Pedagogía de expresión ludocreativa

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El propósito de la Pedagogía de la Expresión es ofrecer al sujeto de la educación la oportunidad para experimentar, descubrir, dar forma a sus expectativas por su propia iniciativa; con la finalidad de desarrollar sus potencialidades, desenvolver un pensamiento propio y actitudes creativas en diálogo con los otros alumnos y docentes. Los contenidos en esta sección se basan principalmente en los trabajos del profesor Raimundo Dinello citados más abajo.

La propuesta pedagógica fundamentada en la expresión se propone desarrollar al sujeto, a través la Ludocreatividad en articulación con el método científico, sin la inducción de modelos que limiten la proyección de cada persona. Para eso, se considera el entorno cultural, las diversas formas de participación de cada uno, procesando una situación que valoriza la afirmación de identidades y el desenvolvimiento de potencialidades.

La Pedagogía de Expresión surge cuando se plantea la Educación como proceso de desenvolvimiento de la persona para todos los humanos y es confirmada por sucesivas declaraciones de principios: con la declaración Universal de los derechos del hombre en la Asamblea de la Naciones Unidas (diciembre de 1948), específicamente con los derechos del niño (Noviembre de 1959) y de la mujer (diciembre de 1979). Convención de los derechos del Niño (ONU, noviembre de 1989). Su pertinencia se intensifica con las propuestas de la UNESCO sobre la democratización de la Educación y la Enseñanza (Jomtien 1990). La Declaración universal sobre la Diversidad cultural (ONU noviembre de 2001). Aún recientemente confirmadas en Seminarios para definir Propuestas de Aprendizajes para la Convivencia (BIE: Ginebra, diciembre de 2003) e, insistentemente planteada en la presentación del programa de Educación Para Todos (Río de Janeiro, noviembre de 2004).

Ella emerge en las Ciencias de la Educación con el reconocimiento de cada educando como Sujeto protagonista, aceptando la heterogeneidad de la composición del grupo de aulas que representa una realidad social, con el afinamiento de la interacción entre la diversidad de sujetos y con una multiplicidad de objetos. Sobre todo con la preocupación de respetar y afirmar identidades, tanto biológicas como culturales. La comprensión del sujeto en su contexto de comunidad de vida nos orienta en la búsqueda de nuevos instrumentos para organizar las aulas y desarrollar los proyectos socio- pedagógicos que promueven la integración en la comunidad de vida.

En la actualidad, los principios de la Pedagogía de la Expresión Ludocreativa son difundidos y enseñados a nivel académico por el Doctor Raimundo Dinello (Montevideo, Uruguay) en foros internacionales y en universidades de Uruguay, Argentina, Brasil, Colombia y Suiza principalmente.



Aprender jugando[editar]

La pedagogía de la expresión implica aprender con alegría y espontaneidad para crear en sucesivos ensayos, en una tónica de ludicidad, donde cada uno se afirma como sujeto y como protagonista de sus aprendizajes. A partir de la satisfacción de descubrir, experimentar y elaborar conclusiones, conceptos o nuevas vías de comprensión se constituye la propedéutica del sujeto. Es importante la tonalidad lúdica porque asocia intensamente al imaginario y éste es vía de aprendizajes de nuevos conocimientos. En esta pedagogía los factores esenciales son el impulso lúdico, la expresión, la creatividad y articulación conceptual.

Cabe destacar que el estado emocional de los sujetos, en especial de los niños, determina la calidad del aprendizaje significativo y útil, dado que la motivación es la base de toda acción.

Instrumentos de expresión[editar]

La expresión es aquella forma de manifestación del ser que tiene vida. Cada uno le imprime su característica, desenvolviendo un propio proceder hasta darle forma en ideas y acciones. En la expresión se combinan expectativas e imaginación, se desarrollan respuestas a las incógnitas planteadas; es una dimensión que promueve las capacidades y aporta la atención sobre las necesidades básicas de la persona. A través de la expresión se refleja la originalidad del pensamiento y se re-crea la comprensión, realizando transformaciones de materiales, elaborando el lenguaje y combinando posturas corporales. Responde también a la necesidad de evolucionar en grupos heterogéneos que operan precisamente en la diversidad de enfoques, todos sé retro-alimentan: unos intentan imitar, otros tratan de explicar o re-explicar saberes, otros adicionan esfuerzos.

