Paulo
Paulo (?-?), duque visigodo, se proclama rey en Narbona en 673.
Enviado por el rey Wamba para sofocar la rebelión del conde de Nîmes Ilderico, que se había proclamado rey en Septimania y Cataluña, reemplaza a éste y se rebela y se proclama rey a su vez. Derrotado por el rey Wamba, es capturado, encarcelado y humillado. Paulo acompaña el desfile triunfal en Toledo con una raspa de pescado como falsa corona, con las barbas afeitadas, los pies desnudos y vestido de harapos, colocado sobre un carro tirado por camellos. Juzgado por traición, parece que se le condenó a sufrir la decalvación, aunque se le perdona la vida.
Debemos el conocimiento detallado de los hechos al Metropolitano de Toledo Julián II (680-690), autor de Historia Rebellionis Pauli adversus Wambam.