Partita para violín solo nº 2, BWV 1004

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La partita para violín solo número 2, BWV 1004, en re menor, es una composición de Johann Sebastian Bach para violín solo. Se desarrolla en cinco partes:

1. Allemande
2. Courante
3. Zarabanda
4. Giga
5. Chacona

De todas las secciones, destaca la chacona final, que según algunos musicólogos fue escrita en memoria de su esposa María Bárbara, muerta en 1720, de ahí que sea considerada, más que una chacona, una tombeau (lamento).

Tabla de contenidos

[editar] Aspectos generales de la chacona BWV 1004

Esta chacona es considerada la cima del repertorio para violín solo, dado que cubre todos los aspectos de la técnica violinística conocidos en la época de Bach, siendo una de las piezas más difíciles compuestas para ese instrumento. Se inluye habitualmente como pieza obligatoria en las competiciones de violín de todo el mundo.

Ha sido objeto de numerosas transcripciones, especialmente para piano (Ferruccio Busoni) y piano tocado con la mano izquierda (Brahms), y también para guitarra (Andrés Segovia). Se han hecho también transcripciones para órgano y para orquesta completa (en una famosa grabación de 1930 debida a Leopold Stokowski), así como para fagot (Arthur Weisberg).

De esta pieza, llegó a decir Brahms:

La chacona BWV 1004 es en mi opinión una de las más maravillosas y misteriosas obras de la historia de la música. Adaptando la técnica a un pequeño instrumento, un hombre describe un completo mundo con los pensamientos más profundos y los sentimientos más poderosos. Si yo pudiese imaginarme a mí mismo escribiendo, o incluso concibiendo tal obra, estoy seguro de que la excitación extrema y la tensión emocional me volverían loco.

[editar] Análisis contemporáneos

Si bien esta chacona ya era muy conocida, gracias a las citadas opiniones laudatorias de Brahms, recientemente, a partir de los estudios de la musicóloga Helga Thoene, ha adquirido una importancia especial. Esta autora, tras analizar la partitura, encontró en la chacona pruebas que evidencian que se trata de un tombeau (lamento) en memoria de la esposa de Bach, Maria Barbara Bach, muerta repentinamente en ausencia del compositor, el 17 de julio de 1720, mientras éste se encontraba de viaje.

La chacona resulta ser una obra singular por su duración (quince minutos: más que todo el resto de la partita) y dificultad técnica, además de por los temas que la integran. Según ha mostrado Helga Thoene,[1] en ella se suceden varios corales luteranos, ordenados según un significado preciso. Es de señalar que era muy frecuente que Bach incluyera enigmas en sus obras, así como mensajes cifrados, que con el transcurso del tiempo han sido descubiertos (véase, por ejemplo, el motivo BACH).

Así, la chacona, compuesta tras la muerte de su esposa, se inicia con la melodía de la coral Den Tod kann niemand zwingen (La muerte no puede nadie conquistar), perfilada en el bajo de la composición. Le sigue un coral esencial de la liturgia protestante: Christ lag in Todesbanden (Cristo estaba atado a la muerte, pero a través de su muerte rompió esa atadura.), coral que finaliza con la palabra Aleluia. También se incluye la coral Vom Himmel hoch da komm ich her (De las alturas del cielo, de allí vengo) para simbolizar la esperanza[2]

A partir de este descubrimiento se ha intentado recuperar la presunta idea original de Bach, realizando grabaciones que inluyeran el texto de las corales mencionadas. Entre ellas, una versión para violín y voces blancas (soprano y alto) y otra para laúd y voces.[3]

[editar] Referencias

[editar] Véase también

[editar] Enlaces externos

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