Paradoja demográfico-económica

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
Gráfico de Tasa Global de Fecundidad vs PIB per cápita del país correspondiente de 2009. Sólo están los países con más de 5 millones de habitantes fueron, para reducir los valores extremos. Fuentes: World CIA Fact Book. Para más detalles, véase la lista de países y territorios por tasa de fertilidad

La paradoja demográfico-económica es la correlación inversa entre la riqueza y la fertilidad dentro y entre las naciones. Cuanto mayor es el grado de educación y el PIB per cápita de una población humana, subpoblación o estrato social, menos niños nacen en los países industrializados. En una conferencia sobre población de la ONU de 1974 en Bucarest, Karan Singh, ex ministro de la población en la India, ilustra esta tendencia al afirmar «El desarrollo es el mejor método anticonceptivo».[1]

El término «paradoja» proviene de la idea de que mayores medios exigirían la producción de más descendencia tal como sugirió el influyente Thomas Malthus.[2] Se observa en términos generales que los países o subpoblaciones con mayor PIB per cápita tienen menos hijos, a pesar de que una población más rica puede mantener a más niños. Malthus sostenía que con el fin de evitar sufrimiento generalizado, como hambrunas por ejemplo, era necesario lo que llamó «restricción moral» (que incluye la abstinencia). La paradoja demográfico-económica sugiere que la restricción reproductiva surge naturalmente como consecuencia del progreso económico.

Se ha formulado la hipótesis de que la tendencia observada se ha producido como respuesta a la mayor esperanza de vida, reducción de la mortalidad infantil y mejora de la alfabetización e independencia femeninas, y la urbanización; todo esto como resultado de un aumento del PIB per cápita,[3] en consonancia con el modelo de transición demográfica.

Sin embargo la información actual sugiere que la paradoja demográfico-económica sólo es válida hasta cierto punto. Los datos recientes sugieren que una vez que un país alcanza un cierto nivel de desarrollo humano y prosperidad económica la tasa de fecundidad se estabiliza y entonces se recupera ligeramente a las tasas de sustitución.[4]

La transición demográfica[editar]

Antes de la transición demográfica del siglo XIX del mundo occidental, sólo una minoría de niños sobrevivía a la edad de 20 años, y las expectativas de vida eran cortas, incluso para aquellos que alcanzasen la edad adulta. Por ejemplo, en el siglo XVII en York, Inglaterra el 15% de los niños aún estaban vivos a los 15 años y sólo el 10% de ellos sobrevivía hasta los 20.[3]

La tasa de natalidad era así mismo muy elevada, resultando en un crecimiento demográfico lento. La revolución agrícola y las mejoras en la higiene produjeron una dramática reducción en la tasa de mortalidad en los países industrializados ricos, en un principio, sin afectar las tasas de natalidad. En el siglo XX, las tasas de natalidad de los países industrializados empezaron a caer, al mismo tiempo que las sociedades se acostumbraron a la mayor probabilidad de que sus hijos sobreviviesen. Los cambios de valores culturales también contribuyen, al tiempo que la urbanización y el empleo femenino aumentó.

Puesto que la riqueza es lo que impulsa esta transición demográfica, se deduce que las naciones que están por detrás en riqueza también estarán retrasadas en la transición demográfica.

Consecuencias[editar]

Una reducción de la fertilidad puede dar lugar a un envejecimiento de la población que puede conllevar una serie de problemas, véase, por ejemplo, demografía de Japón.

Un problema relacionado es que altas tasas de natalidad tienden a imponer una mayor carga en la crianza y la educación de los niños en poblaciones que ya están luchando contra la pobreza. En consecuencia, la desigualdad disminuye la educación media y obstaculiza el crecimiento económico.[5] Además, en países con una alta carga de este tipo, una reducción de la fecundidad puede obstaculizar el crecimiento económico, así como a la inversa.[6]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. David N. Weil (2004). Economic Growth. Addison-Wesley. p. 111. ISBN 0201680262. 
  2. http://www.econlib.org/library/Malthus/malPlong.html EconLib-1826: An Essay on the Principle of Population,
  3. a b demographic transition
  4. [1]
  5. de la Croix, David and Matthias Doepcke: Inequality and growth: why differential fertility matters. American Economic Review 4 (2003) 1091-1113. [2]
  6. UNFPA: Population and poverty. Achieving equity, equality and sustainability. Population and development series no. 8, 2003.[3]