Recordemos que toda significación surge en la convergencia de signos. De tal manera que “la expresión es una impronta que aparece en los signos más significantes, sea directa o simbólicamente en la obra del sujeto” (R. Dinello 1992). Permite de situar al hombre en su existencia; pero tiene también su polo objetivo en la medida que busca directamente clasificar y transformar su entorno, así como un grito califica a un acontecimiento. “Expresión: es una procesión del hombre que se manifiesta fuera de sí mismo para dar un sentido a la realidad” (Gusdorf, G. 1966). Expresarse es intrínseco a existir, es correlativo del respeto a la vida que a cada uno atañe.

“La creatividad se concibe como una forma particular del ser para idear y producir nuevas realidades. Para ello, necesitamos ensayar innovaciones en procesos de adquisición de conocimientos, sonidos, movimientos, de forma relativamente autónoma y original”. (Dinello, R. 1990). La creatividad posibilita una mayor integración en la capacidad de expresión de cada uno. Crear es buscar y experimentar pero sobre todo es imaginar nuevas perspectivas.

La expresión y la creatividad son el fermento con el cual se instituye una cultura propia; ello constituye un espacio de cultura de la comunidad reflejándose en lo corporal, en el pensamiento, en la espiritualidad o en toda transformación que la comunidad opera de su modus vivendi. Permite además trabajar en aulas con grupos heterogéneos donde interactúan las diversas potencialidades que se retro-alimentan permanentemente. Inclusive elaborando normas de convivencia y asumiendo reglas para el cuidado de los objetos compartidos.

El impulso lúdico es esencialmente un carácter de la alegría personal, que puede transformarse en una actitud lúdica y en una diversidad de juegos. El impulso lúdico que surge en el conjunto de las fuerzas instintivas de vida, es un elemento sustantivo para que cada individuo pueda reencontrarse consigo mismo y haga efectiva las posibilidades de participar intensamente en los intercambios con otros individuos de la especie humana. El universo lúdico es muy diferente del mundo de las realidades objetivadas. (Dinello, R. 1997).

Es el movimiento con alegría del juego que irriga todo el cuerpo y que provoca un crecimiento desde el interior, el sistema sanguíneo recorre todo el organismo: huesos, médula, cerebro... así, la nutrición general se organiza gracias al movimiento iniciado por el juego. De esta forma, el juego es un fundamental estímulo vital del sujeto en acción. Luego se suman otras cualidades de socialización interactiva a esta primera gran virtud del juego movido por el impulso lúdico.

Crítica a la enseñanza en fines de la Modernidad[editar]

Es necesario comprender y asumir que el principal conflicto de la enseñanza en fines de la modernidad ha sido la copia y la reproducción. Factores que han sido tan mentados en la producción industrial de objetos, actualmente resultan contraproducentes en la formación de seres inteligentes, los cuales están llamados a vivir una nueva época, llamados a afirmarse como sujetos que podrán aportar soluciones a múltiples problemáticas cada día más complejas (Dinello, R. 1990).

Los sujetos se afirman con el placer de descubrir, experimentar y elaborar conclusiones, un hecho que queda contrastado cuando se hacen ejercicios partiendo de la experiencia del docente o de manuales que indican un derrotero didáctico. Estas prácticas frecuentemente interfieren con el aprendizaje, porque ellas imponen un cierto ajuste al modelo, quitando todo entusiasmo por un aprender originariamente tan relacionado con el acto creativo o como proceso del sujeto al apropiarse de un nuevo conocimiento. Lo que fue una facilidad en otros tiempos, cuando el docente explicitaba el modelo aceptado en la continuidad de su autoridad, ahora en tiempos posmodernos se transforma en limitación y rechazo.

Otro factor a visualizar es que en el pasado la enseñanza y la educación estaban centradas en dar respuestas a programas fundamentalmente cognitivos, cuando en la actualidad en el mismo proceso institucional es necesario también ofrecer oportunidades para un desarrollo espiritual y corporal, sin descuidar la convivencia social y la constitución de la ciudadanía (Dinello, R. 1992).

