Paradoja de Epiménides

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La Paradoja de Epiménides es una paradoja, relacionada con la filosofía y la lógica. Pertenece al grupo de las paradojas falsídicas, ya que aparenta autocontradecirse si se sigue un razonamiento, pero se puede mostrar que dicho razonamiento no es correcto.

Formulación[editar]

Epiménides fue un legendario poeta filósofo del siglo VI a. C. a quien se le atribuye haber estado dormido durante cincuenta y siete años aunque Plutarco afirma que sólo fueron cincuenta.

Se atribuye a Epiménides haber afirmado:

Todos los cretenses son unos mentirosos.

Sabiendo que él mismo era cretense, ¿decía Epiménides la verdad?

La paradoja de Epiménides, también puede sintetizarse en <Miento. Hablo.> Así lo propone Foucault, en "El pensamiento del afuera". En este sentido, la ficción tal como la conocemos, también queda a prueba.

Comentario[editar]

Antes de empezar, hay que aclarar que definimos que un mentiroso sólo hace afirmaciones que son falsas. Esta definición es común en el estudio de la lógica, y es posible obtener esta paradoja con menos ambigüedad (aunque también demasiada complejidad) si se formula como Todos los cretenses son personas cuyas afirmaciones son siempre falsas.

Siguiendo esta definición, a primera vista parece que la afirmación se autocontradice, ya que Epiménides está afirmando que miente (ver la paradoja del mentiroso). Esto no es realmente cierto, ya que a pesar de que la afirmación no puede ser cierta, sí podría ser falsa. Si suponemos que es cierta, Epiménides sí está afirmando que, como cualquier cretense, está mintiendo, y por lo tanto la afirmación sería falsa, y alcanzaría una autocontradicción. Pero si suponemos que es falsa, no alcanzamos una contradicción, ya que si la afirmación Todos los cretenses mienten es falsa, significa que hay al menos un cretense, no necesariamente Epiménides, que dice la verdad. Por lo tanto, es perfectamente posible que la afirmación sea falsa, y la afirmación no es una verdadera paradoja.

Es una falsa paradoja, pues en realidad comete falacia en su primera proposición: todos los cretenses son mentirosos. Las proposiciones deben basarse en hechos demostrados, y esto en realidad no es un hecho probado, sino una indeterminación que hay que justificar como verdadera. No podemos empezar una argumentación sobre una proposición indeterminada. Debemos empezar por un hecho probado. Y sí sabemos que Epiménides es cretense (hecho probado) y dice serlo (hecho probado), por lo que debemos empezar el razonamiento por este lado.


Epiménides es cretense

Epiménides dice que lo es

Epiménides dice la verdad.


Y de ahí se obtiene:


Todos los cretenses siempre mienten

Epiménides es cretense y en ocasiones dice la verdad

Luego es falso afirmar que todos los cretenses siempre mienten


Para terminar planteando correctamente:

No todos los cretenses siempre mienten (hecho probado)

Epímenides dice que sí (proposición)

Epímenides miente (conclusión, hecho probado)


De ahí se puede volver a plantear la paradoja: "si Epímenides miente, es un mentiroso". Pero si aceptamos primeramente la definición de mentiroso como alquien que SIEMPRE dice mentiras, el planteamiento lógico desbarata una vez más la paradoja


Epímenides, como cretense, afirma ser un mentiroso: alguien que siempre miente.

Sabemos que Epímenides ha dicho la verdad en alguna ocasíon

Luego es falso que Epímenides siempre mienta

Y dado que es cretense, es falso que todos los cretenses siempre mientan.


En conclusión, esta falsa paradoja se basa en dos falacias: dar por probada una proposición sin estarlo, y una falacia léxica que hace confundir los conceptos "mentiroso" y "alguien que siempre dice mentiras". En puridad, no se puede afirmar que alguien "es" mentiroso; no es una esencia, sino un estado. Uno puede mentir, como Epiménides, pero también puede decir la verdad. Decir una mentira no te convierte en un mentiros que siempre dice mentiras. Por eso es importante antes del razonamiento aclarar las definiciones: si ser mentiroso es alguien que miente ocasionalmente, o si es alguien que siempre miente. En el primer caso, si definimos "mentiroso" como alguien que miente ocasional, la paradoja no es tal, sino que vuelve a ser una falacia con una conclusión falsa.


Epiménides es un mentiroso (en ocasiones miente)

Epímenides es cretense

Todos los cretenses son mentirosos (de vez en cuando mienten)


La conclusión no se pude inferir de las proposiciones. No sabemos si todos los cretenses son mentirosos ocasionales. Sólo sabemos que Epiménides sí lo es.

Solución[editar]

Todos los cretenses son unos mentirosos, yo soy cretense, luego miento. Por lo que lo afirmado en esta frase es mentira, volviendo a mentir por cada morfema añadido.

Conceptos a valorar:

  • Todos.
  • Mentirosos.
  • Cretense.

Para aclarar la paradoja, habría que aplicar lógica difusa, estableciendo que es Verdad.

Quiero comparar la Información

Ciudadano=Cretenses/Todos 'Esta división dará como resultado 1'

Quiero contar Todos los Ciudadanos, y para eso tengo que Memorizar la Cuenta.

Inicio Cuenta
Persona(Verdad)
{
Tengo que conocer al Individuo = Todos(Cuenta=Cuenta + Ciudadano )
Si Información es igual a Verdad
establezco que el Individuo es una Persona = Verdad
Si Información es igual a Mentira
establezco que el Individuo es una Persona = Mentirosa
En cualquiera de los casos
Valor nulo a la persona
}
Si Persona(verdad) es Mentiroso entonces
A la Cuenta de Mentiras añade una
Si en otro caso Persona(verdad) es Verdad entonces
A la Cuenta de Verdades añade una
cualquier caso
A la Cuenta de ni fu ni fa añade uno
Fin cuenta

Ahora comparo la cuenta de mentiras con el valor de todos.

Si son iguales, entonces todos los cretenses son unos mentirosos

  • Este ejemplo demuestra que, todos serán mentirosos para un caso concreto, y no para todos los casos que puedan surgir. Si se asume que son para todos los casos, conlleva una paradoja. A menos que se examinen todos los casos uno por uno, por lo tanto, la afirmación será cierta de cara a la información procesada y no para aquella que aun no se ha procesado. Esta paradoja, cuando se asumen valores absolutos, se suele usar en la falacia del verdadero escocés.

Véase también[editar]