Pará (1866)

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Pará
Para monitor-Color.jpg
Monitor Pará
Banderas
Brasil
Historial
Astillero Arsenal de Marina de Río de Janeiro, Brasil
Clase Pará
Tipo Monitor
Botado 28 de mayo de 1867
Asignado 15 de junio de 1867
Baja 10 de diciembre de 1884
Características generales
Desplazamiento 342 t
Eslora 36.57 m
Manga 8.54 m
Puntal 2.7 m
Calado 1.52 m
Blindaje 4"
Armamento 1 cañón Whitworth de 70
Propulsión Vapor, dos máquinas
Potencia 30 HP
Velocidad 8.5 nudos
Tripulación 43 hombres (8 oficiales y 35 tripulantes)

El monitor Pará fue un navío de la Armada del Imperio del Brasil, el primero de su clase, que sirvió en la Guerra de la Triple Alianza.

Historia[editar]

Segunda embarcación de la marina brasileña en llevar ese nombre en homenaje al estado de Pará, fue construida en los astilleros del Arsenal de Marina de Río de Janeiro, según planos del ingeniero naval capitán teniente Napoleão Level, diseño de máquinas del ingeniero Carlos Braconnot y de sistemas de armamento del teniente Henrique Baptista.

Era un buque de estructura de hierro pero con casco de madera cubierto por una coraza de 4", impulsado por dos máquinas de vapor con una potencia de 30 HP que impulsaban dos hélices y le permitían alcanzar una velocidad de 8.50 nudos. Su eslora era de 36,57 m, manga de 8,54 m, puntal de 2.7 m y un calado de 1,52 m, con un desplazamiento de 342 t. Montaba 1 cañón de retrocarga Whitworth de 70 mm. Era tripulada por 8 oficiales y otros 35 tripulantes.

El 8 de febrero de 1866 fue colocada la quilla, botado el 28 de mayo de 1867 e incorporado a la escuadra el 15 de junio de ese año al mando del teniente 1° Custódio José de Melo, siendo destinado a reforzar la 3° división naval imperial en el teatro de operaciones del río Paraná.

Posteriormente se incorporarían varios buques de su clase, los monitores Ceará, Piauhy, Santa Catarina, Rio Grande do Sul y Alagoas.

Paso de Humaitá[editar]

Tras el Paso de Curupayty (agosto de 1867) la escuadra aliada había quedado dividida. Entre el Fuerte de Curupayty y la Fortaleza de Humaitá permanecía la división de encorazados brasileños que había forzado el pasaje bombardeando sistemáticamente las posiciones enemigas y, sitiando Curupayty, el resto de la escuadra. La partida de Bartolomé Mitre, principal impulsor del cruce, había prolongado la situación hasta que en febrero de 1868 el almirante Joaquim José Inácio de Barros recibió órdenes del ministro de marina Ouro Preto de forzar el pasaje de Humaitá.

Aprovechando la noche del 18 de febrero, integrando la 3ª División Naval al mando del capitán de mar y guerra Delfim Carlos de Carvalho, futuro almirante y barón del Pasaje, junto a los monitores Bahía y sus gemelos Rio Grande y Alagoas forzó el paso de Curupayty enfrentando durante una hora el fuego de los 22 cañones paraguayos que permanecían aún en esa posición

A las 00:30 del 19 de febrero de 1868 se reunió con los restantes buques de la 3ª División Naval, los encorazados los encorazados Brasil (buque insignia), Tamandaré, Colombo, Mariz e Barros, Cabral, Barroso, Herval, Silvado y Lima Barros, llevando a remolque las chatas acorazadas Cuevas, Lindóia y Riachuelo, para forzar el pasaje de Humaitá.

Pasaje de Humaitá

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Mientras el grueso de la escuadra brasileña iniciaba un violento bombardeo de distracción sobre Humaitá, en combinación con un ataque sobre el Reducto Cierva, posición fortificada situada en la ribera opuesta que cruzaba sus fuegos con la de Humaitá, una división reducida al mando de Delfim Carlos de Carvalho inició el pasaje de Humaitá.

El plan de Carvalho consistía en aparear tres acorazados y tres monitores, avanzando en doble hilera pese a la estrechez del pasaje. Si bien las amarras podían en teoría facilitar el remolque en la eventualidad de que algún buque viera inutilizadas sus máquinas,[1] el gobierno de los buques en esas condiciones era en extremo dificultoso y demoraría la operación.

Así el Barroso, Bahía (buque insignia) y Tamandaré llevarían a babor a los monitores Rio Grande, Alagoas y Pará. Los buques emprendieron el pasaje de Humaitá a toda máquina, con los portalones cerrados y el blindaje de los buques reforzado con bolsas de arena, tablones de madera y cadenas de fierro, y sin abrir fuego para evitar ofrecer un blanco claro a sus adversarios, que habían advertido el movimiento y encendían grandes fogatas sobre las dos orillas del río para facilitar la puntería a sus artilleros.

Sin más incidente que algunas varaduras que desorganizaron la marcha y la rotura del cabo que unía al Bahía con el Alagoas y la posterior deriva de esta río abajo, a las 3 de la mañana cinco de los buques de la división habían franqueado el paso sufriendo escaso daño.

Pocas horas después la escuadra enfrentó el Fuerte de Timbó, aguas arriba de Humaitá, consiguiendo dañar sus baterías (12 piezas de a 68 y 32), pero sufriendo algunos daños. El Pará con 63 impactos en su casco era uno de los más afectados, junto al Tamandaré y al Alagoas, que había conseguido forzar solo ambos pasajes.

