Palio (indumentaria religiosa)

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
Benedicto XVI luciendo un palio.

El palio (derivado del pallium o palla y con la manta) es un ornamento del Papa y de los metropolitanos en la Misa pontifical. Tiene la forma de una faja circular que carga sobre los hombros y de la cual penden ante el pecho y en la espalda dos tiras rectangulares, todo de lana blanca, destacándose de ella seis o cinco cruces de seda de color negro o rojo. Suele adornarse con tres clavos metálicos, que recuerdan los clavos de la Pasión.

Entre las variadas opiniones que se han mantenido sobre su origen parece la más razonable la que supone que se trata de una imitación del omophorion griego, ornamento que desde principios del siglo V llevaban los obispos de Oriente como emblema de su dignidad y oficio pastoral, simbolizando la oveja que va sobre los hombros del Buen Pastor. En Occidente, fue ornamento propio del Sumo Pontífice desde el siglo V y por concesiones particulares desde el VI, llegó a ser de uso ordinario para los arzobispos a partir del IX.

Al principio, el palio consistía en una pieza de vestidura que se replegaba a manera de banda, pero mucho después, a partir del siglo VI, tomó la forma de cinta, y desde el IX al X se le dio una forma casi idéntica a la actual, con las seis cruces negras a partir del siglo XV.

Forma de un palio.

El palio se confecciona con lana de corderitos bendecidos por el Papa en la fiesta de Santa Inés (21 de enero) en una capilla del Palacio Apostólico. El emblema de Santa Inés es un cordero, por la similitud de su nombre (en latín Agnes) con la palabra cordero (en latín agnus). En esa ocasión le presentan al Papa dos corderos adornados uno con flores blancas (simbolizando la virginidad de Santa Inés) y el otro con flores rojas (simbolizando su martirio). Luego, los corderos son llevados a la Basílica de Santa Inés, en la Via Nomentana de Roma, donde está enterrada la santa, y son criados por los padres trapenses de la Abadía de las Tres Fuentes. Los palios son confeccionados posterirmente por las monjas benedictinas de Santa Cecilia con la lana recién esquilada. Luego se los coloca en un cofre sobre la tumba de San Pedro en la Basílica Vaticana, y en la Misa de la fiesta de San Pedro y San Pablo (29 de junio) son bendecidos y entregados solemnemente por el Papa a los nuevos arzobispos nombrados durante el año. No obstante, cuando el Papa no puede hacer él mismo la entrega del palio, le corresponde la entrega al Cardenal Protodiácono, el mismo que anuncia Urbi et Orbi (a la Ciudad y al Mundo) la elección de un nuevo Papa.

El Papa Benedicto XVI utilizó, desde el inicio de su pontificado hasta la fiesta de San Pedro y San Pablo del año 2008, un palio muy similar a los que se usaban antes del siglo X, con cinco cruces rojas que recuerdan las cinco llagas de Cristo. Sin embargo, debido a la incomodidad que constituía su uso para la función litúrgica, a instancias del nuevo maestro de ceremonias pontificias, Mons. Guido Marini, el Papa cambió a la forma de palio "redondo" que se ha usado en Occidente los últimos siglos, más pequeño, pero a diferencia del de los arzobispos, este lleva cinco cruces rojas al igual que el Palio que usó desde el comienzo.

Además, y en la actualidad, se reconoce como palio, juntamente con lo expuesto, al dosel de forma rectangular de ricas telas, a menudo ostentosamente bordados, que se coloca sobre cuatro o más varales y es utilizado de la misma forma en actos religiosos para cubrir al sacerdote que porta el Santísimo Sacramento, a una imagen venerada (usual en procesiones) o personalidades como el Santo Padre o los monarcas católicos, como los reyes de España. Por analogía en el cargo, también se utilizó con el dictador español Francisco Franco.

Enlaces externos[editar]