Parque nacional Tingo María

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Parque Nacional Tingo María
Categoría UICN II (Parque nacional)
Situación
País Flag of Peru.svg Perú
División 09huanuco.jpg Huánuco
Subdivisión Provincia de Leoncio Prado. Distrito de Mariano Dámaso Beraún
Ciudad cercana Tingo María
Coordenadas 09°21′55″S 76°0′6″O / -9.36528, -76.00167


Coordenadas: 09°21′55″S 76°0′6″O / -9.36528, -76.00167
Datos generales
Administración SINANPE - SERNANP
Grado de protección Parque Nacional
Fecha de creación 14 de mayo de 1965
Legislación Ley Nº 15574
Visitantes 66,344[1] (en 2012)
Superficie 4 777,80 ha
Sitio web www.sernap.gob.pe

El Parque Nacional Tingo María es una reserva ecológica ubicada en el Departamento de Huánuco, Perú. Se encuentra en el valle del Huallaga y protege una bella zona de montañas en la cadena conocida como la Bella Durmiente, visibles desde la ciudad de Tingo María, que cuenta con una frondosa vegetación selvática y un complejo sistema de cavernas subterráneas.

Información básica[editar]

Objetivos[editar]

Proteger un conjunto de montañas cubiertas por bosques pertenecientes a la cadena conocida como la Bella Durmiente. Entre sus atractivos principales destacan la llamada Cueva de las Lechuzas, abertura principal de un complejo sistema subterráneo de cavernas que se encuentra dentro del macizo de la Bella Durmiente, varias fuentes de aguas termales y paisajes de gran belleza.

Especies que protege[editar]

Numerosas especies de flora como de importancia económica como el cedro de altura, la quina azufre, el tulpay, la palmera poma y huasai, entre otras; y especies de fauna como los guácharos (Steatornis caripensis) y otras especies silvestres ya desaparecidas de gran parte de la selva central. Entre la gran cantidad de especies animales que existen en el distrito de Tingo Maria están: Ocelote, perezoso de 3 dedos, sachavaca, venado Rojo, sajino y tigrillo.

Cueva de las Lechuzas[editar]

El nombre de "lechuza" se debe a una tradicional malinterpretación de las aves más caracterísitcas de su interior, que en realidad son guácharos ('Steatornis caripenis') y no lechuzas. Esta cueva, a la que se accede por una imponente entrada de unos 20x25 m situada a 673 m de altitud, es probablemente el mayor atractivo turístico del Parque Nacional Tingo María y tiene también un gran valor de conservación. Se trata de una caverna kárstica de grandes dimensiones con bellas formaciones rocosas, cuyas galerías aún no han sido totalmente exploradas. Alberga una importante población de guácharos, además de varias especies de murciélagos, que conviven con loros o pihuichos ('Aratinga leucophthalmus') y cotorras ('Pionus menstruus'), golondrinas y otras aves. Como los guácharos utilizan sus potentes voces para orientarse en la oscuridad a modo de sonar, dentro de la cueva hay un griterío casi ensordecedor. La cueva está acondicionada para las vistas turísticas en un recorrido acotado que no genera problemas a las especies silvestres. En el entorno inmediato de la cueva hay baños fluviales y otras áreas adptadas para la recepción de visitantes.

Además de los vertebrados mencionados, habitan en este sistema espeleológico una comunidad de artrópodos raros y endémicos que viven directa o indirectamente de las semillas llevadas por los guácharos y de sus deshechos. Arácnidos, coleópteros, quilópodos, diplópodos, crustáceos, hongos y bacterias prosperan sobre los nutrientes aportados principalmente por los guácharos.

La Bella Durmiente[editar]

Como se ha explicado en la introducción del artículo, el Parque Nacional nació en la Bella Durmiente, la cadena de montañas que domina la ciudad de Tingo María que vista desde esta ciudad recuerda a la silueta de la joven doncella tumbada sobre la hierba. Según la tradición local ella vela por los tingaleses y sus bosques. Dicen también que, a veces, el malvado dios recuerda su desgracia y lanza terribles lluvias sobre la ciudad. Suenan los truenos y los ríos se cargan amenazantes pero siempre vuelve la calma. Los pobladores de la zona se preguntan: ¿será que se está resignando a contemplar su belleza desde lejos...?.

Ubicada a poco más de 600 msnm, Tingo María es una ciudad típicamente tropical que se enmarca en un bello escenario de selva alta dominado por el paisaje de la ceja de montaña. Ésta es una región de montañas de roca calcárea que forman acantilados, grutas, cascadas y sumideros que, literalmente, se tragan ríos enteros para escupirlos luego, transparentes y claros como pocos, desde lo más profundo de la floresta. Ésta es también una de las ciudades más jóvenes de la Amazonía.

La ciudad[editar]

La historia de su fundación está íntimamente ligada a la ocupación de los yungas o selva alta, que se inicia en la década de los años 40 del siglo XX. Como una consecuencia de la activa política de expansión desarrollada por el Estado, la selva era considerada una fuente inagotable de tierras agrícolas y extraordinariamente rica en materias primas de exportación como pieles y maderas finas. Tingo María era, pues, la puerta de entrada al inmenso llano amazónico. Así, la recién fundada ciudad se convirtió prontamente en un puesto de avanzada y eje de ocupación de la Amazonía central.

Característica agrícola[editar]

Con una temperatura media anual de 24.5ºC y una precipitación anual promedio a los 3.500 mm, Tingo María se ubica en una de las zonas más lluviosas del país. Este es, qué duda cabe, el reino de los helechos y las flores silvestres, un ecosistema de gran valor natural (y vital para el mantenimiento del equilibrio hídrico de la región) pero que sufre el constante deterioro por parte de malas prácticas agrícolas.

Basta recorrer las cercanías de la ciudad para encontrar numerosas chacras abiertas en las laderas de los cerros. Papayas, plátanos y algo de yuca y maíz luchan por sobrevivir en medio de la exuberancia de la vegetación circundante. Con la llegada de las lluvias, los surcos abiertos en las pendientes lavan el escaso suelo fértil, degradando el terreno. Luego de algunos años de magras cosechas la tierra "se cansa" volviéndose improductiva. Es preciso luego trasladarse, talar más bosque y comenzar de nuevo... el nefasto círculo vicioso de la agricultura migratoria avanza incontenible.

Referencias[editar]