Tras forzar seguidamente el Fuerte de Laurel, a las 10:30 llegaron a Tayí, donde al igual que los otros dos buques más dañados fue embicado en la costa. Carvalho siguió con los restantes hasta Asunción en una inútil demostración de fuerza que dio ocasión a Francisco Solano López de evacuar Humaitá con el grueso de su ejército y artillería sin ser molestado por la escuadra, pasándose al Chaco y remontando el margen del río hasta establecer una nueva línea de defensa en Tebicuarí.

Ayudados por la creciente del río, el 23 de marzo de 1868 los buques brasileños volvieron sobre sus pasos y se lanzaron sobre los remanentes buques paraguayos que habían auxiliado en la evacuación.

Hundido el Ygurey por los disparos del Barroso y del Río Grande, el vapor paraguayo Tacuarí, perseguido por el Bahía y el Pará, intentó inútilmente escapar por el arroyo Guaycurú y, tras desembarcar la tripulación, artillería y pólvora, dio fuego al navío y abrió rumbos para hundirlo.

El parte brasileño afirmaba que "Apenas despuntábamos el extremo de la isla que tiene el nombre de aquel riacho (Guaycurú), encontramos otro vapor, el Tacuarí encostado en un banco cerca de la costa paraguaya, al norte de la isla Aracá. Destacar por el frente al monitor "Pará" y precipitarse el "Bahia" a cortar la retirada de este velocísimo vapor para Humaitá, fue obra de un instante. El enemigo ni siquiera osó izar bandera, habiendo recibido de este acorazado al pasar dos tiros perfectamente bien empleados. Al principio, disimuladamente se dejaba ir el "Tacuarí" de popa, pero conociendo la inutilidad de la tentativa de navegar para atrás, arremetió para adelante, recibió en la marcha tres tiros del "Pará" y muy maltratado, investió (sic) por el Guaycurú arriba. En la primera vuelta varó. Pocos minutos después avistó al "Bahía" por la popa, a pesar de la estrechez del riacho, teniendo que reanudar la fuga, acosado de cerca por sus perseguidores. A las 9 y media, desesperado el "Tacuarí" de caracolear inútilmente por un canal de menos de 30 brazas de largo, embicó encima de la barranca, atando una amarra en tierra. Cesaron las probabilidades de apresarlo lo que hasta entonces tenía. La barranca apareció cubierta de infantería, emboscada en el bosque, viéndose encima de los árboles carabineros que apuntaban para los hombres del timón y los oficiales de indispensable puesto de la tolda. Mandé meter a pique al vapor enemigo, y el Bahía, cayendo sobre él sus dos piezas rayadas de calibre 150, dispararon bombas, metralla y balas rasas, acribillandolo en todo sentido y a las 11 horas del día la sumersión del casco fue el anuncio del naufragio del navío, sumergiéndose hasta tocar el fondo de cuatro brazas, y quedando fuera de las aguas solo parte de la chimenea".

Finalizado el conflicto pasó a integrar la Escuadrilla del Alto Uruguay, con base en Itaqui. El 10 de diciembre de 1884 pasó a desarme.

Notas y referencias[editar]

  1. Era lo sucedido en el Paso de Curupayty cuando un impacto penetró la coraza del Tamandaré dañando su máquina. Los amarres al Silvado debieron entonces ser tendidos bajo el intenso fuego enemigo.

Bibliografía utilizada[editar]

  • Caillet-Bois, Teodoro (1944). Historia Naval Argentina. Buenos Aires: Imprenta López. 
  • Resquín, Francisco Isidoro (1896). Datos históricos de la guerra del Paraguay con la Triple Alianza. Compañía Sud-Americana de Billetes de Banco. 
  • Centurión, Juan Crisóstomo (1901). Reminiscencias históricas sobre la guerra del Paraguay. Imprenta de J. A. Berra. 
  • Gregorio Benítes, Guerra del Paraguay, Talleres Mons. Lasagna, Asunción, 1904

Bibliografía adicional[editar]

  • Arguindeguy, Pablo E.; Rodríguez, Horacio (1999). Buques de la Armada Argentina 1852-1899 sus comandos y operaciones. Buenos Aires: Instituto Nacional Browniano. 
  • Burzio, Humberto (1960). Armada Nacional. Buenos Aires: Secretaria de Estado de Marina. 
  • Cárcano, Ramón José (1941). Guerra del Paraguay. Buenos Aires: Domingo Viau y Cía. 
  • Marco, Miguel Ángel de (2007). La Guerra del Paraguay. Buenos Aires: Emecé. ISBN 9789500428910. 
  • Beverina, Juan (1973). La Guerra del Paraguay (1865-1870). Buenos Aires: Círculo Militar. 
  • Donato, Hernâni (1996). Diccionario das batalhas brasileiras. Sao Paulo: IBRASA. 
  • Garmendía, José Ignacio (1890). Recuerdos de la guerra del Paraguay. Buenos Aires: Peuser. 
  • Whigham, Thomas (2002). The Paraguayan War. University of Nebraska Press. 
  • Mendonça, Mário F. e Vasconcelos, Alberto, Repositório de Nomes dos Navios da Esquadra Brasileira, Río de Janeiro, 1959
  • Andréa, Júlio, A Marinha Brasileira: florões de glórias e de epopéias memoráveis, Río de Janeiro, SDGM, 1955.

Enlaces externos[editar]