La Pedagogía fundamentada en la expresión ludocreativa se concibe en ámbitos donde se valorizan formas particulares de buscar y producir nuevos conocimientos; ensayar ideas, movimientos, sonidos, lenguaje, objetos tridimensionales, proyectos. Es decir, donde una nueva experiencia de vivencias y de comprensión lógica-matemática distingue al sujeto y su obra. Es notorio que el ser humano se construya en permanentes reflejos entre su interior y lo que realiza exteriormente; su crecimiento depende del valor cualitativo de lo que recibe y de lo que puede realizar, es decir de expresarse creativamente. La vida social, ella misma, se caracteriza por permanentes nuevas creaciones o transformaciones de algo material, corporal, emocional, espiritual, ideático.

La aplicación de la pedagogía de la expresión no se entiende como una materia o actividades aisladas del cotidiano aprendizaje, ni como talleres complementarios a la programación formal Institucional. Ella es fundamental para la globalidad de la situación formativa e instrumenta toda perspectiva educativa de los sujetos en la actualidad, por lo que debe constituirse a partir de su metodología ludocreativa instrumentada día a día.

El docente ante la Ludocreatividad[editar]

Inscribirse en la pedagogía de la expresión es evitar los modelos predeterminados: es asumirse como un docente que promueve la interacción, las tentativas de experimentar y brinda su parecer personal sin temores. De tal forma que las diferencias construyen una percepción más completa de la realidad en estudio y no actúan como un factor de competición intrínseca al grupo en aulas o asumiendo proyectos sociopedagógicos. En definitiva educar en la reflexión, en el pensamiento autónomo, es pasar por la experiencia de conjugar la diversidad de opciones y opiniones.

Es una fundamental alternativa al pensamiento único. El docente también comprenderá por qué su mayor aspiración es que cada alumno pueda ir más lejos que el mismo, dado que son nuevas generaciones de su misma especie, que pueden continuar la civilización, integrando saberes. De esta dinámica de expresión ludocreativa surge naturalmente un crecimiento de autoestima y un reconocimiento del valor de los otros sujetos y de los objetos creados por cada uno. El valor de los objetos no está en el precio del mercado, está en la representación simbólica de la creatividad del sujeto.

El respeto por la persona de los colegas no está en el temor al castigo, esta en el reconocimiento de la presencia de otros para la realización del conjunto. El aprendizaje no es una obligación que impone el docente, es la única vía de desarrollo para cada sujeto humano. Para crear un ambiente de estimulación, el docente puede proponer situaciones abiertas, tanto de realización exigente como de libre ensayo, de manera que cada sujeto pueda encontrar su espacio de protagonista y mediante la experimentación descubra el placer de los aprendizajes y los beneficios de la interacción. El docente participa de los diálogos, sugiere preguntas, aporta informaciones, también desenvuelve su sensibilidad en diversas formas del artexpresión, organiza el frondoso surgir de ideas y opiniones que necesitan sistematizarse, acercando el entusiasmo al proceso de construir un conocimiento científico. (Dinello, R. 1990)

Campo pedagógico y áreas de expresión creativa[editar]

Las áreas educativas en que suele implementarse la Pedagogía de la expresión son las que corresponden al arte en sus distintas ramas: el lenguaje musical, las formas plásticas, el mensaje teatral, el movimiento ludo-corporal, la afirmación de identidades del folclore. Cada área de expresión artística puede aplicarse de la siguiente manera:

a) Las actividades que estimulan la experimentación de sensaciones y emociones, correspondiendo a una percepción plástica de objetos del mundo exterior, nos ubican en la lógica matemática de las formas, texturas y colores de la materia y permiten que el mundo interior pueda tener presencia objetivada en una original creatividad. Hay una posibilidad de desarrollar una particular sensibilidad a través de la contemplación y modificación del objeto creado.

b) Las actividades que desarrollan una sensibilidad de expresión musical, conllevan formas de apreciación de estructuras primarias de todo lenguaje comunicativo como lo es el propio alfabeto de cada idioma; apreciación de sonidos y composiciones del contexto natural y social de cada comunidad cultural. Por medio de juegos y ensayos musicales cada sujeto ingresa al mundo de la comprensión de la infinita gama de sonidos y al entendimiento básico de escucha que necesita toda orquestación de idiomas.

