www.journals.uchicago.edu/cgi-bin/resolve?JID35187. Consultado el 14 de diciembre de 2010. 
  9. «Pediculosis: Treatment & Medication - eMedicine Emergency Medicine» (en inglés). Consultado el 14 de diciembre de 2010.
  10. Pollack, Richard J.; Kiszewski, Anthony; Armstrong, Philip; Hahn, Christine; Wolfe, Nathan; Rahman, Hasan Abdul; Laserson, Kayla; Telford III, Sam R; Spielman, Andrew (septiembre de 1999). American Medical Association. ed. «Differential Permethrin Susceptibility of Head Lice Sampled in the United States and Borneo» (en inglés, PDF). Archives of Pediatrics & Adolescent Medicine (Chicago) 153 (9):  pp. 969–973. PMID 10482215. http://www.gvfi.org/Wolf_pubs/43_Pollack_1999.pdf. Consultado el 14 de diciembre de 2010. 
  11. Burkhart, Craig G. (mayo de 2004). Mayo Clinic. ed. «Relationship of Treatment-Resistant Head Lice to the Safety and Efficacy of Pediculicides» (en inglés, PDF). Mayo Clinic Proceedings (Rochester, Minnesota) 79 (5):  pp. 661–666. doi:10.4065/79.5.661. PMID 15132409. http://www.mayoclinicproceedings.com/content/79/5/661.full.pdf+html?sid=15bd5cc9-5c25-4b57-9eaf-f45d68d14863. Consultado el 14 de diciembre de 2010. 
  12. Yoon, Kyong Sup; Gao, Jian-Rong; Lee, Si Hyeock; Clark, J. Marshall; Brown, Leon; Taplin, David (Agosto de 2003). American Medical Association. ed. «Permethrin-Resistant Human Head Lice, Pediculus capitis, and Their Treatment» (en inglés). Archives of Dermatology (Chicago) 139 (8):  pp. 994–1000. doi:10.1001/archderm.139.8.994. PMID 12925385. http://archderm.ama-assn.org/cgi/reprint/139/8/994. Consultado el 14 de diciembre de 2010. 

Enlaces externos[editar]