c) Por el teatro, los títeres y otras formas de una puesta escenográfica se desarrollan las capacidades de recrear la realidad y de comprender como se mueven los personajes en ella. Permiten explorar la permanente dinámica del Ego y los Alter-egos que pueblan fantasías y conflictos de relaciones interpersonales. Siendo tales representaciones una vía educativa para aclarar innumerables conflictos que frecuentemente llevan a los grupos a situaciones de caos comportamentales.

d) El desarrollo de las posibilidades de expresión y creación a través del cuerpo, que son también en y por el cuerpo; no pueden entenderse como un agregado a los programas de estudios y menos aún como un manejo de válvulas de energías físicas, sino que es parte intrínseca, puesto que aseguran el funcionamiento biológico y el bienestar anímico del sujeto. La expresión corporal es la matriz de nuestra presencia en el mundo social.

e) Las actividades de comprensión y dramatización de leyendas, como aquellas de entrar en la histórica significación de danzas y cantos del folclore, alusivos a las epopeyas de la trayectoria de un pueblo, permiten comprender la historia personal más allá del dato biográfico del nacimiento. Toda afirmación de identidad es un estímulo de aprendizajes que el sujeto comprende como un paso de auto reconocimiento y crecimiento personal. (Dinello, R. 1990)

Metodología de expresión creativa[editar]

La metodología es un instrumento para sobrepasar las contingencias personales en el devenir de un proceso, buscando resultados esperados a través de los aprendizajes. La metodología ofrece los parámetros con los cuales cada docente, puede orientarse para el desarrollo de sus clases, de su programa, del proyecto, pero no impide las singularidades del Sujeto. En la Pedagogía de la expresión creativa se plantea una secuencia metodológica para lograr los fines propuestos a través del aula o desenvolvimiento del proyecto socio-pedagógico.

En la expresión creativa están todas las dimensiones del ser humano: social, cultural, afectividad, cognición, motricidad, placer, imaginación, diversión y mucho estímulo para un permanente aprender dado que estimula interés y alegría por descubrir sus propias potencialidades. Lo cual resulta un gran contraste con la costumbre didáctica donde los alumnos deben seguir el modelo propuesto por sus docentes, reproduciendo ejercicios y conocimientos, generalmente memorizados más que investigados.

La secuencia metodológica consiste en: a) Introducción lúdica, b) actividades de expresión creativa, c) preguntas o conflictos de comprensión pedagógica a elucidar, d) experimentación e información, e) articulación con la sistematización de nuevos conceptos, con posibles replanteos y despejando conclusiones. (Dinello 2007)

Todo ello a través da la permanente interacción entre Sujeto – objetos – sujetos. El docente es un orientador de la animación pedagógica y de la sistematización. Asume la orientación de los procesos de aprendizajes más que caracterizarse por ser un regente de individuos, propiciando una educación y enseñanza cualitativa (Dinello, R. 2007).

Multi-objetos para usar en aulas y actividades sociopedagógicas[editar]

Los objetos son portadores de la imaginación. En al desarrollo de aulas con la expresión ludocreativa se utilizan objetos tomados de la naturaleza del entorno, como ramas, semillas, carozos, arena, guijarros, así como aquellos recogidos del material de descarte doméstico, es decir, plásticos, botones, cajas, hilos, papel, posibles de reciclar en material pedagógico. Además, se complenta la formación de los educandos con los materiales específicos correspondientes a las áreas de expresión: para la plástica, la música, el teatro, los juegos sicomotores, las leyendas y epopeyas, facilitando imágenes del lenguaje comunicativo y percepciones de la lógica matemática (Dinello, 2007).

Bibliografía[editar]

  • Dinello, Raimundo (1990). Expresión Lúdico-Creativa. Montevideo: Nuevos Horizontes. 
  • Dinello, Raimundo (1992). Pedagogía de la Expresión. Montevideo: Nuevos Horizontes. 
  • Dinello, Raimundo (1997). Artexpresión y Creatividad. Montevideo: Nuevos Horizontes. 
  • Gusdorf, Georges (1966). Les sciences humaines et la pensee occidentale. Paris: Payot. 

Véase también[editar]

Enlaces externos[editar]